sábado, 8 de abril de 2017

Voluntad de Dios o Permitir

En Sueño Profético decían:

Si piensas en la muerte, tienes que acordarte de Dios.

Si piensas en la muerte, no deseas lo que tiene otro que tanto luchó para decir: “yo soy dueño”.

Si piensas en la muerte, verás muchos fallos en los que no piensan en la muerte.

Si piensas en la muerte, todo irá detrás de ti, y tu vivir será indiferente para aquello que te quiere atormentar, como atormenta a todo el que no piensa en la muerte.

Dijo uno:

Este pensar en la muerte es para hacerte vivir con alegría en la vida, hasta que vengas Aquí con alegría pensando:

“Yo voy a perder el Cielo por los cuatro garabatos que el hombre lucha porque se cree eterno.

¡Si mañana, o ahora mismo, yo puedo quedarme muerto!

Muerte, te tengo conmigo hasta que yo viva la vida contento, sin desear lo que puede a mi espíritu alborotar”.

Desperté, oí:

Que no sea confundido
el acordarse de la muerte
despreciando la vida
y deseando la muerte.

Que este pensar
ya no es de Dios,
es de espíritus satánicos,
que te llevan al camino
de que vivas comparando
y no aceptando tu sino.

Sino:
Voluntad de Dios o Permitir.

Si aquí deseas muerte
o en muerte estás pensando,
tendrás grande sufrimiento
y esto irás contagiando.

Piensa en la muerte contento,
con alegría y sin llanto.

Y será tu consejera
en el sufrir y en el trabajo.

En el deseo y en el pecado,
en la avaricia y en hacer
todo lo que Dios tiene mandado.

La muerte pensando en Dios
te quita muchos trabajos.


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Libro 22 - Investigaciones a la Verdad - Tomo III - C3

viernes, 7 de abril de 2017

Sabiduría y Caridad, que esto es Premio de Dios

En Sueño Profético hablaban del saber, de la sabiduría, del adelanto, del progreso, de la falta de caridad y de la ignorancia que el hombre tenía de lo eterno.

Que la falta de caridad es por no creer que haya otro sitio después de estar muerto.

Esta asignatura siempre es rechazada por grandes talentos. Talentos, que el hombre así los apoda ese breve tiempo que ahí tienen cuerpo.

Si el hombre pensara en lo que es talento y sabiduría, ya viviría inquieto si de alguien oyera: “Este hombre es un gran talento”.

Dijo uno:

A esto que Aquí le llaman talento de Tierra, talento de suelo, es contacto que ensucia el contacto de la Tierra al Cielo, talento que quita que miren al Cielo, talento de espuma que no es duradero.

Desperté, oí:

Talento, adelanto y progreso,
si a Dios no llevan delante,
no hacen al hombre bueno.

Y al rudo, pobre y torpe,
lo tratarán con desprecio.

Ya, practicando este trato,
no hacen a hombres buenos.

Elige hombres del campo,
que antes de pisar tierra,
de Dios se están acordando.

Ellos nunca hacen nada,
es Dios el que da el buen año.

Y cuando llegan talentos,
de estos que se han nombrado,
primero hablan de Dios,
de la siembra y del año.

Si tienen árboles frutales,
con qué alegría bajan la rama
y la fruta cae
con el tirón que le dan.

Si después de todo esto,
aprendieran adelanto y cultura,
¿qué duda podría haber
de que la Gloria ahí vivan
muchos que luego la pierden
porque de éstos se guían?

Si el talento,
la cultura y el progreso,
ves que de Dios te retiran,
cámbiate a hombre del campo.

Que lo rudo, si es de Dios,
ya te llegará Talento
Sabiduría y Caridad,
que esto es Premio de Dios.


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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C1

miércoles, 5 de abril de 2017

No debía ser sufrimiento, si el hombre a Dios amara

En Sueño Profético hablaban del Amor a Dios, de su fuerza, de su alegría y de su sufrimiento. Dijo Teresa de Ávila:

No debía ser sufrimiento,
si el hombre a Dios amara.

Y no debía ser sufrimiento,
tan sólo el nombrar sus Palabras.

