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jueves, 7 de agosto de 2025

Todas estas Palabras llevan Amor, Perdón y Esperanza

En Sueño Profético decían:

Dios acompaña a los que van pidiendo que el nombre de Dios suba por encima de la montaña, pase los mares y sean cundidos estos Mensajes. Sean cundidos, poniendo el nombre de Dios delante.

Dijo uno:

Cada día que de Esto no sale nada en público, más se juntan las miradas cuando pasa el Instrumento. Unas, por querer saber. Y otras, por Amor al Cielo.

Hoy han visto muchas actuaciones del que tiene Dios dando ejemplo de Amor a Él, de Paz y de abrazar los sufrimientos.

Hoy no hay quien pueda presentar esta abundancia de Palabras dichas en la Gloria y con el Mando de que sean dichas sin miedo, por ser Dios su Divino Pregonero. Pregón de Dios, que si tienes Amor, este Amor te quita el sueño.

Desperté, oí:

De estas Palabras, dichas en canción, como su ritmo lleve Amor, tienen que decir: “Señor, que se oigan en todo el mundo”.

Todas estas Palabras llevan Amor, Perdón y Esperanza.

Todas estas Palabras hacen que la duda se le vaya al que quiera creer y lo atormenten las dudas satánicas.

Decían en la Gloria, que poniendo Amor, ya todo sobraba.

Que este Dios de las Palabras, hacía Imagen, te daba Vida y ya nada te hacía falta.

¡Qué pena tiene que ser abandonar el Lugar y luego morir sin él!

Esto ya es trueno en tormenta, que si viste relámpago, el trueno suena.

Pues aquí han visto de todo para poder justificar que Dios arroba su espíritu y le da Palabras para que queden escritas como éstas.

Todos los pasos que el Elegido da, antes ya han sido dichos a ella.

Unas veces en el Sueño. Otras, despierta. Pero sin voz y sin letras.

Es un sentir en el cuerpo, sin que participe ni la vista ni el oído, y sin ver hechos.

Al Poder que lleva al cuerpo, puedes llamarle vida con contrato, sin saber en la fecha que cumple.

***

Libro 40 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo VI - C3 

viernes, 20 de junio de 2025

Fe, Esperanza y Caridad

En Sueño Profético hablaban de la Fe. Decían:

Sin Fe, no existe la Esperanza, y pocas veces llega la Caridad.

Sin Fe, es mejor que no nombres a Dios, ni que hables de su Gloria. Porque retiras al que pudiera sentir la Fe, al oír Palabras, con Fe, Divinas.

La Fe es algo que sientes, que tú mismo no te explicas. Pero te hace que llegues a aquello que a Dios Le pidas. Y te molesta el oír: “yo tengo las esperanzas perdidas en aquello que pedí”. Aquí se demuestra claro que, sin Fe, la Esperanza no puede existir.

Ya, la Caridad se retira de ti, y es trabajoso el vivir así.

Desperté, oí:

¡Qué palabra tan hermosa 
es la palabra Fe,
oírla, contenta, en tu boca,
y la palabra Esperanza!

Estas dos se juntan ya,
y Caridad amontonan.

Fe, Esperanza y Caridad,
es lo que al hombre del siglo
le falta que practique
para que reine la Paz.

La Fe es el primero documento
que te acredita, si dices
que a Dios amas de verdad.

***

Libro 21 - Te Habla El Profeta - Tomo III - C8 

sábado, 14 de octubre de 2017

Doble Esperanza

En Sueño Profético decían:

Disfruta, el que no ama a Dios, al ver sufrir al que a Dios ama. Disfruta porque ya cree que de Dios se aparta. Y no sabe que, sufrimiento donde hay Amor a Dios, da doble Enseñanza, porque va creciendo ya doble Esperanza.

El sufrimiento te aparta de Dios según con quien vivas, según con quien trates, aunque tú te creas que ésos a Dios aman.

Dijo uno:

Éste es un consejo
que en la Gloria mandan:
Si vieras que alguien,
en el sufrimiento,
quisiera apartarte de Dios,
con palabras ponle el apellido:

“Satanás te llamas”.

Yo quedo con Dios,
que oigo su llamada.
Siempre, si Tú quieres,
tienes mi compaña.

Desperté, oí:

Divinas Palabras,
que no son vendidas,
y menos, compradas.

Divinas Palabras,
que todo el que quiere,
puede practicarlas.

Y ya no le ofrecen
palabras satánicas.

Que son tentadoras,
para que tu espíritu
no oiga llamada.

Ponle al sufrimiento,
doble la Esperanza.
Y verás que huyen
los que a Dios no aman.


***

Libro 24 - Dios No Quiere Permite - Tomo IV - C5

miércoles, 27 de septiembre de 2017

No hay ayuda que dé más ayuda, que la Fe y la Esperanza

En Sueño Profético hablaban del ánimo en el camino de Dios:

Si el ánimo te faltara, tú el camino dejabas. Porque el camino es duro porque el hombre lo pone duro, porque no cree en Dios. El ánimo pide Mando, y ya, al cuerpo obliga a que obedezca su Mando. El ánimo es el motor del cuerpo, que lo obliga el Mando del Cielo. Que este ánimo lo despide la Fe, y ya el cuerpo es pluma en mano, que el movimiento lo da la mano, y la pluma escribe lo que tú vas pensando.

