lunes, 17 de agosto de 2020

Vence la tentación

En Sueño Profético decían:

Si el que Dios elige se negara a lo que Él le manda, no sería verdad el Mando de Dios, y Dios no lo habría elegido.

Dios elige cuando tú vas por su Camino, aceptas lo que te viene y te haces más amigo de lo que sabes que Él quiere: Caridad, Amor al Prójimo y olvido. Olvido para el Perdón, cuando éste es pedido. Que esta petición es a Dios ir allanándole caminos, ir dando ejemplo de la Enseñanza que sale del Cielo y al Cielo vuelve, por ser vida que baja al cuerpo.

Si esto el hombre lo practicara, con el ejemplo por delante, habría abundancia de Elegidos.

Pero, ¿quién quita el obstáculo del camino para que otro no caiga después de haber él herido y a Dios mandar la plegaria?:

“Señor, sufro porque sé que Tú sufres”.

“Señor, no permitas que Te culpe”.

“Porque si yo Te culpara, no merecería el Perdón al espíritu, que es el Perdón que Tú das”.

Pues el perdón del hombre es un cumplido que, mayoría de veces, no llega al espíritu.

Desperté, oí:

El Elegido, antes de ser Elegido, vive normal todo el sufrimiento que le llega.
     
Vence la tentación.

Que de no vencer tentación, en contra de Dios te llevará el sufrimiento, buscando razón.

Una vez que el Elegido lleva Mando.

Que este Mando va venciendo, y el Elegido nunca será vencido.

Si se niega a presentar lo que Aquí al espíritu le han dicho, Dios no lo habría elegido.

Antes de darle Dios Mando y decir “Ve en mi Nombre”, había recogido fruto el Prójimo, del fruto que Dios quiere.

Que sin señal ni letrero, a Dios lleva por delante.

Luego, es Mando que no lo corta el hombre.

Y aquel que intente cortarlo, en contra de Dios se pone.

Mando de Dios dado Aquí, no puede pararlo el hombre.


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Libro 18 - Dios No Quiere, Permite - Tomo III - C6

domingo, 16 de agosto de 2020

Para servir a Dios no te hace falta el tiempo

En Sueño Profético decían:

Para servir a Dios no te hace falta el tiempo, tú Le mandas el Amor y Él ya te manda el tiempo.

Para seguir a Dios tienes que tener por dentro algo que no puedes explicar, pero que todos van viendo.

Cuando Le sirves a Dios se va de ti el cansancio y el sueño.

El cansancio ve que no le ponen descanso, y el sueño no se ve necesario, porque lo desprecia el cuerpo.

Todo es Amor queriendo, que no le hace falta descanso ni sueño. El tiempo sí lo precisa, pero de esto Dios es Dueño.

Este Dueño te da algo que ya a la vida sin Él yo le llamo sepultura.

Yo, cuando oía hablar de las cosas de la Tierra, horas y horas hablando, y el nombre de Dios no oía, ya los veía distintos.

Aquellos que yo veía, ya daban la despedida cuando a mí me veían.

El tiempo ya les faltaba, porque Amor a Dios no había.

Desperté, oí:

¡Ay Amor que llevas tiempo
para el que este Amor quiera!

¡Ay Amor que eres ladrón,
robando sueño y pereza!

Este Amor se hace ladrón
para quitarte peligros
de la mala tentación,
cuando el sufrir te ha acudido
y quiere culpar a Dios.

Ama a Dios con avaricia,
que el Amor no quede dentro,
que todos miren tus pasos,
y ya Dios te mandará tiempo.

TERESA DE ÁVILA


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Libro 26 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo III - C7

viernes, 14 de agosto de 2020

Sabiduría Divina que el Padre manda

En Sueño Profético decían:

Todo lo que el hombre Le hizo a Dios fue por decir Dios: “Yo Soy Dios, que mi Padre Me ha enviado del Cielo, y mi Nombre es Dios Hijo, el Mesías, que se hace Hombre para que el que quiera entre en mi Reino.

Yo Soy el Salvador del espíritu y el Bálsamo del cuerpo.

El que cree en Mí, Me busca en la alegría y en el sufrimiento
”.

