En Sueño Profético hablaban de las mil formas que tiene el espíritu de Dios para comunicarse al hombre, y de lo poco que el hombre conocía estas Comunicaciones de Dios.
Apareció el mar y dijo uno:
De esta abundancia de agua salió la Voz de Dios hablando a un amigo mío que pescando estaba. Este amigo era familia para mis padres, ya que era de mis años y padre no tenía. Vivía con los abuelos por parte del padre, que éstos vivían de la pesca. Un día llegó a mi casa contento, llorando e impresionado porque vio a Dios Hijo, y cuando desapareció le hablaba su padre. A Dios, dice que lo vio en el mar, que venía hacia él como si andara por un camino, y la voz del padre como si saliera de su mismo cuerpo. Ya nos dijo, que cuando se ponía delante del mar, se santiguaba y hacía una reverencia, ya que para él, aquella abundancia de agua era Dios. Al llegar reverenciaba y pedía el jornal preciso para su casa; y cuando hacía la pesca, siempre había más ganancia que en su casa necesitaban, y con estas palabras se despedía: “Gracias obediencia de Dios, que Dios manda que me des el sustento. Si Dios no manda, tú, mar, estarías parado y estarías muerto. A Dios a todo el que me ayude, que esté rogando en su Reino”. Cuando oyó al padre, dice que fue el mismo eco de cuando vivía con él. Justas dice que oyó estas palabras varias veces repetidas: “Siempre tendrás esta estampa aunque ya no la vuelvas a ver. Tú sigue siempre orando a lo que no es del hombre, y allí verás a Dios”.
Desperté, oí:
Esta aparición del mar,
bien pocos se la creyeron.
Si el mar es Mando de Dios,
¿por qué no ver a Dios de Hombre?
¡Si esta familia eran santos
las mujeres y los hombres!
14 años tenía cuando
se quedó sin padre,
pero no tenía ni dos
cuando le falto la madre.
Nunca hubo maldición,
ni mal mirar a este Cielo.
Él se quedó con su hijo,
sus padres y su recuerdo,
de aquella santa mujer
que rogaba desde el Cielo.
Para que nunca pecaran
los que a ella conocieron.
***
Libro 6 - Dios Manda en Su Gloria Que Enseñen - Tomo I - Pag. 182-183-184
martes, 31 de julio de 2012
lunes, 30 de julio de 2012
El pecado en los tibios hace mucho daño
En Sueño Profético hablaban del pecado. Decían:
El pecado en los tibios hace mucho daño, hace menos daño en el pecador que va diciendo: “Yo estoy pecando”. Esto es peligro al aire libre, peligro oculto.
Yo conocí a un pecador que fue conocido por todos los que pecaban, y cuando a alguien veía que a él iba a acercarse, les decía:
¡No! ¡A mí no! ¡No!
No lleguéis ni a preguntarme.
Podéis manchar vuestra honra
tan sólo con saludarme.
Soy pecador conocido
porque yo no quiero ocultarme.
Ya que estoy ofendiendo a Dios,
¡qué menos de yo apartarme!
Ya lo conocieron muchos
por “el que peca y no quiere
que se acerque el que ama
y que pecado no tiene”.
Esto es lo que hace aquél
que mucho peque.
Ya cuando pidió a Dios
que le diera su Perdón,
vieron que Agustín murió,
murió para el hombre,
pero no para Dios.
El pecador que se sabe
los pecados que éste hace,
puedes de él retirarte.
El tibio puede arrastrar a que muchos sean tibios. El ser tibio hay quien lo compara con el prudente. Hagamos un análisis del tibio:
Éste siente las cosas con estudio, desvirtúa lo que siente, no le conmueve que ofendan a Dios, es peso sin pesar, balanza que igual cae a derechas que a izquierdas. Que hay Dios: pues sí. Que no hay Dios: pues no. Del tibio nace muchas veces la hipocresía, y hace que muchos lo sigan sin saber que es pecador. Éste no es Agustín, que retira para que no aprendan de él. El tibio tira a fariseo.
Desperté, oí:
Dios no quiere la violencia, pero quiere que no calles por el hombre.
