En Sueño Profético decían:
La humildad te da nombre,
y la constancia apellido,
y el Amor al Prójimo te firma,
y ya eres conocido.
Conocido para el que ama, y perseguido por el que no quisiera que de Dios se hablara diciendo: “hoy dice y dirá las mismas Palabras, porque el tiempo no ha pasado ni pasará”.
El tiempo sale de Dios, y a Dios vuelve por ser Mando. Vuelve igual que salió de Dios. Fue tiempo para lo que acabó o se puso viejo. Para esto sirve el tiempo, pero no para Dios.
Dijo uno:
El hombre, por querer cambiar lo que no tiene cambio, está apartando de Dios al hombre bueno y al malo.
Al bueno debía de exigirle que hay que practicarlo; y al malo, hacerle pensar que esa vida es de paso, que ahí no queda la vida, que debe estar preparado para cuando Dios le mande a la vida que deje el cuerpo abandonado, con su cuido, su médico y medicinas.
Y quién sabe si al oír esto del bueno, que buena llevaba una vida, el malo se arrepentía y a malos iba buscando, haciendo que se limpiaran el espíritu del pecado.
Desperté, oí:
¡Vida, vida, vida!
Vida de fracaso,
para el que no cree
que es vida de paso.
Es tiempo perdido
el tiempo que pasa,
si no ha sido tiempo
pensando en la Vida
que no tiene cuerpo.
Es Vida que manda Ley
de un Dios Supremo.
Que por ser Dios Único
no exige al hombre
que sea hombre bueno.
Exigir de Dios no sería exigir,
sería un Mando con Fuerza,
sin poder nadie pararlo.
Dios hace pocas veces
que el hombre vea este Mando.
***
Libro 20 - La Palabra del Creador - Tomo II - Pág. 140-141
viernes, 28 de febrero de 2014
jueves, 27 de febrero de 2014
Contacto Divino
En Sueño Profético decían:
¡Cómo no se dará cuenta, el que la trate o lea estos Escritos, que es un espíritu mandado y movido por Dios!
¡Cómo no verán claro que cosa dicha, antes pasó, o está pasando, o va a pasar!
Esto ella dice, pero normal, porque lo dice el sentir, no el saber. Lo que los ojos de la carne no ven, lo ven los ojos del espíritu y le empujan a la lengua a que le dé sonido.
Esto es Sabiduría de espíritu, no sabiduría que cualquiera aprende. Esta Sabiduría es Contacto Divino, Fuerza que hace seguir el Camino de Dios y descubrir al hipócrita.
Dijo uno:
Dios le da Fuerza y Enseñanza cuando sólo hay espíritu. Cuando el espíritu vuelve a la carne, Dios le quita palabras y escenas que pueden hacerle sufrir, y no puede decir porque no recuerda. Pero sí le deja sentir, para que ella actúe, que esta es la Sabiduría que no ve el que no vive el Amor a Dios y la confianza en otra Vida.
Si tuvieran confianza, no podían coger caminos que ofendieran al que lleva estas Palabras. Porque recibir y ofender, es despreciar Gloria.
Desperté, oí:
En el Mensaje anterior a éste tienen la contestación de la Enseñanza del sentir.
¿Quién le dijo a la materia que de los Libros se hablaría?
¡Pues los ojos del espíritu y la Divina Sabiduría!
Unas veces lo ha sabido y aún no ha llegado a que la materia lo comunique.
Otras veces, en el Arrobo le dan Poder para que su oración haga contacto y lejos o cerca reciban gracias.
Que son, en boca del hombre, Milagros.
Pues de éstos son constantes, todo el que quiera verlos.
Si el hombre pensara un poco en el valor del Instrumento, diría mil veces al día:
¡Señor, yo no merezco el conocerlo!
Y delante y a distancia, no diría una palabra que no fuera de su acuerdo.
Porque no ofende a ella, ofende al que manda al Instrumento.
Dios en el sentir le hace que para Dios no hay secretos.
***
Libro 19 - Dios Manda en Su Gloria, Que Enseñen - Tomo III - Pág. 34-35-36
¡Cómo no se dará cuenta, el que la trate o lea estos Escritos, que es un espíritu mandado y movido por Dios!
¡Cómo no verán claro que cosa dicha, antes pasó, o está pasando, o va a pasar!
