En
Sueño Profético decían:
El
hombre quiso silencio y Dios ha querido Escándalo. El hombre puso montaña y
Dios quita la montaña y pone llano.
Todo
es por no creer que Dios es Dueño y Único en Poder.
Si el
hombre pensara en Esto, el miedo le haría volver camino atrás y empezar de
nuevo, aceptando y cundiendo estas Palabras de Dios que el hombre tiene en
desprecio.
Dijo
uno:
Gran Escándalo se está formando a larga distancia. Que con este Escándalo, los que estaban en silencio, se están uniendo, mandando sus firmas y diciendo sus cargos. Cada día, de Esto, más se está hablando. Hay que poner en primer lugar el recoger el “sí que esto es verdad”. Hay que poner también primero las Palabras que Dios dijo, que Aquí mandan dictar: “Por sus obras conocerán que son míos”.
Desperté, oí:
Todo
el arrobo era hablando de recoger todas las cartas de los que quisieran unirse
para pedir que esta Verdad fuera conocida a escala mundial.
Es de
pena que los que están de Esto más cerca tengan esta indiferencia.
No
tiene disculpa el que pudo por Esto hacer y dio la espalda.
Que la
dio a Dios, al Elegido no.
El
Elegido recibe el bien o el mal que le hacen a Dios.
El que
ama, antes de oír ofensas, ya lo nota en la cara.
El que
en Esto no crea está perdiendo el tiempo.
Y
puede que poca vida le quede para que enmiende con su arrepentimiento el
desprecio que a Dios le ha hecho.
Si crees en Dios,
pon la mirada en el Cielo,
las rodillas en el suelo
y en la boca
el “Perdón Dios mío.
Yo no merezco la Gloria,
pero quiero estar contigo,
y ya le doy desprecio
a todo lo que es Tu enemigo,
porque arrepentimiento
es
seguir por Tu Camino”.
***
Libro 40 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo VI - C4
Amen
ResponderEliminar