jueves, 17 de octubre de 2013

Su grande Amor noche y día

En Sueño Profético decían:

Es más fácil recordar que olvidar.
Olvidar amando a Dios,
no existe olvido,
a más tiempo pasa,
lo recuerdas todo vivo.

Unas veces lo dices con palabras,
otras veces con tu vivir ya lo has dicho.

Dijo uno:

El grande Amor
manda Amor
más que palabras.

El grande Amor
no puede dar olvido
a lo que Dios manda.

El grande Amor
es Comunicación constante,
es lejanía que sientes,
y no estorban murallas,
ni mares, ni grandes montes.

El grande Amor
que por Dios sientes,
es anillo y es coraza,
es según como lo sientes.

A veces te sientes fuerte
porque el pecado lo vences.
A veces el sufrimiento
es suave y transparente,
que va sirviendo de ejemplo
y enseñando para el que quiere.

Dijo otro:

Yo tuve trato con Teresa de Ávila por mediación de una hermana mía, que fue novicia y su grave enfermedad la quitó del convento y la mandó a este Cielo. Pues quien oía a Teresa, no podía quedar indiferente a querer saber de Dios. Era un Amor con tal fuerza, cuando contaba sus Visiones y su Sentir, que tú tenías que amar a lo que ella amaba. Cuando le decían: “¿cómo te acuerdas todavía de aquella Visión?”, ya te daba la respuesta, que tú veías que era Dios:

Olvidar amando a Dios,
no existe olvido.
Sufrir sintiendo la Gloria,
es nombre siempre mal dicho,
y locura a este Amor,
no puede ser mejor dicho.

Desperté, oí:

Este Escrito te da Paz
y, ¿por qué no?,
ganas de ser hombre bueno.

Son casi todas las frases,
dichos de aquella Teresa
que tanto la persiguieron.

Fue perseguida por gente
que Amor a Dios no tenía.

Fue interpretación que hizo
el que no quería oírla.

Las frases Dios se las daba,
y cuando ella las decía,
el grande Amor las cortaba,
o más grandes las ponía.

Dios usa de su Lenguaje
en el Sitio que Él diga.

En el Sitio que no falta
su grande Amor noche y día.


***


Libro 11 - Te Habla el Profeta - Tomo II - Pag. 30-31-32