El tibio halaga al hombre y ofende a Dios.
Ofende con la traición.
Que usa por respeto humano.
El pecador visto por el hombre advierte el castigo.
Si ves el burro que le falta una pata, no te subes.
Si eres tibio ahí en la Tierra,
a Dios contento no tienes,
pues a los tibios Aquí en la Gloria,
te digo que no los quieren.
***
Libro 8 - Dios No Quiere. Permite - Tomo I - Pag. 187-188
El pecado en los tibios hace mucho daño, hace menos daño en el pecador que va diciendo: “Yo estoy pecando”. Esto es peligro al aire libre, peligro oculto.
Yo conocí a un pecador que fue conocido por todos los que pecaban, y cuando a alguien veía que a él iba a acercarse, les decía:
¡No! ¡A mí no! ¡No!
No lleguéis ni a preguntarme.
Podéis manchar vuestra honra
tan sólo con saludarme.
Soy pecador conocido
porque yo no quiero ocultarme.
Ya que estoy ofendiendo a Dios,
¡qué menos de yo apartarme!
Ya lo conocieron muchos
por “el que peca y no quiere
que se acerque el que ama
y que pecado no tiene”.
Esto es lo que hace aquél
que mucho peque.
Ya cuando pidió a Dios
que le diera su Perdón,
vieron que Agustín murió,
murió para el hombre,
pero no para Dios.
El pecador que se sabe
los pecados que éste hace,
puedes de él retirarte.
El tibio puede arrastrar a que muchos sean tibios. El ser tibio hay quien lo compara con el prudente. Hagamos un análisis del tibio:
Éste siente las cosas con estudio, desvirtúa lo que siente, no le conmueve que ofendan a Dios, es peso sin pesar, balanza que igual cae a derechas que a izquierdas. Que hay Dios: pues sí. Que no hay Dios: pues no. Del tibio nace muchas veces la hipocresía, y hace que muchos lo sigan sin saber que es pecador. Éste no es Agustín, que retira para que no aprendan de él. El tibio tira a fariseo.
Desperté, oí:
Dios no quiere la violencia, pero quiere que no calles por el hombre.
El tibio halaga al hombre y ofende a Dios.
Ofende con la traición.
Que usa por respeto humano.
El pecador visto por el hombre advierte el castigo.
Si ves el burro que le falta una pata, no te subes.
Si eres tibio ahí en la Tierra,
a Dios contento no tienes,
pues a los tibios Aquí en la Gloria,
te digo que no los quieren.
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Libro 8 - Dios No Quiere. Permite - Tomo I - Pag. 187-188
domingo, 29 de julio de 2012
Tomar el Mensaje en comedia de tres actos
En Sueño Profético decían:
Si los Discípulos hubieran tenido amistad con quien no quería amistad con el Maestro, entonces no hubiera sido un Judas, sino doce Judas. Dios sabía el que acudía donde Él, pero para publicar sus secretos. Secretos que más tarde no eran secretos, serían mandatos. Pero este Dios con Poder Infinito, no obliga, pero al final decide. Judas decidió el suicidio cuando vio que el hombre ya no podía ayudarle al mal que él había hecho, mal que hizo porque no amó. Cuando amas, no puedes colaborar a que maltraten aquello que tú amas; y sí colaboras cuando “dices” que amas.
Desperté, oí:
En lo material no puedes trabajar con dos industriales que trabajen con la misma mercancía: uno que la dé por buena y efectivamente lo es, y otro que la pise diciendo que es falsa. Esto es incompatible.
Pues cómo quieres tener unión con el Profeta, que es la Palabra de Dios Diciendo, y luego tener unión con el que no quiera saber ni oír su Mensaje.
Esto no es perdonar, esto es tomar el Mensaje en comedia de tres actos: un acto para Dios, y los dos siguientes para el hombre.
Este acto es un regalo que le hacen, por lástima, a Dios.
Discípulo de Dios es para calcar lo que dice el Maestro.
Dios escogió a sus Discípulos para que en el resto del mundo, donde Él no hablara, Lo conocieran.
