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miércoles, 17 de enero de 2024

Yo quiero creer y servir para que más crean

En Sueño Profético decían:

El que ama a Dios, siente que Esto es de Dios. El que sólo cree y no ama, cuando lea estos Mensajes, le dará miedo el ver que después de muerto ya no puede ser que Dios lo entre en su Reino.

El que cuando tuvo cuerpo creyó en Dios pero no Lo quiso, éste tiene más castigo que el que dice: “Yo no creo en Dios”, porque al no creer, no ama. Este último, dicen en la Gloria que puede un día amanecer diciendo: “Yo quiero creer y servir para que más crean. Y ya, creyendo, tengo que amar, porque todo lo que se cree, si tiene valor, se busca y se compra. Pues ya llevo un tiempo que pienso: ¿qué haría yo para creer?".

Dijo un espíritu con Mando de Gloria:

Las Palabras que ha dicho este espíritu son Palabras que a mí me oían cuando tenía cuerpo.

Si no crees, no demuestras como eres. Pero si crees y no amas, ya estás viviendo la libertad que vivió Judas. Éste creyó que el Maestro era el único Dios en el Cielo y en la Tierra. Si no cree, no Lo busca y Lo clava en la Cruz.

Desperté, oí:

Han hablado tanto en la Gloria del creer y no amar, y del no creer, que en las comparaciones que hacían, llevaba razón el no creer.

Razón para pedir el Perdón. Y ya, al pedir el Perdón, sientes Amor.

Uno que crea y no ame, hará todo el mando que le mande Satanás.

¡Cómo no creerán Esto, con lo que estás pasando porque Dios Lo permite y Yo lo acepto!

***

Libro 48 - Investigaciones a la Verdad - Tomo VIII - C4

lunes, 24 de diciembre de 2018

Tienes que sentirte humilde, para que otros te crean

En Sueño Profético hablaban del Amor a Dios, que el que lo siente, no puede esconder este Amor. Y este Amor siempre te lleva a hacer lo que manda Dios:

Este Amor te va exigiendo
que siempre sean mayores
los deseos de amar más,
que el Amor que estás viviendo.

Este Amor te hace vibrar
dentro y fuera de tu cuerpo.
Dentro, para que salga
esa fuerza arrolladora
que ya no mide distancia.
Y fuera, para que vean
cómo vive el que a Dios ama,
que en este vivir que vive
te va dejando Enseñanza.

No hay alegría mayor,
si con peso y altura se comparara,
que vivir Mando de Dios.

Este Mando,
el que lo vive,
sufre por el que lo manda,
porque quisiera decir:
¡Señor,
todos cumplen tus Palabras!

A veces te entra tristeza,
y de repente
te entran ganas de engañar al Cielo
para que Dios no sufriera.

Esto, ya,
es locura que te llega,
aunque no quieras.

Desperté, oí:
Dices a veces palabras,
que después de que las has dicho,
ves que no estaban pensadas.
Pero algo ya te empuja
a que no sigas callada.

Tienes que sentirte fuerte,
y que esta fuerza te vean.

Tienes que sentirte humilde,
para que otros te crean.
Lo que no puedes decir es
que este Mando y este Saber
son de la Tierra.

Este Mando,
al que le llega,
vive las ansias del pez
que se encontrara en la tierra.

Es corta comparación
con querer que a Dios Lo quieran,
porque el pez se moriría,
y yo vivo y estoy muerta.

TERESA DE ÁVILA


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Libro 26 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo III - C2

miércoles, 10 de octubre de 2012

“COMO QUIERO QUE ME CREAN, NO CREEN. Y COMO CREERÍAN, NO QUIERO QUE CREAN”

En Sueño Profético hablaban haciendo comparaciones y decían:

Dios manda en la voluntad del hombre, manda por ser Dueño, pero Dios, mientras tiene movimiento la carne –vida que recibe del espíritu–, le deja que él administre lo que Dios con Libertad le ha dado.

Dijo uno:

Se ha hablado mucho de la Libertad que Dios deja. Y ha habido hombres de gran resonancia cultural en la Tierra, que han dudado del Poder de Dios por no poner Dios exigencias al buen comportamiento.

Aquí digo yo una frase que Dios Hombre les dijo a unos que vivían en Samaria y que le dijeron:

   –Maestro, deberías usar tu Poder cuando no cumplieran tus Palabras, y así creerían.

Se paró el Maestro y les dijo:

   –Como quiero que Me crean, no creen. Y como creerían, no quiero que crean. Es más amo el que al criado le da las llaves de su casa y le dice donde tiene las monedas, que el que tiene que estar siempre vigilando al criado para que no robe. Esto es trato de hombre, pero no de Dios al hombre. Yo amo, y el que desprecia mi Amor, no cumple lo que mi Padre enseña en mi Carne, y mi Padre no retira lo que Yo voy enseñando. Cuando se acabe mi tiempo, luego irán buscándome, y ya oirán mi Palabra, pero ya en otra carne.

Desperté, oí:

Es la Libertad de Dios
la que desconcierta al hombre.

Los que Le piden a Dios
que haga de Dios del Cielo,
es que creían y amaban,
y tenían sufrimiento
de que oían las palabras
con desprecio al Maestro.

Querían ver el castigo
haciendo de Dios en el hecho.

Y Dios contesta las frases
dichas en el Dios del Cielo:

“Como quiero que Me crean,
no creen.
Y como creerían,
no quiero que crean”
.

Este Dios está en el Cielo
y también está en la Tierra,
pero este Hecho ocurrió
cuando vivió con Materia.


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Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - Pag. 198-199

sábado, 15 de octubre de 2011

Es más fácil hacer que crean, que hacer que amen - Libro 8 - Dios No Quiere, Permite - Tomo I - Pag. 149-150-151


En Sueño Profético decían:

Hay más que creen en Dios y no aman, que no crean en Dios. Y ya, los que aman, son pocos. A estos pocos son a los que Dios los tiene en contacto con su Gloria.

Dijo uno:

Es más fácil hacer que crean, que hacer que amen.

El que cree y no ama, hace más daño que el que no cree.

El que no cree, no cizaña.

El que no cree, se pierde él y pierde a pocos.

El que cree y no ama, persigue a Dios, condena al amigo de Dios, persigue las obras que imitan a Dios, desmiente todo lo que de la Gloria venga y se llena de envidia por la actuación del que ama. Escrito está, por muy pocos no conocido, los hermanos Caín y Abel.

Envidia: personaje que actúa cuando ve obras buenas, cuando ve un Premio de Dios. Ésta es la peor envidia.

El hombre pone la envidia también en lo malo, en actuaciones de pecado. Aquí mal puesta la envidia, actúa más en las obras que son de Dios o van a Dios.

El que no cree, no tiene envidia al que Dios ha elegido.

Desperté, oí:

Todos los que creían era Dios y no querían que Lo fuera, fueron los que más daño Le hicieron a Dios.

Todos los que Lo esperaban, ya se prepararon para degollarlo.

Los que no creyeron, no prepararon criminales.

Este Dictado lo cierran estas Palabras dichas por Dios, al que el hombre veía de Hombre:

“Id y llevad mis Palabras donde no me conozcan, y donde no sepan de mi Existencia”.

Dios hace que tú Lo conozcas, pero no que Lo ames.

Hay más fuera de la Gloria, por conocer y no Amarle.


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