miércoles, 28 de enero de 2026

Aquí está Dios

En Sueño Profético hablaban del que Dios elige para que sus Palabras las lleve al hombre. Decían:

Este Lugar, su actuación siempre será del agrado de Dios. Aunque la mayoría no lo comprendan, por poner de intérprete, primero el “no”.  

Su espíritu no busca ganancias, busca acercar a Dios. Que esto es de varias maneras, pero la que más se cunde y la que más se entiende es la del que recibe y la del que da.

El que recibe, siente alegría, y oscuridad le quita al sufrir. Ya, el que lo da, sin la obligación del hombre, es un toque de Dios. Y siempre siente Paz, pensando: “Yo cumplo la Ley de Dios. Yo tengo contento a Dios. Que no me falte su ayuda, dando o recibiendo, yo”.

Que si el hombre amara a Dios, todos podrían dar, y pocos recibir por grande necesidad.

Desperté, oí:

Hablaban de la Gloria, del dar espiritual y del dar material. 

El dar material se ve. El dar espiritual lo ve Dios primero, y después el que a Dios ame.

Sin amar a Dios, decían en esta Gloria, que el dar sería con despreció y sin protestas. Y ya, no mediaba Dios. 

Cuando des al espíritu, piensa: “aquí está Dios”.

Y cuando des en lo material, di: “yo lo hago por Dios”.

Si todos amaran a Dios, todos podrían dar y muy pocos recibir por gran necesidad.

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Libro 21 - Te Habla El Profeta - Tomo III - C8 

martes, 27 de enero de 2026

El que tenga quien lo lleve a la Gloria y no lo siga, no merece mi Gloria

En Sueño Profético decían:

Estas Palabras que hoy repiten en Gloria fueron dichas por Dios Hombre en su Vida Pública:

El que tenga quien lo lleve a la Gloria y no lo siga, no merece mi Gloria. Si Yo he bajado a la Tierra, ha sido para enseñar a vivir sin pecado. El que no Me sigue, es porque no quiere Gloria”.

Estas Palabras las dijo al pasar por un olivar donde había unos hombres vareando. Estos aceituneros tenían una fuerte discusión porque uno de ellos tenía amistad con Tomás, el Discípulo de Jesús, y todo lo que Tomás le contaba, él lo transmitía mientras duraba la faena, que faena terminaba y él seguía con sus palabras oídas a Tomás y dichas por el Maestro. Había unos cinco o seis que retiraban del Maestro a los que él tenía con deseos de conocerlo. Estando un día llenando los costales y apartando la verde de la moreteada, dando fin al día, llegó el Maestro con cuatro de sus Discípulos e hizo parada preguntando si había pasado Tomás y el resto de sus Discípulos, pues habían quedado en juntarse en aquella hacienda. Todos quedaron callados cuando este amigo de Tomás se acercó al Maestro y Le dijo:

   –Jesús y Maestro…

Siguió presentando y lo paró el Maestro y le dijo:

   –Yo soy el que ahora sigo hablando.

Y poniendo el Brazo con gesto de pena, dijo:

   –Ya mañana tienes faena en el mismo olivar, pero te mandará otro dueño, y tú ya podrás enseñar el camino que éstos no quieren seguir y yo no quiero obligarles. Allí te esperan, y aquí te desprecian. No es esta la Enseñanza que Yo enseño, Yo enseño y dejo Libertad. Pero antes de que me cierren las puertas, Yo no entro, aunque las tengan de par en par.

Desperté, oí:

Este amigo de Tomás quería que cuando terminaran el destajo, fueran a buscar a alguien que tuviera amistad con el Maestro.

Los veía siempre hablando, desmintiendo de los Hechos.

Estos cuatro o cinco eran de la parte del dueño, y tenían valentía para estar siempre discutiendo.

Si el dueño sigue al Maestro, no los deja discutir, porque todos están de acuerdo.

Ya se despidió el Maestro con esto que fue sentencia, que todos quedaron oyendo:

El que tenga quien lo lleve a la Gloria y no lo siga, no merece mi Gloria”.

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Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - C7 

lunes, 26 de enero de 2026

Siempre que Dios habló, el hombre juzgó al Profeta

En Sueño Profético hablaban de mí. Decían:

Ella no siente pereza para hablar de esta Gloria. El hombre no tiene ganas de que le hablen de Aquí. Ella está siempre en espera de decir lo que Dios le dice, en espera para el que quiere oírla, sirviéndole el Mensaje en bandeja y teniendo sufrimiento en su interior: verbena por fuera, azotes por dentro. Dios sabe quién es el que azota, antes de que levante el brazo.

