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domingo, 21 de junio de 2026

Si quieres quitar pecados, habla mucho de este Dios

En Sueño Profético decían cómo enseñar el Amor, y cómo se ve el que aprender quiere. Este hecho que Aquí cuento fue visto por mí:

Llegando un día de regreso con el Maestro al pueblo que por aquellos días allí acampábamos, vimos a dos mujeres a la vuelta de una esquina, hablando, pero no con la voz baja. Una hablaba con tanto Amor, que tenías que parar tus pasos. Pero la que estaba oyendo, le hacía preguntas tan grandes…, con deseo de seguir una vida que no fuera de pecado. Ésta era una de las preguntas que en cualquiera hubiera resonado, pero no con estos deseos de aprender. Ésta dijo:

   –Y si yo hago tu vida, ¿podré luego enseñar a que no vivan vida de pecado? Nunca me he ocupado del que ha vivido sin pecar o ha vivido pecando, pero desde hace un tiempo que te oí con uno hablando y éste luego me habló a mí, me quedé impresionada; éramos dos pecadores, y sin ocuparnos del escándalo. Pero él oyó tu habla, y todo se refería al Maestro, de lo que a ti te habían contado; tan bien se aprendió tus palabras, que son las mismas que usa para arrollar al pecado; hemos quedado para el mundo, cada uno por un lado, pero yo quiero aprender. Si hay que someterse a cumplir cualquier castigo, justo lo veo el cumplir. Lo que sí tengo deseos es de poder a Dios servir, servirlo haciendo trabajos donde a Él Lo llamen. Y si le hablan de mí, sé fijo que me perdona, porque dicen que si quieres, Él tus pecados te borra.

Desperté, oí:

Esta pecadora grande, que grandes pecados hacía, busca a la que su Amor para enseñar le servía.

¡Qué palabras se cruzaban a la vuelta de la esquina!

Tuvo que parar el Maestro para que todos oyeran darle al pecado desprecio.

Para que oyeran decir estas palabras:

“Lo que sí tengo deseos es de poder a Dios servir”.

El que mucho ama, por fuerza va derramando Enseñanza.

Y puede que el pecador se arrepienta de sus faltas, y Dios le mande el Perdón.

Si quieres quitar pecados, habla mucho de este Dios, que es el único remedio para alcanzar el Perdón.

***

Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - C3 

martes, 27 de julio de 2021

Si amas a Dios, el quitar sufrir te da alegría

En Sueño Profético decían:

Todo en la vida puedes esconder. A unos puedes engañar y a otros decir verdad, pero si amas a Dios, tú no puedes negar que Lo amas en tu forma de actuar.

Dijo uno:

Es tan distinto amar de verdad, a decir que amas y estar engañando, que si tú amas ves fallo tras fallo, lo mismo ves mentira en la alegría que en el llanto.

Si tú amas de verdad, es imposible pasar por un lugar que tu ayuda necesiten y que tú la puedas dar, y del lugar te retires. Y si acudiste al lugar y luego te dio desprecio cuando falta  no hacía, ya hasta llegar otro momento, esto, sin Amor a Dios, no puedes hacerlo.

Yo me entregué tanto al Prójimo, que yo creo que mi vida la pude vivir por entrega a él. Sin padres yo me crié. Mi madre murió al nacer yo, y mi padre cuando yo conocía pero no podía comprender lo que la vida me reservaba, porque tres años tenía cuando sin los dos me quedé.

Juan de Dios era mi refugio, y mucho aprendí de él. Los enfermos me llamaban y yo consuelo sentía y consuelo daba.

Desperté, oí:

No sé qué palabra poner para que sea comprendido que si amas a Dios, el quitar sufrir te da alegría.

Pero tienes que comprender al que el sufrir viva, y nombrarle mucho a Dios, que es la mejor medicina.

Esto aprendí de Juan de Dios cuando era un zagalón, y no cambié mi camino hasta que Dios me llamó cuando sesenta tenía.

Los enfermos me llamaban para que yo les contara cómo Juan sólo con palabras curaba.

La desesperación huía cuando les dejaba palabras y comida.

