miércoles, 25 de abril de 2018

Sufrimiento con Dios se achica

En Sueño Profético hablaban del sufrimiento. Decían que en el sufrimiento, no culpando a Dios, se achicaba el sufrimiento.

Con el sufrimiento abrazado, no se acaba el sufrimiento.

El sufrimiento te quita de que hagas lo bien hecho.

Dijo uno:

Yo, cuando viví con materia, o sea, cuando vivía mi cuerpo, en el pueblo que vivía había una mujer que enseñaba a llevar el sufrimiento. Milagros tenía de nombre, y milagros iba haciendo.

Donde había sufrimiento, pronto contaba su historia. Y no decía mentiras, porque nació en el pueblo y nunca salió del pueblo.

Ella era la mayor de 7 hermanos que fueron. Huérfanos se quedaron. Ella, 12 años tenía. El chico, con año y medio. Tenía un puesto de verduras, que el mostrador era el suelo, con unos sacos debajo y encima la verdura y su peso. Ésta fue su infancia hasta que se hizo mujer y dos hermanos y ella se casaron. Se quedó con los demás hermanos porque le ofreció a Dios y a sus padres que nunca los abandonaría, aunque se portaran mal, hasta que jornal ganaran cuando ya niños no fueran.       

Se casó y murió el marido a los seis años de casada. Dos niños le dejó. Y entonces los hermanos se abrazaron a ella cuando le oyeron decir: “Gracias Señor que me has dejado hijos para que de Ti me acuerde y no deje de seguirte para que nunca haga nada mal hecho y puedan odiarme mis hijos”.

Desperté, oí:

Tanto sufrió esta mujer, que llegó a ser conocida por quitar sufrimientos en el sufrir.

Sus palabras daban fuerza cuando a Dios te Lo nombraba.

Siempre tenía en su boca:

“Si Él pudo con la Cruz, ya nos mandará las fuerzas. Lo que yo quiero es morir antes de que yo pida cuentas del porqué me pasa a mí tanto sufrir en la Tierra”.

Tanto se cundió esta vida, que ya te daba vergüenza de a Dios pedirle por ti y no pedirle por ella.


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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C4

martes, 24 de abril de 2018

Enseñanzas de Dios: fácil para que ama, difícil para el que no ama

En Sueño Profético hablaban de estas Enseñanzas, fáciles para el que ama, y difíciles para el que no ama. Decían:

El Amor a Dios son manos para coger la cuchara, y ya ves fácil todo lo que de Dios vaya.

Si no tienes manos, cómo vas a coger la cuchara, con la gran diferencia de que Aquí, aunque quisieras, las manos no te llegaban. Y al Amor a Dios no le hace falta nada, con el espíritu sobra.

¡Qué cierto que a Dios Lo sigue el Amor, se ofrece el querer y lo llama lo que en la Tierra no le responde, y en segundo lugar a Dios ponen!

Todos, menos unos muy escasos, buscan primero al hombre y después a Dios.

Dijo uno:

La Enseñanza del espíritu es dura para el que la enseña, porque antes de hablar, ya sabe la respuesta, pero no puede callar el Mando que de Aquí lleva.

Desperté, oí:
Hacían comparaciones
que respuesta no tenían
por la grande inteligencia.

Hablaban del que sufre el abandono
con un sufrimiento grande.

Del que veía al caído
y más carga quería echarle.

Debería el hombre pensar
lo que sería ver lumbre,
saber que quema,
y tener manos que llegar
hasta que dolor te diera.

Pero si este dolor,
otros dolores remedia,
sientes la satisfacción
que Dios enseñó en la Tierra.


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Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con el Padre Eterno - Tomo III - C5

lunes, 23 de abril de 2018

El hombre duda cuando reforma

En Sueño Profético decían:

El hombre no cree en Dios porque el creer no interesa. No interesa porque ya tienes que practicar y enseñar a lo que Dios bajó a la Tierra.