Si para saber el Mensaje que Dios le da a diario tuvieran que dar algún sacrificio a cambio, jamás habría espera de que fuera oído. Si con Amor y sin obstáculos no acuden a saber de este Dios, ¿qué harían cuando tuvieran que implorar el oír su Palabra? Si el que no quiere oírla hiciera un examen de conciencia –pero justo–, comparando vida de ella y vida suya, certificaría el Sí, pero el Sí mayúscula.

Siempre que Dios habló, el hombre juzgó al Profeta. Luego, Dios, juzgó al hombre. 

Dios, cuando habla en un Lugar, deja que el hombre vea que es Él el que en este Lugar habita.

Desperté, oí:

Al que Dios le habla
lo lleva en la cara,
y si tú Lo amas,
lo aceptas al mirarla.      

Lo lleva en la cara
y lo practica en el Prójimo.

Y Dios lo trae Aquí,
lo trae para que cuente
pasajes que no hay ahí,
pasajes que sólo sabe
el que Dios quiere decir.

¿Por qué el hombre ahonda tanto
cuando le hablan de Aquí,
y no acepta la nobleza
cuando le quieren decir:
“que yo no soy el que digo,
que es que lo dicen en mí”?

Ni yo sé hablar de la Gloria,
que es que me llevan Allí
y me dan explicaciones
que yo no sabría decir,
si Dios no me las dijera,
cuando te las digo a ti.

Ama y verás en la cara
al que Dios le habla ahí.

Porque Dios deja su Huella
para poder definir
lo que es de ahí, de la Tierra,
o lo que es del Dios de Aquí.

Obedece a Dios, amando,
como Él te lo mandó.
Mira a la cara primero,
ante de decir que no,
que no habla Dios del Cielo,
al que antes a Él amó.

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Libro 7 - Investigaciones a la Verdad - Tomo I - C9 

viernes, 23 de enero de 2026

El ventero

En Sueño Profético hablaban de los espíritus del mal, de su círculo, de su presentación; de cómo actuaban en su campo, donde cabida le daban.

Dijo uno:

Éstos actúan hasta en los que están en su contra, siempre de forma diferente, y procuran que sean engañados.

En la Vida de Dios Hombre tuvo que decir Jesús en varios momentos, al que le daba palabras diabólica disfrazadas de buenas: “¡Retírate Satanás!
Eran hombres que seguían al Maestro por Amor, y los espíritus diabólicos los seguían hasta que Dios descubría el engaño. En esto no dura el contacto, porque son echados cuando la Obediencia la das a Dios. Si la obediencia la das al pecado. Dios retira la suya.

Un pasaje dicto Aquí que les pasó a dos de sus Discípulos:

Habiéndole mandado el Maestro a dos de sus Discípulos que fueran a llevar un Mensaje a casa de unos que el Maestro estuvo días antes allí –esta distancia era lejos, lo cual el Maestro, como Dios que era, lo sabía–, llegaron éstos a una venta para descansar, y el ventero, con buena intención y mala idea de Satanás, se empeña en que allí pasen la noche y al día siguiente caminaran al sitio. Quedaron un poco convencidos, y de repente les llegó la Luz Divina y cogieron sus macutos y se marcharon despidiéndose. Llegaron al sitio y ya los esperaban como si el Maestro fuera. Tuvieron que confesar que el ventero era bueno, pero tuvo un momento de mandarle Satanás, para hacer que los Discípulos desobedecieran al Maestro.

Desperté, oí:

Ya, el Maestro había quedado
con aquellos gentiles
en día y hora para mandar el Mensaje.

Les dijo que Él no iría,
pero sí sus justas Palabras.

Ellos aceptan
y reverencian su ida.

Todos cabeza inclinada
hasta que Él se perdía.

El Maestro no miró,
y delante los veía.

Cuando ya se fue perdiendo,
todos rodillas arriba.

Con el bueno del ventero
quieren espíritus malos
que Dios no cumpla Palabras
que ya venían del Cielo.

Discípulos y Obediencia
se retiran del ventero.

Y llevaron las Palabras
en su día y en su momento.

Ya Dios les daba las fuerzas
porque Él iba con ellos.

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Libro 13 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo II - C8 

martes, 20 de enero de 2026

Las orzas

En Sueño Profético vi tres orzas grandes. En dos echaban sin ver lo que echaban y en una sacaban y escondían lo que sacaban.

