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lunes, 13 de julio de 2020

Si en mis manos está, cuenta con ello

En Sueño Profético decían:

Ésta es la Gloria; que la maldad del hombre lo deja sordo y ciego para que no vea ni oiga; que la maldad la presenta despreciando al que Dios Aquí trae. Si esto así no fuera, no necesitaría el Elegido buscar a nadie en la Tierra. Tan sólo presentarse, y presentando estas pruebas, antes de decir “yo quiero”, debería haber respuesta: “Si en mis manos está, cuenta con ello. Si yo se lo voy a servir al que da vida a mi cuerpo, y luego, si Él no quiere, no me da entrada en su Reino, ¿cómo negar y cerrar puertas al que coge de Instrumento?”.

Dijo uno:

A pesar de los siglos que hace que Dios bajó de Hombre a la Tierra, el hombre sigue igual. El hombre, a Dios, todo Le niega; y disfruta humillándolo, por pedir chico que sea; y no piensa ni se asusta. Se recoge en su materia y saca el listín de leyes, que siempre están mal hechas.

Si la ley es esperar, quita de la fila al que le falte la pierna y le veas la cara triste, apoyado en las muletas. Esto no lo hace el hombre, porque la ley la respeta.

Desperté, oí:
Piensa lo que Dios iba pidiendo
y lo que enseña a pedir.

Caridad es lo primero,
y justicia, a seguir.

Luego, las leyes las cumples,
cuando las leyes
sean cuchillos para ti.

Pero lo que el Elegido pide,
jamás te perjudicará a ti.

Porque si el pedir es malo,
Dios no le puede decir:
Di que en mi Gloria Yo te hablo”.

Y es para hacer pensar sin olvido:
“yo negué y estoy negando”.

Al que un día me dirá:
¿Qué has hecho con lo guardado?”.

No tiene disculpa el hombre
al humillar al que Dios le dice:
Ve enseñando en mi Nombre”.


***

Libro 16 - Dios No Quiere, Permite - Tomo II - C5

domingo, 14 de noviembre de 2010

"Aceptad mis Palabras como aceptáis la estatura del cuerpo" - Libro 23 - Hechos de Jesús Perdídos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IV - Pag. 63-64-65


En Sueño Profético decían Palabras que Jesús dijo a sus Discípulos:

"El que os aconseje, retirando vuestra acción, no cree que vais mandados por Mí.


El que crea en Mí, y a vosotros os diga, ¿por qué ha hecho eso el Maestro?, es tentado, porque ya quiere que también vosotros pongáis dudas en lo que mi Padre dice en Mí para que el hombre no pierda la gloria. Que la Gloria es Sitio Purificado, por estar mi Padre, Único Dios y Creador de los dos Mundos. Allí no existe cuerpo, hasta que Yo vaya al Padre con Cuerpo. Y aunque es el mismo Dios que estáis viendo, ya quedará por los siglos sin fin, mi Padre sin Cuerpo, Yo con Cuerpo de Carne, y el Espíritu Santo, que es mi Mando al Hombre para que en el hombre Me veáis a Mí. Aceptad mis Palabras como aceptáis la estatura del cuerpo, el color de los ojos. Tened fuerza para vencer las tentaciones que el espíritu satánico os pondrá.

A Mí, siendo Dios, también intentará Tentarme."


Desperté, oí:

No podían ser Discípulos suyos
los que no veían bien
el Mando que daba.

No podían ser Discípulos suyos,
los que admitían
que del Maestro hablaran,
aunque no fueran ofensas
y adornaran las palabras.

El adorno era engaño,
y la duda agrandaban.

De tantos hombres que habían,
cuando Dios de Hombre estaba,
once son los que Le sirven
aunque doce se contaban.

Dejó que fueran los doce,
hasta dejar Enseñanza.

El que Dios Elige,
nunca dijo:
¿Por qué pasa?

Puso confianza en Dios
y depositó esperanza.


***