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martes, 23 de noviembre de 2021

Cuando es actuación de Dios, la duda queda pisada

En Sueño Profético hablaban dos espíritus que cuando tenían cuerpo era el mismo tiempo que cuando vivía Dios Hijo con Cuerpo en la Tierra y sus Discípulos formaban Escándalo con el Mando Él les daba.

Ya empezaron a hablar de este Caso, que hoy es único. Dijo uno:

No tienen la entrega que tenían que tenerle a este Caso los que lo conocen. A los que le tienen desprecio, les llegará el día que les pase como les pasó a los que la Presencia del Maestro no buscaban. Estos que se han nombrado tuvieron gran sufrimiento cuando El Maestro negó a los Discípulos que con ellos se pararan.

Ya sigue Santiago diciendo:

Cuando el Mando es de Dios, tus palabras se ve que tienen algo que el que las oye se para, porque si crees en Él, al oírlas, no puedes pasar sin hacer preguntas y querer oír hablar del que te están nombrando. A mí, los que me buscaban, si creían que El Maestro era Dios Hijo, no se cansaban de hacerme preguntas para que yo les contestara. En la segunda pregunta, Dios, a mí, me hacía sentir si era pregunta con Amor, o pregunta para llevar la contestación donde no creían que Él tenía el Poder de Dios Padre, y que tan sólo con su mirada hacía Milagros.

Ya diré palabras de hechos, que lo mismo que pasaron cuando Dios vivió de Hombre en la Tierra, van a pasar ahora con este Caso:

Todo el que no Lo buscó, cuando después nos quiso seguir a nosotros, el Maestro nos prohibió que de Él le habláramos. Yo vi cara como queriendo pedir Perdón. Pero el desprecio que antes tuvieron no los dejaba y se agrandaban sus sufrimientos. Pues a mí, Santiago, me dicen en la Gloria que diga, que igual pasará con este Elegido, que cuando se den cuenta del desprecio que le han dado a una cosa en la que no puede haber engaño, entonces comprenderán que en el Poder de Dios no han creído. Cuando vean que esta Verdad Divina tiene los reconocimientos de Ministros de Dios, de Obispos y de la Cabeza de la Iglesia, el sufrimiento cada día será mayor.            

Desperté, oí:

Cuando es actuación de Dios, la duda queda pisada.

Este Caso deja al descubierto al que no ama a Dios y al que no cree en su Existencia.             

Aquí, cuando piensen el desprecio que han dado los que no hace falta nombrar, su arrepentimiento tiene que ser sufrir y no atreverse a pedir a Dios Perdón.

Ya dejo mi nombre con el Mando de Dios: Santiago.

Todo el Mensaje ha sido diciendo que el que a Esto ha dado desprecio, tiene que llegarle grande sufrimiento, pensando: “Yo que he estado cerca de la Palabra de Dios y la he despreciado”.

¡Ya, que pronto se vean los Libros publicados!

Los Discípulos, en la Gloria, no dejan de nombrarlo.

Tienen que tener grandes sufrimientos cuando vean esta Verdad por todos los sitios con grande publicidad.

El pensar del Elegido es éste: “Señor, que tus Palabras, en los Libros, tengan el prólogo de Obispos y de seglares con grandes cargos”.

El premio es para el que su nombre esté en el prólogo.

Tiene grande castigo el que no valore las Palabras de Dios, dichas en la Gloria, que están en estos Libros.

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Libro 64 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo VIII - C4

domingo, 8 de agosto de 2021

La duda te hace cobarde

En Sueño Profético decían:

La duda te hace cobarde y la certeza te da valentía.

La duda te retira del camino que vas a coger y la certeza te empuja al espíritu y te hace fuerte.

La falta de seguridad puede que perjudique a lo que es seguro, porque de seguro viene.

Dijo uno:

Aquí cuento un hecho que delante de mí pasó, estando Dios de Hombre en la Tierra. Estaba el Maestro una mañana repartiendo sus Palabras a sus Discípulos, en el punto que se habían citado, y llegaron unos a preguntarle que si daban tal respuesta a unos que siempre estaban buscando algún fallo al que no había nada más que Tratarlo, y a veces, nada más que Verlo y ya Le veías el Dios.

Ya se oyó aquella Voz que firmaba:

“Vengo del Padre. Vosotros no estáis preparados para que deis Palabras en mi defensa, porque tenéis dudas de que soy Dios y he bajado a la Tierra para enseñar a vivir sin hacer pecados y a perdonar al que pecó sin Conocerme y quiere mi Perdón”.