Dijo uno:

Estas orzas van a simbolizar la riqueza de Dios, la riqueza del hombre y el pecado. Estas tres mercancías tienen libertad para hacer uso de ellas. La primera es para echar tu buen comportamiento sin medir el malo que a ti te dieran. En esta orza se encontrará tu espíritu y lo que ha hecho tu materia mandada por tus obras. Esto es Ahorro Divino, Presencia de Dios en tus actos, seguridad de otro Mundo, certeza de que ahí estás de paso.

La segunda orza son las riquezas del hombre, tal vez heredadas. Que a veces es peligroso sacarlas y puede que tú mismo te formes condena al sacar la riqueza. Puede que te vuelvas egoísta malo, sin que te preocupe aquel que no come. Puede que ya cambie tu misma persona y haga que vayas a esta última orza. Que es donde la llenan y sin descanso echan el mal comportamiento, olvido de Gloria.

Desperté, oí:

El que echa en la primera orza nunca echará en la última.

El que saca de la del medio puede que le sirva la riqueza para llenar la última, si sus obras no son buenas.

Riquezas apartados de Dios, muchos a condenación.

Ahí vives con las grandezas y Aquí tu espíritu en miseria.

Vive riqueza de Dios por si te llegara herencia no tener condenación.

Debería el hombre tener la primera y la segunda orza.

En una echaba el Amor y en la otra la misericordia.

Y ya la tercera romperla y sólo existiría la Gloria.

Con el dinero y la herencia, si amas, llevas a Gloria.

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Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

lunes, 19 de enero de 2026

Yo no me retiro nunca de Aquí

En Sueño Profético decían:

La presencia del Elegido hace falta porque esta presencia lleva, en su espíritu, Poder de Dios, que esto lo ve más el que cree en Dios.

Dijo un espíritu con Mando de Dios:

Esta presencia ve y siente lo que no ve nadie, porque no hay visión ni se oyen palabras, ya que el Poder de Dios manda al cuerpo sólo con el sentir que sienta.

El pensar del Elegido es: “Señor, que todo se haga con alegría y en lo que no sea para bien que se ponga algún obstáculo”. Este es el pensar del que Dios elige para enseñar de su Reino.

Desperté, oí:

Tengo alegría pensando en la alegría de los que más quiero.

Piensa que ellos te quieren y Esto defienden, pero los espíritus que no son de Dios los persiguen y engañan.

Pero este engaño, la fuerza de Dios hace quitarlo.

Todos los que están unidos al Elegido, ellos se sienten también elegidos.

A veces, les quieren retirar del Camino de Dios, pero la fuerza de Dios les cambia el pensar, diciendo: “Yo no me retiro nunca de Aquí”.

Éstos que busquen más prólogos de Obispos y de otros que formen escándalo.

Y así, cuando salgan estos Libros, el que no cree tendrá que pedir perdón a Dios.

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Libro 71 - Te Habla El Profeta - Tomo IX 

domingo, 18 de enero de 2026

Estos Escritos no dicen nada que Dios no dijera

En Sueño Profético hablaban en la Gloria de estos Escritos. Decían:

Todos son distintos y en todos ves el Dictado de Dios. Ninguno te da duda de que de Dios no fueran. Ninguno te habla para que de Dios te retires. Ninguno te dice que hay otro Dios. Ninguno te da como defensa el pecado. Ninguno te dice que Dios ha reformado sus Palabras.

Dijo uno:

De tanto como tiene escrito del Mando de Dios, cuando el Arrobo ha pasado no puede el hombre decir: “Aquí tiene reforma el pecado. Aquí dice Dios que el adulterio es humano, y que al cambiar los tiempos el adulterio no es malo, ni destrozar la familia, que Dios tiene en primer plano”. Que la familia empieza con dos carnes en una misma, y ante Dios esta es la principal familia. A ningún otro miembro de la familia los une Dios, y si quieren ser desunidos cada uno marchará como hace la golondrina, buscando su bienestar. Pero la carne que Dios une jamás la podrá separar el hombre.

Desperté, oí:

Cómo Dios manda en su Gloria que se repita en la Tierra que lo que Él une separación no le llega.

Pueden tener distancia en su vivienda, pero para Dios unidos quedan.

Mientras el brazo está enfermo nunca verás tres brazos porque aquel brazo no sirva y haya que poner uno nuevo.

Ni que ande con tres piernas porque una renqueó, hasta que cortan la pierna.

Pues si a esto llamas unión, dale mayor preferencia a lo que Dios da la unión para el Cielo y la Tierra.

