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martes, 14 de octubre de 2025

No hay mayor Gloria a este Cielo, que Obediencia con Amor

En Sueño Profético decía Dios Hijo:

“El que ahí no esté contigo, no estará después Aquí conmigo. Al que Yo le doy mis Palabras, ya es por Mí amado. Y el que las oye, Me oye a Mí. Si no las obedecen y no respetan el Lugar, van en mi contra, y mi Padre les cierra el Reino de los Cielos. Yo mando mis Palabras con los que ahí les dicen muertos. Mi Padre Me presentó a Mí, y Yo presentó al Instrumento, que ya tiene que ser respetado por llevar Gloria a ese suelo”.

Dijo uno:

Fue continuar Dios Hijo sus Palabras, y continuaron, varias veces, muchas voces: “Estas Palabras son alabanzas a Dios: el decir sí a sus Palabras”.

Dijo el mismo:

Dios, con su Voz y su Eco, Él hablaba sin mandar ningún espíritu. Los espíritus, mientras, son custodios de sus Palabras, son espíritus que se alimentan con Esencia Divina, son espíritus que esperan la orden del Creador.

Desperté, oí:

Dios Tres en Dios Uno, 
ha sido esta noche en Gloria, 
todo lo que Aquí se ha dictado.

Dios que da Eco a su Mando 
sin decir “Dios me lo ha dicho”.

Dios Padre que ha dado su Voz 
a Dios Hombre, que fue Hijo.

Este arrobo se termina 
con espíritus que esperan 
la orden del Creador.

No hay mayor Gloria a este Cielo, 
que Obediencia con Amor.

Pues si falta la Obediencia, 
estás viviendo sin Dios.

Es más fuerte la Obediencia, 
que estar siempre en oración.

***

Libro 13 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo II - Preámbulo 

miércoles, 8 de octubre de 2025

No hay sufrir mayor que el que te golpee tu amigo

En Sueño Profético decían:

Por mucho castigo que Dios diera al que Lo persigue siempre sería poco, porque el que Lo persigue siempre busca a otro y siempre estará pensando que aún Lo persiguen pocos. Esta es la forma de actuar de los mismísimos Demonios.

Dijo uno:

El que persigue no es que no ama, es que no teme que Dios lo pare o lo juzgue, porque se cree fuerte en poder diabólico, porque siente la protección de la coraza de Satanás, hasta que Dios lo ancla en cieno y ya son los mismos Demonios los que se devoran. Los que antes eran compañeros luego viven Infierno, porque los Demonios, en el mismo Infierno, se están devorando el espíritu sin cuerpo. Que esto no es castigo para lo que merecieron.

Desperté, oí:

Qué castigo tiene el Infierno para aquél que a Dios persiguió clavándole los pinchos y clavándolo en el Madero.

No puede tener pago, ni en la Tierra ni en el abismo, para quedar compensado el mal tan grande que hizo.

Por eso, ellos mismos se devoran y ya aumentan el castigo.

Porque no hay sufrir mayor que el que te golpee tu amigo.

***

Libro 69 - Dios No Quiere, Permite - Tomo VIII  

sábado, 4 de junio de 2022

Si tú abrazas esta alegría, cada día será la alegría mayor

En Sueño Profético decían:

¡Qué grande es la alegría

cuando es alegría de Dios!

¡Qué grande es la alegría

si en todo lo que te llegue

sabes que Dios es tu defensor!

Que defiende al que dice:

¡Señor, de Ti no hay quien me retire,

porque soy río sin agua,

ave sin plumas,

pies que no andan!

Las alegrías,

todo esto apartan.

Sigue un espíritu este Mando de Dios:

Las alegrías de la Tierra

son cosecha que dura poco,

que si las comparas con la rosas,

es copiar al jardinero

que le da el mejor sitio a la rosa

y al rosal le da desprecio.

Si el hombre esto pensara,

pondría las alegrías de Dios lo primero,

y tendría siempre presentes estas palabras,

con palabras o en silencio:

“Señor, ¿cómo pagarte

la alegría que por Ti siento?”.

Decían en la Gloria:

El que tenga contacto con el que Dios elige, si sabe valorar este valor, las alegrías las tendrá cada día mayores, aunque así no las vea el que no ame a Dios.

Desperté, oí:

Ha sido todo el arrobo hablando de las alegrías que son de Dios.

Decían, que las alegrías las ponía en todo, el Amor de Dios.

Que cogiendo los sufrimientos que pone el hombre, con Amor de Dios, ya la alegría le podía al sufrimiento.

Hacían muchas comparaciones con las alegrías de la Tierra, y podían las alegrías que son Eternas.

El que Dios elige para que dé esta Enseñanza, siempre le dio el valor y la alegría a lo que a la Tierra no servía.

No servía, por ser valor de espíritu, que guardas para otra Vida.

Esta Enseñanza de Gloria es la que el Elegido quiere que vivan todos los que al Elegido están unidos.