El hombre no cree en Dios hasta que ve lo poco que él vale en la Tierra. Cuando lee en un papel que su carne está enferma sin remedio para curarla, u oye el trueno en la tormenta, o ve la luz del relámpago echando piedras, o el agua tapando edificios y su poder fracasado, entonces es cuando intenta creer en Dios algo. Pero sería mejor que no creyera, por su actuación y pedirle a Dios cuentas. Que si pensara, antes de pedirlas, moriría de remordimiento y vergüenza. Pero antes de morir le vendría este pensar: “Si con esto que me pasa Lo ofendo, ¿cuántas cosas todavía me podrán pasar? Y cuando ya no exista el cuerpo, ¿a quién me podré presentar para librar mi espíritu del mando de Satanás? Satanás: mando que manda donde Dios jamás está.

Desperté, oí:

Dios: Dueño de lo que el hombre se cree dueño.

Dios: Poder para hacer el mundo y para destruirlo con una sola Palabra.

Dios: que su Palabra se hizo Carne, y antes su Palabra hizo la luz y la Tierra.

Pues a pesar de esto, el hombre duda de su Existencia. Duda cuando reforma.

E insulta cuando un Poder se desborda.

El hombre quiere vivir ofendiendo a Dios en todo lo que Dios manda.

Y se enfrenta a su Poder con palabras satánicas.

En la vida material, para coger una paga, tienes antes que haber hecho lo que el dueño o director manda.

Pus figúrate, pedir al que te deja que vivas, sabiendo que Aquí no quieres venir cuando la tierra te cubra.

El hombre no cree en Dios porque Dios no hace de Dios un segundo cada día.


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Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C2

viernes, 20 de abril de 2018

El camino

En Sueño Profético veía un camino. No era recto ni ancho, también tenía hundidos, no tenía viviendas y había muchas distancias oscuras. Al final del camino se vieron dos hombres contando su vida. Éstas fueron las primeras palabras que oyó el espíritu:

“Mi vida fue siempre sufrir y alegría, porque el sufrimiento, más cerca de Dios me ponía. El sufrir se me agrandaba cuando no veía salida para que el sufrimiento pasara. Gracias a Dios que aunque yo no me sabía explicar, Él me comprendía y veía que yo de Él no me quería apartar, y ya me entraba alegría y se iba oscuridad y recto el camino veía”.

Sigue el otro el diálogo que el primero terminó:

“El sufrimiento se achica, y muchas veces se corta si en los peores momentos te traes a tu memoria:

“Yo de Dios no me retiro, tengo que pasar los baches y ver recto el camino que me quiera retirar del Único que puede ayudarme a este camino pasar”.

Ya cambiaba mi pensar y veía a un hijo que tenía paralítico, andando; y el chico, que hacía el cuarto y era mudo, hablando. Esto me daba alegría en el grande sufrimiento”.

Desperté, oí:

Hablaban estos espíritus de sufrimientos con Dios, daban Paz, quitaban oscuridad y allanaban caminos que tú podías pasar.

Este hombre, su alegría, en su petición, llega a ver al paralítico andando, con muletas, pero moviendo sus pies.

El que no hablaba, entendía y comprendía con un saber tan perfecto, que lo buscaban hombres de grande valía, y lo ponían de ejemplo demostrando su contento.

Hacía que comprendieran que para qué querría el habla si él a Dios no quisiera.

Su movimiento de manos, su alegría en la cara y su mirada en el Cielo, te obligaban a decir:

“Perdóname Señor, que yo ser mudo merezco”.

El camino que se ha visto es comparando sufrimientos y respondiendo el no querer apartarte del Cielo.


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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C1

jueves, 19 de abril de 2018

Dios es Pastor de hombres

En Sueño Profético vi el campo y muchos corderos que todos parecían una misma piel por lo juntos que estaban. Había un hombre sentado en una gran piedra, que a veces se ponía de pie para hablarles a los corderos.