Si ahí vives la distancia, Aquí siempre la unión queda.

Y lo demás será unión de los hombres de la Tierra.

Estos Escritos no dicen nada que Dios no dijera.

Ni antes de hacerse Hombre ni cuando bajó a la Tierra.

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Libro 68 - La Palabra del Creador - Tomo VII 

sábado, 17 de enero de 2026

Creer al Profeta

En Sueño Profético explicaban las formas que hay de creer al Profeta:

Hay a quien le atormenta un mal a la carne, y lo llama como última solución. Otros lo llaman y se rigen por su saber material, saber humano. Otros reconocen que es movido por algo Sobrenatural, pero tienen a este Lugar en segunda preferencia en lo material. Ya vienen los que lo oyen y no lo obedecen: éstos oyen un pregón sin obligación ni ley que les obligue a cumplirlo. 

Todo esto dicho no tiene palabras de defensa. Aquí es falta de creencia en este Poderoso Dios, falta de Amor Divino, falta de Caridad a este Lugar preferido por Dios por este Lugar preferir a Él. 

Al que cree en Dios y ama, este Lugar lo impregna de esta Gloria, porque Dios espera al pecador y se comunica con el que Lo ama. 

El que ama, no puede pasar sin el Lugar que Dios visita y en él toma aposento, y no puede buscar primero el medicamento y lo último el Lugar.

El que trata al Profeta –nombre puesto por Dios–, no puede ir a mejorar el consejo que de éste salga. 

El que sabe que este Lugar es movido por Dios, le da la máxima preferencia que ahí el hombre tuviera para lo material. Los que lo oyen y no lo obedecen, es una irreverencia a este Dictado. 

Al Santo puedes prohibirle que haga su vida de santidad; al Profeta, no. 

En el Profeta, su vida es normal, y no es normal su vida en el Prójimo. 

Al Profeta no puedes impedirle que Dios arrobe su espíritu, porque delante de ti es Dios Comunicado, Sello que pone al Dictado.

Desperté, oí:

El que dice “Dios me dice”, éste no puede cambiar su vida porque el hombre así lo quiera.

El que Dios vive en su espíritu, no tiene miedo a la sabiduría del hombre.

El que recibe la Enseñanza con espíritu sólo, es Enseñanza de Gloria.

En este espíritu, sus Palabras son un báculo.

Seguridad que deja para el que ama.

En este Dictado ves que habla Dios y ella calla.

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Libro 8 - Dios No Quiere, Permite - Tomo I - C4 

viernes, 16 de enero de 2026

Sueño Eterno

En Sueño Profético vi mucha gente dormida, y uno dijo:

Este es el “Sueño Eterno”. El que quedó dormido en presencia de Dios, hoy Dios lo tiene despierto en su Gloria.

Vi a otros que no estaban dormidos, y el mismo dijo:

Éstos, no tuvieron “Sueño Eterno”, éstos tuvieron muerte sin tener a Dios delante, y muertos están para Dios. Los del “Sueño Eterno”, Aquí despertaron, y despiertos están con Dios. 

¿Quién puede hablar de esto sin estar Aquí en la Gloria? El hombre, más que saber de Aquí, tiene temor, y a veces este temor hace que se retire de Dios, haciendo vida mala.

Dijo otro:

Yo conocí a un hombre que hizo grandes pecados cuando supo que enfermedad tenía grave. Decía que antes de morirse tenía que divertirse y aprovechar el tiempo. Su mujer sufría con grande paciencia sus pecados, y a Dios pedía que no muriera hasta que no dejara de pecar; que si tenía que estar siempre sufriendo, que lo llevaría contenta hasta que no pecara, y Él ya que dispusiera. Un día, al verlo el médico, quedó el médico cortado: se había curado el mal que remedio no tenía para el hombre. Cuando se enteró la mujer dijo: 
          
   –Señor, si es para llevártelo, llévame a mí, que él ya será bueno cuando vea este milagro –Ella decía esta oración mientras él estaba hablando con Dios en grandes sollozos.
 
   –Señor, ya mi vida la he cambiado. ¡Cuánto me pesan las palabras que la gente me oía! Ahora que estoy curado, mis ratos y diversión serán siempre para adorarte. Ahora me siento con fuerzas de cantar e ir brincando, pero siempre viviré vida de no hacer pecados.

Desperté, oí:

¡Qué Amor demuestra tener
esta mujer que ama tanto!

Que ama pidiendo a Dios,
que el marido tenga el “Sueño”
con la Presencia de Dios.

