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martes, 19 de septiembre de 2023

El Representante tiene que conocer y reconocer

En Sueño Profético decían:

Todo el que representa a Dios, tiene los mismos poderes que la Jerarquía o la Cabeza de la iglesia. Aquí no se prefiere más al que perdone la Jerarquía, que al que perdone el Representante. Pues si esto es así, son ellos los culpables de este abandono que tiene el seglar que confía en ellos.

Dijo un espíritu de la Gloria:

Aquí, cuando viene el espíritu y el cuerpo ahí quedó enterrado, todos son Representantes y Ministros de Dios: Poder que Dios da con la misma medida, al darles la misma autoridad espiritual. Es un solo Mando, por ser un Único Dios.

Desperté, oí:

Si el Representante ama,

ve que Esto baja del que representa.

Y tiene que enfrentarse

a otros que a Dios representan.

Lo que no puede ser

es que el seglar

vea esta indiferencia   

y haga esta pregunta:

¿Qué dice la Iglesia?

¡Con lo escaso que está el mundo

de que hablen de la Gloria!

El hombre,

en el sitio de la Palabra de Dios,

pone cultura y adelanto.

Que esto es echar semilla

para que nazcan espíritus satánicos.

El Representante

tiene que conocer y reconocer

que estos Escritos

son Palabra de Dios hoy diciendo

La misma, dicha,

que su nombre es Evangelio.

Es la misma,

porque Dios no tiene tiempos.

***

Libro 31 - Te Habla El Profeta - Tomo IV - C4

lunes, 15 de marzo de 2021

Conocer al Prójimo es sentir a Dios

En Sueño Profético decían:

Hasta que el hombre no practique la Palabra de Dios y la enseñe, no conocerá al Prójimo. Que conocer al Prójimo es sentir a Dios.

Si el hombre sintiera este Contacto Eterno, no habría guerras, no habría hambrientos, y tú sentirías el sufrir del Prójimo.

Dijo uno:

Sin Amor a Dios, no sirves al Prójimo, porque lo cuadrado lo pondrás redondo. Si el hombre, el dinero que emplea para romper los Mandamientos de Dios, lo destinara a la miseria, se hablaría ya del hambre como del Diluvio, que pasó a la historia.     

Se ha repetido mucho en los Mensajes, que si el hombre creyera en el Juicio Final, no podría hacer nada, que luego tuviera que darle cuentas a Dios, en contra de su Mando.

Si el hombre creyera en Dios y Lo amara, el tiempo que estuviera en la Tierra, sufriría el dolor de la carne, o sea, carne enferma, pero otro sufrimiento no existiría.

Desperté, oí:

La muerte se esperaría

a sabiendas de que no mueres.

Igual que se preocupa el hombre

de que el niño ande,

debería preocuparse

de que nadie muriera de hambre.

Todos los que ves andando,

alguien se ocupó de ellos,

familiares o extraños.

Si el hombre,

como hace con el Prójimo,

no ocuparse,

hiciera con los cuerpos cuando nacen,

pocos verías de pie.

Pues igual hay que enseñar

que no lo que no es de Dios,

no lo debes practicar.

El hombre llama adelanto

a no creer en otro Mundo.

El hombre llama adelanto

a matar rápido al cuerpo.

El adelanto sería

que el hombre se avergonzara

cuando viera que otro hombre moría 

porque otro lo mataba.

Esto sería vergonzoso,

con tanta universidad,

tanto crimen y tanto robo.

Desde que está el adelanto

hay más hombres matados

que hombres muertos.

Hazle entierro al adelanto,

y que empiece un mundo nuevo.

***

Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C8

jueves, 27 de agosto de 2020

Aprended a conocer al lobo

En Sueño Profético hablaban hombres que siguieron a Dios Hombre y que tuvieron amistad con los Discípulos. Aquí dicen palabras que oyeron para enseñar a cómo poder Seguirlo.

Dijo uno:

Yo Le oí una mañana decirles:

Tendréis que quedar ciegos y mudos en los momentos que Yo no os dé Mando. Ciegos, para no ver lo que habéis visto. Y mudos, para no contestar a la pregunta que hayan preguntado. Que el que os pregunte lo que Yo hago y no Me pregunte a Mi, no está dispuesto a recibir Mando”.

“El Mando que mi Padre da en Mí, Yo a vosotros os voy dando. Y ya, lleváis mi Nombre”.

“Aprended a conocer al lobo, aunque el lobo quiera pasar por cordero”.

“Id siempre preparados para cerrar las puertas a los espíritus que os quieran retirar de mi Enseñanza para que vuestras obras vayan enseñando
”.