Ya dijo uno:

Al pastor lo necesitan los corderos. Y si los estudias, son Paz en silencio. Igual que en la noche, viven en el día, pero al pastor lo necesitan para que les busque pasto y que en el camino se unan. Si el pastor es buen pastor, los corderos más a él se unen. En el rebaño sin pastor, las ovejas se perderían y las encontrarían muertas sin pastor que lo sintiera. Pues lo mismo es el hombre, que necesita su guía con el nombre de Pastor para cuidar el rebaño que Dios es Dueño. Que bajó a la Tierra para enseñar a quererse sin maltratarse, como hacen las corderas, que mueren si saber pegar, sin saber matarse. Si están pastando, ves cómo se retiran y dejan sitio para que otras coman aunque les quede hambre.

Dios se hace Pastor de hombres y deja sus Palabras para que las enseñen y las digan otros pastores.

Desperté, oí:

Daba alegría y pena
el oír hablar esta noche
del pastor y las corderas,
esta noche,
que el hombre le llama Noche Buena.

Si el hombre amara a Dios,
podría ser más humilde
que los corderos los son.

Porque el cordero
es la carne y la lana.

El hombre tiene espíritu,
donde Dios deja sus Palabras.

Pídele a Dios en tus ruegos
que el hombre viva unido
como viven los corderos.

Que en los campos ponen Paz,
no sangre y hombres matados,
que se entierran sin poderles decir muertos.

Porque la muerte llegó
después que llegó el disparo,
y ya no son muertos, son matados.


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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C5

miércoles, 18 de abril de 2018

El Poder de Dios es Único

En Sueño Profético hablaban del Poder de Dios:

Cuando el hombre al Poder quiere llegarle, entonces Dios manda el Poder, y este obedecer escándalo hace.

Escándalo que abre puertas, aunque luego intenten cerrarte. Pero una vez que están abiertas, en el intento pueden quedarse.

Este Caso –hoy único– es peligroso ocultarlo.

Dijo uno:

Es peligroso por sus pasos agigantados, por su fuerza, por su peso, por donde le viene el Mando.

Por eso, el espíritu del mal, coge al que sabe que le sirve –o cree– para atormentar al Lugar. Que si todos obedecieran al que Dios Mando le da, la carga quedaría en uno y la verías alejarse a otro lugar. Y donde la vieras pararse, ya podrías confirmar que, o falta Amor a Dios, o le abren puertas – por no entender– al espíritu del mal.

Este espíritu acecha para robarte la Paz. Y una vez que te la roba, te lleva a que te condenes, y tú ya codenas a más.

Aquí es casa de arena, si se pusieran a pensar que sufrimiento con Dios, en esta constante presencia de su Gloria, no era sufrimiento. Serviría para enseñar, según llegaran los tiempos.

No se cansan los demonios de intentar dejarte viviendo oscuridad. Y en cada intento que hacen, Dios más fuerzas te da y más antorchas reparte para que vean el Lugar, al que ya no pueden parar con los recursos del hombre.

Desperté, oí:

Que los recursos del hombre
pronto pueden ser perdidos
y jamás ya encontrados.

¡Los de Dios son Poder único!

Poder en Tres, pero es Uno.

El hombre, ante este Poder,
se ve paja mojada
queriéndola encender.

Se ve llama de lumbre
queriendo apagar
sin agua tener.

El hombre le puede al hombre,
y se tratan como fieras.

Pero al llegar a este Poder,
se arrastra como culebra
que no se puede mover
porque el cieno se apodera.

Que el mismo cieno lo pone
la maldad de otra culebra.


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Libro 21 - Te Habla el Profeta - Tomo III - C2

martes, 17 de abril de 2018

Es Dios el que te premia por el bien que el hombre de ti recibe

En Sueño Profético decían:

Es Dios el que te premia por el bien que el hombre de ti recibe.

Si el hombre esto pensara, se entristecería por dentro y le saldaría a la cara.

Es Dios el que te premia por el bien que el hombre de ti recibe.

El hombre no se merece oír la Palabra de Dios en el Lugar que Él elige.

Después de no merecerlo, le da el trato al Lugar con exigencia y desprecio.

¿Cómo puede pensar el hombre: “Yo a su mando hago esto: exijo, desprecio y no obedezco las Palabras que oigo en el Lugar que Dios habla”?  