Si aquí no hay Amor grande, queriendo servir a Dios, sus palabras no dan curación.

La curación Dios la manda cuando tú vas al Prójimo y a Él Lo llamas.

***

Libro 26 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo III - C7

lunes, 3 de agosto de 2020

Si puedes quitar sufrimientos, no lo pienses y quítalos

En Sueño Profético decían Palabras para decirlas y practicarlas. Que aquí quedan hoy escritas para que sirvan de Enseñanza:

Si vives la Palabra de Dios,
tu vivir hace camino a la Gloria.

Si a Dios buscas
y te ofreces a su Mando,
no hay trabajo que después
dé más descanso.

Si sufres por el que está sufriendo,
tú no puedes olvidar el sufrimiento,
y tu oración mandas al Cielo.

El que vive mejor,
menos se acuerda
del que está sufriendo.

Si el que tiene de sobra,
al sentarse a la mesa,
pensara en el hambriento,
las horas de la comida
serían para él un sufrimiento.

Vivir sin acudir al Prójimo
no es vivir,
aunque vivo te vean ahí.

Dijo uno:

Te voy a decir, con el Mando de Dios, unas palabras que mucho se oían en mi casa:

Si puedes quitar sufrimientos, no lo pienses y quítalos, para que cuando a ti te lleguen puedas decir: “Señor, mándame quien me ayude”.

Sufrimiento con ayuda, Palabras de Dios cumplidas.

Desperté, oí:

Culpaban en la Gloria
al que no tenía sufrimientos,
del que grandes los tenía.

Que lágrimas con pañuelo,
lágrimas al suelo no caían.

Y comer teniendo de sobra,
si pensabas en Dios,
comida repartías.

El sufrimiento
el que es de Dios,
va al sufrimiento a buscarlo.

El que no es de Dios,
cambia el camino para no encontrarlo.

Si sufres por el que está sufriendo,
tú no puedes olvidar el sufrimiento.

Estas Palabras las ha oído el espíritu
en la Gloria de Dios Padre y de Dios Hijo.


***

Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C8

jueves, 30 de julio de 2020

Es grave pecado quitar de que a Dios vayan siguiendo

En Sueño Profético decían:

Adora a Dios y maldice al que Lo persiga.

Perseguir a Dios es el peor pecado que puede existir en el hombre.

Dios perdona al pecador que hizo el pecado, si quiere el Perdón después de no hacer pecado. Pero el que arrastró de Dios para que pecaran, éste no tiene Perdón.

Dijo uno:

Un día Le preguntaron a Jesús: “¿Maestro, es pecado grave el quitar al que Te sigue, poniéndole defectos a tu Enseñanza?”.

“Cuando lleves mis Palabras al que te ha dicho que las preguntes, retírate de él, porque éste lleva la fuerza de Satanás, y puede hacerte daño cuando él vea que puede hacer daño.

Piensa, ¿qué es más grave, comprar la mercancía y tirarla, o ir detrás del vendedor pregonando que la mercancía es mala?

Éstos, cuando miren al Cielo, ya estaré Yo Allí con Cuerpo. Oirán palabras de remordimiento cuando vean que era Dios el que estaba en la Tierra viviendo de Hombre, y en Espíritu en el Cielo
”.

Desperté, oí:

Los que mandaron a que hiciera la pregunta no tenían amistad con el Maestro, y a todo el que podían lo quitaban de que Lo siguiera o fuera a conocerlo.             

Dios le pone la parábola del vendedor que tú no quieres su mercancía, o que no quieres que nadie la quiera, (esto siendo mercancía buena)

Uno hizo la pregunta, y enseñó a más de un ciento, un ciento en aquel día, pero aún siguen aprendiendo.

Es la Palabra de Dios la que te guara la Gloria y la que te guía el cuerpo.

Por eso es grave pecado quitar de que a Dios vayan siguiendo.


***

Libro 23 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IV - C1

martes, 9 de enero de 2018

Si pudiste quitar sufrir y no lo quitaste, te unes al que está dando el sufrimiento

En Sueño Profético decían:

Debería el hombre montarle guardia y ofrecerle cada uno lo que pudiera al que Dios trae a su Gloria, para que el hombre la Gloria no perdiera.