Desperté, oí:
Una Palabra dicha a sus Discípulos podía ser una Enseñanza para todo el que creyera que era Dios, aunque vieran a un Hombre.

Él no reservaba Palabras.

Es que no las pedían para llevarlas con la misma medida que Él las daba.

Unas veces tenías que no saber nada, y otras veces tenías que decir palabras para que al Maestro buscaran.

“Maestro, no me dejes que yo diga que esto es mío”. Casi siempre ésta era la despedida.

Querían ser ciegos, sordos o mudos antes de romper el Mando que su Maestro les había dicho.


***

Libro 28 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo V - C6

domingo, 3 de noviembre de 2019

Aprende a conocer lo que va de Dios

En Sueño Profético hablaban del espíritu que está con Dios, que rechaza lo que ve que no es de Dios, porque antes lo siente. Lo siente porque Dios, el engaño hace que se quede al descubierto para el espíritu que Aquí trae cuando ahí tiene cuerpo.

Dijo uno:

El espíritu del mal intenta poner el engaño, y aparta de tal manera, que te mete en el fracaso. Él sabrá lo que presenta, que tú ni cuenta te has dado. Pero si crees al Lugar, tú no perderás su contacto, y no moverás un pie sin decir: “¿está bien el paso?”. Y recogerás la respuesta sin enfado y con agrado. Pero como no te enfrentes con los espíritus que te estén engañando, ya te olvidarás del lugar donde Dios, a diario, esté hablando. Día, hora o minuto que el contacto hayas abandonado, piensa que no es al Lugar, es a Dios, que es el que está hablando.

Desperté, oí:

Aprende a conocer lo que va de Dios o lo que va en su contra.

Y no dejes el contacto por lo sucio de la Tierra, aunque te digan: “¡no es malo, yo cumplo la ley puesta!”.

El Amor a Dios no tiene leyes, es el deseo de oír siempre al que Aquí viene.

Que no viene, que lo traen.

El espíritu del mal te retira, y te aconseja que te guardes la verdad y que digas la mentira.

Que presentes el desprecio, por las exigencias de la vida.

Si tú tienes a Dios presente, no puedes pasar un día sin que prestes tu servicio al Dueño de tu cuerpo, que es la Vida.

El espíritu del mal de mil formas te retira, con engaño o con dolencias que no existan.  

Se hace dueño del tiempo y de esta Verdad te quita.


***

Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C7

sábado, 18 de febrero de 2017

Aprende a conocer el engaño

En Sueño Profético decían:

Es de pensar y apuntar, que todo el que pueda su presencia estar al Mando del que Dios elige, lo retire el espíritu del mal.

A cada uno le pondrá el paisaje fácil y contento, para poderlo pintar y tener justificantes.

Todo es falta de tener siempre esta Verdad en tu memoria. Y ya, el espíritu responderá dando tiempo y ayuda de sobra.

Dijo uno:

Si para Dios te falta el poder hacer, cuando creas que de Aquí llega el Mando, ¿cómo Dios va a oír tus ruegos cuando, en silencio o llorando, mires al Cielo pidiendo que Dios oiga aquel momento malo que la vida te esté dando?

Desperté, oí:

No admitas palabras en el pensamiento,
de falta de tiempo o de mejora,
si faltas al Instrumento.

El espíritu del mal
pinta paisajes falsos,
que si tú no los rechazas,
contento les pones marco.

Si cogieran un papel,
poniendo nombres que,
por querer mejorar,
este Mando dejaron,
no pondrías un “contento”,
y sí pondrías “fracaso”.

A unos les falta salud;
a otros los domina el tiempo,
haciéndose de ellos amo;
y los que tienen los bienes
se dedican a cuidarlos.

¡Es lástima que a los buenos
los engañe el Diablo!

¡Y se retiren de aquel
que Dios le da sus Palabras a diario!      

Aprende a conocer
a los que presentan engaño.


***

Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C7

martes, 22 de marzo de 2016

Hay que enseñar al espíritu a conocer lo que viene de Dios

En Sueño Profético hablaban de creer lo del espíritu como se cree lo del cuerpo.

Ponían comparaciones, y siempre ganaba el cuerpo.

Si hablaban de la obediencia, lo que le hacían al espíritu, no se lo hacían al cuerpo.

Preguntaban:

¿Qué es creer lo que Dios está diciendo?

   –Obedecer y ver bien a Dios orando en el huerto.

   –Aceptar estas Palabras que Dios Hombre dice a Pedro:

¡Quítate Satanás!”.

