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jueves, 7 de octubre de 2021

El invento que el hombre inventa

En Sueño Profético vi muchas cosas antiguas que las utilizaban en tiempos pasados. Vivían en las casas con grandes lujos, pero sin adelantos. Había en las habitaciones luces, pero las cambiaban con las manos para poder ver por las habitaciones que iban pasando. Se vio una mujer de espaldas que de unos cántaros echaba agua en un vaso, y otro hombre que descargaba de un burro cuatro cántaros.

Ya dijo uno:

Se han citado sólo dos hechos de cómo vivía el hombre sin estos adelantos.

Ya se vio una puerta y dar luz cuando, a la vez de ir hablando normal, tocaban una simple plaquita que había en la pared. También se vio una piscina grande, bien grande, y sus grandes caños de agua la estaban llenando.

Y dijo el mismo:

Esto es adelanto, pero para qué sirve este adelanto si no se utiliza para ganar la Gloria. El hombre, con su saber, se ha quedado atrasado. Es el invento que el hombre inventa el que al hombre le va impidiendo que entre en esta Gloria. Por eso Dios no deja al hombre que llegue ni a la vida ni a la muerte, ni a lo que en pie lo mantiene, que es el aire, el sol y el agua. Pues esto, de Aquí baja y Aquí viene.

Desperté, oí:

En este arrobo han hablado de la vida y de la muerte, donde no ha llegado el adelanto del hombre.

El buen adelanto sería que muy pocos pasaran de esa vida, sin Dios, a la Eterna.

Y que el hombre no dejara de inventar para amar más a Dios.

Pero, ¿de qué sirve el invento

si este invento te sirve

para no venir a este Reino?

No piensas que es menos adelanto

ir de habitación en habitación

con la luz en las manos

y luego decir: “Dios mío,

con tu Reino me he encontrado”.

¿Para qué quiero la luz

de adelantos fracasados,

si mi mente tengo a oscuras

y de Ti vivo apartado?

¡Vamos a pedir los hombres

que sirvan nuestros inventos

para que no llegue muerte

cuando la Tierra dejemos!

Pues si no practicas este invento,

que el hombre tiene olvidado,

no serás inventor.

Serás uno más que ahí vivió

cada vez más atrasado,

que tuvo a Dios en olvido

y a muchos metió en pecado.

***

Libro 75 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo VIII - C1

miércoles, 14 de octubre de 2020

Las Palabras de Dios no pueden ser invento del hombre

En Sueño Profético decían:

Se van a decir palabras que, el que las piense, tiene que decir amén:

Dios permite el pecado. Dios permite que no Lo quieran. Pero el Permitir de Dios no llega al que quisiera decir: “Dios me lleva en espíritu a su Gloria; me dice que lo publique sin que guarde obediencia a Iglesia ni a seglares; me dicta y queda escrito todo lo que vivió espíritu solo; lo presento a tribunales que ejercen estudios en la Tierra; me orienta cómo Esto ir a la Cabeza de la Iglesia”.   

De esto no ser verdad, a publicarse no llega. Porque se prestaría a muchas reformas que el hombre haría con la Palabra de Dios, diciendo: “Dios me ha dicho en su Gloria”, o “Dios me está diciendo”. Ya mediarían intereses del hombre, que ensucian lo Divino y visten de gala lo que está en contra de Dios.

Dios no permite que el hombre diga “Dios me ha dicho”, siendo mentira.

Las Palabras de Dios no pueden ser invento del hombre, porque quedaría al descubierto.

Dijo uno:

Decir “yo he visto”, no es igual que decir “Dios me ha dicho y me está diciendo. Aquí está escrito”.

Esto está ya, de freno, pasado. Y puede que llegue el día que llore el que el freno tiene echado. Aquí no se compromete nadie, porque el árbol tiene la fruta todo el año y en cualquier momento conoces el árbol.

Desperté, oí:

Es distinto vivir santidad; vivir recogido, de ermitaño; o ser contemplativo, siempre en oración, apartándote del mundo material; a tener Visiones o éxtasis.

Esto que aquí presentas, es Dios que manda que digas: “Dios me está diciendo y me manda que Esto cundan”.

Es sufrimiento grande querer avisar del peligro y que sigan adelante.

O querer regalar joyas y que con insultos te lo paguen.

