martes, 13 de marzo de 2018

El que cumpla mis Palabras tiene entrada en mi Reino

En Sueño Profético hablaban del adelanto, del progreso, de la civilización que la cultura dejaba para los que fueran naciendo. Ponían comparaciones con hombres que aún viven y con hombres que ya han muerto. Decían que todo lo nombrado, sin la Enseñanza de la Existencia de Dios, era cántaro que llenas, con gran trabajo, de agua, y ya que está lleno llega otro y golpea el cántaro y queda el agua en el suelo sin provecho para nada. Esto es saberlo todo y no enseñar doctrina cristiana. Con la diferencia de que el cántaro no tiene espíritu ni tampoco tiene el agua. Pero el cuerpo del hombre lleva dentro otra vida, vida que no muere ni tampoco acaba.

Dijo uno que sigue el Mando Divino:

Hombres de cultura que ahí los conocieron: unos están Aquí, otros en el Infierno porque su cultura despreció este Cielo.

Desperté, oí:

Si Dios no fuera Dios, no le hablaría tanto al hombre dándole la Salvación.

Adelanto y cultura sin enseñanza de que otra vida te espera, es dejar una enseñanza diabólica para todo aquel que nazca.

El cuerpo tiene su tiempo. A los cien años muy pocos llegan.

A los ochenta se dice: “es mejor ya que se muera”. Piensa y para el pensamiento en estas cortas palabras:

Pedid y recibiréis. El que cumpla mis Palabras tiene entrada en mi Reino”.

Si no enseñas su Doctrina, no aprenden los que vayan naciendo.

Y no habrá Amor a Dios ni temor al Infierno.

Verás aquí la razón si has parado un momento este pensar en tu pensamiento.


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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C2