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jueves, 27 de agosto de 2026

Mira al Cielo, piensa en Dios y júzgate tú mismo

En Sueño Profético decían:

Este Mensaje se titula: “Mira al Cielo, piensa en Dios y júzgate tú mismo”.

Dijo uno:

Mirar al Cielo ya es frenarte, pensar en Dios es arrepentimiento y juzgarte tú mismo es alabanza a Dios. Al que haga este pensar se le presentarán delante el bien que le hizo a Dios o el mal, le llegarán Ángeles a su derecha y los espíritus del mal a su izquierda para tirar de su espíritu y quitarle el pensar de todo el mal que hizo. El que haga este pensar llorará si piensa:

    – ¿Qué bien le hago yo a Dios? ¿Qué cumplo del Nuevo Testamento que al hombre le dejó? ¿Qué sé de cómo vive el Prójimo sabiendo que allí está Dios? ¿Cómo acojo las Palabras que Él me manda con Amor? Voy a cambiar mi vivir y voy a pedir perdón a Dios. Perdón por no darte de tu tiempo un momento para Ti, por no dedicar mi vida sabiendo que es Tuya ahí y que si quieres no acabo de decir este pedir. Señor, perdona los actos que hice por no pensar en Ti. Señor, perdona mi lengua, que nunca sirvió para cundir lo que Tú dices en la Gloria. Señor, si Tú me perdonas no pasará un día que yo no mire al Cielo, piense en Ti y sea juez de mis actos, y siempre estaré Alabándote.

Si este Mensaje llevas aprendido en tu memoria todo lo harás bien hecho, en el Cielo y en la Tierra. Que al Cielo llega el bien cuando se hace ahí primero.

Desperté, oí:

Llevando en tu memoria: Mira al Cielo, piensa en Dios y júzgate tú mismo, ya todo lo harás bien hecho.

Pero si enseñas este Mensaje más acarrearás al Cielo.

Abraza frase por frase, estudia empiezo y final y si no cambias de vida Gloria nunca sentirás.

Esto el que vive vida que por Dios no está mandada.

El que cumple lo de Dios con el empiezo bastará.

Y si ya enseña el Mensaje buen servicio a Dios le hará.

***

Libro 69 - Dios No Quiere, Permite - Tomo VIII 

lunes, 10 de agosto de 2026

Piensa en la Gloria de Dios

En Sueño Profético decían:

Hay quien espera ser bueno
cuando se vaya a morir.

Hay quien reparte los bienes
porque ahí no puede vivir.

Esto si está más pasable,
el hombre lo manda así,
y Dios deja Libertad
para el pon y quita, de ahí.

Pero en las cosas Eternas,
nadie puede decidir.

Dos hombres vi dialogando,
y el diálogo está aquí:

Primera palabra de uno:

“Yo, cuando me sienta malo,
haré la vida ya buena,
por si entrara en el Cielo”.

El que oye le contesta:

“Ya tú mismo te aseguras
que no entras en el Cielo”.

No es ladrón sólo el que ven,
que es también el que no vieron.
Para Dios son dos ladrones,
que los juzgan desde el Cielo.

No puedes hacer el mal
pensando: “algún día dejo”.

¿Tú has probado a pensar:
“cualquier día de éstos
me vendrá enfermedad,
y ya no tendrá remedio
querer remediar el mal,
y entonces el sufrimiento
será sufrir sin final”?

¡Es tan fácil ser bueno
cuando a Dios quieres llegar!

Todo lo que Dios te pide
es lo que tú puedas dar.

Si Dios te pide el ser bueno,
es porque Dios sabe ya 
que ser bueno no es trabajo,
que trabajo es hacer mal.

Desperté, oí:

Es de razón aplastante,
que el ser malo da trabajo.

Y es de no querer a Dios,
no ser bueno y estar pensando:
“cuando me vaya a morir,
me quitaré del pecado”. 

No puedes querer a Dios
siendo amigo del pecado.

Ni puedes decir “¡Dios mío!”,
cuando ya has fracasado.

Uno lleva la razón,
de los dos que en el diálogo
referían lo de Dios.  

Pensar “no hago pecados
porque me voy a morir”,
no es postura de cristianos.

Haz lo que le agrada a Dios,
y no llegará el pecado,
porque el pecado llega
donde le hacen halagos.

Piensa en la Gloria de Dios,
y ya no haces pecados,
y si te llega la muerte,
Dios te recibe en sus Brazos.

***

Libro 8 - Dios No Quiere, Permite - Tomo I - C7 

sábado, 18 de enero de 2025

Piensa más en Dios el que pecó y ya no peca

En Sueño Profético decían:

Piensa más en Dios el que pecó y ya no peca, que el que se cree que nunca pecó.

Dijo uno:

Esto lo vi yo cuando en mi vida de materia un licenciado en derecho era amigo mío y era un hombre justo, era un hombre bueno, tal vez un poco tibio. Éste, un día, me presentó a Agustín de Mónica, cuando ya estaba retirado del pecado, pues con éste tenía buen trato y siempre que nos juntábamos su tema era Agustín. Tanto me hablaba de él que lo conocí y mi trato y amistad no dejé. Este hombre tenía algo que nos faltaba a mi amigo y a mí también. Era ansiedad de hacer algo por Dios, de reconocer: “Lo hice mal y tengo que pagar, mientras viva, a Dios con bien”.

