sábado, 16 de noviembre de 2013

Esto es el mismo Dios dando sus Palabras Vivas

En Sueño Profético hablaban de publicar las Comunicaciones de Dios, de dar a conocer estos grandiosos Mensajes.

Decían:

Estos Arrobos tienen que ser publicados por la misma materia que siente los Arrobos. Estos Sueños tienen que ser interrogados para que la Enseñanza sea mayor. En la interrogación pueden ver la Sabiduría de Dios. En la interrogación verán la Paz de Dios en las Palabras del mismo Dios. Esta Publicación es retrasada, primero por ser Dios el que habla; y segundo por ser el hombre el que tiene que publicar. Dios, que ama al hombre; y el hombre, que a Dios no ama. Dios no quiere condenar al hombre; y el hombre que a Dios desafía. Dios, que quiere dar a conocer su Gloria; y el hombre, que interés no tiene. Dios da la Publicación para que el hombre no diga: “Esto no lo sabía yo”.

Estos Libros harán que se hable de Dios, harán ver fácil la Comunicación de Dios; verán un hecho viviente de un Instrumento de Dios. Por eso hay que publicar con el sí o con el no, que el Instrumento resuene con resonancia de Dios. Todo lo que el hombre lea, será Palabra de Dios.

Bien dicha esta frase
que en tiempos antes se dictó:
“Caldero hirviendo,
caldero que hirvió;
hombre que ayer viste,
hombre que hoy veo yo;
Sol que ayer dices que viste,
Sol que hoy veo yo”.

Siendo la misma Palabra
y siendo el mismo Dios,
tienes que dejar cerrado
el libro del que te habló
de la vida de los Santos
que otro hombre escribió,
por éste que es Libro Vivo
con la Palabra de Dios.

Con lo que dicen de noche,
de día mandan dictar,
y lo que dictan escribe,
ponle por nombre “Lugar”.

Desperté, oí:

Ponle el nombre que quieras,
pero reverencia a Él.

Al Dueño de estas Palabras,
dichas en hombre o mujer.

Y muchas veces en niños,
sin poderlas comprender.

Esto es el mismo Dios
dando sus Palabras Vivas
de todo lo que pasó:
de la Muerte y de la Vida.

Esto es candela con llamas.
Las ascuas te acercan más,
pero tú buscas las llamas.

Las llamas tienen más fuerza,
aunque sean las mismas ascuas.

Porque si candela buscas,
sabes que queda en ascuas.

Es lumbre y ascuas que queman,
pero más viva es la llama.

El Dueño de ese rescoldo,
hace llamas sin Palabras.


***


Libro 9 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo I - Pag. 37-38-39