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jueves, 2 de febrero de 2023

Paz de Dios y guerra del hombre

En Sueño Profético decían:

Nada pueden comparar con la Paz que de Dios sientas. Esta Paz y este sentir quisieras que todos lo sintieran. Y ya reinaba el Amor y se arruinaban las guerras. Que las guerras podría el hombre acabarlas si no fabricara armamentos que a la guerra defendieran.

Dijo uno:

La guerra no es culpable de la guerra. El culpable es el hombre, que le falta amar a Dios. Y si no ama, no busca Paz. Y ya no vive las Palabras que Dios dejo dichas y escritas están: “Mi Paz os dejo, Mi Paz o doy”.  

Cogiendo estas Palabras y practicándolas, ya todo sobra. Porque la Paz te retira de aquello por lo que otro está luchando, toda una vida, par tener lo que de Dios te retira.

Desperté, oí:

En este arrobo no se oían otras palabras con más fuerza que “Paz de Dios y guerra del hombre”.

Decían que habiendo Amor a Dios, vivías Paz, que es donde habita Dios.

El camino que has cogido no lo dejes, que este camino es el que Dios quiere.

Buscar al que diga: “Señor, quiero la Paz”, y que el Amor de Dios viva.

Cuando ponen interés en servir a Dios, tú recoges el “sí” de ayuda.

Que esto es lo que te da la Paz, te da la vida y te da fuerzas para que sigas hasta el final de esta vida.

Que de niña la empezaste porque Amor de Dios sentías.

Este pensar llega de la Gloria, que es el pensar que el Elegido hacía, sin saber que sería elegida.

Siempre ha dado palabras que retiraban la ira.

Y al sufrimiento le quitaba altura e intentaba esconderlo.

***

Libro 41 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo III - C1

jueves, 12 de mayo de 2022

Donde Dios se presenta, los espíritus del mal forman la guerra

En Sueño Profético decían:

El día pasado no podías quitar de tu mente el Sueño de la noche anterior. Tu presencia es para a Dios decir: “Señor, no te enfades, porque mi pensar Tú lo sabes. No te enfades, pero castiga al que pueda presentar Esto, al mundo, para que sepa que después de que muera el cuerpo, nadie se podrá salvar del Infierno, si su cu cuerpo y su acción dieron desprecio a la Palabra de Dios.

Decían que la Visión que el arrobo hizo fue Mando de Dios, y que sus Palabras y su Presencia, en ninguno se oyen y se ven como en el arrobo.

Es sufrimiento grande ver que la Iglesia no dice: “Esto, nosotros, lo llevaremos a todos los lugares del mundo donde haya hombres que crean que hay Dios”.

Quita el sueño el recordar la Presencia de Dios y su mandar.

Donde Dios se presenta, los espíritus del mal forman la guerra, pero el Poder de Dios les hace quedar sin fuerzas.

Cada día más escándalo dan estos Mensajes.

Desperté, oí:

La fuerza de este Elegido va pisando a los que no quieren que la Palabra de Dios se diga en público.

Tu presencia deja Paz y hace pensar: “Yo no lo hago bien y tengo que cambiar”.

Aquí se ve Mando de Dios, porque el Elegido, en todo lo que le llega, dice: “Señor, que yo, cada día, dé más ejemplo de tu Amor”.

“Dame fuerzas para que yo le publique todo sin miedo al que tiene cargo en la Iglesia”.

Cuanto más escándalo se dé, más se agrandará esta Verdad.

Nadie que tenga una gran carrera puede hacer los Libros que hace este Elegido, con los estudios de un niño de 6 o 7 años, porque Dios prohibió aprender, para que el milagro fuera sin el saber del hombre.

Los Libros hacen pensar que como este Caso, igual, ni lo ha habido ni hoy lo hay.