Dijo uno:

Numera lo que has hecho en este día que le ha dado paso a la noche: ¿Has consolado afligidos, poniendo siempre este Nombre? ¿Has llevado alegría donde hay olvido del hombre porque los años llegaron y ya esperan la muerte?

Tu presencia no valoran, para acarrear al Cielo. Tu cansancio es escondido, para ir esto cundiendo. Y tus oídos oyen palabras que Satanás pone en lenguas, para tu mayor sufrimiento. 

Desperté, oí:

¿Quién Le diría a Dios Hombre:
“Maestro, no vengo a verte
porque me robas el tiempo.
Y doy la vuelta a la calle
por si alguien me está viendo”?

Esto sería no creer,
o creer y no Quererlo.

O Quererlo
y estar cogido en ese momento
por espíritus del Infierno.

Por eso,
es Dios el que te premia,
por el bien que el hombre está recibiendo.

¡Qué lucha te pone el hombre,
por no creer en el Cielo!


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Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C5

lunes, 16 de abril de 2018

El cargo y el dinero, pocas veces piensan en Dios

En Sueño Profético hablaban del poder por un cargo y del poder por dinero. Decían:

Si esto no lo pones al servicio de Dios, envidia al pordiosero. Éste puede sacar para comer, y fijo que no pierde el Cielo. Ya lo tiene en su lengua cuando pone la mano y oyes: “¡Déme algo, por Dios! Y al recibir, oyes: “Dios se lo pague”. Esta oración la repite tantas veces como pone la mano y recibe. Que aunque no reciba, ya oyes el Nombre de Dios.

Si esto hace el pordiosero, ¿qué tiene que hacer el pudiente para Dios? Pues, al dar, decir: “Gracias Señor, porque lo que doy es tuyo. Soy administrador, y el cargo Tú me lo dejas porque tengo la salud. Mañana me faltará la lengua, o la vista, o las piernas, y ya nadie me buscará para que en algo Te sirva; o me llegará vejez, porque corren los años como las nubes, sin que nadie los detenga”.        

Desperté, oí:

El cargo y el dinero, pocas veces piensan en Dios.

Si éstos se dieran la mano y buscaran dónde está hablando Dios, un día sería mucho para que estos Dictados no los tuvieran todas las naciones del mundo.

Dinero o cargo, el que lo tenga, tiene que entregar cuentas del tiempo que lo ha tenido.

Son pocos los que administran diciendo:

“Señor, yo sé que lo mío no es mío”.


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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C3

viernes, 13 de abril de 2018

El hombre sabe que es Dios, pero no quiere aceptarlo

En Sueño Profético decían:

Manda estos Mensajes donde más escándalo den. Que el espíritu del mal se disfraza para engañar y contenerlos, pero a Dios no se puede enfrentar para que queden en silencio.

A más silencio vean, más escándalo verán, por ser este Mando del Cielo.

Un “no” al espíritu del mal: un triunfo a la Verdad.

Dijo uno:

Aunque sean distancias lejos para la Tierra, para el Cielo son cerca. Tú no dejes los caminos que este Caso ignoren, que puede que al llegarles esta Comunicación del Cielo, avergüencen a los que están cerca y vivan todo lo que pueda ser justificación para decir que Dios es Vivo y que a diario lleva a un espíritu a su Gloria y debe ser conocido por el mundo. Luego, que el hombre actúe como quiera, con la Libertad que Dios le deja mientras el espíritu está tapado por la materia, cuerpo que hace servicio breve, por gran cuido que tenga.

Desperté, oí:

Tienen que tener el espíritu
como pájaro enjaulado
cuando piensen:
“Siendo Dios,
qué mal me porto a su Mando”.

Por esto dictan en Gloria
que este Caso sea escándalo.

Que puede que sea ganancia
para el que quiso ocultarlo,
si la muerte le deja tiempo
para el Perdón alcanzarlo.

Si esto no fuera Dios,
las fuerzas habrían faltado.

El hombre sabe que es Dios,
pero no quiere aceptarlo.

Su sitio, luego será,
donde Dios echó a Satán
por rechazarle su Mando.


