Mostrando entradas con la etiqueta pierde. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pierde. Mostrar todas las entradas

sábado, 15 de marzo de 2025

Nadie pierde la Gloria por hacer el bien

En Sueño Profético hablaban de hacer el bien, el bien que Dios hizo cuando vivió de Hombre y le enseñó al hombre.

Estando un día Jesús hablando a los Discípulos, diciéndoles: “Al hacer el bien o el mal ya vais diciendo si estáis Conmigo o si vais a mi contra”, llegaron unos y Le dijeron:

   —¿Puede que uno crea que hace el bien y esté haciendo mal, y puede que uno haga el mal y luego haga el bien?

Fueron bien hechas estas preguntas para el hombre, pero no para Dios. Y Jesús les contestó:

   —Haciendo lo que mi Padre dice en Mí, siempre harás el bien, aunque te juzgue mal el que lo vea porque no esté Conmigo y quiera poner la cizaña al lado de la espiga. Nadie que haga el bien pensando en Mí pierde la Gloria, porque Yo llevaré el bien al sitio donde no pueda llevarlo el que lo hace. Hacer el bien al Prójimo, sin juzgarlo, es obediencia a mi Padre. Seguidme y veréis que donde el hombre quiera Yo dejo el bien, porque puede el bien exigirles a que dejen el mal que han hecho.

Desperté, oí:

Nadie pierde la Gloria por hacer el bien, pensando: “Esto lo hago por Dios”.

Nadie enfada a Dios si no guarda el perdón.

Y nadie cree que a Dios amas si sus Palabras no cumples, aunque las digas.

¡Qué contestación la del Maestro!:

Haciendo lo que mi Padre dice en Mí, siempre harás el bien, aunque te juzgue mal el que lo vea porque no esté Conmigo y quiera poner la cizaña al lado de la espiga”.

El que ama a Dios, la cizaña no la pone; al revés, cuida la espiga.

Que este es el abono que Aquí llega de esa vida.

***

Libro 74 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IX - C7

martes, 12 de enero de 2021

Pierde más el que conoce y pierde, que el que no ha conocido

En Sueño Profético decían:

Pierde más el que conoce y pierde, que el que no ha conocido.

El que no ha conocido no recuerda el valor de aquello que ha perdido. Pues compara las cosas de Dios, perderlas y recordar sin ya poder tenerlas.

Estas Palabras dijo Jesús a los Discípulos:

“Veréis que Yo busco más al que no Me tiene tratado y al que no Me conoce, que al que sabe donde estoy y cómo es mi Enseñanza. Éstos deben ir detrás de Mí, si creen que soy Dios, enviado por Dios Padre. El que lo sepa y no acuda, pierde más que el que no ha conocido mi Nombre. Estos que no han conocido al Maestro, Yo los conozco en mi Reino. El que Me conoce o pudo conocerme y no acudió a conocerme o a recibir mi Mando, luego Yo no lo conoceré”.

Desperté, oí:

Todo el que tuvo trato con el Maestro, Le oyó muchas veces estas Palabras:

“Id por todas las partes del mundo cundiendo mis Palabras, y veréis que no habrá otro Dios”.

“Estad más rato donde no Me conocen y quieren saber de Mí, que donde Me conocen y valoran su tiempo, y ya no pueden seguir oyendo lo que mi Padre habla en Mí”.

“El pecador que os busque, pensad que ha muerto el pecado o está en la agonía”.

“La Fuerza que lleváis mía, rechaza y le puede a la fuerza del pecado”.

Este Mensaje se titula: “Pierde más el que conoce y pierde, que el que no ha conocido”.

***

Libro 23 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IV - C5

domingo, 11 de marzo de 2018

El hombre pierde la Gloria por ganar un pedestal en la Tierra

En Sueño Profético decían:

¿Cómo no verá el que dice que cree en Dios, que estas reacciones, palabras y acción son Mando de Aquí?

¿Cómo no verá la fuerza de las Palabras y lo anchas que quedan en defensa de su Dios? Que si así no fueran, ya no serían de Dios.
 
Dijo uno:

El hombre pierde la Gloria por ganar un pedestal en la Tierra, y el que Dios elige, vive sólo para adorar el Mando que de Aquí lleva, que este Mando siempre contento ahí queda, porque antes de Dios mandar, mandó ya preparar su vivienda en sitio que Lo adoraran sin darle a este Dios Único quejas, y sufriendo al oír algo que al Cielo ofendiera.

Es la palabra, con la acción de compañera, la que descubre verdad si crees en esta Existencia.

Quien no fue a conocer a Dios Hombre, no creyó en su Existencia. Y quien no acuda a este Lugar, ¿qué puede decirle a Dios, hoy vivo, y el día que su cuerpo muera?

Desperté, oí:

Da escándalo de no creer en Dios
el que, sabiendo este Caso, no acuda.  

Pero tiene más condena
creer y no querer que sea.

¡Hombres con piel de cordero,
queriendo a Dios engañarlo!

Que la piel Dios se la quita
y quedan serpientes y víboras,
engañando y devorando.

¿Cómo pueden pensar
que Dios no sea Dios en este daño?

¡Hombres con veneno en la boca
y hachas en las manos,
queriendo desmentir y romper
el Mensaje que Dios
a los tiempos está mandando!

El que no quiera oír estas Palabras,
ya queda por Dios apartado.

Y el que las oiga y desmienta,
será por Dios contestado.

El Elegido es máquina humana
que recoge en su espíritu
y luego escribe al Dictado.


***

Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C3

domingo, 26 de abril de 2015

El Amor de Dios sabe lo que gana y sabe lo que pierde

En Sueño Profético decían:

El Amor a Dios es tasador que nunca se equivoca. El Amor conoce y valora lo que es de su Dios. El Amor a Dios sabe lo que gana y sabe lo que pierde.

Dijo uno:

Estas palabras se las oí yo un día a una mujer que contestaba cuando le dijeron a su paso, que ya se había quedado sin Maestro. Esta contestación oyeron varios: “El Amor de Dios sabe lo que gana y sabe lo que pierde. Si sintieras su Amor, llorarías la falta de su Presencia, porque sabrías el valor que habías perdido, y sabrías el valor que habías ganado cuando llegaras al Cielo. Y por tanto Amor, no puedo decir como tú, cuando con otro me encuentre: “Ya te has quedado sin Maestro”. Esto, antes de que otro lo oyera, Dios me mandaría la muerte antes de que se la pidiera, porque ya sabe Él cómo soy. No puedo querer a nadie que antes que a mí, a Él no quiera, porque serían palabras de espíritu sin materia, porque sería alegría y en tu cara la tristeza de ver el poco valor que a Dios Le dieron en la Tierra”.

Desperté, oí:

Valora el Amor de Dios,
y este mismo Amor desprecia.

Valora y da valor
a todo lo que es de Gloria.

Una palabra faltó,
y ya hubo este grande relato,
que más de uno se paró.

Si al Maestro Lo ama,
en vez de nombrar a Uno,
nombra a Dos,
pero sin decir palabra.

Hubieran sidos miradas
y ya referir los hechos,
tal vez con alguna lágrima.

Y rápido el sentir
del consuelo sin palabras.

Al que le falte este Amor,
no sabe si pierde o gana.


***

Libro 13 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo II - C2