Pero al nombrar sus Palabras,
es pena que al hombre
se le cambie hasta la cara.

Quieren que se hable de Dios muerto,
y ya te admiten palabras.

Yo nunca Lo tuve por muerto,
y al pensar lo que oía,
la vida a mí me faltaba.
Pero sentía más Vida,
en la vida que Él me daba,
que era esta misma Vida,
que no sabía yo explicarla.

Era vida con razones,
que a mí Vida Él me daba.

Era primero dar muerte,
cuando el éxtasis me entraba.

Pero yo sentía más Vida
cuando el éxtasis pasaba.

Ya, yo misma no me conocía.
Era algo de tal fuerza,
que a nada yo le temía.
Era Vida con un Mando
que no acababa la vida.

Desperté, oí:

Esta Vida,
que a mi espíritu daba vida
y a mi cuerpo daba muerte,
me hacía no querer vida
donde el hombre no quiere muerte.

Siempre estaba en oración,
aunque oración nadie veía,
para que me llegara la  muerte
donde el hombre
muerte no quería.

Mi cuerpo Dios lo apartaba,
aunque el cuerpo no quería
que yo tuviera contacto
con el Mando que Él hacía.

A veces creía el cuerpo
que Dios Poder no tenía,
cuando intentaba el cuerpo
no apartarse del espíritu.

¡Ay vida que tuvo el cuerpo,
que no hacía lo que yo quería!

¡Ay vida de mis éxtasis,
que cuando vivía dos vidas,
a Dios Le pedía llorando:

¡Déjame, Señor, una vida!
Aquél que viva pensando
que en la muerte
ya no hay vida,
vive una vida sin Dios,
quitando vida a la Vida.

TERESA DE ÁVILA


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Libro 26 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo III - C4

martes, 4 de abril de 2017

No es la muerte lo más malo

En Sueño Profético hablaban de la ignorancia del hombre en lo Divino.

Es ignorancia con maldad, no ignorancia de niños. El niño, con su inocencia, a la ignorancia se llega y se entrega con risa en el peligro. Esto sí es ignorancia. Pero el hombre se retira cuando le hablan de Dios, porque tiene que cambiar el camino que tenía.

Dijo uno:

Cuando les llegue el momento de la muerte a los que supieron este Escándalo –aunque crean que está en silencio–, éstos lo van a pasar mal tan sólo al pensar: “Yo pude haber hecho y no haberme ido al bando de Satanás. Yo sabía que era cierto. Los Escritos impresionan. Se ve a un Dios que es Vivo, no muerto. Los que pudimos entregarnos a Dios, reservamos la ayuda. Ahora tengo la muerte conmigo, y no se va sin llevarme al sitio que yo he elegido. Esto yo no digo a nadie, esto se viene conmigo”.

Desperté, oí:

Con este pensar que piense,
todo el que su ayuda reservó
por tener poco tiempo,
ya se lleva las ganancias
de su mal comportamiento.

¡No es la muerte lo más malo!
¡Es su agonía en silencio!

¡A cuántos les llegará
esto que hoy dicta el Cielo!

¡No es la muerte lo más malo,
es a Dios el no quererlo!

El que sepa estos Escritos
y su vivir ponga lejos
para no saber ni oír,
no le tengas compasión
hasta que la den Aquí.

Puede que tu compasión
sepa ya tirar de ti.

Dios da sus Palabras al hombre,
y si el hombre las desprecia
cuando las puede cumplir,
cuando la muerte le llegue,
cómo Dios le va a mandar
aunque Mando Le pidiera.

Éstos no tendrán disculpa,
porque se han cundido
por varios sitios en la Tierra.

Los poderosos y pudientes
no creen en su Existencia.

Porque al creer y no acudir,
no encontrarás defensor
el día que tu cuerpo muera.

No es la muerte lo peor,
es la agonía que tengas.


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Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C3

lunes, 3 de abril de 2017

Y vendrá mi Espíritu

En Sueño Profético decían:

Está tan claro que Esto no es de la Tierra, que al que lo sabe y no acude le va a costar trabajo que Dios oiga sus plegarias en un momento de apuro para él o algún ser querido suyo.