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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C2

jueves, 12 de abril de 2018

Si no hubiera muerte, ¿quién se acordaría de Dios?

En Sueño Profético decían:

El hombre sabe que tiene que morir, pero no quiere saber qué hay después de que entierren su cuerpo. El hombre sabe que un cuerpo joven y sano, de momento queda muerto, pero no quiere pensar quién daba movimiento a aquel cuerpo, no quiere pensar que era el espíritu, que cuando Dios lo manda al nacimiento de la carne, forma ruido, y cuando oye llamada, se va en silencio, que es la vida del espíritu que nunca muere.

El mundo material puede acabarse. El espiritual, jamás, por ser Mundo Eterno, hecho por Dios Padre, para que los espíritus que ahí les entierran sus cuerpos, si quieren la Eternidad, vuelvan con Dios Padre. Después está Dios Hijo, pero ya con Cuerpo de Carne.

El hombre sabe que ahí no queda, pero niega a Dios en sus actuaciones y no se oye el nombre de Dios para alabarlo.

Dijo uno:

El hombre sabe que hay algo que a él le puede, que este algo lo ve más cuando le llega el momento de tener que entregarse a la muerte, sin pretextos, sin achaques, sin bienes que le presente, queriendo muerte pagar y que algún tiempo le deje, pero no le llama Dios.

Desperté, oí:

Si no hubiera muerte,
dolor ni vejez,
¿quién se acordaría de Dios?

Ésta es la pena del que ama,
que ve que nombran a Dios
cuando la vida se acaba.

Ponían muchos ejemplos del espíritu,
cuando Dios lo manda
al nacimiento de la carne,
y cuando lo llama
para que sea enterrada.

La llegada es con ruido,
llanto y movimiento.

A la llamada,
el llanto no es del espíritu.

Ya es la materia
queriendo detener al espíritu.

Si el hombre pusiera en práctica
lo que tiene en olvido,
sería un mundo de Paz,
y la muerte llegaría
siempre por enfermedad.

Y dándole despedida:
“Señor, que no me enfade contigo,
que yo sé que vivo está”.


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Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C3

miércoles, 11 de abril de 2018

Valora lo del Cielo

En Sueño Profético decían:

Dios está siempre premiando al hombre, pero, por falta de Amor, el hombre no Lo comprende.

Dijo uno:

¿Habrá premio mayor, que decir “yo tengo contacto con el que le habla Dios, y me explica y me cuenta lo que es la Gloria de Dios”? Lo que es la Gloria viviendo con cuerpo y esperando cada día que Dios arrobe su espíritu.  Esto, muy pocos lo dicen: “Gracias Dios mío, que no merezco el oír lo que Tú, en la Gloria, has dicho horas antes; o has puesto una Visión para que la vea el espíritu; o en un cuerpo Dios hace un prodigio. Pongamos éste del día que esta noche retiró: ver cómo Dios convierte en agua lo que en su Última Cena a su Discípulos dijo: “Comed, que éste es mi cuerpo”.

Si el hombre quisiera amar a Dios, ya Dios saldría a su encuentro.

Desperté, oí:

Dios siempre está esperando
que el hombre diga: “Señor, Te quiero”.

Que no hacen falta palabras
si cumple sus Mandamientos.

Pero que sea por Amor,
no por un Mando severo.

El hombre valora lo de la Tierra
y desvalora lo del Cielo.

Sin pensar que el valor,
ya no es valor,
si no es valor para lo Eterno.

El momento de la muerte
es el que hace pensar
el camino que ya dejas,
que no puedes enmendar.

El valor que tiene
lo que haces para el Cielo,
aumenta el valor
cuando ahí queda ya el cuerpo.


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Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C3

martes, 10 de abril de 2018

El peor de los pecados: pecado con reposo

En Sueño Profético hablaban de las dos vidas: vida del cuerpo, Vida del espíritu. Nombraban cargos y sitios que ya dejaron, y que éstos pudieron obedecer las Palabras que Dios manda Aquí en el Cielo para cundir que Él está Vivo y que también Vivo está su Cuerpo. Estos que no obedecieron estas Palabras, que tuvieron sobra de pruebas para ver verdades y falta de palabras y hechos para poder desmentir, éstos, que ya no tienen cuerpo ni cargo, no pueden estar Aquí.

