En Sueño Profético hablaban de los espíritus que no son del Reino de Dios. Decían:
Estos espíritus, si no tienes en tu lengua o en tu pensamiento el nombre de Dios, ellos intentarán retirarte del Camino de Dios con el engaño. Le pondrán a la materia la envoltura del engaño, quitándole altura a la torre y ofreciendo el pecado, liándote los caminos que Dios ya tiene trazados.
Los espíritus contrarios a la Palabra de Dios, éstos, nunca tienen descanso.
Dijo Agustín de Mónica:
Cuando Dios me concedió el Perdón a mis pecados –esto lo digo en espíritu, con cuerpo no me atrevía a pronunciarlo–, fue cuando me di cuenta de cómo te hace el mal el engaño, de cómo te da valentía para seguir tú mismo haciéndote daño.
Una noche, cuando el sueño se negaba por no admitirlo mi conciencia, tuve que dejar la cama y, en un rincón de mi alcoba, allí, derramé mis primeras lágrimas, cuando mis oídos oían lo que en el Cielo hablaban:
“Hazte fuerte y rompe la envoltura que te adornan los pecados”.
Desperté, oí:
“Hazte fuerte”, yo sentía que esta palabra no la oía de la Tierra.
Pero me venía el pensar que esto de Dios no era.
Y otra vez me iba al rincón y las lágrimas consuelo eran.
Mucho me atormentaban los espíritus que ya vivían sin cuerpo, o los que aún en los cuerpos estaban.
“Si has cogido este camino, Agustín siempre serás. Tu nombre da resonancia, y Agustín siempre serás”.
Cuando ya pude vencer fue cuando me presentaba diciendo el mal que hice y el ofrecer que hice a Dios para que el Perdón me mandara.
Cuando mi vida la vieron, me buscaban pecadores y el abrazo era primero.
AGUSTÍN DE MÓNICA
***
Libro 26 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo III - C6
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domingo, 19 de abril de 2020
jueves, 5 de junio de 2014
Profeta: envoltura que tapa la Joya
En este Sueño Profético hablaban de publicar el Mensaje. Decían:
¿Qué dirían si llamara Dios a los que ponen los obstáculos para que no se publique y les hiciera esta pregunta: Si creéis en mi Padre, creéis en Mí. Y si creéis en mi Gloria, creéis en la condenación. Pues elegid, hombres si fe, hombres sin amar a Dios. Si mis Palabras son de Salvación, ¿por qué no aceptáis?
Esto es lo que Dios les diría, y en cambio ellos no responderían, porque a Dios no se le puede mentir. Dios sabe lo que tú fuiste, lo que tú eres y lo que tú serás; lo que pensaste, lo que piensas y lo que pensarás.
Desperté, oí:
Dios le guarda al Profeta secretos al comunicar al hombre.
Cuando su espíritu está arrobado por Dios, ya este espíritu no puede tener secretos.
Por ser Dios el mismo Espíritu, y el mismo Espíritu, Dios.
Este espíritu es arrobado para la enseñanza de los demás.
Por eso queda bien aclarado que si el que oye al Comunicante quiere ver unas cosas con relumbrones de bien y otras de mal, sepa que tanto honores como insultos van para Dios.
Ni Profeta, ni Comunicante, ni Portavoz, pueden detener Palabra.
Una vez que, Profeta, es la envoltura que tapa la Joya.
¿Cómo le va a impedir este papel humano a que no conozcan esta Joya Divina?
***
Libro 1 - Meditaciones y Palabras Directas con el Padre Eterno - Tomo I - Pag. 133-134
¿Qué dirían si llamara Dios a los que ponen los obstáculos para que no se publique y les hiciera esta pregunta: Si creéis en mi Padre, creéis en Mí. Y si creéis en mi Gloria, creéis en la condenación. Pues elegid, hombres si fe, hombres sin amar a Dios. Si mis Palabras son de Salvación, ¿por qué no aceptáis?
Esto es lo que Dios les diría, y en cambio ellos no responderían, porque a Dios no se le puede mentir. Dios sabe lo que tú fuiste, lo que tú eres y lo que tú serás; lo que pensaste, lo que piensas y lo que pensarás.
Desperté, oí:
Dios le guarda al Profeta secretos al comunicar al hombre.
Cuando su espíritu está arrobado por Dios, ya este espíritu no puede tener secretos.
Por ser Dios el mismo Espíritu, y el mismo Espíritu, Dios.
Este espíritu es arrobado para la enseñanza de los demás.
Por eso queda bien aclarado que si el que oye al Comunicante quiere ver unas cosas con relumbrones de bien y otras de mal, sepa que tanto honores como insultos van para Dios.
Ni Profeta, ni Comunicante, ni Portavoz, pueden detener Palabra.
Una vez que, Profeta, es la envoltura que tapa la Joya.
¿Cómo le va a impedir este papel humano a que no conozcan esta Joya Divina?
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Libro 1 - Meditaciones y Palabras Directas con el Padre Eterno - Tomo I - Pag. 133-134
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