Todo el pedir del Elegido es: “Señor, que los míos estén contentos y, para todo, que cuenten contigo”.

Este Caso es ver agua que se derrama, sabiendo que hay sedientos, pero no puedes cortar el agua.

Pueden llamar a este Mensaje con este nombre:

“Alegría de Dios,

que si tú abrazas esta alegría,

cada día será la alegría mayor".

***

Libro 55 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IX - C5

martes, 12 de abril de 2022

No hay Alabanza mayor que sufras y Amor te crezca

En Sueño Profético decían:

Hay quien ama a Dios y no sabe enseñar a que otro ame. Y hay quien sabe sufrir, pero no para enseñar a nadie cómo tiene que recibir el sufrir.

Dijo uno:

Dicen en la Gloria, los espíritus que de Dios reciben el Mando, que si recibes sufrimiento y sigues a Dios ya puedes estar contento. Pero, que  rebose es, enseñar a recibir el sufrir en tu mayor sufrimiento, para luego a Dios decir: “Señor, yo nunca culpé al Cielo. Si esto me ha venido, será para que yo enseñe cómo hay que recibir todo lo que mal llegue” Y ya se cansa el sufrir, porque ve que tú, a Dios, más llamas y nunca te escuchó decir: “¡No puedo con esta carga!” Al contrario, ayudas al que la carga ves que la lleva arrastrando, y una vez que das ayuda, tu sufrir es achicado.

Es gran mérito para el Cielo, que el que tenga una pierna de palo y vea a uno cojear, se acerque, ayuda dando, sin darle importancia a la pierna que le cortaron.

Desperté, oí:

Hay quien sabe amar a Dios y luego, en el sufrir, no sabe enseñar a que Lo sigan amando.

Porque nunca se ocupó del que iba cojeando, y pensaba: “¡Lo mío es mucho mayor!”

El sufrimiento, al Amor siempre irá persiguiendo, para que culpes a Dios y no Lo sigas queriendo.

Pero si tienes Amor por cargas amontonado, ya puede venir sufrir, que a Dios más sigues amando.

No hay Alabanza mayor que sufras y Amor te crezca.

Pues de Aquí sale la Enseñanza para todo aquel que ama y el sufrimiento no aguanta.

Son pocos los que sufriendo, más veces a Dios llaman, pero diciendo: “Señor, que yo sienta tu Compaña. Que tu Compaña, al sufrir lo achica, aunque otro lo vea grande”.

Para que llegue a esta raya, tiene que superar el Amor a todo lo de la Tierra, y tener a Dios delante, porque Él es el que te da las fuerzas.

***

Libro 75 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo VIII - C2

domingo, 27 de octubre de 2019

No hay pecado mayor, que despreciar las Palabras de Dios

En Sueño Profético hablaban de la lucha del hombre por tener lo que no sirve; por comprar lo que nunca, si tuviera, vendería; por guardar, muchas veces, lo que nadie quiere que sepan hasta el día de su muerte; por darle valor a aquello que puede que sea lo culpable de la muerte de su espíritu y también de su carne.

El hombre desea lo caro, que para nada le sirve, y desprecia lo que Dios le ofrece, que no le cuesta nada, que son sus Palabras y su Cuerpo.

Dijo uno:

El hombre tiene que valorar lo del espíritu, primero, y después lo de la Tierra. El hombre no puede negar que aquello más caro es lo que más desea. Si puede, lo compra; y si no puede comprarlo, él se forma una tragedia, para tenerlo colgado, para meterlo en el cofre, o para llevarlo a sitio que su dinero le cueste. Si el hombre no aprende ni practica la Enseñanza que Dios da al espíritu, será un mundo de engaño, de avaricia y de premiar al pecado. Porque pecado es también guardar lo que otro necesita para que viva su carne.

Desperté, oí:

No quiere el hombre poner
el pecado en lo que él hace,
y sí, en lo que hace otro.

Pues no hay pecado mayor,
que despreciar las Palabras
que sabes que son de Dios.

“Éste es mi Cuerpo”,
lo dijo el Mismo Dios Hombre.

“Donde dos hablen de Mí,
Yo allí estoy”.

“Vestid al desnudo
y dad de comer al hambriento
”,
también lo dijo.

“Perdonar como Yo os perdono”.

“No juzgar,
si no queréis ser juzgados”.

“Conoceréis si son míos
por las obras de Caridad
que a su paso dejen
los que digan:
“Somos Cristianos
”.

Esto siempre se repite,
porque Dios no tiene cambio.

El que practique estas Palabras
tiene el capital más grande,
que no necesita cerrojos,
ni sitio que se lo guarden.

Y a más vaya repartiendo,
la ganancia es más grande.

Hazte capitalista
de vivir lo que Dios mande.