***

Libro 60 - Dios No Quiere, Permite -  Tomo VII - C1

viernes, 12 de diciembre de 2014

Paz y guerra

En Sueño Profético decían:

Si la Paz vives sin Dios, quítale el nombre de Paz y ponle el nombre de guerra. Porque la palabra Paz es Amor a Dios y Obediencia.

Que el Amor obliga a la Obediencia, y ésta ya pone Paz.

Dijo uno:

Dios Hombre formó más guerra que Paz, por haber más que no Lo amaban.

Donde hablaba el que Lo amaba, formaba la guerra.

Si el que Lo oye ama, le crece la Paz y el deseo le entra de saber más y amar más.

Es enano y gigante, si te pones a pensar, querer comparar iguales.

Pues más tiene que pensar que Dios Hombre formara guerra. Todo por quererles dar a los hombres entrada en su Gloria; por quererlos enseñar a que se amen como Él ama, para no darles vida a las guerras; para que el hombre no muera por el hambre y la miseria; que si la muerte le llega, sea por vejez o Llamada cuando tuvo carne enferma y en la Tierra no curaban, porque se cumplió su tiempo.

A todo esto baja Dios a la Tierra, a que el hombre viva esa vida como grano que siembras, que cuando salga la espiga, ya se acabó la cosecha; a que huya del pecado y que la tentación la venza; a que perdones para que seas perdonado.

A esto bajó Dios a la Tierra, no a que Lo clavaran, como hay quien esto enseña.

Desperté, oí:

Paz sin Dios:
Aquí no esperes Gloria.

Dios, Hombre y Amor,
es Camino de la Gloria.

¡Qué cierto
que la falta de Amor a Dios
te hace pensar que Dios bajó
a que el hombre Lo clavara!

Ahora piensa: si es Dios
grande en Poder y Amor,
más grande es en Amor;
baja más a dar su Amor,
que su Cuerpo
para que sea clavado.

El dar su Cuerpo
podría evitarlo.

El Amor al hombre
lo lleva al Calvario.

¡Enseña que bajó a amar
y a enseñar a cómo amarse!


***

Libro 20 - La Palabra del Creador - Tomo II - C5

viernes, 28 de mayo de 2010

Su invento es inventar no vivir lo que Dios tiene mandado - Libro 73 - La Palabra del Creador - Tomo VIII - Pag. 87-88-89


En Sueño Profético decían:

Hasta que el hombre no invente lo que ya está inventado, que es pensar en la vida y en la muerte, no le digas adelanto. El hombre ha hecho adelanto para él ir amarrado como bueyes a carretas, como mula al arado. Él se ha hecho maquinaria de un Mundo donde ya vive el pecado, y el pecado a él le manda, y ya invento ha fracasado. Que su invento es inventar no vivir lo que Dios tiene mandado. Que su invento es inventar armamentos que sean rápidos para poder más aprisa matar. Luego, junta adelanto con cultura universal, y te enseña a que peques y te puedas defender cuando te quieran matar.

Dijo uno:

Del adelanto y la cultura deberían empezar a retirar lo ya dicho, y vivir “ese pasar”, pensando: “Yo, puede que mañana ya no vuelva al campo o a la oficina, o a cualquier lugar que mi profesión me exija”.

Si el hombre hiciera este pensar, se acabarían las prisas y se viviría la Paz.

La cultura dice poco, enseñando a golpear por si te dan. Decir cultura y civilización, es decir mal, cuando ya crees que hay quien te pueda golpear y hasta llegar a matar, oyéndose esto normal.

Desperté, oí:

Si se enseñara a vivir lo que Dios tiene mandado, no habría crímenes, y entonces sí sería adelanto.

Si enseñas a no matar, no hace falta que enseñes el fusil a manejar.

Si te hablan de otro Mundo, donde la Vida es sin cuerpo, cuidarás más el espíritu y ya serás hombre bueno.

Dice mal del adelanto, la cultura y la civilización, que tengan tan avanzado el crimen, el adulterio y el robo.