Esto ella dice, pero normal, porque lo dice el sentir, no el saber. Lo que los ojos de la carne no ven, lo ven los ojos del espíritu y le empujan a la lengua a que le dé sonido.
Esto es Sabiduría de espíritu, no sabiduría que cualquiera aprende. Esta Sabiduría es Contacto Divino, Fuerza que hace seguir el Camino de Dios y descubrir al hipócrita.
Dijo uno:
Dios le da Fuerza y Enseñanza cuando sólo hay espíritu. Cuando el espíritu vuelve a la carne, Dios le quita palabras y escenas que pueden hacerle sufrir, y no puede decir porque no recuerda. Pero sí le deja sentir, para que ella actúe, que esta es la Sabiduría que no ve el que no vive el Amor a Dios y la confianza en otra Vida.
Si tuvieran confianza, no podían coger caminos que ofendieran al que lleva estas Palabras. Porque recibir y ofender, es despreciar Gloria.
Desperté, oí:
En el Mensaje anterior a éste tienen la contestación de la Enseñanza del sentir.
¿Quién le dijo a la materia que de los Libros se hablaría?
¡Pues los ojos del espíritu y la Divina Sabiduría!
Unas veces lo ha sabido y aún no ha llegado a que la materia lo comunique.
Otras veces, en el Arrobo le dan Poder para que su oración haga contacto y lejos o cerca reciban gracias.
Que son, en boca del hombre, Milagros.
Pues de éstos son constantes, todo el que quiera verlos.
Si el hombre pensara un poco en el valor del Instrumento, diría mil veces al día:
¡Señor, yo no merezco el conocerlo!
Y delante y a distancia, no diría una palabra que no fuera de su acuerdo.
Porque no ofende a ella, ofende al que manda al Instrumento.
Dios en el sentir le hace que para Dios no hay secretos.
***
Libro 19 - Dios Manda en Su Gloria, Que Enseñen - Tomo III - Pág. 34-35-36
miércoles, 26 de febrero de 2014
Dios elige al que quiere su Amor
En Sueño Profético decían:
Si Dios eligiera al que a Él no amara, ya diría el elegido: “A Dios cualquiera Lo engaña. Yo cumplí, pero no amé, hoy me elige y me manda. Ya mi libertad de espíritu y materia, me corta. Ya tendré que parecer aún más bueno para seguir engañando al que bueno se cree que soy”. Éste es el pensar que haría.
Dijo uno:
Dios elige al que quiere su Amor y al que su Amor va enseñando con alegría y Amor, pensando: “¡Dios mío!, que yo nunca te dé enfado, ni en contento ni en dolor que la vida me esté dando”. A éstos los elige Dios, pero sin que nadie le dé mando, y a contra de la opinión del que cumple y manda.
A éste no lo elige Dios; le manda pero no elige –dijo otro que el diálogo seguía–. No es lo mismo mandarle Dios, que elegir Dios. Puede no haber Amor y recibir Mando. Pero no puede ser no haber Amor y ser Elegido. Si recibe Mando y no ama, tiene que cumplir el Mando. Pero si no ama, no puede repartir Amor, y ya no sirve Enseñanza. ¿Ves como ser Elegido no es porque Dios manda?
Desperté, oí:
Cuando Dios elige,
se pregunta el mismo Amor:
“¿Yo, Señor, que sólo amé,
y a veces el cumplir, no?”.
“Perdona, que no pensé
ni en el día ni en la hora
que tenía que querer”
“Yo Te quería sin horas,
a mi forma de querer”.
Éstos son los elegidos,
pero no los mandados por Dios,
a veces para el Elegido.
Si primero no hay Amor
y a Dios no te has ofrecido,
tu enseñanza ya sería
como la de cualquier libro.
No es lo mismo ser mandado,
que ser por Dios Elegido.
***
Libro 16 - Dios No Quiere, Permite - Tomo II - Pag. 17-18
Si Dios eligiera al que a Él no amara, ya diría el elegido: “A Dios cualquiera Lo engaña. Yo cumplí, pero no amé, hoy me elige y me manda. Ya mi libertad de espíritu y materia, me corta. Ya tendré que parecer aún más bueno para seguir engañando al que bueno se cree que soy”. Éste es el pensar que haría.