¿Cómo van han entrar en su Gloria los que hicieron tanto daño, y no hicieron más porque Dios les retiró su Permitir?

Dijo uno:

El perseguir la Palabra de Dios o quererla ocultar es el más grave pecado. Este pecado es de estudio, es pecado con reposo, que es el peor de los pecados.

Desperté, oí:

Si el hombre quiere pensar, que piense en estas frases que el Cielo vuelve a dictar:

Si crees en Dios y de Dios hablas, ¿cómo no ves que estas Palabras salen del Mando de Él?

A este Mando y actuación del Lugar que Dios tiene de Instrumento, es imposible que el hombre les ponga una palabra desmintiendo que no son dichos Aquí.

Pues si esto está visto que es para toda clase de hombres y el hombre lo rechaza con el silencio o la indiferencia, ¿cómo el que vaya muriendo su cuerpo, puede venir Aquí?

A esto habrá quien conteste: “Es que Dios es Misericordioso”.

Dios da su Misericordia cuando tú tienes cuerpo, cuando aún puede haber arrepentimiento.

Y en este arrepentimiento te ofreces a que te mande lo que antes no habías hecho.

Es alegría estar siempre al servicio de este Cielo. Y es sufrimiento grande cuando piensas: “Yo Le negué a Dios todo lo que Él era Dueño.


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Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C4

lunes, 9 de abril de 2018

Los buenos, siendo de Dios, no pueden lo bueno ocultarlo

En Sueño Profético decían:

Todo lo que hace el bueno, lo puede hacer el que sea un poco malo, pero si el bueno es bueno y lo hace todo en Dios pensando. Todo lo que hace el bueno, lo puede hacer el que sea un poco malo.

Hay quien reserva lo bueno para el bueno, y no le da nada al que sea un poco malo. Éste, ¿no ha pensado nunca que la botica nunca será para el sano; el abrigo, para el que tirita; y el fresco, para el que está sudando?

Pues si esto es así, reparte tu bueno para el más necesitado. Y puede que oigas decir: “el malo ya no es tan malo”. El que oiga esto decir, ya ve la renta que Dios, desde el Cielo, le ha mandado.

No hay mejor satisfacción, que acarrear al rebaño, a mayor número, mejor. Esto, tan sólo con pensarlo, te notas lleno de Dios. Y vas buscando ovejas, a más perdidas, mejor. Muchas veces las ves más lejos, y el deseo las acercó. El deseo del que lo bueno quiere que por bueno quede.

Desperté, oí:

No hay bueno, bueno, que no diga:
“Señor, quiero que haya
más buenos que los que hay”.

“Señor, a veces juzgo
por el daño que Te hacen”.

“Yo no valoro mi bueno
porque creo que al amarte,
tengo que buscar al malo
para de lo malo quitarle”.

“Si acción y palabra doy en tu Nombre,
con tu ayuda, Señor,
en el Rebaño se mete”.

“Yo, Señor, si fuera bueno
sin ocuparme del malo,
te daría más sufrimiento
porque no cumpliría tu Mando”.

Con dos docenas de buenos
por el mundo caminando,
lo malo se achicaría
y lo chico ya viviría avergonzado.

Los buenos, siendo de Dios,
no pueden lo bueno ocultarlo.

Éstos sufren cuando ven
que el hombre hace algo malo.


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Libro 19 - Dios Manda en su Gloria que Enseñen - Tomo III - C4

viernes, 6 de abril de 2018

Dios me dice

En Sueño Profético decían:

Tu presencia sea con un justificante de llamada y sea cundido después de hacer presencia. Antes de hacer presencia, sea escondido como joya al ladrón.

Dios manda sus Palabras, y según las reciban, Él manda presencia del Lugar donde pueda decir: “Dios me dice”, no “Dios dijo”. “Dios me dice”, es justificando su Existencia, para que el hombre hable de Dios Vivo y no piense en un Dios muerto; para que hablen de un Dios que el hombre mató y Él resucitó su Cuerpo y está en los Cielos, sitio donde está su Tribunal para juzgar a vivos y muertos.