Hombres de Fe quería el Maestro cuando Él hablaba y daba Mando. Si Fe faltaba, ¿cómo ver a Él en sus Palabras? El que hacía su Mando con Fe, no podía compararse ni amistad tener con el que oía su Palabra y quería reformarla por creer saber más que Dios, aunque vieras a un Hombre, pero el Dios se veía en esa Carne.

Desperté, oí:

El que creía y Fe tenía, no podía mover un pie sin decir: “Maestro, tu Mando quiero”.

“Ya tengo la Fe preparada. Nada me podrá salir bien si no cumplo tus Palabras”.

“Si las cumplo, vivo Fe y Esperanza”.

El ánimo lo despiden estas dos palabras:

“No hay ayuda que dé más ayuda, que la Fe y la Esperanza”.

“El que esto no lo viva, ¡qué pesada será la carga!”.


***

Libro 28 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo V - C7

lunes, 19 de junio de 2017

La Fe, Esperanza y Caridad es lo que le falta al hombre

En Sueño Profético hablaban de la Fe. Decían:

La Fe es tan necesaria para el espíritu como el agua para el cuerpo, con la gran diferencia de que el agua hace otro líquido, con otro nombre, y a ella ya no se nombra, aunque el líquido salga del agua.

Pero la Fe es confianza que mandas al Único Dios que hay, que te recuerda que vivas Fe, Esperanza y Caridad. Estas tres palabras sujetan acción y palabras para que no muera la Fe.

Dijo uno:

La Fe, si la practicas, cuenta con sitio en la Gloria. La Fe no tiene final, por existir Vida Eterna. Tiene final para el que ve morir y no cree en esta Existencia. Pero el que tiene Fe y sabe que Dios espera, ya vive esa esperanza, que no tiene compañera para que puedas cambiarla por otra mejor que hubiera.

Desperté, oí:

La Fe, Esperanza y Caridad
es lo que le falta al hombre
para mandarle a Dios glorias.

Sin la Fe no andas camino.

Sin la Esperanza, no esperas.

Y siempre tendrás vacío,
y alegría no te llega.

La Caridad ya te acerca
a que pienses en cojo
que veas con las muletas.

Pensamientos en Caridad,
ya Dios te manda trabajo
y también un buen jornal.

Lleva siempre contigo
la Fe, Esperanza y Caridad.


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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C2

viernes, 18 de septiembre de 2015

Esperanza y confianza en Dios

En Sueño Profético hablaban de sufrir con esperanza y confianza en Dios, o sufrir viéndolo todo cerrado e imposible coger la llave. Gran diferencia hay de esto, a pensar: “ya abrirá el Dueño la puerta, y a mí me mandará entrar”.

Dijo uno:

El sufrimiento que los Sabios de Aquí le llaman sufrimiento, es no tener seguridad de la Presencia de Dios. Aquí sí vive a gusto el sufrimiento, aquí sí es dueño de esta vivienda.

Un día –cuentan Aquí en esta Gloria y me lo mandan dictar–, al pasar el Maestro cerca de unos que estaban en la faena de la vendimia, había dos hombres discutiendo que uno tenía más sufrir que el otro. Los dos discutían que el suyo era mayor. Estando en estas fuertes palabras, se paró el Maestro y, señalando a uno que estaba de espaldas, dijo:

   –Llamad a aquel hombre y decidle que venga, que ha sido llamado por mi Padre en Mí.

Y quedó en silencio este Dios. Llegó el jornalero y se puso de rodillas, dando reverencia a las palabras que le llevaron, dadas por el Maestro. Ya dijo el Maestro:

   –Éste tiene un sufrimiento que pasa la medida de la paciencia, pero me tiene a Mí siempre en su presencia y confiaba en que mi Padre nunca lo dejaría, y ya era sufrir de mi Gloria, que es sufrir por lo que Yo sufra. Hoy, cuando llegues a tu casa, verás ya a todos cambiados, porque no tendrán vista hasta que entres tú por la puerta. Ellos mismos te dirán llorando, que quieren conocerme.

Desperté, oí:

Este hombre sufría porque ninguno de su familia quería a Dios Padre.

Cuando supieron del Maestro, que era el mismo, cuando alguien Lo nombraba, risas a la vez hacían sonido.

Los dos que su discutir fue lo que paró al Maestro, sufrían por avaricia de bienestar y dinero.

Nunca pensaban en Dios, y no podían soportar el trabajo y el dolor.

El que a Él tanto quería, tenía sufrimiento grande de pensar en su familia.

Nadie notaba sufrir, porque Presencia vivía.

Nunca Lo quiso buscar, por creer no merecía.

Si sufres amando a Dios, Él puede ir en tu busca.


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Libro 13 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo II - C3

jueves, 18 de diciembre de 2014

Vive con Fe y Esperanza

En Sueño Profético decían:
Cierto es, que la Fe y la Esperanza forman un muro irrompible para el hombre.

