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sábado, 19 de abril de 2025

La Fuerza de Dios va conmigo

En Sueño Profético hablaban de los espíritus enfermos por falta de la Palabra de Dios, hablaban del endemoniado y cómo se endemoniaba el hombre, y también hablaban de cómo curarlos.

Dijo uno:

Al endemoniado que está al servicio de Luzbel, a éste Dios no manda a curarlo. Dios a éste lo condena, mandando con su Poder que sea conocido para el que caiga en pecado o para el que ya haya caído. Dios, en su Vida pública, mandaba a curar al que tenía esta enfermedad o Él mismo hacía la cura para que vieran su Poder. Pero cuando curaba dejaba al que estaba endemoniado sin disfraz que pudiera dar lástima para que todos lo conocieran.

Dijo otro con el mismo Mando:

El Maestro no siempre utilizaba las mismas Palabras cuando nos mandaba a quitar de pecar, ni nos decía que fuéramos siempre por el mismo camino. Había veces que lo cambiaba para curar y para pillar dormido al que endemoniaba, y así cuando Dios Hombre permitía que se despertara lo hacía conocer con el nombre de Demonio. Ya era conocido y al que seguía al Maestro se le oía decir:

“Detente enemigo, la fuerza de Dios va conmigo”.

Desperté, oí:

Dios mandaba a curar y siempre el Mando no era el mismo.

Había veces que los alejaba por un camino más largo.

Que, aunque el Mando era el mismo, Él sabía el momento de decir:

“Perdón, Dios mío”.

Esto al que había enfermado.

El que lo tiene Luzbel al servicio del Infierno que nunca te dé compasión de él.

Y si lo vieras pisado busca a muchos para que pongan encima sus pies.

Y por lamentos que oigas hazte el sordo, hazte el mudo, porque es lamento de Luzbel.

Ama a Dios y vete sin miedo del engaño de Luzbel, porque Dios deja sufrir pero lo hace conocer.

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Libro 69 - Dios No Quiere, Permite - Tomo VIII

sábado, 8 de febrero de 2025

El que no esté conmigo está en contra de Mí

En Sueño Profético decían:

Cuando Dios elige, sabe que el Elegido tiene que elegir, tiene que buscar quien le ayude y tiene que apartar al que no le sirve y puede envenenar al que está sirviendo.

Dijo el que ya sigue la Enseñanza:

Yo seguí a Dios Hombre, y sus Palabras fueron dichas para siglos sin fin, para todas las razas. Por eso su Vida de Hombre era caminar y mandar que fueran en su Nombre enterando al mundo de su Existencia de Hombre en la Tierra. Su Enseñanza era medida y sin medida, que así se la daba a sus Discípulos y al que Lo seguía. Sus Palabras había veces que eran repetidas y explicadas para cualquier hecho que pasó y que Él no admitía, porque sus Palabras no eran de la Tierra, eran del Cielo para la Tierra.

Esta Enseñanza era de las más fuertes:

“El que no esté conmigo está en contra de Mí. Y a éstos temedles más que al que está pecando de escándalo. Que el que está pecando de escándalo puede que algún día llore y Me busque. Al que está en contra de Mí, peca el que va a buscarlo, porque hace creer que lo quiere y no respeta mi Mando, y él se nota poder porque va de él tirando. Si el amo de llaves tiene amistad con el que roba, no es extraño que un día le dé la llave. Pues el que está conmigo, oyendo mis Enseñanzas, fácil le será saber el que no Me ama. Lo que Yo muchas veces os digo, que parece escándalo, es Enseñanza”.

 

Desperté, oí:

 

¿Qué diría el dueño de la casa cuando viera al amo de llaves con el ladrón, sentado a la misma mesa?

Más confianza le da al ladrón que al dueño.

Al dueño se la quita y se la da al ladrón.

Si el Maestro veía que uno iba con quien no estaba con Él, pronto le hacía comprender el porqué de la Enseñanza.