Cuando ya Dios lo concede,
sano sin que hubiera curación,
ella le cambia la vida
y le demuestra el Amor.

Tenía la seguridad
de que si curaba la carne,
curaría su pecar.

Grande amor tiene al marido,
y más grande Amor a Dios.

No quería que se “durmiera”
sin la Presencia de Dios.  

El Amor Dios lo devuelve,
viviendo santos los dos.

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Libro 6 - Dios Manda En Su Gloria que Enseñen - Tomo I - C3 

jueves, 15 de enero de 2026

Esto es Mando de Dios

En Sueño Profético decían:

El día que ha pasado has dejado grandes alegrías en los sitios que tu presencia ha estado, por ser Elegido de Dios. Éstos han quedado contentos y el Poder de Dios queda en enfermos y en cuerpos que tienen enfermedad de sufrimiento, que esta enfermedad está más agrandada que la enfermedad del cuerpo. Pues esta enfermedad está cundida por no enseñar de la Gloria, que es donde está la Vida Eterna y donde Dios da esta Enseñanza para que la lleven a la Tierra y la publiquen en Libros, como lo están haciendo.

Dijo un espíritu de Dios que está en la Gloria:

Deberían salir publicados todos los Libros que hay para hacer, como los que ya están publicados, pero deprisa, pensando que Esto es Mando de Dios.

Desperté, oí:

Termina el Mensaje teniendo en el pensamiento a los que más quiere el Elegido.

Para entender Esto tienes que amar mucho a Dios cuando tienes cuerpo.

Y así, cuando muera tu cuerpo, Dios mandará a tu espíritu como manda a los espíritus que enseñan al que ama a Dios.

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Libro 70 - Dios Manda En Su Gloria que Enseñen - Tomo X

miércoles, 14 de enero de 2026

Dios sabe tu pensar

En Sueño Profético decían:

El pensar del Elegido es un pensar que tiene comunicación con Dios, aunque no diga palabras. Pues Dios sabe tu pensar, aunque sea sin palabras, y cuando es para sufrir, lo cambia, y ya ves llano en la montaña, luz en la oscuridad y grandes lluvias tapando la sequía.

Estos pensamientos son difíciles decirlos para que crean que el Poder de Dios tiene enseñado al Elegido con el contacto de su espíritu, que es el que le lleva la Enseñanza para la Tierra. Pues esto es lo que el Elegido muchas veces quiere contar y se lo guarda, porque si es de alegría deja que otros lo digan, y si es de sufrimiento teme que digan palabras que a Dios ofendan.

El que está al lado del Elegido, algunas veces ve las palabras que dice sin saber nada de lo que dice, pero de momento o cuando pasa un tiempo, le hacen visión o palabras de lo que no se esperaba, y ya lo comprende.

Desperté, oí:

Aquí se ve el Poder de Dios, en el Elegido, en todos los pensamientos que tenga y sintiendo: “dilo, dilo”. Pues estas son las palabras que más confirman que Dios le habla.

Piensa que los espíritus que Aquí quieren hacer daño Dios los aparta y los mete en fango.

Piensa en las alegrías que te dan los que están aquí unidos.

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Libro 71 - Te Habla El Profeta - Tomo IX 

sábado, 10 de enero de 2026

Mando del Cielo

En Sueño Profético hablaban del Mando de Dios al hombre. Decían:

Este Mando se conoce cuando quieres saber si es de Dios. Este Mando no manda para perjudicar a uno y para que otro se lleve ganancia. Esto no es Mando del Cielo.

El Mando del Cielo es para que tú cumplas la Ley de Dios. Y Dios te manda premio o te lo guarda en su Reino para que a otro le llegue cuando tú quieras darle, de Aquí, premio.

Luego está el Mando que Dios da al Profeta, Lugar al que Dios le da con tal fuerza sus Palabras, que jamás pueden quedar ocultas en el Lugar que las pone.

Dijo un espíritu con el Mando de Dios:

Tu mando para cundir estas Palabras sea duro, por no ser tu mando. Donde tengas que dejarlas, pon a Dios entregándolas, y ya Dios responde.

No puede ser hablar de Dios sin aceptar el Mensaje que manda de Salvación.

Desperté oí:

Palabras que Dios te dé,
con Mando para que digas,
entrégalas,
de palabras o escritas.

Luego, que ellos den
la mentira por disculpa.

Era para que de rodillas
y con la cara tapada por sus manos
recibieran estas Palabras.

Si Dios, un segundo
el Dios se quitara,
el Mundo quedaría
en fuego o agua.