Porque ve que no era Pedro, ve que querían demostrar que no era Dios del Cielo. Y Él tenía el Mando del Padre, que siendo Él mismo, tiene que enseñar al hombre cómo puede el espíritu y le manda a la carne: con Amor, sin sacrificio. Si el sacrificio existe, no es Mando del Cielo, es que el hombre te lo pide, que sí tú lo haces por Dios, ¿qué duda puede haber de que alguien recoja el fruto?

Pero el que Dios le manda, puede ser secreto Divino, y ya, si hay creencia, no hay consejo. El hombre aconseja a Dios en lo que cree malo y en lo que cree bueno. Y si hiciera stop, vería que es Creador de lo que Le da consejo.

El hombre, para saber del espíritu y del cuerpo, tiene que decir amén, y ya se retira el cuerpo y queda Saber Eterno.

¿Por qué no compara el hombre qué reacción le tendría el médico al paciente, si el paciente entrara en la clínica diciendo como tendría que hacer la operación: grande o chica? ¿Y un empleado en la empresa, que al director le mandara, llevando las hora en cuenta que tenía desperdiciadas, cuando estuviera citado con hombre de grande empresa? ¿Qué reacción recibiría el que le pidiera cuentas?   

Desperté, oí:

Son las cosas del espíritu
sencillas y difíciles a la vez.

Y ya, las del Elegido,
claras u oscuras las ves.

Ahora piensa en los ejemplos
que te pone este Dictado.

Y verás que a lo de la Tierra,
grande sitio le van dando.

El hombre manda al espíritu,
y se olvida
de donde le viene el Mando.

A Dios le mandaba el hombre,
y hoy
le sigue mandando.

Hay que enseñar al espíritu
a conocer lo que viene de Dios
o lo que le manda el diablo.


***

Libro 15 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo III - C3

lunes, 22 de diciembre de 2014

No conocer el trueno

En Sueño Profético decían:

El que no entienda estos Escritos, no entiende el Evangelio. Y no entiende el Evangelio, porque le falta Amor a Dios.

La Palabra de Dios, la diga quien la diga, se ve que es dicha por Dios. Luego, queda el comportamiento del que la diga: si ama a Dios, o no Lo ama. Pero la Palabra sigue siendo de Dios.

La palabra del hombre no tiene fuerza, y es cambiada por otro hombre. Pero la Palabra de Dios, no hay otro dios que pueda reformarla.

Dijo uno:

Todo lo de Dios se ve que lleva el “Dios” delante.

Todo lo de Dios es fracaso cuando el hombre quiere reformarle.

En la Palabra de Dios, si tú Lo amas, el Amor sirve de intérprete y conoces sus Palabras.

Decir: “yo no las entiendo”, es decir que a Dios no amas.

Desperté, oí:

Ponían en Gloria comparaciones
que te hacían que pensaras
que Dios no le interesaba al hombre
que vivía de las letras.

Su yo estaba delante
con ignorancia de maldad
y falta de Cultura Divina.

La Palabra de Dios “diciendo”
es la misma que está dicha
por el mismo Dios Hombre
y, antes de sus Nacimiento,
por los Profetas.

No conocerla
es no conocer el trueno
que baja de la tormenta.

Está claro y transparente,
para que todos lo vean,
que no entender la Palabra de Dios
es vivir para la Tierra.

Si piensas este Mensaje,
te cubre el rostro la tristeza.


***

Libro 20 - La Palabra del Creador - Tomo II - C7

martes, 29 de abril de 2014

Para conocer a Dios

En Sueño Profético decían:

Para conocer a Dios, tienes que amarlo y seguirlo, y ya sabrás cómo son sus actuaciones; ya hablarás normal de su Amor, de su Mando, de su Perdón y del porqué premiar al justo. Cuando ames y sigas su Mando, no preguntarás por qué Dios tiene Elegidos, por qué Dios aparta y por qué consiente que el hombre tenga Infierno.

Dijo uno:

Conociendo cómo es Dios, no te extraña lo que Dios haga, aceptas todo lo que de Él venga y no dices: “esto debía de ser así; aquello no estuvo bien; si Dios hiciera esto que yo digo...; pues yo no acepto lo que Dios quiere que sea”.

El que ama y sigue la Gracia Divina que Dios derrama donde Él quiere, éste conoce a Dios. El Amor conoce más que los pasos: el Amor va primero, y ya lo siguen los pasos; después conoce Amor, y pasos a la noble aceptación, que es noble por venir ya del Mando de Dios. Todo esto es conocido por el que no está en contra de Dios. El que está en contra del Mando de Dios, no conocerá nada que de Dios venga porque Dios ocultará a su inteligencia los Prodigios de su Gloria, que de Aquí manda en mujer u hombre cualquiera.