Si estas Comunicaciones del Cielo al espíritu no estuvieran publicadas y fueran sólo dichas por el Instrumento, podrían tener una disculpa, con buena o mala intención, ante Dios. Pero una vez que están al alcance de teólogos, literatos e historiadores, que pueden comprobarlas con el Antiguo o Nuevo Testamento de la Palabra de Dios, ya no tienen disculpa.

Dijo un espíritu con el Mando de Dios:

Cuando actúa falsedad, mentira y engaño, hay un temor al tribunal que va a juzgar aquella sentencia. Aquí el sufrimiento es por no buscar esta Verdad la Iglesia o los seglares.

Que miren al Cielo y después los Evangelios, que si creen, aunque no amen, tienen que cundir que Dios se comunica a un espíritu que vive con cuerpo. Que Él manda su Espíritu, como está escrito, porque fue dicho por el mismo Dios: “Y vendrá mi Espíritu”.

Desperté, oí:

¡Qué Luz traen las Palabras que están dictadas en Gloria!

¡Cómo dan silencio y hacen que comprendan que la mentira se esconde y la verdad se presenta!

Se presenta y se llama al que pudiera conocer verdad o mentira.

Aquí el sufrimiento grande es que el hombre nunca acepte que Dios a los hombres les hable.

No acepta y Le pide en los fracasos que la Tierra le presenta.

También Lo llama en la muerte, por si otra vida le espera.

El que tuvo Esto en sus manos, en sus oídos o en su lengua, y abandono le tuvo, que no cuente con la Gloria.

La Gloria la tiene Dios para el que vivió con cuerpo, a Dios buscó y la Gloria Le pidió.

¡Hombres que creen en un Dios, pero que no viva ni hable!


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Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C2

domingo, 2 de abril de 2017

Noticia en el Día de Córdoba

Os dejamos el enlace de una noticia publicada el pasado domingo 26 de marzo en el periódico El Día de Córdoba, en el que relata la obra que llevó acabo Ana García de Cuenca.

http://www.eldiadecordoba.es/cordoba/fundadora-Club-Peseta_0_1120987913.html



Mi Fuerza y Poder Yo os presento

En Sueño Profético decían:

A más cultura para lo material, más incultura quieren ponerle al espíritu.

¿Cómo no se darán cuenta esas cabezas llenas de letras y de libros, que la Enseñanza del espíritu es la primera que debe tener el cuerpo del hombre? La otra vida –la de los animales– no necesita esta Enseñanza, porque sólo tiene una vida que es la del cuerpo.

Dijo un espíritu con Mando de Dios:

Se está comprando la vida del hombre con la vida del animal. Los animales necesitan para vivir, como el hombre: comida, sol, aire y agua. Éstos, después de muertos, no van a otro sitio. El cuerpo del hombre tiene una vida eterna, que es la que vive en su cuerpo mientras que el cuerpo no entierren. La vida ya se le va cuando Dios manda o permite. Cuando Dios permite es cuando el hombre la echa de su cuerpo sin hacer Dios llamada.

Esta Vida no tiene muerte, y el hombre precisa esta Enseñanza.

Desperté, oí:

Debe ser enseñado el hombre
a que lo espera otra Vida,
donde no hay cuerpo ni suelo.

Que sólo vive el espíritu,
que es el que le da la vida al cuerpo.

Ésta es la Gloria de Dios,
sitio donde no existen los cuerpos.

Luego está la Profundidad,
con el nombre de Infierno.

Que este sitio tú lo eliges
con la vida que hiciste
cuando vivías con cuerpo.

Si el cuerpo del hombre no tuviera espíritu,
no existiría Dios y no existiría el Cielo.

No habría condenación,
y Dios no se presentaría
cuando tuviera que decirles a los hombres:
“Mi Fuerza y Poder Yo os presento”.
Que son los terremotos,
las agua aprisa bajando del cielo,
que antes esta agua,
su Poder la subió al cielo.

Enseña que hay otra vida
sin poder vivir el cuerpo.

En la Tierra queda el hombre
como queda el animal.

Pero su espíritu viene
a la Gloria Celestial.

Esta Enseñanza no es para el cuerpo,
es para la Vida
que al cuerpo vida le da.


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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C3