El fuego caería del Cielo.
Y el agua ya se encargaría
de convertir a la Tierra
en un solo manantial,
hasta tapar la montaña
que más altura tuviera.

Todo esto, no aprisa,
para que el hombre
el Poder de Dios lo viera.

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Libro 21 - Te Habla El Profeta - Tomo III - C7 

viernes, 9 de enero de 2026

Tu presencia que no falte donde sirva para premiar

En Sueño Profético decían:

El que no tenga intimidad con este Elegido de Dios no comprende cómo estas Palabras, dichas en la Gloria, sirven para dar Enseñanza. Enseñanza para no perder la Vida Eterna.

Estas Enseñanzas no son Apariciones. Pues en las Apariciones puedes decir lo que ves, pero no puedes dar Enseñanza de lo que Dios te dice, unas veces con Visión de su Cuerpo y otras con su Mando en espíritus de su Gloria. Pues Esto ya no se puede comparar con Aparición.

Dijo el Mando de Dios en un espíritu de su Gloria:

Dios contesta al pensar de este Elegido en los Mensajes, que este pensar no lo sabe nadie. También los sufrimientos, aunque estén ocultos, reciben el Mando de Dios. Su pensar unas veces hace el Mando de Dios y otras lo detiene hasta que Dios le dice, sin palabras, que haga lo que en su pensar tiene. 

Esto forma parte del pensar del Elegido:

Tu presencia que no falte donde sirva para premiar. Donde dan desprecio a Dios el sentir, sin palabras, da palabras y ya el Poder de Dios aparta la presencia del que Dios tiene para dar Enseñanza.

El día que ha traído esta noche ha sido día que el sentir del Elegido Dios lo sabía, y ya el Mando de Dios llegó y con alegrías hizo lo que Dios le metió en su espíritu, que es fuerza y un gran Amor.

Desperté, oí:

Este Mensaje es para que comparen que Esto no es Aparición.

En la Aparición dices lo que ves, pero no das Enseñanza si te preguntan lo que a este Elegido le preguntan.

Pues pueden preguntarle lo que quieran porque es Dios el que en el Elegido da la respuesta.

Aunque pregunten por la Madre de Dios, Madre y Virgen, o por otras muchas preguntas.

Este Elegido no tiene apuro ni temor en contestar, porque la respuesta ya Dios la está poniendo en su espíritu y en sus palabras.

Todo lo que diga el Elegido es dicho por Dios en su espíritu y en su cuerpo.

Termina el Mensaje con estas palabras:

Tu presencia que no falte donde el Poder de Dios valoren, como lo valoran lo que están aquí unidos.

Mandan que quede dictado que pronto salgan otros cuatro Libros publicados.

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Libro 70 - Dios Manda En Su Gloria que Enseñen - Tomo X 

jueves, 8 de enero de 2026

Dios elige al que a Él le ama

En Sueño Profético decían:

Dios no elige al bueno, Dios elige al que a Él le ama. Dios no elige al que quiera salvarse, Dios elige al que lucha por salvar a muchos. Dios, cuando elige, ya antes hubo ofrecimiento de aceptación a lo comprendido o a lo no entendido, diciendo siempre:

    – Señor, si Tú me das fuerzas y capacidad, mándame que yo Te sigo. Te sigo porque si no haré pecados, seré soberbio y querré devolver mal por el mal que a mí me han hecho, y yo no quiero ser así. Señor, yo quiero, si a mí me hacen mal, copiar tu ejemplo y así nunca me sentiré de Ti retirado. Haz que de todo me dé pena para que cumpla las Palabras que Tú dijiste en la Tierra. ¿Quién soy yo para no sufrir mientras viva con materia? Yo lo que no quiero es sufrir cuando esté mi carne muerta. Entonces, quiero vivir rogando por los que me dejo aquí. Mándame, Señor, tu Mando para que Te haga servicio Aquí.

Dijo uno:

Todo esto, a su manera, fue el pensar de los Elegidos: Cambiar el bien por el mal, apaciguar espíritus, huir del pecado y llevar palabras o alimento al que de esto esté falto.

Elegido no es el hombre bueno y sí el hombre que a Dios ama.

Desperté, oí:

¡Cuántos hombres buenos hay que podrían ser Elegidos si a Dios amaran!

Es al que ama al que elige, por saber que da Enseñanza.

Es al que hace oración, porque hacer oración es cumplir sus Palabras.

Es apartar de tu mente lo que en contra de Dios vaya.

Si el Elegido no viviera una vida de Enseñanza no podría ser Elegido.