Y siguió diciendo:

“Si tú dices esas palabras, las que él te conteste te harán cobarde por la duda que en Mí tienes, y al hacerte cobarde perjudicas mi Enseñanza. Las personas que Yo mando con mis Palabras lloran cuando la duda quiere entrarse en ellos. Pero vosotros conversáis con la duda, y ya la duda habla”.

Y mirando y señalando al corro que estábamos oyéndolo, dijo:

“Si queréis desprenderos de la duda seguidme, como éstos Me siguen. Y ya, la certeza de la Verdad os hará fuertes de espíritu y mi Padre os mandará Palabras que verán que no son vuestras, como les dicen a mis Discípulos”.

Desperté, oí:

Con este final de Arrobo te da apetito de seguir esta Enseñanza.

¡Qué cierto que la duda te hace cobarde en preguntas y respuestas!

Los que al Maestro preguntan sabían poco del Maestro, del por qué de su vivir buscando al malo y al bueno.

No habían oído su Voz ni de cerca ni de lejos.

Tenían aquellos amigos que mal hablaban del Maestro.

Y ellos quieren llevarles palabras en contra de lo que dijeron.

Aquellos hablaban mal, y éstos viven sin Ofenderlo.

Pero tenían sus dudas si sería Dios del Cielo.

El Maestro no les da ni una palabra siquiera, porque se harían cobardes cuando a los otros los vieran.

En cambio, si no hay duda, eres hombre y eres fiera.

Y te salen las palabras como si Dios las dijera.

Tienes que seguir a Dios para que Él mande y tú aprendas.

Porque Él da sus Palabras al que sabe defenderlas.

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Libro 64 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo VIII - C2

domingo, 11 de agosto de 2019

El creer le puede a la duda

En Sueño Profético hablaban de creer, de no creer y de la duda. Decían:

El creer en la Palabra de Dios te quita muchas dudas que el que no cree las formas y hace duda donde no hay base para la duda. El creer te acerca a saber y no te retiras, porque pronto ves lo que el creer te decía. El creer en lo material te puede dar ganancias o retirarte del peligro. Según tu vida hagas, así estará el creer contigo.

Dijo uno:

Yo vi una vez a un hombre llegar a una venta que yo visitaba a diario por razones familiares. Fue llegar este hombre y decir estas palabras:

   –¿Si puede me contestará a la pregunta que le haga?

Soltó el ventero la jarra que llevaba y esta fue la respuesta:

   –Si su pregunta es de Paz, prepárese a oír respuesta, pero si es de ofender al que en mi casa entra y yo me siento con Él a la mesa, no siga hablando y salga por la puerta que ha entrado.

Ya siguió hablando el que creía pero tenía dudas y quería quitárselas y seguir a los Discípulos para que éstos del Maestro le hablaran, porque él digno no se encontraba por las dudas que tenía. Pero creía y buscaba. Le pidió al ventero un vaso de agua y también el favor de que el vaso no lo limpiara del último Discípulo que bebió.

Ya dijo el ventero:

   –Tú quieres quitarte las dudas porque crees y buscas. Buscas la verdad. Vente mañana, que yo pararé a ellos para que ellos te digan que con ellos te vayas. ¿Es esto lo que tú quieres?

No pudo contestar porque algo le apretaba la garganta.

Desperté, oí:
Este hombre creía, pero la duda le ponía escenas que lo atormentaban.

Decidió quitarlas buscando el sitio que el Maestro y Discípulos visitaban.

No faltó su presencia a la hora que el ventero le dijo y que ya estaban sentados los Discípulos esperando al Maestro.

Cuando lo vieron, no dio tiempo a decir palabras porque detrás iba el Maestro.

Ya, sus palabras quedaron como grano en el granero, esperando hacer servicio en otro momento.

Todos oyeron:

“El creer le puede a la duda. Pero ya el creer no te hace falta, porque el Amor que por mi Padre sientes, hace que Me busques a Mí. Si el ventero no cree, no te habla así. Tienes que creer para seguir mis Pasos, y cuando te llenes de Amor de las Palabras que mi Padre dice en Mí, ya te ofende la duda. El querer a mis Discípulos ha sido Llamarme a Mí. El que mis Palabras no cree, no Me busca, y a mis Discípulos desprecia. El que cree mis Palabras no pierde mi Reino, porque olvida el creer y vive Amor Eterno”.


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Libro 28 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo V - C7

lunes, 23 de abril de 2018

El hombre duda cuando reforma

En Sueño Profético decían:

El hombre no cree en Dios porque el creer no interesa. No interesa porque ya tienes que practicar y enseñar a lo que Dios bajó a la Tierra.

