En Sueño Profético decían:
Si Dios no fuera Dios, no buscaría al hombre, sabiendo el hombre donde está Dios.
Si Dios no fuera Dios, no perdonaría al hombre cuando éste pecara sabiendo que hacía pecado.
Si Dios no fuera Dios, le daría el Perdón al hombre y lo dejaría apartado, fuera de su Reino.
Si Dios no fuera Dios, haría tiempo que ese mundo habría acabado, dejando sin suelo a ese mundo de pecado, o terminándolo con fuego, o dejando en silencio a hombres, animales, árboles, y a todo lo que hubiera sembrado, por quedar la tierra muerta y el aire quedar parado. Ya, los mares morirían también al mismo Mando. Esto es muerte en silencio, sin alboroto ni palos, sin que la pólvora suene, queriendo a Dios asustarlo.
Desperté, oí:
Si Dios no fuera Dios,
acabaría ese mundo
sin al hombre asustarlo.
Ésta es una de las formas
que en el Arrobo dicen
espíritus con su Mando.
Todo dejaría muerto,
sin poder nada dar llanto.
Sin que el ¡Dios mío!
se oyera.
Ni el miedo al Perdón
obligara a que miraran al Cielo.
Si el hombre pensara en Dios,
en su Poder y en su Mando,
qué duda podría haber
de que viviría asustado.
Dios deja libre su Amor,
para el que quiera ahí usarlo.
Pero manda Enseñanza
en espíritu arrobado.
Luego, ya, el hombre
elige el sitio por el cuidado.
***
Libro 73 - La Palabra del Creador - Tomo VIII
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