    – Yo sé que al hombre esto le extraña: “Los buenos a Dios no le sirven”. Pero que piensen los hombres si Dios puede elegir al bueno que a Él no le ama.

El Amor es el que hace aceptar lo que Dios manda, porque hombre bueno sin Amor es casa sin estar habitada, sólo para la lluvia y para el Sol.

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Libro 69 - Dios No Quiere, Permite - Tomo VIII 

martes, 6 de enero de 2026

El Nombre de Dios en las palabras

En Sueño Profético hablaban de los sufrimientos. Decían:

Hay sufrimientos de muchas alturas y de muchos pesos, pero los mayores son la carne que Dios une y lo que da la carne unida, que esto aunque quisieras esconderlo no podrías.

Ya se va a decir otro sufrimiento que es mayor, aunque es por muy pocos comprendido. Este sufrimiento es estar viviendo al lado del que a Dios no ama y le molesta hasta que de Dios hables.

Ya que Dios me ha dado Mando para que dicte lo que dicen en la Gloria, diré cómo pasé mi vida:

    – Cuando mi padre murió yo tendría unos nueve años. La familia de mi madre tenía más ingresos que la de mi padre, pero no creían en Dios y mi madre sufría mucho por eso. Mi madre y mi padre se iban todos los días a la Ermita un rato y a mí y a mi hermana nos llevaban. Durante todo el día la palabra “Dios” en todo se nombraba, ya que este Nombre te quita sufrir y ya comprendes al que más ama a Dios y al que tuvo una gran Enseñanza de Dios. Mi madre siempre decía que su familia tenía más bienes que la de mi padre, pero que no le servían si no les oía nombrar a Dios como lo hacía mi padre. Nosotros íbamos vestidos con ropa de trabajadores, pero algo nos veían y nos decían: “Decidle a vuestra madre que tengo ingresos que dejó vuestro padre en el sitio que trabajaba”. Pues él trabajaba en una fábrica de ladrillos y lozas para las obras. Entonces mi madre se presentaba conmigo y con mi hermana, y ya nada nos faltaba.

Desperté, oí:

Todo el Arrobo era hablando de los sufrimientos y de tener siempre el Nombre de Dios en las palabras, que éstas pueden estar en el pensamiento pero no dan Enseñanza.

Ponían muchas comparaciones que no se dictan porque no serían comprendidas.

Decían que de los tres sufrimientos que hay, el mayor es vivir con el que a Dios no nombre.

Los otros dos sufrimientos que se han dicho otra vez los repiten en la Gloria, son éstos:

La carne que Dios une y lo que da la carne unida.

No se puede dejar de nombrar a los que están aquí unidos, porque Dios los tiene como a los Discípulos que vivían cuando Dios estuvo con Cuerpo en la Tierra.

Los prólogos de los Obispos dan alegría a unos, y a otros les hace pensar en hacer más mal del que han hecho.

Pero el Poder de Dios ya está quitando este Permitir.

Los espíritus de Dios hacen, sin palabras, que el Elegido sienta que Dios está con él.

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Libro 70 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo X 

lunes, 5 de enero de 2026

Mi Padre va en Mí y Yo en vosotros

En Sueño Profético decían:

Dijo Jesús a sus Discípulos:

A más vean que soy Dios, más os perseguirán, más os cerrarán las puertas y más se negarán a prestaros ayuda. 

Intentarán poneros el camino difícil para que os neguéis a transportar mi Enseñanza. 

Os calumniarán cuando uséis la fuerza que Yo os doy para enfrentaros con el “no” del hombre, pero por encima de la Tierra siempre estará el Sol y las estrellas, que es el Mando de mi Padre. 

Mi Padre va en Mí y Yo en vosotros. 

Haceos fuertes y ya Me verán a Mí. 

Siempre que mi Gloria se comunique al hombre, el hombre a mi Gloria negará, porque el hombre es esclavo del pecado y no quiere la libertad de mi Reino. 

Seguid mi Camino, que Yo voy primero y voy dejando huella con el ejemplo.


Desperté, oí:

¿Quién podría decir que no es Dios al oír esta Enseñanza?

Más oyeron los Discípulos el “no” que palabras de consuelo para quitarles fatigas del sufrir que ellos llevaban.

Los Discípulos seguían el camino que Él les trazaba.

A veces veían la noche y de la noche dudaban.

Hasta que decía el Maestro: “Esta noche es más larga, porque queréis ver pronto el sitio donde iréis mañana”.