El hombre no cree en Dios hasta que ve lo poco que él vale en la Tierra. Cuando lee en un papel que su carne está enferma sin remedio para curarla, u oye el trueno en la tormenta, o ve la luz del relámpago echando piedras, o el agua tapando edificios y su poder fracasado, entonces es cuando intenta creer en Dios algo. Pero sería mejor que no creyera, por su actuación y pedirle a Dios cuentas. Que si pensara, antes de pedirlas, moriría de remordimiento y vergüenza. Pero antes de morir le vendría este pensar: “Si con esto que me pasa Lo ofendo, ¿cuántas cosas todavía me podrán pasar? Y cuando ya no exista el cuerpo, ¿a quién me podré presentar para librar mi espíritu del mando de Satanás? Satanás: mando que manda donde Dios jamás está.

Desperté, oí:

Dios: Dueño de lo que el hombre se cree dueño.

Dios: Poder para hacer el mundo y para destruirlo con una sola Palabra.

Dios: que su Palabra se hizo Carne, y antes su Palabra hizo la luz y la Tierra.

Pues a pesar de esto, el hombre duda de su Existencia. Duda cuando reforma.

E insulta cuando un Poder se desborda.

El hombre quiere vivir ofendiendo a Dios en todo lo que Dios manda.

Y se enfrenta a su Poder con palabras satánicas.

En la vida material, para coger una paga, tienes antes que haber hecho lo que el dueño o director manda.

Pus figúrate, pedir al que te deja que vivas, sabiendo que Aquí no quieres venir cuando la tierra te cubra.

El hombre no cree en Dios porque Dios no hace de Dios un segundo cada día.


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Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C2

jueves, 28 de julio de 2016

La duda en contra del sí

En Sueño Profético hablaban de la duda. Decían:

La duda está en contra del “sí”.

Si tienes duda, el “sí…” te sale largo.

Cuando tienes seguridad sale el “sí” de adentro, y rápida es la palabra.

Dijo uno:

La duda tiene que emplearse cuando tú no puedas palpar, cuando no veas Sol y quieran que digas que los rayos te queman.

Dios siempre que habló, nunca dejó duda; y si el hombre la puso, la puso y luego quiso convertir su duda en un “no”.

Dios siempre hará lo que el hombre no puede hacer.

En la vida de Dios Hombre, la duda quitó a muchos de que conocieran a Dios con Materia. La duda quitó a éstos, porque a Dios no amaban.

Si tienes grande Amor, no pones duda, amas y este Amor te hace ver la Verdad.

¡Yo amé tanto a Jesús, antes de que los pastores a Belén fueran! Y un día cuando a la faena iba, me crucé con unos cuantos, que éstos iban con panderos, y cantando unos cantos que en ellos veías el Cielo, el Cielo que envolvía a ellos.

Yo allí no puse duda y corrí a preguntar:

   –¿Vais en busca de ese Niño que nos tienen anunciado?

Contestaron sin soltar los panderos ni las flautas:

   –Sí, allí vamos a postrarnos a sus Pies. Pues teníamos tantas ganas de poderlo conocer, que si no nos ve postrados y ofreciéndonos a su vez, ¿cómo decir yo: ¡Dios mío!, Te quisiera conocer?

No terminaron las palabras y a ellos me emparejé:

   –Puedo seguir con vosotros, para llegar donde Él. Porque yo no pongo duda en lo que cierto ya es.

   –Si tú duda no la pones, siete vamos en vez de seis.

Desperté, oí:

Yo no ponía la duda
de que no fuera verdad,
ya que este Dios venía
a Salvar la Humanidad.

No venía a pedirte,
no venía a que le dieras,
no venía a obligarte
que su Reino lo quisieras.

Pues si estudias esto nada más,
entonces lo verás de verdad,
de verdad y sin que la duda
pueda su parte tomar.

Yo la duda la dejé,
y a ellos me emparejé.
A ellos me emparejé,
porque la deuda dejé,
de tanto como lo ame.

Pues llegué a ver a Él,
al que estaba en un Portal,
que más parecía un retablo,
que un sitio para nacer.

¡Este Dios, Grande en Amor,
que Él mismo se hizo Hombre!

Se hizo Hombre y Él sabía
que el hombre lo mataría.

Si amas, no tienes duda.
Si dudas, bien poco amas,
porque la duda no deja
que tu Amor sea sin falta.

Únete a los Pastores,
y ya tu duda se acaba.


