En Sueño Profético hablaban de todo lo que es sin materia, de todo lo que el hombre no puede medir ni pesar, ni ver, mientras Dios no le diga a los ojos: ved; a la razón: razona; y a la lengua: habla. Este Lenguaje es de Dios al espíritu.
Estas mismas palabras las dijo Jesús a sus Discípulos cuando uno Le preguntó:
—Maestro, ¿por qué no haces milagros para que más crean que eres Dios?
Entonces contestó lo ya dictado y siguió diciendo:
—Nadie puede dar saber al espíritu si no es Dios del Cielo. Nadie puede arrobar un espíritu sin destrozar carne y luego hacer que vuelva a su sitio, si no es Dios del Cielo. Nadie puede hacer al rudo sabio y que hable de mi Reino, donde no existe materia, pero Yo aquí la llevo ahora, que es mi Padre en Mí. Veréis que pocas veces hablo de mi Reino sin nombrar a mi Padre. Esto lo hace mi Padre en Mí para que el espíritu del mal no os confunda diciendo que hay más dioses.
—Estad siempre preparados para que mi Padre mande mi Espíritu cuando ya no Me veáis de Hombre con vosotros. Pero si mi Enseñanza la cunde el hombre, Yo no faltaré en el hombre, y muchas veces viviré en el hombre, que es cuando el hombre ve prodigios. Al que más crea que soy Dios, más le atacarán las tentaciones en contra de mi Reino. Pero el más constante tendrá la obediencia a mi Mando.
Desperté, oí:
De estas Palabras sacaron los Discípulos cada uno una Enseñanza.
Luego, ellos mismos comentaban que cómo pedirle más milagros para el cuerpo que para el espíritu.
Él, su bajada a la Tierra fue para la Salvación del espíritu.
Él no bajó para que la carne no se pusiera enferma y no se enterrara.
Si Él baja para esto, nunca el hombre vería al hombre muerto.
Lo mismo que promete Eternidad al espíritu y en Eternidad están viviendo todos los que al Él lo quisieron.
Qué más milagro que oír Palabras de Dios Padre en un cuerpo cualquiera para que sirvan de Enseñanza.
Que Dios Hijo lo confirma cuando dice: “Eso no lo has dicho tú, eso te lo ha rebelado mi Padre”.
No hay milagro mayor que el Saber del que saben que no sabe.
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Libro 74 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IX - C7
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