Si a Dios amas, oyes su Mensaje. Y si Lo oyes, tú no permites que le cambien Palabra.
Dios permite, y tú aceptas lo que Dios manda.
Permitir para Dios, y obediencia para ti.
Estos espíritus son al servicio de Dios.
***
Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - Pag. 148-149
Si los Discípulos hubieran tenido amistad con quien no quería amistad con el Maestro, entonces no hubiera sido un Judas, sino doce Judas. Dios sabía el que acudía donde Él, pero para publicar sus secretos. Secretos que más tarde no eran secretos, serían mandatos. Pero este Dios con Poder Infinito, no obliga, pero al final decide. Judas decidió el suicidio cuando vio que el hombre ya no podía ayudarle al mal que él había hecho, mal que hizo porque no amó. Cuando amas, no puedes colaborar a que maltraten aquello que tú amas; y sí colaboras cuando “dices” que amas.
Desperté, oí:
En lo material no puedes trabajar con dos industriales que trabajen con la misma mercancía: uno que la dé por buena y efectivamente lo es, y otro que la pise diciendo que es falsa. Esto es incompatible.
Pues cómo quieres tener unión con el Profeta, que es la Palabra de Dios Diciendo, y luego tener unión con el que no quiera saber ni oír su Mensaje.
Esto no es perdonar, esto es tomar el Mensaje en comedia de tres actos: un acto para Dios, y los dos siguientes para el hombre.
Este acto es un regalo que le hacen, por lástima, a Dios.
Discípulo de Dios es para calcar lo que dice el Maestro.
Dios escogió a sus Discípulos para que en el resto del mundo, donde Él no hablara, Lo conocieran.
Si a Dios amas, oyes su Mensaje. Y si Lo oyes, tú no permites que le cambien Palabra.
Dios permite, y tú aceptas lo que Dios manda.
Permitir para Dios, y obediencia para ti.
Estos espíritus son al servicio de Dios.
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Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - Pag. 148-149
sábado, 28 de julio de 2012
Dios no obliga a nada
En Sueño Profético yo decía:
“¡Qué Bueno es Dios!”.
Y decían:
Si no destruye el mundo, no es porque no sea suyo, sino por ser Dios.
Nombraban muchos nombres y se dirigían a mí diciendo:
A ella pueden examinarla en lo espiritual. El examen siempre es, o debe de ser, por quien sepa más, o sea, el examinante tiene que saber más que el que se examina. Aquí no habría profesor por haber un Solo Dios. Todo lo que sepan de Aquí, es Dios quien permite que se sepa. Pero en ella no es que permite, es que actúa. Como la Palabra no es suya, ya se encarga Él, que es el que la dice, de la contestación que tiene que dar al que cree son de ella las Palabras. El hombre cree que todo el mal que hace, se lo manda Dios, y todo el bien que recibe, es de su inteligencia.
Desperté, oí:
Dios no es que quiera al que a Él no Lo quiera. Pero si éste dice: “Quiero”, contesta: “Antes, Yo he querido”.
Dios no obliga a nada. Si obligara, Judas no hubiera sido Judas.
Todo lo que sea para comunicar, te será dictado en el momento de ejecutar la Escritura.
Dios habla, y el Mensaje y Dios hablando, no es silencio.
***
Libro 7 - Investigaciones a La Verdad - Tomo I - Pag. 190-191
“¡Qué Bueno es Dios!”.
Y decían:
Si no destruye el mundo, no es porque no sea suyo, sino por ser Dios.
Nombraban muchos nombres y se dirigían a mí diciendo:
A ella pueden examinarla en lo espiritual. El examen siempre es, o debe de ser, por quien sepa más, o sea, el examinante tiene que saber más que el que se examina. Aquí no habría profesor por haber un Solo Dios. Todo lo que sepan de Aquí, es Dios quien permite que se sepa. Pero en ella no es que permite, es que actúa. Como la Palabra no es suya, ya se encarga Él, que es el que la dice, de la contestación que tiene que dar al que cree son de ella las Palabras. El hombre cree que todo el mal que hace, se lo manda Dios, y todo el bien que recibe, es de su inteligencia.