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Libro 3 - La Palabra del Creador - Tomo I - C5

miércoles, 13 de abril de 2016

Habiendo Amor no hay duda

En Sueño Profético decían:

Es pena para Dios, y lástima para el hombre, que el hombre reconozca lo de Dios por tiempo pasado o por decir Dios: “Yo soy Dios”, que por Amor que el hombre sienta por Él. Es pena para Dios, por Él querer darnos sus Palabras, dichas en su Gloria, y el hombre responder con insultos y desprecio al mandar de Palabras y de Enseñanza. Esto es sufrimiento para Dios.

Dijo uno:

Dios oye más: “Si Dios hubiera”, que: “Yo amo a Dios” y que Lo amen. “Dios oye más”, en estas palabras algo tiene que haber porque, en esto o aquello, se ve que es Obra de Dios.

Es pena para Dios que el hombre viva ahí, a pesar de los siglos de su venida, escarbando para ver si fue Dios el que se encarnó en María Virgen. Hay quien después de mucho remover lo que Dios dejó dicho aún cree pero ya le falta sitio para Amarlo, porque se ha llenado de razones del hombre y del Amor de Dios se retira. Esto es pena para Dios, lástima para el hombre. El Amarlo ya te da las razones de su Existencia, a Él le das Gloria en lugar de sufrimiento y Él, de ti, retira la lástima que el que Lo ama te pueda tener.

Desperté, oí:
Mándale Gloria a Dios y Él te retira la lástima que el que Lo ama te tiene.

Qué palabras, y de apellido las razones que mandan para Enseñanza en el Cielo.

Cómo te describe al hombre que al final cree y no ama.

La creencia Dios, hay veces, que la obliga.

El Amarlo es Libertad que Él te deja.

Su Nacimiento lo cree el que ya mucho a escarbado, pero en creerlo se queda.

Porque Dios dice que amando ya la razón te aconseja.

Habiendo Amor no hay duda, porque Dios no te la deja.


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Libro 65 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo V

viernes, 5 de febrero de 2016

La duda del hombre

En Sueño Profético decían:

Siempre que Dios habla para el hombre, el hombre ofende a Dios con sus dudas. La duda nace donde el Amor falta, cuando el Amor deja sitio para que la duda entre. Si el recipiente rebosa, no tiene cabida la gota.

Yo no puedo dar el sí
en el que dice que ama
y pone la duda aquí.

Yo a más de uno le dije:
“¿y tú crees que vive Dios,
y horas y horas Lo adoras?”.

Este adorar no te sirve
si no crees en la Gloria,
porque creer en la Gloria
y no aceptar nada de Aquí,
es decir: “sí que hay Gloria,
pero déjame vivir
con mi Dios a mi manera,
aunque no sea el Dios de Ahí”.

Yo sufría las palabras,
no que me decían a mí,
porque al que ofendían
era al que hablaba en mí.

Las Palabras de esta Gloria
no se pueden confundir
con las palabras del hombre,
por culto que sea ahí.

Estas Palabras no vibran
como no sea en un Lugar
que Dios vaya y se aposente,
y luego al mismo Lugar
Dios lo traiga Aquí a esta Gloria,
como trajo a los demás
que hoy ahí reverencian
con tanta solemnidad.

Las dudas, al que le van,
es al que nunca quiso a Dios
y nunca quiso buscar.
 
Desperté, oí:

¡Ay duda que mortificas
a Aquel que lo puede todo!
¡Ay duda, que si hay duda
es por falta de este Amor!

No puede haber duda
donde crezca este Amor.
Este Amor, el crecimiento,
es de penas y dolor,
de penas que no son penas,
por ser Dictado de Dios,
y dolor que se te quita
cuando te habla este Dios.

¡Si yo pudiera decir
cómo te ama este Dios
cuando deja la materia
y el espíritu arrobó…!

Lo trae lleno de Luz,
de Luz que le deja ver
a aquel que dice: ¡Dios mío!,
yo te quisiera querer,
para que vieran mi espíritu
igual que éste lo ven.

¡Ay Señor, que tanta duda,
siempre te quieren poner!
¡Ay Señor, dame palabras,
que yo pueda convencer,
cuando lleve el Mensaje
que en tu Gloria me des!
 
No sufrí en lo material
como sufro Aquí en la Gloria
para que ahí te amen más.

Cuando estaba con materia,
Tú me traías Aquí.
Ahora quiero que me mandes
con los Mensajes ahí.

TERESA DE ÁVILA


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Libro 5 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo I - C6