Dijo uno:
Dios elige al que quiere su Amor y al que su Amor va enseñando con alegría y Amor, pensando: “¡Dios mío!, que yo nunca te dé enfado, ni en contento ni en dolor que la vida me esté dando”. A éstos los elige Dios, pero sin que nadie le dé mando, y a contra de la opinión del que cumple y manda.
A éste no lo elige Dios; le manda pero no elige –dijo otro que el diálogo seguía–. No es lo mismo mandarle Dios, que elegir Dios. Puede no haber Amor y recibir Mando. Pero no puede ser no haber Amor y ser Elegido. Si recibe Mando y no ama, tiene que cumplir el Mando. Pero si no ama, no puede repartir Amor, y ya no sirve Enseñanza. ¿Ves como ser Elegido no es porque Dios manda?
Desperté, oí:
Cuando Dios elige,
se pregunta el mismo Amor:
“¿Yo, Señor, que sólo amé,
y a veces el cumplir, no?”.
“Perdona, que no pensé
ni en el día ni en la hora
que tenía que querer”
“Yo Te quería sin horas,
a mi forma de querer”.
Éstos son los elegidos,
pero no los mandados por Dios,
a veces para el Elegido.
Si primero no hay Amor
y a Dios no te has ofrecido,
tu enseñanza ya sería
como la de cualquier libro.
No es lo mismo ser mandado,
que ser por Dios Elegido.
***
Libro 16 - Dios No Quiere, Permite - Tomo II - Pag. 17-18
martes, 25 de febrero de 2014
El que no vaya a defender mis Palabras, que se retire de mi Mando
En Sueño Profético decían:
No hay descanso mayor que cundir lo que tú ves o crees que viene del mismo Dios. Esta alegría la sentieron los Discípulos de Jesús cuando más gente los esperaba y decían: “esto nos ha dicho el Maestro”. Que con este Nombre ya decían Dios Padre y Dios Hijo.
Él les decía:
“El que no os crea sabiendo que vuestras Palabras son mías, no es que no os crea, es que no cree que existe mi Padre y que Yo soy por Él mandado. Si creen en mi Padre, creen en Mí; y si creen en Mí, Me buscan. Si Yo busco al pecador para salvarlo de la condenación –si él quiere–, ellos, si creen que soy Dios, Me buscan”.
“Si alguno de vosotros no comprendiera mis Palabras, si quiere comprenderlas, Yo haré que las comprenda para poder enseñar”.
Y los despedía muchas veces con estas Palabras:
“El que no vaya a defender mis Palabras, que se retire de mi Mando; que cuando Yo lo necesite para llevar mi Mando, Yo lo mandaré. Pero este servicio no es, para mi Padre ni para Mí, contado”.
Desperté, oí:
Si amas,
aprendes de este Dictado.
Si no amas,
no comprendes,
pero sí piensas:
“esto no es del hombre,
esto es Dios hablando”.
Esto lo piensa
el mejor teólogo
y el mejor catedrático.
Si ama,
disfruta al pensarlo,
y en grande altura
lo va publicando.
Esto tiene vida,
palabras y párrafos.
Y ves por momentos
que aumenta el escándalo.
***
Libro 15 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo III - Pág. 236-237-238
No hay descanso mayor que cundir lo que tú ves o crees que viene del mismo Dios. Esta alegría la sentieron los Discípulos de Jesús cuando más gente los esperaba y decían: “esto nos ha dicho el Maestro”. Que con este Nombre ya decían Dios Padre y Dios Hijo.
Él les decía:
“El que no os crea sabiendo que vuestras Palabras son mías, no es que no os crea, es que no cree que existe mi Padre y que Yo soy por Él mandado. Si creen en mi Padre, creen en Mí; y si creen en Mí, Me buscan. Si Yo busco al pecador para salvarlo de la condenación –si él quiere–, ellos, si creen que soy Dios, Me buscan”.
“Si alguno de vosotros no comprendiera mis Palabras, si quiere comprenderlas, Yo haré que las comprenda para poder enseñar”.
Y los despedía muchas veces con estas Palabras:
“El que no vaya a defender mis Palabras, que se retire de mi Mando; que cuando Yo lo necesite para llevar mi Mando, Yo lo mandaré. Pero este servicio no es, para mi Padre ni para Mí, contado”.
Desperté, oí:
Si amas,
aprendes de este Dictado.
Si no amas,
no comprendes,
pero sí piensas:
“esto no es del hombre,
esto es Dios hablando”.