Desperté, oí:
Dios no es que quiera al que a Él no Lo quiera. Pero si éste dice: “Quiero”, contesta: “Antes, Yo he querido”.
Dios no obliga a nada. Si obligara, Judas no hubiera sido Judas.
Todo lo que sea para comunicar, te será dictado en el momento de ejecutar la Escritura.
Dios habla, y el Mensaje y Dios hablando, no es silencio.
***
Libro 7 - Investigaciones a La Verdad - Tomo I - Pag. 190-191
viernes, 27 de julio de 2012
Dios oye y siempre contesta
En Sueño Profético decían:
Hay quien dice: “yo llamo a Dios y Dios me oye”. Mala interpretación. Dios oye y siempre contesta. Lo que hay que ver es cómo se llama y la interpretación que se hace a su contestación.
Las cosas del espíritu no necesitan estudio, sino limpieza de alma, estar como niños y aceptarlo todo. En lo material se comporta el espíritu como él quiere, o sea, que en muchos momentos actúa para que no lo conozcan; y en lo espiritual no cabe disfraz.
Hay personas buenas para la carne, pero para el alma no son tan buenas: cuidan lo material y olvidan lo espiritual.
Desperté, oí:
Son buenas, ignorantes, y éstas no sirven para el Servicio de Dios. Dios elige el espíritu, y éste moldea la carne.
Por eso, al elegir al espíritu, ya Palabras y Acción son de Dios, puesto que quien moldea es Dios.
***
Libro 9 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo I - Pag. 219
Hay quien dice: “yo llamo a Dios y Dios me oye”. Mala interpretación. Dios oye y siempre contesta. Lo que hay que ver es cómo se llama y la interpretación que se hace a su contestación.
Las cosas del espíritu no necesitan estudio, sino limpieza de alma, estar como niños y aceptarlo todo. En lo material se comporta el espíritu como él quiere, o sea, que en muchos momentos actúa para que no lo conozcan; y en lo espiritual no cabe disfraz.
Hay personas buenas para la carne, pero para el alma no son tan buenas: cuidan lo material y olvidan lo espiritual.
Desperté, oí:
Son buenas, ignorantes, y éstas no sirven para el Servicio de Dios. Dios elige el espíritu, y éste moldea la carne.
Por eso, al elegir al espíritu, ya Palabras y Acción son de Dios, puesto que quien moldea es Dios.
***
Libro 9 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo I - Pag. 219
jueves, 26 de julio de 2012
Edificar sin cimientos
En Sueño Profético hablaban de la intranquilidad del hombre. Decían:
La inseguridad es lo que te hace buscar. El hombre no tiene seguridad en sí mismo, de hacer o no hacer. Al hombre le faltan cimientos; estos cimientos es Dios.
El hombre quiere edificar sin cimientos: esto, forzoso llega el derribo. Para tener seguridad en la edificación tienes que hacer unos buenos cimientos. Estos cimientos, en lo Divino, son hechos con Amor. Con este Amor tú ya puedes hacer una edificación capaz de aguantar todo el peso que el hombre le eche.
Dijo uno:
El hombre es ignorante como un niño –pero con pecado–. El hombre quisiera coger alguna materia y hacer otro hombre, pero aquí no puede. Una palabra él quisiera decir: ¡Ves, Dios!, yo hago al hombre. Pero el hombre que el hombre haría sería sin espíritu, y ya no era hombre, sería un muñeco con la figura de hombre, con movimiento pero sin pensar, sin vida ni muerte. Al no dar la vida, ni retenerla, ni terminarla, ¿qué saber puedes decir es éste? El hombre, todo el saber debía de ser para Dios. Enseñanza para Dios, ahorro para la Gloria. Este ahorro lo vas haciendo en el Prójimo. El Prójimo es la Hucha de Dios: Según tú lo amas, así le echas. Y cuando Dios la abre, según ve, así te premia.
Desperté, oí:
Es mejor tener cimientos
de la Palabra de Dios.
Es mejor tener cimientos
para poder ya con “to”.
Es mejor tener una Hucha
con el ahorro “pa” Dios,
y tienes seguro el premio
que el Mismo Dios te ofreció.