Este hombre siempre estaba con el nombre de Dios dentro de su mismo cuerpo. Cuando no le oías: “Este Dios que su Perdón me siento dentro”, lo veías Nombrarlo en acción, en buscar a los perdidos de Dios, en poner ejemplos que él había vivido.

Ya, mi amigo y yo tuvimos que decir, cuando más gente había oyéndolo, esta frase: “Piensa más en Dios el que pecó y ya no peca, que el que se cree que nunca pecó”.

 

Desperté, oí:

 

¡Qué palabras tan sencillas y qué poco escritas están!

Que cuando las lea el hombre las tiene que meditar.

Tal vez si el licenciado ni yo hubiéramos conocido a Agustín hoy no dictamos en Gloria.

El licenciado era justo y cumplidor en la Tierra, pero a Dios tenía lejos.

Decía “yo no hago mal y a días que de Dios no me acuerdo”.

Agustín fue pecador y a muchos metió en el Cielo.

El nombre de Dios se oía en sus labios o en sus hechos.

***

Libro 72 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo VII

sábado, 19 de octubre de 2024

Piensa en el espíritu

En Sueño Profético decían:

Piensa más en la muerte de la carne y más recordarás lo Eterno, que es el espíritu. Piensa que todo es ceniza, polvo, como Dios lo ha dicho. Piensa que lo que le llega a Dios es lo que hagas de espíritu. Piensa en ahorrar todo el bien que hagas para que Aquí pueda llegar, que lo que es de la Tierra en la Tierra quedará.

Dijo uno:

Aquí no llega ni volumen, ni peso, ni cantidad, ni manjares, ni brillantes, ni belleza a la que premio le puedan dar. Aquí llegarán tus obras, que tú mismo presentarás cuando llegues a las Puertas de la Gloria Celestial si tu vida fue buena y con Dios querías estar. Por eso este Mensaje recuerda todo el bien que hiciste para poderte alegrar. Y si el mal te atormenta por aquello que hiciste mal, piensa que Dios te perdona cuando tú pienses  en aquello y Lo llames a esta Gloria. Pero piénsalo pronto por si te llega la hora de abandonar la materia y no te dé tiempo de decir: “Señor, ten compasión de mí”.

Desperté, oí:

¡Cuántos pierden la Gloria por no pensar lo que te recuerda esta Gloria!

Qué trabajo le cuesta al hombre poner a Dios lo primero.

Quiere ponerse primero el zapato y el calcetín ponérselo luego.

Quiere que Dios acepte lo que Él echó al Infierno.

Hasta que el hombre no piense en la Tierra como suelo, que Dios la dejó de puente para llegar a su Reino, no se acabará lo malo y no florecerá lo bueno.

Piensa un poco en el espíritu y despreciarás el suelo, sirviéndote del camino que te conduce a este Cielo.

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Libro 69 - Dios No Quiere, Permite - Tomo VIII

domingo, 26 de septiembre de 2021

Piensa en todo el tiempo pasado que te portaste mal

En Sueño Profético decían:

Si supieran valorar el valor que tiene el que Dios Aquí trae, ya buscarían la forma de que más tiempo les durara, y el trato sería con un Amor grande y un mayor respeto, aunque esto Aquí no cuenta para Dios. Dios manda, y el que ahí oye, sabe que este Mando no es del que ahí lo lleva.

Dijo uno:

El hombre que ama a Dios o el que entiende de letras, ve que Esto es de Aquí, aunque él no lo quisiera. Pero tampoco quiere morir y, muerte, por fuerza le llega. ¿Quién puede quitar a Dios y pasar estas fronteras, donde sólo hay espíritu que, sin suelo ni materia, ya vive sin fin una Vida Eterna? Pues Aquí ya no existe traje que buen señor presente, ni fuerza de un mando, como pasa en la Tierra. Aquí lo que hay es un constante aviso, para que el hombre piense que hay otra Vida, donde le exigen cuentas.

Desperté, oí:

El empiezo de este Mensaje es para que pienses en todo el tiempo pasado que tú te portaste mal, y ya cambies.

¡Qué verdad más responsable tiene que tener aquel que pudo quitar sufrir al que Dios Aquí trae!

Con tan sólo decir: “Yo al Instrumento quiero preguntarle, y él me admite, y viene con el Mensaje, cuando debería ser yo el que fuera a rogarle para que me dedicara unos minutos y me hablara de la Gloria, por si mañana tuviera que presentarme donde no sirven bienes, fuerzas, cargos ni trajes”.

Debería el hombre pensar en la muerte al despertarse. Y antes de que se durmiera pensar: ¡Puede que mañana sea cadáver!

Pues con esta meditación, se cortarían muchos males.

***

Libro 75 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo VIII - C1