Esto lo piensa
el mejor teólogo
y el mejor catedrático.
Si ama,
disfruta al pensarlo,
y en grande altura
lo va publicando.
Esto tiene vida,
palabras y párrafos.
Y ves por momentos
que aumenta el escándalo.
***
Libro 15 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo III - Pág. 236-237-238
lunes, 24 de febrero de 2014
Es peor hacerse el cojo, que ser cojo y cojear
En Sueño Profético decían:
Si el que el hombre ve malo, se aleja de estos Mensajes, lo hace mal. Pero lo hace peor el bueno que no los busca y sabe dónde están.
Es peor hacerse el cojo,
que ser cojo y cojear.
Pues si el cojo mira al Cielo,
Dios lo puede sanar.
Y el que se hace sin serlo,
cojo se puede quedar.
Dijo uno:
El hombre se cree bueno porque el mal que hace nadie puede verlo; tan sólo lo ve Dios. Éste es malo de espíritu. Y vive dos en uno: espíritu que quiere tapar acción que va en contra del Mando de Dios y que quiere oírle al hombre la palabra “bueno”.
Este espíritu es conocido por el espíritu que Dios Aquí le da la Enseñanza. Este espíritu no es enfermo; este espíritu es visitado por espíritus diabólicos, y todo lo que hace es meditado.
El espíritu enfermo hay veces que lo ves desmadejado, y el mal va siempre hacia él. Éste no piensa el parecer bueno; lo que ves por fuera, tiene por dentro. El que vive dos en uno es el que quiere parecer bueno, y en todo lleva maldad y va en contra del Cielo.
Desperté, oí:
¡Qué cierto que hay buenos
que están muy lejos de Aquí!
¡Qué frases dictan en Gloria
para que te hagas bueno,
primero para la Gloria!
Son éstas que Dios manda que se repitan:
“Es peor hacerse el cojo,
que ser cojo y cojear”.
Pues la razón es bien clara:
Si es cojo, puede que un día
Dios le mande andar.
Y el que cojea sin serlo,
cojo se puede quedar.
El que es cojo, mira al Cielo,
y en el mirar, pide ya.
El que quiere parecerlo,
quiere al mundo engañar.
Porque no cree que Dios
siempre está viendo verdad.
***
Libro 17 - Investigaciones a la Verdad - Tomo II - Pág. 206-207-208
Si el que el hombre ve malo, se aleja de estos Mensajes, lo hace mal. Pero lo hace peor el bueno que no los busca y sabe dónde están.
Es peor hacerse el cojo,
que ser cojo y cojear.
Pues si el cojo mira al Cielo,
Dios lo puede sanar.
Y el que se hace sin serlo,
cojo se puede quedar.
Dijo uno:
El hombre se cree bueno porque el mal que hace nadie puede verlo; tan sólo lo ve Dios. Éste es malo de espíritu. Y vive dos en uno: espíritu que quiere tapar acción que va en contra del Mando de Dios y que quiere oírle al hombre la palabra “bueno”.
Este espíritu es conocido por el espíritu que Dios Aquí le da la Enseñanza. Este espíritu no es enfermo; este espíritu es visitado por espíritus diabólicos, y todo lo que hace es meditado.
El espíritu enfermo hay veces que lo ves desmadejado, y el mal va siempre hacia él. Éste no piensa el parecer bueno; lo que ves por fuera, tiene por dentro. El que vive dos en uno es el que quiere parecer bueno, y en todo lleva maldad y va en contra del Cielo.
Desperté, oí:
¡Qué cierto que hay buenos
que están muy lejos de Aquí!
¡Qué frases dictan en Gloria
para que te hagas bueno,
primero para la Gloria!
Son éstas que Dios manda que se repitan:
“Es peor hacerse el cojo,
que ser cojo y cojear”.
Pues la razón es bien clara:
Si es cojo, puede que un día
Dios le mande andar.
Y el que cojea sin serlo,
cojo se puede quedar.
El que es cojo, mira al Cielo,
y en el mirar, pide ya.
El que quiere parecerlo,
quiere al mundo engañar.
Porque no cree que Dios
siempre está viendo verdad.