Dijo uno:

Si haces sin Fe tu petición a esta Gloria –donde habita Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu–, Aquí tu petición no llega. Será humo que sale de lumbre, que el tronco desprecia, y el humo en nada queda. La Fe ya lleva su Mando, cuando tú, Fe, en Dios la pagas. Y viene la palabra, y viene la respuesta. Que antes de tener Fe, todo era de otra manera.

La Fe, hacía el Maestro, que el que Lo siguiera, la tuviera. Decía, que al seguirlo sin confiar en Él, todo sería trabajoso, duro, penoso, y siempre tendrían la duda de su Reino prometido. ¡Cuántas veces les dijo a los que Lo seguían para aprender!:

“Aunque veáis vacías mis Manos, confiad en que soy Dios del Cielo, aunque me persigan y Yo los deje hasta que mi Mano los aparte. Que la Fe es confiar en mis Palabras, no en lo que veis”.

“Y la Esperanza, es vivir lo que dicen mis Palabras, aunque a veces mis Palabras no entendáis. Pero vivid la Esperanza –que Yo siempre estaré oyendo vuestras peticiones, y mi Padre os dará lo mejor–, aunque el que quiera destruir mi Reino os persiga, quitando la Fe y la Esperanza, por ver las Manos vacías y no comprender mis Palabras”.  

Desperté, oí:


¡Qué Enseñanza de la Fe
daba Dios Hombre y Maestro!

¡Qué cierto que si no ves
y no comprendes,
la Fe se va,
y la Esperanza no vives!

¡Es el Amor el que hace
que en sus Palabras confíes!

Y ya vives Esperanza,
notándote que recibes.

¡Cuánto encargaba el Maestro estas Palabras!:

“Pensad, que aunque luego no Me veáis, Yo sigo como antes de bajar a la Tierra”.

Con vosotros, pero en Espíritu.

Pensad, que todo lo que dijo mi Padre, se ha cumplido, cuando veáis matar mi Carne.

Pero el que tenga Fe en mis Palabras, dirá cuando Yo falte y vea mi fosa vacía:

¡Yo sabía que se llevaba el Cuerpo, porque mi Fe yo vivía!


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Libro 15 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo III

lunes, 24 de enero de 2011

Estos Dones no son comprendidos por el hombre - Libro 1 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo I - Pag. 212-213


En Sueño Profético hablaban de la Fe y de la Esperanza. Decían:

Según la cantidad que amas a Dios, así tienes de Fe. La Fe es la que te da la Esperanza, y la Esperanza es la que te mantiene la Fe.

Teniendo Esperanza, vives en Paz y con gran tranquilidad de espíritu; tienes tal Confianza en Dios, que por empujones que las circunstancias te den, te sientes hecho roble.

Si piensas que todo termina en Dios, ¡qué poca importancia tienen los bandazos que en la vida material te han dado!

Hay quien dice que ama y no conoce la Esperanza, y su actuación es sin Fe.

Si te falta Fe, no puedes amar tanto como a Dios le agrada.

Desperté, oí:

Dios quiere que tú Le pidas con tanta Confianza, que al pedirle Le des las gracias porque en la petición Él te lo está otorgando.

Dios quiere que tú Le hables sabiendo que es Dios.

Al que Dios se comunica, tuvo antes sobra de Fe y de Esperanza.

Estos Dones no son comprendidos por el hombre.

El hombre no concibe que en la contrariedad brote una risa.

Sin pensar que esto en Confianza en Dios.

Si a Dios amas y en Él confías, él te dará lo que con Fe Le pidas.

Si pides sin Fe, tú no recibes, porque a Dios no se Lo pides.


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lunes, 8 de noviembre de 2010

Fe, Esperanza y Caridad - Libro 32 - La Palabra del Creador - Tomo III - Pag. 32-33


En Sueño Profético decían:

Si de Dios no fuera este Mando, ¿quién lo podría seguir con tanto desprecio, con tanto sufrir y tantos obstáculos? Que el que dice que ama a Dios puede quitarlos. Si esto no fuera de Dios, ya se habría parado. Lo primero el escribir, lo segundo el caminar dando aliento al necesitado de Espíritu y ayudar a que viva el cuerpo. Si esto no fuera de Dios, quedaría en secreto, porque el hombre, de Dios no quiere saber nada como no se vea enfermo. Y mayoría nombran a Dios sin seguridad de que pueden hacerlo. No tienen Fe ni Esperanza. La falta de Caridad te lo va diciendo.

Desperté, oí:

La Fe, la Esperanza y la Caridad tienen cada una un sitio.

La Fe, cuando a Dios pides.

La Esperanza, cuando esperas lo que pides.

Ya, la Caridad, tiene que verla el de delante y el de detrás.

El de delante, porque espera.

Y el de detrás, porque si quiere, acompaña a llevar la Caridad.

Si quieres saber dónde actúa Dios, sigue al Instrumento.

Y verás abandono a estas Palabras y sufrimientos que superan la altura de las montañas.


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