Desperté, oí:

Claro se lee en este Escrito,
que su nombre es Evangelio,
que en amando, ya conoces
lo que es de Tierra o del Cielo.

¡Qué familia te compone
de su Amor, de su Mando, de Seguirlo,
del Premio al Elegido!

Del Premio al Elegido
que justo fue en Obediencia.

Y al final, a esta familia,
el Perdón para el que quiera.

Es mejor el que Lo ames,
y ya este Amor te diga:
“yo quiero seguir a Dios
para saber lo que diga”.

Porque sin querer seguirlo,
a todo diré mentira.


***

Libro 11 - Te Habla el Profeta - Tomo II - Pag. 106-107-108

domingo, 13 de enero de 2013

Es más pena conocer y perder, que no conocer


En Sueño Profético decían:

Es más pena conocer y perder, que no conocer. Pues esto ocurrirá, y en sitios ya está ocurriendo, que se están quedando atrás los que fueron los primeros.

Esto es viaje que haces sin parada y sin regreso. Que el Amor a Dios es el equipaje de grande valor que nunca te pesa ni le das olvido. Al revés, que vas vigilando. Y si a alguien vieras que fuera a quitártelo, pronto tú dirías que era aquello tuyo.

Pues, ¡cómo dejar tu sitio primero, que lo coja el último!

Por eso aquí van estas Frases que dictan en Gloria: “Es más pena conocer y perder, que no conocer”.

Dijo uno:

El Instrumento de Dios siempre lo verás sin cambio. Y a todos les va llevando el mismo premio que Dios ya le ha dado. El llevarlo es sin cambio. El que recibe es culpable si no le pone el Amor como del Cielo bajado.

Dios Arroba y da Mensaje para Enseñanza de los buenos y los malos. Los buenos, para que ejerzan lo que Dios tiene mandado. Y los que viven lejos de Dios, a este ejercer ya se irán acercando.

Tú ejerce lo que es de Dios y espera recibir pago.

Desperté, oí:

Es la misión del que recibe en Gloria, 
dar en todos sitios el mismo parte.

Sin preferencia al repartir.

Pero los hombres no hacen 
a Dios el mismo recibir.

El Amor de Dios 
lo lleva el Elegido 
de medicamento para el espíritu.

De lanza, como el guerrero, 
para ahuyentar los espíritus 
que trabajan en contra del Cielo.

Apúntate a este viaje 
sin parada y sin regreso.

Que la estación de la Gloria 
nunca te dará desprecio.

No hay alegría mayor, 
que hacer servicio a este Cielo.


***

Libro 20 - La Palabra del Creador - Tomo II - Pag. 28-29-30

sábado, 24 de diciembre de 2011

Cómo conocer el árbol - Libro 7 - Investigaciones a La Verdad - Tomo I - Pag. 111-112-113


En Sueño Profético decían:

Este arrobo deja escrito preguntas que esta Gloria hace al hombre:

Si amas, ¿puedes vivir con indiferencia a aquello que con amor te ama?

Si sabes que hay Gloria y tú no quieres saber, ¿crees que Dios te perdona este “no querer saber”?

Si ofendes, a sabiendas, al que siempre va mirando al que caído está, y ves que éste lo levanta, ¿tú crees que Dios te perdona?

Si de esta Gloria manda Dios un mandato, y tú prohíbes su divulgación, ¿crees que Dios te perdona?

Si el Mensaje no lo has oído y lo prohíbes, no estás cumpliendo.

Y si lo oyes y prohíbes, no conoces el Lenguaje de Dios.

Más conoce el Amor, que la sabiduría del hombre.

Si a Dios ofende el que maltrató al primero que Dios le habló desde esta Gloria, ¿por qué sigues tú maltratando?

Todo justifica no querer a Dios.

Dijo uno:

El hombre, cuando Dios habla, sabe que no es el hombre.

Dios, antes de hacer su Comunicación, le dice al hombre que allí va a hablar: “Dios da a conocer el árbol cuando el hombre ve el fruto; no es el árbol el que se justifica con sus ramas, es el fruto, que tú ya diferencias la pera de la manzana. Y aunque el hombre pusiera letrero al árbol diciendo que era naranjo, tú no verías naranjas”.

Bien claro Aquí te dicen cómo conocer el árbol.

Desperté, oí:

¿Cómo crees que te trataría
este amo de la huerta,
cuando él te presentara un manzano
y tú dijeras naranjo?