***
Libro 17 - Investigaciones a la Verdad - Tomo II - Pág. 206-207-208
domingo, 23 de febrero de 2014
El Saber del espíritu es Saber de Dios
En Sueño Profético decían:
Si el que Dios elige no fuera guiado por esta Gloria, no podía decir que Dios le hablaba; la maldad del hombre trabucaría a la persona. Dios, al Elegido, cuando lo elige, ya le tiene su Camino trazado, dejándole al hombre la Libertad, que esta Libertad será luego entregada en Gloria, si no ha hecho uso de ella. Si Libertad has vivido, no conocerás Gloria. El Elegido tiene Mando y Libertad en las Comunicaciones y en los Escritos. Una vez dictados, ya son con el mando del Elegido el uso que fueran a hacer para la divulgación. Dios habla en el Instrumento, pero el Instrumento resuena lo que Dios quiere que tú sepas. Mucho, mucho de lo que en Gloria se habla, lo sabe el Instrumento, sin poder hacer uso de ello. Cuando vive espíritu y materia, queda inteligencia que no es comprendida por el hombre y sí con intimidad de Sabiduría de esta Gloria. Este Saber es Saber de espíritu.
Dijo uno:
El Saber del espíritu es Saber de Dios, sin que medie el hombre; es espíritu puro por Dios visitado y traído a su Reino; enseñado con abrazo del Espíritu de Dios; contacto que el espíritu, teniendo materia, Dios hace que sienta vibraciones de fuerza sin que la materia intervenga para que el espíritu no sea obstáculo a la materia. Los Arrobos nunca podrían ser con materia; nunca pondrían torpe a la persona; nunca borraría un Dictado de Dios, el hombre, por el suyo, y lo consentiría el arrobado. Esta Enseñanza es la misma que Dios le dio al primer hombre: Amor, Paz, Obediencia y Recato. Según Dios le da al hombre la inteligencia para el avance del hombre, así Dios le pide cuentas: si la inteligencia es grande, más número a su cuenta.
Desperté, oí:
Este Mensaje te dice Palabras de todos los temas.
Aquí puedes comprender, que a más inteligencia, debes mucho más saber.
Dios te da la inteligencia para que leas y compares.
Que a más entiendas de leyes, menos inocencia cabe.
Cuando Dios vino de Hombre, no pudo negarse nadie a decir que no había Dios, porque Lo vieron de Carne.
Pues después que Lo mataron, y los siglos que ya hace, no puede ser hombre bueno quien diga que Dios no hable.
A más tiempo de su Muerte, el hombre más responsable.
Es grande la diferencia, de no saber y correr para adorarle, que saber y más saber, y querer los Pies clavarle.
***
Libro 9 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo I - Pag. 92-93-94
Si el que Dios elige no fuera guiado por esta Gloria, no podía decir que Dios le hablaba; la maldad del hombre trabucaría a la persona. Dios, al Elegido, cuando lo elige, ya le tiene su Camino trazado, dejándole al hombre la Libertad, que esta Libertad será luego entregada en Gloria, si no ha hecho uso de ella. Si Libertad has vivido, no conocerás Gloria. El Elegido tiene Mando y Libertad en las Comunicaciones y en los Escritos. Una vez dictados, ya son con el mando del Elegido el uso que fueran a hacer para la divulgación. Dios habla en el Instrumento, pero el Instrumento resuena lo que Dios quiere que tú sepas. Mucho, mucho de lo que en Gloria se habla, lo sabe el Instrumento, sin poder hacer uso de ello. Cuando vive espíritu y materia, queda inteligencia que no es comprendida por el hombre y sí con intimidad de Sabiduría de esta Gloria. Este Saber es Saber de espíritu.
Dijo uno:
El Saber del espíritu es Saber de Dios, sin que medie el hombre; es espíritu puro por Dios visitado y traído a su Reino; enseñado con abrazo del Espíritu de Dios; contacto que el espíritu, teniendo materia, Dios hace que sienta vibraciones de fuerza sin que la materia intervenga para que el espíritu no sea obstáculo a la materia. Los Arrobos nunca podrían ser con materia; nunca pondrían torpe a la persona; nunca borraría un Dictado de Dios, el hombre, por el suyo, y lo consentiría el arrobado. Esta Enseñanza es la misma que Dios le dio al primer hombre: Amor, Paz, Obediencia y Recato. Según Dios le da al hombre la inteligencia para el avance del hombre, así Dios le pide cuentas: si la inteligencia es grande, más número a su cuenta.
Desperté, oí:
Este Mensaje te dice Palabras de todos los temas.