Él no podía hacer daño, el otro a Él sí.

El otro a Él no podía guardarle secretos, porque Dios ya los sabía.

Pero el que va sí entera, aunque no quiera enterar.

Y acepta su opinión de sus ideas en contra de Dios.

Y va dando mala enseñanza, como el amo de llaves que admite como amigo al ladrón.

Dios Hombre al pecador lo buscaba y apartaba al que en contra de Él estaba.

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Libro 74 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IX - C5

martes, 12 de noviembre de 2024

El que pase por donde Yo paso, que cuente Conmigo

En Sueño Profético decían:

Cuando tengas que dar un Mando, dalo, porque ya a ti te lo han dado. El Mando de Dios se conoce por la fuerza que da y por los pocos que lo aceptan.

Mando de Dios: resistencia en el hombre.

Mando del hombre: no importa ofender a Dios.

Dijo uno:

Quedaron por muchos días varias Palabras que dijo Dios Hombre enseñando a doblar la materia al servicio de sus Palabras. Son éstas:

El que pase por donde Yo paso, que cuente Conmigo.

El que Me deje solo y no pase, oirá mis Palabras, pero Yo nunca se las daré para que diga: “El Maestro me ha mandado”.

Entristeceos cuando Me veáis triste, porque mi Padre en Mí se estará alegrando.

Cuando Yo dé un Mando, hacedlo, y después, si no lo habéis comprendido, haced por comprenderlo, pensando: “Es Dios el que lo ha dicho”.

Estas Palabras fueron luego oídas a creyentes y a incrédulos.

Desperté, oí:

El creyente que Lo amaba, las decía como Enseñanza.

Y el incrédulo las ponía en medio de la razón y, sin fuerzas, las desmentía.

Eran Palabras sencillas que el espíritu del mal siempre difíciles te las hacía.

¡Qué Palabras, que resonaron en humildes y en gentiles!

“El que pase por donde Yo paso, que cuente Conmigo”.

Éste es el premio que da al no comprender y hacerlo como si lo hubieras comprendido.

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Libro 74 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria  - Tomo IX - C7

domingo, 2 de junio de 2024

Dios viene conmigo

En Sueño Profético decían:

¡Cómo no se darán cuenta de que el que Dios elige se debe a este Mando!

¡Cómo no pensarán que Dios no puede elegir para que el hombre le diga “esto no está bien así”! 

El que al Elegido quiera corregir, no es al Elegido a quien corrige, es a Dios, que le da Mando trayendo su espíritu Aquí para llevar la Enseñanza que Dios Padre a Dios Hijo Le daba cuando su Cuerpo el hombre Lo veía en la Tierra, y hoy Lo ve el que trae a su Gloria y ahí vive con cuerpo.

Dijo uno:

Ser Elegido, no hay premio mayor. Pero junto a este premio también hay sufrimientos de gran altura. Que estos sufrimientos es mejor no nombrarlos, porque si falta Amor, a Dios Lo nombran culpándolo. Dios no quiere que el hombre hable mal de su Gloria, de los Elegidos, de los Santos, Místicos y Contemplativos, porque al oír sin amar puedes pecar.

Desperté, oí:   

El Elegido busca donde decir: “Dios viene conmigo”.

Que esto ya hace tiempo que Dios se lo dijo al Elegido.

Tu presencia acerca a Dios y retira.

Retira al que lleva dentro de su espíritu cieno venenoso y quisiera que a Dios nadie Lo siguiera.

Los espíritus del mal ya no saben cómo atacar.

Pero Dios los aparta. Que esto se está viendo en muchos ejemplos. 

Tú sigue sin temor, porque por encima de ellos está la Fuerza de Dios.

Que esta Fuerza la echa Dios como la lluvia cuando está el Sol.

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Libro 40 - Dios Manda En Su Gloria Que Enseñen - Tomo VI - C7