Dijo uno:

Ésta era una de las Predicaciones que casi siempre ponía delante cuando iba a sitios que no era conocido como Dios.

Desperté, oí:
Cuando era conocido, Le hacían preguntas, y Él contestaba con la Sabiduría Divina que el Padre en Él mandaba.

Yo Le oí más de una respuesta con estas Palabras:

Eso no lo has dicho tú. Eso viene de mi Padre para que Yo conteste y aprendan los que Me oyen. Los que Me oyen, aunque ahora no estén aquí.

Pero el que crea en Mí, luego os oirá a vosotros y ya Me estará oyendo a Mí, por ser mías las Palabras
”.

Otras veces, a las preguntas que le hacían sin creer que era Dios, contestaba sin Palabras.

Primero veían su Poder, y luego oían sus Palabras.

Había veces que en el mismo sitio hacía una tapia de sombra en medio de los hombres.

Otras veces de viento. Estando las ropas puestas juntas, unas se balanceaban con fuerza, y otras quedaban como telas que el escultor pone.

Vieron salir de los cuerpos, a su Mando, a los demonios.

Esto se cundió y no pudieron callarlo, como todo lo que hace Dios.


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Libro 22 - Investigaciones a la Verdad - Tomo III - C5

jueves, 13 de agosto de 2020

Amor con admiración al Cielo

En Sueño Profético hablaban hombres que quisieron amar a Dios y Dios los traía a su Cielo. Eran hombres que buscaban dónde se encontraba la Paz. Eran hombres sin avaricia al dinero. Eran hombres de palabras siempre templadas, porque pensaban en el Cielo. Eran hombres convencidos de poner a Dios primero. Y yo tuve trato con ellos.

Un día estaban hablando y poniendo distintos ejemplos, todos eran de un Amor con admiración al Cielo.

Ya, uno dijo:

“Mira si estoy convencido de que Dios está delante de todos los actos del hombre, que yo hay veces que cuando estamos reunidos hablando varios de Él, pongo una silla a mi lado sin dejar que nadie la ocupe, porque sé que está allí”.

Pues estos hombres tuvieron Apariciones y conocieron la Gloria antes de enterrar su materia. Tenían su inteligencia, nunca ocupada por el pecado. Enseñaban a los hijos a que echaran su mirada al descalzo y al desnudo, a que cogieran moneda y la pusieran en la mano del que caridad pedía en nombre de Dios. Enseñaban a vivir sin trabajo y con consuelo.

Desperté, oí:

Estos hombres se juntaban,
siempre hablando de Dios.

Si no nombraban su Nombre,
era Prójimo, Amor.

Era buscar a los hombres
que sabían que pecaban.

Era comparar la vida,
de mentiras, de marañas.

Que la Verdad era Dios,
sus familias y sus casas.    

Que el tiempo se llevaría
la juventud, las familias,
y quedaría la maraña.

Que si tú vivías Verdad y Vida,
vivías en contacto con Dios.

Esto ya es de otros hombres:
¿Por qué no elegirlos Dios?

Si tenían pies en la Tierra
y espíritu en flotación.

Si Dios buscó a pecadores,
¿por qué aquí no bajar Dios?


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Libro 14 - Dios Manda En Su Gloria que Enseñen - Tomo II - C4

miércoles, 12 de agosto de 2020

Se ve más la mancha cuando cae en lo limpio

En Sueño Profético decían:

Tienes que advertir al que te sigue, que lo malo está mal hecho –aunque él no lo haga–, para que lo vea mal hecho. Si lo bien hecho se cunde, más se cunde lo mal hecho. Y si lo mal hecho está mal hecho en uno que a Dios no siga, peor está hecho en el que ven que tiene amistad con el Lugar que estas Palabras escribe porque Dios manda que se dicten.

Dijo uno:

No es de extrañar que el Elegido dé caminos a seguir para que las fuerzas del mal aquí no puedan llegar. Ésta era una de las Enseñanzas que Jesús más repetía a sus Discípulos y al que Lo seguía:

No hagas presencia en nada que pueda ensuciar mi Enseñanza. Pensad, antes de que os vean, que mi Nombre lleváis delante. Si la acción es de mi Enseñanza, más os destacaréis del que quiere desmentir que Yo soy Dios enviado por mi Padre para que el hombre Me busque y Yo vaya a buscarlo. Si lo mal hecho está mal hecho en el que no Me sigue, en el que Me sigue va ensuciando el Camino que Yo voy enseñando”.