Y que le temas al hombre igual que se teme al lobo.

Enseña que son cosa grave los tres puntos ya citados, cuando te llegue la muerte viviendo ese adelanto.

Si el adelanto y la cultura se cogieran de la mano, prefiriendo lo Divino, sería de hombres sabios.

Pero da pena decir, que se cogen de la mano para vivir alejados.

Y van agrandando el Mundo con la fuerza del pecado.


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domingo, 23 de mayo de 2010

Paz de Dios y guerra del hombre - Libro 41 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo III - Pag. 46-47-48


En Sueño Profético decían:

Nada pueden comparar con la Paz que de Dios sientas. Esta Paz y este Sentir quieras que todos lo sintieran. Y ya reinaba el Amor y se arruinaban las guerras. Que las guerras podría el hombre acabarlas si no fabricara armamentos que a la guerra defendieran.

Dijo uno:

La guerra no es culpable de la guerra. El culpable es el hombre, que le falta amar a Dios. Y si no ama, no busca Paz, y ya no vive las Palabras que dejó dichas y escritas están: “Mi Paz os dejo, mi Paz os doy”. Cogiendo estas Palabras y practicándolas, ya todo sobra. Porque la Paz te retira de lo que otro está luchando, toda una vida, por tener lo que de Dios te retira.

Desperté, oí:

En este Arrobo no se oía otra palabra con más fuerza que “Paz de Dios y guerra del hombre”.

Decían que habiendo Amor a Dios vivías Paz, que es donde habita Dios.

El camino que has cogido no lo dejes, que este camino es el que Dios quiere.

Buscar al que diga: “Señor, quiero la Paz”, y que el Amor de Dios viva.

Cuando ponen interés en servir a Dios, tú recoges el “sí” de ayuda.

Que esto es lo que te da la Paz, te da la vida y te da fuerzas para que sigas hasta el final de esta vida.

Que de niña la empezaste porque Amor de Dios sentías.

Este pensar llega de la Gloria, que es el pensar que el Elegido hacía, sin saber que sería elegida.

Siempre ha dado palabras que retiraban la ira.

Y al sufrimiento le quitaba altura e intentaba esconderlo.


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martes, 6 de abril de 2010

La guerra debería ser todos en contra de la guerra - Libro 92 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo VII - Pag. 133-134


En Sueño Profético decían:

Hasta que el hombre no entierre y prohíba hacer lo que mata al cuerpo, la Paz no será su amiga, porque está en contra del Cielo.

Dios tiene en sus Mandamientos “no matar”, y el hombre no admite este Mandamiento. Lo agranda, poniéndose en contra de Dios, cada día matando más y desafiando las Palabras de Dios, no cumpliéndolas y escandalizando el pecado.

Dijo un espíritu de su Gloria:

Que coja el hombre un cuaderno y ponga “si” o “no” en las Palabras que Dios dejó para todos los hombres el tiempo que pisaran suelo, y que ponga “si” en las que esté cumpliendo. Seguro que todas las Palabras de Dios las tiene dándoles desprecio, reformando y premiando lo que está en contra de la Ley de Dios, que son los Mandamientos.

Dios jamás hará cambio. Dios se hizo Hombre para enseñar a vivir con lo que hay en la Tierra y sin hacer pecado.

Va al Padre, de donde fue enviado y acortó Palabras con el Nuevo Testamento, porque ya quedó enseñando: “Amaos como Yo os he amado”.

Habiendo Amor a Dios no puede hacer pecado.

Desperté, oí:

Puedes caer en pecado,
pero si sus Mandamientos recuerdas,
ya sientes a Dios a tu lado.

El hombre debería obligar
a que desde niños hay que enseñarlos,
y de hombres hay que practicarlos.

La guerra debería ser
todos en contra de la guerra.

Si el hombre hiciera esto,
sí se acabarían las guerras.


***