Debería no dormir tranquilo y que por la calle lo vieran con una señal bien grande de los pies a la cabeza, el que no quitara sufrir al sufrimiento que sabe, que hay sufrir porque el sufrir lo alimentan.

Dijo uno:

Ya está llegando el final,
para que entreguen las cuentas,
de cómo Dios le habla al hombre
y el hombre cómo contesta.

Ya está llegando el final,
igual que cuando vivió
de Hombre en la Tierra,
que luego iban a buscarlo
y ésta era su repuesta:

“Yo no te conozco,
y tú no puedes sentarte
con mis Discípulos a la mesa,
porque mis Palabras son
Palabras de Vida Eterna
”.

Desperté, oí:

Va el Mensaje, a que si pudiste quitar sufrir y no lo quitaste, ya te unes al que está dando el sufrimiento.

Dios Hombre se hace Hombre por el hombre. Y el hombre Lo desprecia, Le da martirio y Lo mata.

Dios sabe esto, y no puede sentarlo a su mesa.

Una vez que Lo busca y el pecado deja, ya no le habla del pasado. Lo perdona y lo enseña para que traiga más a su mesa.

Pero al que Lo persigue, lo aparta, y apartado queda.


***

Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C5

sábado, 4 de noviembre de 2017

Quitar sufrimientos es estar al servicio de Dios

En Sueño Profético decían:

Igual perdió la Gloria el que a Dios clavó en la Cruz, que el que dio la Cruz y los clavos. Y también la perdió el que pudo ayudar y no ayudó a que no hubieran a Dios clavado.

El hombre se despenaliza diciendo: “Yo no Lo he clavado”. Pero si estuvo en tus manos y remedio no diste, tú estás condenado.

Dijo uno:

La Madre de Dios, Virgen, no pide que a Dios Lo quieran, pide que no Lo lleven al Calvario, porque su sufrir se agrandaría cuando Lo viera clavado. Cuando oía palabras del que no quería hacerle daño, a Dios Padre daba gracias por el momento de sufrir que le había quitado.

Desperté, oí:

Si puedes quitar sufrimiento y no lo quitas, pudiendo, tú no eres bueno para Dios.

Quitar sufrimientos es estar al servicio de Dios. Que este sufrimiento está en el enfermo de espíritu, en el hambriento y en el pecador.

A unos tienes que darles y a otros quitarles, para contentar a Dios.

La enfermedad de la carne no se ha nombrado.

Esto es oración y aceptación, por si su hora ha llegado.


***

Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C4

miércoles, 16 de marzo de 2016

Dios baja a la Tierra para quitar la distancia

En Sueño Profético decían:

El que más te diferencie, más sabe qué podrás darle el día que la enfermedad le llegue, más sabe que tus palabras no son tuyas, y más sabe que te encuentra cuando te llame. El que más te diferencie, más sabe qué puedes darle.

El que se quede a distancia, porque distancia él ponga, no cree que puedas darle lo más grande y lo que más valor tiene.

Dijo uno:

Cree más en el portero el que llega a preguntarle si está dentro el que busca o si salió a la calle.

Pues figúrate creer en el que Dios trae a la Gloria y no darle diferencia a todas las demás personas. Éste no cree que le des lo que nadie puede darle.    
Aquí se ve el que valora lo que Dios a Gloria trae.

Esto, el día que lo piensen, les entrará sufrir grande, cuando piensen que a las Palabras y a la Acción de Dios las trataron peor que nadie.

Desperté, oí:

Que no ponga disculpas
y que se guarde palabras
el que te tuvo bien de cerca
y se puso la distancia.

Todo es falta de creer
el gran valor que tiene
que un cuerpo que veas con vida,
todos los día se muera
y todos los días resucite.

Al creer en lo que puede
darte buena renta,
tú no te pones distancia.

Si está lejos, tú te acercas.
Pero nunca le tendrás indiferencia.

Esta distancia traerá muchos llantos
sin que les veas las lágrimas.

Porque Dios baja a la Tierra
para quitar la distancia.


***

Libro 18 - Dios No Quiere, Permite - Tomo III - C3

sábado, 29 de noviembre de 2014

Sufrir para quitar de que sufran

En Sueño Profético decían:

No hay sufrimiento más grande, que sufrir para quitar de que sufran, que éste fue el sufrimiento de Dios Hombre.

¡Sufrir todo lo que Le hacía el hombre, y seguir para salvarlo!

¡Seguir para que Lo conocieran, y sufrir hasta crucificarlo!

Dijo uno:

¿Qué pudo hacer Dios Hombre con todo el que Le dio maltrato? Primero prohibir su nacimiento. Y después de que los dejó nacer, al que intentara engañarlo, que le saliera una señal en la cara o en las manos, para que se conociera el que de Él estaba alejado. Dios los deja, y está una vida sufriendo para quitar al hombre de un sufrir eterno, para que pueda salvarse por lo que Él está sufriendo.

Este sufrimiento es el mayor sufrir para quitar sufrimiento, para que sirva el sufrir de grande arrepentimiento, y a Él tenga que acudir llorando, pero contento. Como también acudían los endemoniados, que el demonio los endemoniaba con los que tenía para que a Dios persiguieran, derrotaran, y con palabras de desafío Lo ofendieran; como tantas ofensas oyó cuando vivió con Materia –Cuerpo de Carne–, y hoy las sigue oyendo porque vive en Cielo y Tierra. Pues todo este sufrir los sufre para que el hombre se salve, para que el hombre Lo busque diciéndole: “perdóname Dios Hijo, perdóname Dios Padre”.

Desperté, oí:

Dios sufre
para que el hombre se salve.

Si el hombre ahí acabara,
donde él ve que acaba el cuerpo,
Dios no sufriría.

Pero deja su sufrir,
con voz de arrepentimiento.

Esta Enseñanza es de Dios:

Quitar de pecar, perdonar,
y mirar al Cielo.

Y el que le sirve a Lucifer
y a Dios está persiguiendo,
maldecidlo sin temor,
y también mirad al Cielo.

Éstos no tendrán Perdón,
porque sirven al Infierno.

No es igual hacer servicio,
que servirle de instrumento.


***

Libro 15 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo III - C2

miércoles, 27 de agosto de 2014

Buscando para quitar de pecar

En sueño Profético decían:

El bueno sufre
porque existe el malo.

El bueno que es bueno,
busca al malo,
por si puede hacerlo bueno,
pero si éste no quiere,
es mejor pronto dejarlo
y rogar a Dios del Cielo
para que él deje lo malo.

Tan sólo el Elegido
puede salir sin contagio.

El malo, malo,
tiene defensa de malo.

Dijo uno:

Grandes fuerzas da Dios
al que Aquí traen.
Éste ya puede pisar
el cieno y el fango,
que lo verás sin mancharse,
y lo verás caminar,
siempre saliendo con aire,
que Dios guiándolo va.
Éste aplasta al pecado
que a él quisiera atacar.

Al malo hay que buscarlo,
sabiéndote tú guardar.

Hay buenos que van buscando
para quitar de pecar.

Dijo Agustín:

El que pecado hizo
y pecado no quiere,
éste busca
al que sabe que no peca.

A mí me buscaron más
los que habían pecado,
que los que iban a pecar.

¡Te da tanta alegría
que a él Lo llamen
y a ti te mande a buscar,
a ésos que hicieron pecado
y a ti confesión te dan!

Yo me quedaba pensando
en tantos premios que a mí
Dios me mandaba del Cielo.

¡Hacerme a mí confesión,
con el mal que yo había hecho...!
¡Y quitarlos de pecar
tan sólo con mis consejos...!

Éste era el premio mayor
que yo recibía del Cielo,
que le superó al Perdón.

Desperté, oí:

¡Es grande que el pecador
reciba el Perdón del Cielo!

Pero es alegría mayor,
que tú sirvas de consuelo
y hagas busquen a Dios.

Esto fue premio del Cielo,
que no lo merecí yo.

En este premio ya entra
la fuerza y el gran valor.

La fuerza es para ver
el pecado engalonado,
y repetir varios “noes”.

Y el valor es saber
que en varios momentos oirías
palabras sin compasión:

¿Tú eres el pecador
que quieres que diga el hombre:
¡es bueno, aunque pecó!?

En otros se oía a medias:
¿Es ése Agustín,
el que dice que no peca,
y que Dios lo lleva al Cielo,
y Palabras le encomienda?

¡Buenos estudios maneja
para explicar lo que lee!

En un Arrobo del Cielo,
se borraba el padecer.

Muchos me fueron buscando,
y a más, muchos más, busqué.

Y auque sigo a su Servicio,
nunca jamás pagaré
lo que a mí este Dios me hizo.

AGUSTÍN DE MÓNICA


***

Libro 12 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo II - Pág. 31-32-33

viernes, 20 de diciembre de 2013

La razón atropella al que razón quitar quiera

En Sueño Profético decían:

La razón atropella al que razón quitar quiera. La razón te da empuje y te da fuerza. La razón, cuando se calla, es dormir y estar despierta.

Dijo uno:

Esta razón que Aquí en Gloria se compara, no es una razón cualquiera. Es razón a lo Divino, el ver y que te desmientan el hablar y transmitir algo que Aquí te dieran. ¿Quién podría callar aquí? Ésta es una razón, pero no es razón cualquiera. ¡Estos Instrumentos son de tal razón...! Pero inquietan, con inquietud de palabras, pero palabras certeras. A todos los que Dios trae a su Gloria, el hombre los trata mal, pero sus hechos y palabras dejan en mal lugar al hombre, al hombre que razón quiere quitar a todo lo que hace Dios. Estos hombres, cristianos de nombre, queriendo esconder a Dios, no pueden ponerle fuerza en esta grande “sin razón”.

Otro dijo:

Si lees la historia de tantos como Dios habló en ellos, ninguno fue bueno para el hombre, todos recibieron martirio de muerte, palabras y calumnias, que horrorizaban al que sí era cristiano. Pero luego, la razón de lo Divino, inclina al hombre a que desmienta al hombre que no amó, venerando lo que él maltrató. Pero éstos también maltratan si tienen contacto con Elegidos, dejando este maltrato en la Historia, para que luego estos mismos sean venerados. Aquí la razón se niega a dar razón a los que se dicen cristianos.

Desperté, oí:

¿Qué razón puede tener
el que maltrate o insulte
al que Dios quiera traer?

¿Cómo venerar después
lo que otros hombres dijeron
que era actuación de Luzbel?

A todos los que maltrataron,
sin duda que están en la Gloria.

La razón no la callaron,
que escrito quedó en la Historia.

Quemaron y degollaron,
y les pusieron corona.

Debe el hombre quitar la piedra
y no seguir tropezando.

Porque Dios pide respeto,
respeto sin obligarlo.

El hombre debe amar,
cuando vea a Dios amando,
y no pararse a decir:
“aquél parece más Santo”.

Aquel que el hombre anterior
disfrutó apaleando.

Repasa algún día la Historia,
y te verás fracasado,
cuando veas que adoras tú
lo que mató otro a palos.


***


Libro 11 - Te Habla El Profeta - Tomo II - Pág. 194-195-196

martes, 3 de abril de 2012

Con tu buen ejemplo


En Sueño Profético decían:

Para tener trato con el que está pecando, tienes que estar muy lleno de Amor de Dios, y tu trato lo lleva a que él ame, y lo quitas del pecado. Pero si tú no estás bien acorazado, ten seguro que tú pecas también. Si tú no vas con intención de quitarlo, ya estás tú en el sitio del que está pecando: postura en contra de Dios.

Acercarse al que no hace lo que Dios tiene mandado, es reforzar el mal. Tú tienes el deber de quitar al que está pecando del pecado; sólo con tu buen ejemplo, lo retiras de que peque. El que está con Dios, no puede ver pecar y quedar indiferente, porque siente el mal que a Dios Le están haciendo.

Cuando Dios Hijo veía que no hacían lo que el Padre mandaba, Él cogía otro camino, camino que Lo llevaría a sitio que había pecadores y donde Él se presentaría como Dios. Pero si no era su Palabra oída y puesta en práctica, una vez que ya sabían quién era, también abandonaría aquel sitio que no daban gracias al Padre por haber mandado al Salvador de los pecadores.

