Mostrando entradas con la etiqueta podría. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta podría. Mostrar todas las entradas

martes, 19 de enero de 2021

¿Quién podría vivir sin Dios sabiendo lo que Él nos quiere?

En Sueño Profético decían:

El mundo no podría existir sin Dios. El hombre necesita el Amor de Dios y el temor de la condenación. El hombre, si pudiera vivir sin Dios, inventaría algo después de su mando. El hombre se destruye con otro hombre.

Dijo uno:

Mayoría de hombres que a Dios no aman, hablan a otros hombres de Dios para poder vivir juntos.

El hombre, si no tuviera a Dios, se devoraría, inventaría un Dios a su manera, pero hablaría de algo poderoso con más poder que el suyo.

El hombre, cuando va perdiendo fuerzas en su materia y en su mando, tiene que pensar en otro que a él le sirva de defensa, esto, el hombre que a Dios no busca ni ama, cuando tiene todo lo grande que hay en el mundo de materia.

Y ya, el hombre limpio de conciencia, necesita a Dios. Éste vive pensando: “A vivir sin Dios, no deberían llamarle vivir. Vivir sin Dios es muerto que tiene cuerda”.

Desperté, oí:

El mundo sin Dios

y sin pensar en Dios,

sería un mundo de animales.

Aunque mandara una fuerza,

tendría el hombre que acabarse.

Esta Existencia de Dios

le sirve al hombre en la Tierra

para el bueno que esto piense:

¿Quién no sentiría este Amor,

y a sabiendas se condene?

¿Quién podría vivir sin Dios

sabiendo lo que Él nos quiere?

Y para el hombre sin Dios,

que sabe que hay y no quiere,

que le venga este pensar:

“Ya no voy a ser más malo,

ya voy a dejar de pecar,

porque luego, Allí en lo Eterno,

me tengo que presentar”.

Esto piensa el que peca

y el pecado va a dejar.

Si el hombre a Dios no tuviera,

lo tendría que inventar.

***

Libro 4 - Te Habla El Profeta - Tomo I - C3

viernes, 24 de marzo de 2017

En el sufrir podría el Amor

En Sueño Profético hablaban del que mucho Ama a Dios, cómo no puede tener este Amor oculto. Hablaba el Amor en Gloria, en espíritus que tuvieron cuerpo y fueron conocidos como hombres de grande provecho. Que este grande Amor, hacía que lo desearan otros que vivían frialdad y oscuridad en el Amor Divino.

Decían que para llegar a esta altura tenías que querer tú llegar, cuando en la subida de la vida y en las bajadas, a Dios, fuera al primero que invocaras, diciendo: “Señor, que mi espíritu no se retire de Ti por sobra de bienes o por sufrimientos. Que todos los que sufren, sufren más porque Te culpan de sus sufrimientos. Y el que tiene sobra de bienes no Te busca ni Te Ama, Te nombra y engaña. Porque si amara, cómo tener bienes y no cundir tus Palabras, que Aquí mandan que queden ahora escritas, para que el hombre vea que son intocables”:

Dad al hambriento comida con Caridad, y levantad al caído. Pensad que Me lo hacéis a Mí. El que así lo pida le será concedido que viva el Amor del Padre y del Hijo, y el Espíritu Santo acampará en su espíritu”.

Desperté, oí:
Si estás lleno de Dios,
tú quisiste llenarte,
y ya Dios te mandó.

Esto le extraña al hombre.

Y no le extraña que no cumpla
lo que Dios manda
que haga el hombre.

Es cierto que en el sufrimiento
y en la abundancia de bienes,
si se viviera a Dios Llamándolo,
en el sufrir podría el Amor,
y el sufrir iría mermando.

En la abundancia de bienes,
diciendo: “¿Señor, qué hago?”,
ya te daría la respuesta,
llenándote de su Amor .

Que éste sería el mejor pago.

Hay muchos que tienen bienes
pero están de Dios faltos.


***

Libro 23 - Hechos de Jesús Perdios, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IV - C4

miércoles, 23 de enero de 2013

Salario que ningún hombre te podría pagar

En Sueño Profético decían:

Si ella no hiciera Caridad, sería admitido dudar de la Revelación. La Caridad que ella vive es directa de Dios, es Caridad con alegría, Caridad sin descanso, Caridad que ella quisiera que todos practicaran. La Caridad es un deber que todos tienen. Éstos son los que para Dios no tienen deber, o sea, no son responsables –y vi a muchos niños, y el mayor tendría unos 10 años.

Dijo uno:

Estos niños deben ser enseñados a tener Caridad y a que la practiquen, pero estos niños no pueden ser responsables. Son responsables cuando tienen edad de ganar un salario, cuando ya no son niños, cuando ya son hombres. Entonces son responsables si faltan a la Caridad.

Si acudes a donde de ti necesitan, ya estás visitando a Dios, y Dios te lo paga.

Desperté, oí:

Te lo paga con el salario que ningún hombre te podría pagar, y es dándote sitio en su Gloria.

Si a Dios amas, tú en Dios confías. Si Lo amas, buscas donde esté. Y si en Él confías, cuéntate como uno más en su Gloria.

Si acudes al necesitado y acudes por Dios, a Dios sentirás.

Porque peso te quita y palabras que confortan te dará.

Yo, a veces, cogía en brazos 
a quien mis brazos no podían, 
y no puedo decir cómo, 
pero en mis brazos seguía.

Seguía yo caminando, 
caminando noche y día, 
hasta llegar a dejarlo 
en la cama y con comida.

E iba en busca de otro, 
y más fuerza ya tenía.

¿Qué duda puede tener,
que no era Dios 
aquel que a mí me venía?

Pues se cundió y se cundió, 
que no era Juan, 
que era Dios.

JUAN DE DIOS


***

Libro 12 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo II - Pag. 100-101-102