Y luego te lleve al peral,
y viendo peras en árbol,
discutas con ironía,
diciendo: “¡Era otro árbol!”.

Este Dictado te empieza
con preguntas
que tú te irás contestando.

Pues para pedir perdón,
tienes que conocer el árbol.

Que la fruta ya se ve
con los ojos entornados,
aunque no la quieras ver.

Si después de estas preguntas,
quieres camino volver,
puedes pedir el Perdón
que tal vez puedas tener.


***

domingo, 10 de abril de 2011

Enseñaban a conocer al espíritu del mal - Libro 8 - Dios No Quiere, Permite - Tomo I - Pag.112-113-114


En Sueño Profético enseñaban a conocer al espíritu del mal, demonio, conocido por el hombre:

Este espíritu siempre está buscando cabida para tomar aposento. Este espíritu engaña al que no conoce el Amor de Dios. Al que lo conoce, a éste, intenta atribularlo, desechando estas atribulaciones tus buenas obras, dándose el caso de querer que la obra no quede lucida para Dios.

El espíritu del mal te pone el bien donde es el mal para Dios. Esto es conocido por el espíritu que Aquí Dios trae; es conocido por éste, y es difícil que otro acepte razones que éste pueda dar para que aprenda él también.

Los espíritus malignos son espíritus que hicieron pecado cuando estuvieron con materia, comportamiento que tuvieron según el respeto al hombre, pecados que vio o no vio el hombre, pero que Dios veía.

La derrota del demonio le va de los que aman mucho a Dios; éstos, siempre que sufren, es con triunfo.

Para que no te sigan espíritus de fuera de la Gloria, tienes que no practicar el pecado y procurar que en tu espíritu haya Paz. La Paz te traerá la calma, y esta calma te hará ver si esto es del agrado de Dios y si esto no es para ir a su Reino.

El progreso del hombre tienes que tomarlo en dosis pequeñas. Para estar siempre dispuesto a cortar esta dosis, tienes que vivir vida de espíritu.

Desperté, oí:

El que ahí vive vida espiritual, no pierde esta Gloria jamás.

Si ahí vives como quieres, no digas que la Gloria prefieres.

Dios no te puede pasar adonde tu no quieres entrar.

Si Aquí no quieres venir, dilo a voces desde ahí.

Si voces no quieres dar y a Dios no quieres amar, tú pecas así mucho más.

Pecas más, y das ejemplo de querer a Dios engañar; de engañarlo, de no amarlo, y de querer crucificarlo.

Aprende a no hacer pecados, y a este Dios contentarás.


***

jueves, 10 de junio de 2010

A los espíritus del mal tienes que reconocerlos - Libro 48 - Investigaciones a La Verdad - Tomo VIII - Pag 151-152-153


En Sueño Profético decían:

No te quejes de la vida si conoces al que Dios trae a su Gloria para que estas Palabras diga, que son Palabras de Vida Eterna, que no están escritas, que son dichas Aquí al espíritu, y estas mismas Palabras son después dictadas al cuerpo, cuando ya está en éste, el espíritu.

Dijo un espíritu que Dios le da Mando para que siga el Dictado:

Se ven cosas en el que Dios trae a su Gloria, que si no las ves no las crees.

Era para que todos le retiraran sufrimientos, aceptando lo que dice que ya Dios ha dicho en ella. Pero si los demás no le hacen caso, los espíritus del mal se encargarán de que éstos hablen y hagan lo contrario que tienen que hacer, y ya ensucian al que pecó y quiere ser perdonado.

Decían:

Las fuerzas no te faltarán en tu cuerpo aunque presentes dolencias y cansancio del sufrimiento. Que este sufrimiento lo tienes guardado, y en los días y en las noches, robándole tiempo al sueño, lo vas recordando.

Desperté, oí:

Viendo la vida que hace el que Dios trae Aquí, no hacen falta más palabras para que Verdad vean.

Los espíritus que no son de Dios tienen camino libre donde los reciben con compasión.

Si estudiaran estos Mensajes que dicen en la Gloria, verían que los espíritus, según sean, así se portan.

Si son de Dios, te dan consejo que el Elegido ya dio.

Y si no son de Dios, te aconsejan mal y te dominan con una fuerza que ves tu cara cambiada.

A los espíritus del mal tienes que reconocerlos cuando del Elegido te quieren retirar.

Cuando aquí tienes que hacer un servicio, te ponen el tiempo escaso y te hacen que te entretengas con un pájaro que veas volando.

¡Es pena que para entregar un Premio que da Dios tengas que sufrir tanto!


***