Dios te ofrece y no te obliga;
Dios te deja que tú elijas.
Esta Hucha no se abre
mientras tú no estés delante.
El Prójimo es la Hucha,
y el Amor es la moneda,
y el premio te lo da este Dios
cuando por la Gloria entras.
***
Libro 2 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo II - Pag. 86-87-88
La inseguridad es lo que te hace buscar. El hombre no tiene seguridad en sí mismo, de hacer o no hacer. Al hombre le faltan cimientos; estos cimientos es Dios.
El hombre quiere edificar sin cimientos: esto, forzoso llega el derribo. Para tener seguridad en la edificación tienes que hacer unos buenos cimientos. Estos cimientos, en lo Divino, son hechos con Amor. Con este Amor tú ya puedes hacer una edificación capaz de aguantar todo el peso que el hombre le eche.
Dijo uno:
El hombre es ignorante como un niño –pero con pecado–. El hombre quisiera coger alguna materia y hacer otro hombre, pero aquí no puede. Una palabra él quisiera decir: ¡Ves, Dios!, yo hago al hombre. Pero el hombre que el hombre haría sería sin espíritu, y ya no era hombre, sería un muñeco con la figura de hombre, con movimiento pero sin pensar, sin vida ni muerte. Al no dar la vida, ni retenerla, ni terminarla, ¿qué saber puedes decir es éste? El hombre, todo el saber debía de ser para Dios. Enseñanza para Dios, ahorro para la Gloria. Este ahorro lo vas haciendo en el Prójimo. El Prójimo es la Hucha de Dios: Según tú lo amas, así le echas. Y cuando Dios la abre, según ve, así te premia.
Desperté, oí:
Es mejor tener cimientos
de la Palabra de Dios.
Es mejor tener cimientos
para poder ya con “to”.
Es mejor tener una Hucha
con el ahorro “pa” Dios,
y tienes seguro el premio
que el Mismo Dios te ofreció.
Dios te ofrece y no te obliga;
Dios te deja que tú elijas.
Esta Hucha no se abre
mientras tú no estés delante.
El Prójimo es la Hucha,
y el Amor es la moneda,
y el premio te lo da este Dios
cuando por la Gloria entras.
***
Libro 2 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo II - Pag. 86-87-88
miércoles, 25 de julio de 2012
Separación voluntaria
En Sueño Profético hablaban de la interpretación que el hombre hace de cuando Dios vivió de Hombre y Profeta:
Dios no iba detrás del que Lo maltrataba, ni del que Lo insultaba. Dios buscaba a los pecadores, pecadores que al saber que hablaba en el Nombre del Padre, buscaban al Hijo. Lo buscaban con temor de no ser aceptados, y este Dios Inmenso en Perdón, los buscaba para acortar el camino. Pero Dios Hombre, al que no Lo quería, Él no buscaba.
Desperté, oí:
Él perdonó a infinidad de pecadores, y perdona porque éstos quieren ser perdonados.
Si tú no Lo amas, no entras en este Perdón.
Saber que Dios se comunica y no acudir, no es pecado, es no querer a Dios. Aquí no hay Perdón, aquí hay separación.
Separación voluntaria por ti.
***
Libro 4 - Te Habla El Profeta - Tomo I - Pag. 183
Dios no iba detrás del que Lo maltrataba, ni del que Lo insultaba. Dios buscaba a los pecadores, pecadores que al saber que hablaba en el Nombre del Padre, buscaban al Hijo. Lo buscaban con temor de no ser aceptados, y este Dios Inmenso en Perdón, los buscaba para acortar el camino. Pero Dios Hombre, al que no Lo quería, Él no buscaba.
Desperté, oí:
Él perdonó a infinidad de pecadores, y perdona porque éstos quieren ser perdonados.
Si tú no Lo amas, no entras en este Perdón.
Saber que Dios se comunica y no acudir, no es pecado, es no querer a Dios. Aquí no hay Perdón, aquí hay separación.
Separación voluntaria por ti.
***
Libro 4 - Te Habla El Profeta - Tomo I - Pag. 183
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