Aquí puedes comprender, que a más inteligencia, debes mucho más saber.
Dios te da la inteligencia para que leas y compares.
Que a más entiendas de leyes, menos inocencia cabe.
Cuando Dios vino de Hombre, no pudo negarse nadie a decir que no había Dios, porque Lo vieron de Carne.
Pues después que Lo mataron, y los siglos que ya hace, no puede ser hombre bueno quien diga que Dios no hable.
A más tiempo de su Muerte, el hombre más responsable.
Es grande la diferencia, de no saber y correr para adorarle, que saber y más saber, y querer los Pies clavarle.
***
Libro 9 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo I - Pag. 92-93-94
sábado, 22 de febrero de 2014
Cuando la vida te cambia
En Sueño Profético decían:
Hay más que ofendan a Dios diciendo que en Dios creen, que Lo ofendan diciendo: no creo.
Hay más que buscan a Dios para pedirle, que para darle Amor.
Hay menos que digan, Tú Lo has hecho, pues bien hecho está, que esto: “¿Por qué has hecho esto ¡Dios mío!? Yo esto no me lo merezco, yo cumplo con la Iglesia, y Tú parece que premias al que peor se porta”.
Dijo uno:
El hombre siempre está pidiendo cuentas a Dios, y Dios por ser Dios no las da.
El hombre cree que Dios quiere que el hombre cumpla con Dios: mala interpretación del hombre.
Dios sólo pide Amor, Amor de hombre a Dios, y ya si el hombre ama, ¿cómo Dios pagará este Amor? Te pagará en monedas que siempre tendrán valor, te pagará una renta que irá subiendo valor, te lo pagará en tus hijos, y esta es la recolección.
Desperta, oí:
¿De cuántas maneras a Dios
llegarán las peticiones?
¿Cuántos creen querer a Dios,
por no pensar las razones?
El que cree, no lo cree,
siempre ve chico el Amor.
El que ama, siempre dice:
¡Qué poco Te hago yo!
El que ama, sufre y llora,
por quitar penas a Dios.
El que ama nunca dice:
¡Dios mío!, ¿qué te he hecho yo?
El grande Amor se demuestra
alabando siempre a Dios.
No hay dicho más verdadero,
que éste que le oí a un pastor:
“No digas que amas a Dios,
cuando “to” venga de cara;
el Amor, más fuerte es,
cuando la vida te cambia”.
“Cuando la vida te cambia,
y no dejas de querer”.
***
Libro 2 - Meditaciones y Palabras Directas con el Padre Eterno - Tomo II - Pag. 85-86
Hay más que ofendan a Dios diciendo que en Dios creen, que Lo ofendan diciendo: no creo.
Hay más que buscan a Dios para pedirle, que para darle Amor.
Hay menos que digan, Tú Lo has hecho, pues bien hecho está, que esto: “¿Por qué has hecho esto ¡Dios mío!? Yo esto no me lo merezco, yo cumplo con la Iglesia, y Tú parece que premias al que peor se porta”.
Dijo uno:
El hombre siempre está pidiendo cuentas a Dios, y Dios por ser Dios no las da.
El hombre cree que Dios quiere que el hombre cumpla con Dios: mala interpretación del hombre.
Dios sólo pide Amor, Amor de hombre a Dios, y ya si el hombre ama, ¿cómo Dios pagará este Amor? Te pagará en monedas que siempre tendrán valor, te pagará una renta que irá subiendo valor, te lo pagará en tus hijos, y esta es la recolección.
Desperta, oí:
¿De cuántas maneras a Dios
llegarán las peticiones?
¿Cuántos creen querer a Dios,
por no pensar las razones?
El que cree, no lo cree,
siempre ve chico el Amor.
El que ama, siempre dice:
¡Qué poco Te hago yo!
El que ama, sufre y llora,
por quitar penas a Dios.
El que ama nunca dice:
¡Dios mío!, ¿qué te he hecho yo?
El grande Amor se demuestra
alabando siempre a Dios.
No hay dicho más verdadero,
que éste que le oí a un pastor:
“No digas que amas a Dios,
cuando “to” venga de cara;
el Amor, más fuerte es,
cuando la vida te cambia”.
“Cuando la vida te cambia,
y no dejas de querer”.
***
Libro 2 - Meditaciones y Palabras Directas con el Padre Eterno - Tomo II - Pag. 85-86
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