Esto lo decía el Maestro porque sabía que hasta de la noche dudaban cuando Él no les decía: “Está la noche más clara”.

Tenían entrega de espíritu y ponían Amén a lo que Él mandaba.

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Libro 74 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IX - C6 

sábado, 3 de enero de 2026

El que es de Dios no duda que es Poder de Dios

En Sueño Profético decían:

Dios da su Poder y su Presencia al que trae a su Gloria para que hable de su Enseñanza. Si esto que se está diciendo no fuera así no hubiera habido tantos Milagros por la presencia y los consejos del Elegido. Que los consejos los da porque Dios los pone en su pensar, y su presencia, si donde va es llamada creyendo y amando a Dios, algo tienen que notarle del Poder de Dios.

Dijo un espíritu de la Gloria:

Yo, cuando vivía mi cuerpo, tuve momentos malos y cuando la presencia del Elegido veía el mal quedaba parado y con ilusión pensaba en la muerte, porque sus palabras me quitaban sufrir por la fuerza que de Dios llevaba. Mis manos llamaban a las suyas y con fuerza las abrazaba, y ya me decía: “Piensa el escándalo que vas a dar cuando con Dios te vayas y tu cuerpo aquí lo dejes”. Tenía Poder de Dios porque a mí me consolaba. Pues el mismo mal tenía la carne que Dios le unió al Elegido, y dos días antes del que se ha nombrado me quitó Dios de la Tierra. 

Este Mensaje no da sufrir porque se sabe que en la Gloria están con Dios.

Ya sigue el Mensaje pensando en la alegría que han dado los que están aquí unidos cuando han hablado con un Obispo que quiere dar un prólogo para los Libros.

Desperté, oí:

El espíritu que Dios ha mandado para que dicte este Mensaje es espíritu que está con fuerza.

Pues, aunque el cuerpo no se vea, el que es de Dios no duda que es Poder de Dios.

Esta Grandeza tiene que formar el movimiento que hace falta para enseñar esta Enseñanza, que es de Dios.

Tardaba el sueño porque lo quitaba el pedirle a Dios que pronto salgan los Libros publicados con el número 72.
 
Pues hay Mensajes para que más Libros se publiquen, que esto es lo que hace pensar a teólogos y a grandes catedráticos.

Nombrar esta cantidad de Libros es un gran premio para el Elegido y para todos los que están aquí unidos haciendo este Servicio de Dios.

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Libro 71 - Te Habla El Profeta - Tomo IX 

viernes, 2 de enero de 2026

¿Qué es la vida material si la comparas con esta Vida?

 En Sueño Profético decían:

¿Qué es la vida material si la comparas con esta Vida?

La vida material es corta, es fría. Es corta si tú piensas: “Ya ha pasado mi niñez y soy joven, porque me cuento cuarenta años”. Pero si piensas: “¿Podré vivir otros cuarenta?”. Pues aunque los llegues a vivir sigue siendo corta esa vida, esa vida material.

Si tú piensas este Escrito has de caer en la cuenta de que no merece la pena vivir haciendo mal donde llegues para dejar un sitio frío el día que te mueras. Pero no muerte de ahí, porque la muerte de la Tierra, teniendo Amor aquí, es enterrar la materia de un espíritu que hizo servicio Aquí cuando vivió esa corta vida en la Tierra.

Dijo uno:

Voy a aclarar lo de “vida fría” para que lo aprenda el que quiera. Una vida es fría cuando le falta Amor de Aquí, del Cielo, y ya queda frialdad en las cosas que le rodean y no las quiere mirar porque Amor no ve en ellas, bien porque no hubo Amor del que Dios manda que se tenga o porque amó más a lo que le llaman materia. Pero si prefieres a Dios y ahí ya vives la Eterna, todo lo verás con calor, a todo le pondrás Amor porque notarás a Dios y su Mando el Amor acepta.

Estas palabras escritas están dichas de varias maneras, pero todo es para que pienses que esa vida es el comienzo hasta que llegues a Ésta.

Desperté, oí:

Siendo siempre estas Palabras las mismas y siendo los mismos temas, ves Enseñanza de Dios que la aprende todo el que quiera.

No hace falta gran estudio para que esto lo entiendan, porque Dios no habla al hombre, sino al Amor y a la inteligencia.

El Amor es el que manda para que todos aprendan.

Esta Enseñanza no tiene preferencia con los hombres, pero sí se vuelca más donde ve Amor por fuera.

Que es Amor que nace dentro, porque dentro Amor arropa.

El Amor hay que sentirlo, y ya aprendes y enseñas.

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Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI