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lunes, 23 de junio de 2025

Señor, contigo puedo vivir, y sin Ti, yo ya no vivo

En Sueño Profético decían:

Cuando Dios manda con su “Ve”, el que ama a Dios ve si el “Ve” es de Dios o del hombre. El “Ve” de Dios no puedes detenerlo, y si quisiera el hombre ocultarlo, más saldría a la vista de muchos que este “Ve” no sabían que Dios lo estaba dando. 

Si estás al Mando de Dios, no puedes hacer otro mando.

El Elegido de Dios tiene gran diferencia con el elegido del hombre. Por gran talento que tenga, éste tiene sus momentos para hacer lo que él quiera. Al que Dios le dice “Ve”, ese “Ve” lleva tal fuerza, que te va abriendo puertas y dejando al descubierto al que te cerró las puertas.  

Dijo uno:

Si siguieras las actuaciones del que sigue este Mando, si no dijeras amen, a Dios estarías disgustando.

Todo le baja del Cielo, y para saber si es del Cielo, su mando deja anulado. Que esto queda de estudio para el que quiera estudiarlo.

Desperté, oí:

El arrobo de esta fecha,
este que se está dictando,
va a que el Instrumento se mueve
según Dios le manda Mando.

Y el que lo vea y lo estudie,
ve que esto no es mando de la Tierra.

La Tierra pone a la Tierra,
y después pone a Dios.

Y ya ves, si lo estudias,
que no lleva el “Ve” de Dios.    

Son pocos los Elegidos,
porque pocos dicen:
“Señor, contigo puedo vivir,
y sin Ti, yo ya no vivo”.

El que a Dios así se ofrezca,
sus actuaciones serán distintas
a las actuaciones de la Tierra.

¡Tierra que engaña al hombre,
y el hombre engaña a la Tierra!

Cielo que espera, 
busca y elige,
para mandar sus Palabras
a Ministros de la Iglesia
y a seglares.

El que más cerca de Dios esté,
más entiende este Lenguaje.

Él se entrega al Amor,
y se niega al que no ame.

***

Libro 21 - Te Habla El Profeta - Tomo III - C8 

sábado, 13 de julio de 2024

Señor, Contigo lo quiero todo

En Sueño Profético se oía hablar a varios espíritus con Mando de Dios. Decían:

Estos espíritus, cuando tenían cuerpo, conocieron esta gran labor del Elegido en el Prójimo. Hablaban del sufrimiento que el hombre le daba al que tenía Mando de Dios, arrobos o éxtasis. Que se veía que esto no era de la Tierra. Nombraban mucho todo lo que Le hicieron a Dios Hijo.

El que Dios elige se ve que es de Dios porque no valora el tiempo, y a todo lo que le hace el hombre le quita importancia.

El que se nombre cristiano, cuando se enterara de un Caso como éste, debería seguirlo hasta que se enterara de todo. Pero esta Verdad los deja al descubierto.

Se oía una voz lejos, con estas palabras:

No sufras por el desprecio que al bien que haces le hagan. Aquí ves más que el trato no es a ti, es al que el Mando te da. Siempre que das una alegría, te persiguen los espíritus del mal. Pero si Dios te habla y te da Mando, no puedes hacer nada que esté mal hecho. Porque al estar mal, ya no llevas su Camino, y ya no te puede hablar Dios. Tú sigue cumpliendo el Mando que Él te da y te manda. Y si das alegrías y no las abrazan, tú sigue igual, no cambies tu vida, porque a Dios puedes enfadar.

Desperté, oí:

Hablaban en el arrobo espíritus que conocieron este Caso cuando vivieron con cuerpo.

Ahora siguen conociendo las buenas obras y las alegrías, porque tu vida la dedicas a dar alegrías.

Quedé dormida con estas palabras:

“Señor, Contigo quiero todo, sin Ti no quiero nada”.

Esto tenía que estar ya puesto en la enseñanza.

Una vez que es para el espíritu, donde la vida no acaba.

Decían en el arrobo que el sufrir era grande y el sueño corto.

Tres horas pocas noches el reloj me dejaba el sueño.

El que te puede ayudar y la publicación de los Libros son lo que te quitan el sueño.

Dios no se enfada por esto.