Desperté, oí:

Salvador de los pecadores, Consuelo de los afligidos y Bálsamo de los que sufren por Él.

Bálsamo que cura la llaga que producen las ofensas del que no ama, al que ama.

El que no ama se sienta en la mesa del que ama.

Pero el que a Dios ama, no llega a la mesa del que no ama.

Si buscas al que está pecando, mide primero el Amor que a Dios tú Le tienes.

Si tu medida no da el máximo, pide y ruega a Dios por él, pero no te acerques.


***

Libro 8 - Dios No Quiere, Permite - Tomo I - Pag. 177-178-179

martes, 22 de noviembre de 2011

La belleza me quería quitar - Libro 3 - La Palabra del Creador - Tomo I - Pag. 131-132


En Sueño Profético hablaban del pecado que se hizo porque te llevó el que estaba pecando, o el pecado que tú haces porque tú quieres pecado:

Esto es pecado, sin duda, pecado por no haber amado; Aquí refiere al primero del pecado.

Ya hablamos del segundo, el que hace los pecados sabiendo que Dios podía mandar su cuerpo a enterrar, sin que nadie más lo viera, ni sepultura poderle dar.

Dijo Magdalena:

¡Hay tantas formas de pecar! Pero yo sí aseguro, que pecar y pecar, es por no amar a Dios; lo mismo que pensar fecha para quitarte de pecar, esto no es amar.

Yo pequé porque no amé. Pero el día que sentí la Palabras de este Dios viviendo en suelo, no miré mi juventud, la adoración que los hombres me hacían, ni el dinero. Más de uno llegó a decirme: “Magdalena, deja unos años pasar, si aunque quieras ya ser buena, ya jamás lo serás. ¡Acaba tu gran hermosura! ¡Y a la vejez, bien está!”.

Yo me mordía los labios, y la belleza me quería quitar, y delante de mí tenía al Maestro nada más; al Maestro y a sus Palabras. Y al pensar en lo que había hecho, odio tenía a mi cuerpo, que a tantos hice pecar. Si yo hubiera sentido a Dios, no me sujeta la edad.

Desperté, oí:

Magdalena era joven
cuando dejó de pecar.

Bien dice que aquél que espera,
es por no sentir el Amor.

Decía uno pensando,
porque vivía en el pensar:
Si piensas arrepentirte
cuando llegue la vejez,
no pierdas tiempo pensando
que Dios no te da vejez.

Porque viviendo pensando:
“Yo peco y me quitaré”,
haces pecado más grande
que el que peca hasta la vejez.

Dios te perdona el pecado,
sin que lo nombres a Él.

La Magdalena lo dice,
que pecó sin conocer.


***

lunes, 7 de febrero de 2011

Oración para quitar de pecar - Libro 6 - Dios Manda en Su Gloria Que Enseñen - Tomo I - Pag. 22-23-24-25


En Sueño Profético decían:

El que está siempre practicando la Palabra de Dios, éste nunca peca.

El que sabe cómo es Dios, éste nunca peca.

El que cree cómo ama Dios, éste no peca.

El pecado siempre arrastra a aquel que el Amor no le llega.

Aquel que dice: “¡Dios mío!, que no me quede en tinieblas”, a éste no le falta Luz, que los ángeles le llevan.

Dijo una mujer:

Vivía yo con materia
cuando este caso ocurrió:
Había dos vecinas mías,
una de grandes pecados,
y otra de grande oración;
las dos eran de hermosura,
de hermosura dada por Dios.

De la que no hacía pecados,
su hermosura era mayor.
Esto a la vista del hombre.
Pues sin duda que salía
del espíritu el valor.
A esta última nombrada,
nunca el pecado siguió.