***

Libro 18 - Dios No Quiere, Permite - Tomo III - C3

domingo, 11 de mayo de 2014

Inventor del invento

En Sueño Profético decían:

Si el hombre pensara que Dios es inventor del invento, ponía en Él su confianza.

Dios, secreto para el hombre y no secreto para el Amor.

El Amor a Dios te abre puertas, te corre cortinas que te quitan visión, y te da Luz, y ya ves fácil lo difícil o imposible.

Dios, que su “Sí” hace nacer y su “No” deja al mundo en tinieblas.

Dios, descubridor de lo que va a existir oculto.

Dios, que deja al descubierto al que se quiere apartar de esta Enseñanza, que hace tiempo que tenía que estar por toda la Iglesia aceptada y puesta en marcha, pero acelerada por ser a diario sus Palabras bajadas del Cielo.

Dijo uno:

Ya ha dicho Dios como dijo a Moisés en la piedra:

“Aquí pongo mis Palabras, para el que quiera seguirlas se salve”.

Allí no pudo haber secreto. Pues igual hace Dios hoy en la reunión de pastores de la Iglesia. Aquí quedan todos enterados. Ya esperamos sus respuestas que al mismo Dios las irán dando. Dios los reúne sin ninguno saber que esto era lo primero que tenían que sacar a la luz del día, diciendo:

“Señor, perdona mi abandono a tu rebaño. No merecí vivir la vida que Tú, siendo Dueño, me has dejado”.

“¡Señor!, si me das castigo, sea al cuerpo, no al espíritu”.

Desperté, oí:

Si el castigo es al cuerpo,
no se condena mi espíritu.

Señor, si utilizaras el Dios
como Hombre Poderoso,
la Tierra estaría siempre
en continuo terremoto.

Y acabarías el mundo tan aprisa,
que sobraban las preguntas.

¡Da que pensar este Cielo,
cómo les hablaba a los hombres
sin los hombres merecerlo!


***

Libro 15 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo III - Pág. 155-156-157

viernes, 28 de mayo de 2010

Su invento es inventar no vivir lo que Dios tiene mandado - Libro 73 - La Palabra del Creador - Tomo VIII - Pag. 87-88-89


En Sueño Profético decían:

Hasta que el hombre no invente lo que ya está inventado, que es pensar en la vida y en la muerte, no le digas adelanto. El hombre ha hecho adelanto para él ir amarrado como bueyes a carretas, como mula al arado. Él se ha hecho maquinaria de un Mundo donde ya vive el pecado, y el pecado a él le manda, y ya invento ha fracasado. Que su invento es inventar no vivir lo que Dios tiene mandado. Que su invento es inventar armamentos que sean rápidos para poder más aprisa matar. Luego, junta adelanto con cultura universal, y te enseña a que peques y te puedas defender cuando te quieran matar.

Dijo uno:

Del adelanto y la cultura deberían empezar a retirar lo ya dicho, y vivir “ese pasar”, pensando: “Yo, puede que mañana ya no vuelva al campo o a la oficina, o a cualquier lugar que mi profesión me exija”.

Si el hombre hiciera este pensar, se acabarían las prisas y se viviría la Paz.

La cultura dice poco, enseñando a golpear por si te dan. Decir cultura y civilización, es decir mal, cuando ya crees que hay quien te pueda golpear y hasta llegar a matar, oyéndose esto normal.

Desperté, oí:

Si se enseñara a vivir lo que Dios tiene mandado, no habría crímenes, y entonces sí sería adelanto.

Si enseñas a no matar, no hace falta que enseñes el fusil a manejar.

Si te hablan de otro Mundo, donde la Vida es sin cuerpo, cuidarás más el espíritu y ya serás hombre bueno.

Dice mal del adelanto, la cultura y la civilización, que tengan tan avanzado el crimen, el adulterio y el robo.

Y que le temas al hombre igual que se teme al lobo.

Enseña que son cosa grave los tres puntos ya citados, cuando te llegue la muerte viviendo ese adelanto.

Si el adelanto y la cultura se cogieran de la mano, prefiriendo lo Divino, sería de hombres sabios.

Pero da pena decir, que se cogen de la mano para vivir alejados.

Y van agrandando el Mundo con la fuerza del pecado.


***