***

Libro 47 - Dios No Quiere, Permite - Tomo VI - C4

miércoles, 31 de mayo de 2023

Contigo a todo le puedo

En Sueño Profético decían:

Cada día se están quedando más al descubierto los que, por muchos estudios y carreras que tengan, no creen en la Vida Eterna. Si creyeran, sería poner todo para la Eternidad, que es la Gloria. Que Aquí la muerte no puede llegar, porque la muerte es para los cuerpos, y ya el espíritu tiene la vida eterna, en la Gloria o en la Profundidad. Que estos dos sitios los eligen la creencia con Amor de Dios o el desprecio sin creer y sin pensar que la Tierra es para el animal, que no tiene espíritu, y es traje viejo y sucio.

Ya siguen el Mensaje los Discípulos de Dios Hijo, con la Enseñanza del Maestro —este nombre es para sus Discípulos, que para todos los demás era Dios Hijo—. Dijo Santiago:

“Nosotros, la Enseñanza que más repetíamos, dicha por nuestro Maestro, era que pensaran el que creía y amaba no pensara en la muerte, porque Dios al que en la vida de la Tierra Lo nombraba viviendo sus Mandamientos, la muerte no le llegaba a su espíritu. Le llegaba al cuerpo, con Mando del Espíritu de Dios, y ya se veía en la Gloria, que es donde están todos los espíritus que están a este Servicio de Dios”.

Desperté, oí:

Todo el Mensaje era hablando de la muerte, que es lo que el cuerpo más teme.

Los Discípulos de Dios tenían la Enseñanza de Dios Hijo, que eran estas palabras:

“Si estáis con la alegría puesta en la creencia de mi Vida y en la de Dios Padre, la muerte le llega al cuerpo que está en la Tierra, pero el espíritu está en Vida Eterna, que la muerte no le llega”.

La muerte es buscada de dos maneras: Una, haciendo algo de gran poder con tu cuerpo, con altura o con golpes; y otra, viviendo tu vida con el nombre de pecado. Estos tienen muerte de cuerpo, en la Tierra, y de espíritu, en la Gloria.

Éstos tienen muerte de cuerpo en la Tierra, y de espíritu, en la Gloria

Ya mandan que se termine el Mensaje con alegrías.

Fue terminar estas palabras, y la carne que Dios me unió estaba en su despacho, con su cuerpo normal, como cuando copiaba los Mensajes. Y ya dijo:

“Ana, a mi espíritu Dios lo manda para te diga estas palabras: cuídate, que tu cuerpo le hace falta a tu espíritu, para que esta Grandeza forme escándalo”.

El Poder de Dios le da fuerzas a tu espíritu y dices:

“Señor, contigo a todo le puedo,

sin Ti, al sí y al no desprecio.

Contigo, Señor,

a nada le temo”.

***

Libro 64 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo VIII - C7

domingo, 29 de enero de 2023

Señor, contigo quiero todo, sin Ti no quiero nada

En Sueño Profético se oían estas palabras:

Señor, contigo quiero todo, sin Ti no quiero nada. Señor, por mucho que yo sufra, que no diga: “Señor, ¿por qué me pasa este sufrir? Que si yo pensara esto, si sería sufrir”.

Dijo uno:

Estas palabras son de este Elegido. Que antes de ser Elegido hizo siembra de paciencia; lo torcido lo puso derecho; y a Dios cogió de Refugio para levantar al caído.

Amando, más fuerzas Dios te manda. Que esto se ve en la vida de los Elegidos. No hay Elegido por Dios, que el hombre no le haya dado grandes sufrimientos. Y es que son pocos los que quieren saber de Dios en estos tiempos. Tiempos de cultura y crimen, de romper los Mandamientos, que aquí entra todo lo que Dios le pide al hombre para que no pierda su Reino.

El que el Amor de Dios sienta, ama a los Mandamientos, porque piensa: “Si esto es Mando de Dios, ¿cómo yo lo voy a romper o reformar?”.

Desperté, oí:

Si hay Amor, no rompes los Mandamientos de Dios.

Los entras en tu espíritu, y tu cuerpo va diciendo “soy de Dios”.

Pero, ¿cómo romper la Palabra de Dios!

¡Hombres cultos, que deberían poner estudios para enseñar las Palabras de Dios y de Satanás!

Que estos espíritus, de muchas maneras, llevan a pecar.

La alegría, que vaya delante, dando escándalo a lo que Dios hable.

Se ve la Fuerza de Dios en la petición que vas haciendo.

Cuando no tengan remedio, tienen que llorar los que pudieron hacer y no hicieron.

Que ya hay muchos que perdieron el Cielo.

Aquí no llega la lástima, porque ellos lo quisieron.

***

Libro 47 - Dios No Quiere, Permite - Tomo VI - C2