Un día estaba llorando la pecadora,
y estos gritos se oyeron:
“Señor, ¿qué haría yo para no pecar
y que ya no me buscaran
los que yo hago pecar?
Señor, quiero dejar ya mi cuerpo
“pa” los gusanos pastar,
como pastan los corderos,
pero éstos sin pecar.
Yo he pecado hasta veintisiete.
¡Mañana no peco más!
¡Mañana…! ¡Pero ni hoy!
Esta noche voy a rezar
a la Ermita del Socorro,
y allí me voy a juntar
con lo que veo a diario,
cuando paso “pa” pecar.

Desperté, oí:

La que vivía pecando,
al pasar por la Ermita,
veía a la otra rezando.

Miraba con la conciencia,
y la vista retiraba.

Iba a hacer pecadores,
pecadores que esperaban.

Unos eran ya mayores,
otros “casaos” y con hijos,
y otros que con su belleza
se los llevaba al peligro.

La que estaba en oración
en la Ermita del Socorro,
cuando la veía pasar,
una oración en su nombre
la decía “pa” su mal.

¡Señor, quítame este mal!,
que sea la última noche
que yo pase “pa” pecar.

La oración sirve
para quitar de pecar.
Y el que pide a Dios Luz,
fijo y seguro
que Dios se la da.

Las dos mozas se juntaron
en la Ermita “pa” rezar:
una, libre de pecado;
y otra, jamás “pa” pecar.


***

domingo, 26 de septiembre de 2010

Quitar sufrir y dar alegrías - Libro 58 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo VI - Pag. 64-65


En Sueño Profético decían:

Se van a decir unas palabras para quitar sufrir y dar alegrías:

Ha sido un grande justificante que Esto es mando de Dios, el comunicar el Mensaje a los más tuyos. Que el contestar ha sido teniendo amor al Elegido. Que esto ha sido Poder de Dios, que hace pensar: “Señor yo quiero el mal apartar y los pensamientos que el espíritu que aquí hizo daño quisiera el daño agrandar”.

Dijo un espíritu de la Gloria:

Si Dios no da el Mensaje prohibiendo la presencia del elegido donde la Palabra de Dios rompen, cómo justificar que él es Elegido con Mando de Dios para enseñar las mismas Palabras que cuando bajó a la Tierra las dijo y quedaron escritas con el nombre de Mandamientos. Que estos Mandamientos los están ensuciando el progreso y el adelanto, porque no han creído en Dios, o han creído sin Amarlo.

Desperté, oí:

Ya, recuerda las alegrías y olvida los sufrimientos que te ponían.

Ya se cambia el Dictado al camino de formar escándalo con los Libros y el cundir por todos los sitios que están haciendo, que nadie sabía esta Grandeza publicada.

Si estos Mensajes, dichos en la Gloria, se estudiaran, el grande profesor de alumno quedaba.


***

martes, 27 de abril de 2010

Quitar o Achicar Sufrimiento - Libro 31 - Te Habla El Profeta - Tomo IV - Pag. 56-57-58


En Sueño Profético hablaban del tener y despreciar, y luego querer y no poder alcanzar, porque su tiempo pasó, tiempo de pinchos y clavos que hacen crucifixión. Esto es justificante que presenta todo el que Elige Dios, para que hable de su Gloria, diciendo: “Me dice Dios”, no que Dios dijo o dice. Esto es un Mando que Dios da a tu Espíritu, que es alegría y calvario, más alegría que calvario. Si piensas lo que sufre Dios, ya te olvidas del calvario y caminas sin descanso para que muchos Lo quieran y nunca oigas Culparlo, sin llevar arrepentimiento de aquél momento malo que tiene el que está sufriendo.

Dijo uno:

No hay quien tenga un sufrimiento grande, y vaya buscando sufrimientos para quitarlos o achicarlos. Que a veces, son sufrimientos que no han llegado tan altos, y da miedo el oír al que el sufrir le ha llegado.

Desperté, oí:

Decían, en el Arrobo, que buscar sufrimiento para quitarlo o achicarlo, ya era un justificante de estar Sirviéndole a Dios.

Que llegaría el momento de recibir a cambio del desprecio.

Recibir la angustia de no oír lo que, horas antes, Dios dice a un Espíritu sin cuerpo.

Dios, igual que dice: “Di que Me ves y te Mando”, igual prohíbe.

Prohíbe lo que el hombre ha despreciado.


***