***

Libro 23 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IV - C2

miércoles, 14 de marzo de 2018

No hay pecado mayor que despreciar la Palabra que va de Dios

En Sueño Profético decían:

No hay alegría mayor, que hacer este pensar: “Yo Le estoy sirviendo a Dios y no me llega el cansancio. En esto ya veo a Dios”.

Dijo uno:

Si eres por Dios mandado, nadie mejor que tú lo sabe, cuando sientas la ansiedad de querer que más te manden y querer que todos lleven el camino de salvarse. Esto, el hombre que lo sienta, hace parada en su vida y ve que no hay Paz sin hacer servicio a la Humanidad. Que ésta, pocas veces responde valorando los valores que Dios da. Pero si tú lo haces por Dios, ¿quién mejor que Él te puede pagar y ver cómo haces el Mando al espíritu y al cuerpo, para espantar al pecado?

Pecado: hecho que siempre va a Dios desafiando.

Igual que a los hechos que Dios manda obedecerlos, hacerlos y enseñarlos, les mandas glorias y alabanzas, igual mandas sufrimientos a Dios cuando su Camino has dejado.

Desperté, oí:

Hay quien peca por pecar,
y hay quien peca
sin saber que está pecando.

Y hay quien está haciendo mal
por no querer oír
lo que Dios está hablando.

Que este pecado
quiere el hombre taparlo.

Que lo tapa el que no piensa
que tiene que ser por Dios juzgado.

Si esto lo pensara el hombre,
de generación en generación,
lo iría enseñando.

No hay pecado mayor
que despreciar la Palabra
que sabes que va de Dios.

Porque con este desprecio
ya aumenta el pecado.


***

Libro 30 - Investigacioens a la Verdad - Tomo IV - C5

domingo, 5 de noviembre de 2017

No hay pecado mayor

En Sueño Profético decían:

No hay pecado mayor, que insultar o despreciar al que Dios elige y le da sus Palabras para que sean cundidas en el mundo entero, diciendo: “Dios me las dice para que el que las oiga las vaya cundiendo”.

“No hay pecado mayor”. Esto lo dice y lo dicta el Cielo. No hay pecado mayor porque el insulto y el desprecio es a Dios.

Si el vendedor que va vendiendo, no es suya la mercancía y tú la desprecias y lo insultas, esto no se lo has hecho al vendedor, se lo has hecho al dueño, una vez que el vendedor va mandado por el dueño.

Pues ahora compara: una cosa tan verdad como Ésta, y darle desprecio. ¿Cómo Dios te va a esperar en su Gloria, que esto es su Perdón?

Desperté, oí:

Si no quieres oír el Mando de Dios, Dios no te da su Gloria.

Estas Comunicaciones dejan al descubierto la disculpa que quiere poner el enemigo de Dios, con el disfraz de bueno.

Que demuestren algo, que hayan comprobado, que demuestre que Esto es mentira.

Esto es sol y lluvia
que todos están viendo;
Amor a Dios,
caridad al caído      
que ves en el suelo.

Si con Esto te enfrentas,
esperas muerte con miedo,
porque Dios siempre apartó
a aquel que Le dio desprecio. 


***

Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C4

lunes, 10 de abril de 2017

No hay pecado mayor, que retirarse de Dios

En Sueño Profético decían:

Llora el hombre la enfermedad y la muerte, y no llora perder la Gloria.

Llora el hombre por lo que ya sabe que tiene que llegar por fuerza y lo que tanto quieres en nada queda.

A esto le llora el hombre, y al espíritu maltrata.

El hombre llora al sufrir, y de la Gloria se aparta. Y ya hace mas pecado que los que sufrir le mandan.

No hay pecado mayor, que retirarse de Dios porque las cuentas no salgan.

Dijo uno:

Por mucho sufrir que tenga el que grande sufrir viva, mucho más sufrir tendrá si de Dios se retira. Entonces todo lo verá con desesperación e ira, y arreglo no le verá.

El que más se acerca a Dios cuando el sufrir es más grande, siempre ve la solución. Y le salen las palabras con reverencia y Amor: “Gracias, Señor, que hay sufrimientos mayores que éste que tengo yo”.

Desperté, oí:
Hay quien a mayor sufrimiento,
más cerca se siente de Dios.

Éste, siempre verá grande
el sufrir que otro llevó,
cuando con el suyo lo compare.

Siempre tendrá esta alabanza:
“Señor, hay sufrimientos más grandes.
Ponme siempre en mi camino
gente que de Ti me hablen”.

“Señor, dame fuerzas y comprensión,
para que nadie me aparte
de mi camino de Dios”.

Que este camino te lleva
a la Presencia de Dios,
pero ya, Presencia Eterna.

Si comparas sufrimiento,
precio que vale la Gloria,
entonces es cuando sufres.

Porque la Gloria y el Cielo,
si se vendieran por precio,
nadie tendría dinero.


***

Libro 21 - Te Habla el Profeta - Tomo III - C2