Desperté, oí:

Se ve más la mancha cuando cae en lo limpio, que cuando en lo sucio cae.

Y molesta más el ruido en el que mejor oye.

Pues el que seguía al Maestro, en el bien o en el mal que él hacía, más su Nombre se cundía.

Antes de que Lo nombraran, en el que el bien o el mal hacía, salía el Nombre del Maestro.

Si era el bien, con alegría. Y si era el mal, lo cundía el que no creía o el que no quería que se hablara bien de Dios.


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Libro 28 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo V - C6

martes, 11 de agosto de 2020

Enseña al niño a que viva amando a Dios lo primero

En Sueño Profético decían:

Si eres de Dios, haces el bien y ya lo olvidas, y estás pensando dónde otro bien hacer, que sin tú saber están esperando. Porque se lo piden a Dios, y Dios, a ti, te está mandando.

Si eres de Dios, tú haces el bien y vas enseñando.

Dijo uno:

Si a los niños se les enseñara a hacer el bien como se les enseña a comer, hablar y andar, y antes de cada enseñanza, el Nombre de Dios se pusiera con estas palabras…

En la comida decir: “Señor, que este alimento sea dado por ángeles de tu Gloria”.

En las primeras palabras, nombrarle a Dios, diciéndole dónde está Dios, con la mirada en el cielo.

Cuando ya hable el solo, se le nombra a Dios de Niño, diciéndole que Dios fue primero Niño, y por eso son los niños para Él los primeros. Pero tienen que quererse todos los niños para que Dios esté contento.

Ya, cuando el niño ande solo, que el mayor le dé la mano y lo lleve donde Dios está esperando para entrar en tu cuerpo, dando Gloria y perdonando.

Desperté, oí:

Era el nombre de los niños
lo que se oía en el Cielo.

Y culpaban al mayor
de que al niño no enseñaran
que para Dios
eran ellos los primeros.

Si Dios quiere que te hagas niño
para entrar en su Reino,
cuida el espíritu del niño
y después cuídale el cuerpo.

Enseña al niño a que viva
amando a Dios lo primero,
y ya, cuando llegue a hombre,
su mirada será para el Cielo.

En momentos de alegría
o en momentos de sufrimiento.

Que esto te ayuda a vivir
hasta que vengas al Cielo,
como pediste ahí
cuando vivías con cuerpo.

Ten siempre en tu memoria
que los ángeles y los niños
son para Dios los primeros.


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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C9

lunes, 10 de agosto de 2020

¡Señor, llévame por tu Camino!

En Sueño Profético decían:

Si vas por el camino de Dios,
algo de Dios vas sintiendo.

Él te manda claridad
y te avisa en los momentos
que del Camino te vas.

Te avisa, dejando la Libertad.
Pero coges el aviso
y dejas la Libertad.

Dijo uno:

Yo oí una mañana, a Dios cuando vivió con Cuerpo, estas Palabras, que hoy mandan que las dicte:

Donde mis Palabras no las cumplan, no seguid, que ese no es mi Camino y podéis perder mi Reino, que es el que Yo os tengo prometido. Mi Camino es duro si falta Amor a mi Padre y si dudáis de que mi Padre vive en Mí y Yo iré al Padre cuando mi Cuerpo levante la piedra y deje la fosa vacía, premiando y sembrando remordimientos”.

Desperté, oí:

Pocos cogieron Premio,
porque pocos Lo creyeron
y pocos Lo buscaron.

Su Camino, si lo sigues,
tráete a la memoria:
¡corona de espinas,
heridas de Pies y Manos
que sujetan unos clavos
que llevaron a la agonía!

Pero cuando esto pienses,
haz que lo supere
el pensar que está Vivo,
con Cuerpo de Carne,
esperando que el hombre diga:
“¡Señor, llévame por tu Camino!”.

Y que el sufrimiento no me aparte.

Si no tuve sufrimiento,
es que vivo sin amarte.

Quiero ir por tu Camino
y así Tú me esperas
en tu Reino Prometido.


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Libro 23 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IV - C6