Desperté, oí:

Mandan en Gloria silencio a la llamada y escándalo después de hacer presencia.

El hombre tiene que ver que ante este Poder, su “no” tiene gran fracaso.

Si estudiaran este Mando, verían que el Instrumento, él no manda en el Mando.

Silencio, mandan en Gloria, hasta salir publicado.

Este Mensaje sea leído a los escasos que siguen al Elegido.


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Libro 32 - La Palabra del Creador - Tomo III - C4

jueves, 5 de abril de 2018

El primer Mandamiento

En Sueño Profético decían:

Ella pide que el primer Mandamiento sea cumplido, sin querer poner razones para quitarlo del primero.

El primer Mandamiento no te lo puede quitar nadie, ni encarcelado que estuvieras ni muerto tu cuerpo.

Cumpliendo el primer Mandamiento no puedes poner nada primero, porque su Amor tiene más fuerza que todo lo que tú veas en la Tierra.

El primer Mandamiento, si tú lo abrazas, Él no te deja, y ya vives su Mando y su Fuerza.

Dijo uno:

Si el hombre se presentara en todos los sitios con el primer Mandamiento, el que recibiera algo, sentiría que venía de un Dios que estaba dentro.

Desperté, oí:

Piensa, si dentro Lo llevas,
que Él se hará presente en tus palabras,
tus formas y tus maneras.

Si la vista y los andares
no lo puedes esconder,
¿cómo llevar su Amor dentro de ti
y no ser primero lo de Él?

Deja lo de la Tierra
en el último lugar,
que la tierra es culpable
de que el hombre deje
a Dios de amar.

Haz que tu cuerpo se llene
de este primer Mandamiento,
que si muchos se llenaran,
se acabaría el Infierno.

El espíritu del mal actúa
cuando le falta este lleno.


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Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C2

miércoles, 4 de abril de 2018

Si quieres a Dios, busca sus Palabras

En Sueño Profético hablaban De querer a Dios o decir que Lo quieres:

El no quererlo, puedes vivir ocultándolo. El quererlo, es imposible callarlo. Tú ya sigues su Camino y obedeciendo a su Mando, que a veces es camino duro, pero Él antes lo va pasando.

Dijo uno:

El hombre se nombra él
y deja a Dios a un lado.
Al que sigue este Camino,
se le ve saber de fracaso,
muñeco que mueve el hombre
por corto tiempo o largo.

Si los 80 son largos,
Aquí los 80 son sueño corto,
saludo que da a uno
sin preguntar por parentescos
y sin los pies dejar quietos.

Éstos son los 80,
si comparas con lo eterno.

El que sigue a Dios,
no puede mentir
como el que no Lo quiere,
que este mentir lo descubre
el que de verdad a Dios quiere.

Esta Verdad te ilumina
y te quita oscuridad,
para que siga camino
que Dios va haciendo ya.

Desperté, oí:

Cierto que el que quiere a Dios, no puede mentir como el que no Lo quiere y dice que Lo quiere.

Si tú Lo quieres, no puedes hacer lo que Él no quiere.

Las palabras pueden engañar, pero la acción no.

Porque la acción, cuando es engaño, Dios hace que quede al descubierto.

Y ya tiene el nombre que Dios le puso: hipócritas.

Si quieres a Dios, busca sus Palabras y obedece sin poner comparaciones.

Querer a Dios y poder hacer lo que hace el que dice que Lo quiere, es tan imposible como que el gigante se ponga la ropa del enano.

Y el enano la ropa del gigante.

Siempre fueron conocidos y serán, lo que dicen que a Dios aman sin amarlo.


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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C6

martes, 3 de abril de 2018

Fuerza que Dios manda

En Sueño Profético decían:

Dios te manda la Luz
antes que las letras.

Dios, en tus palabras,
acción deja,
pero en tu pedir
Él da respuesta.

Porque ¿quién mejor que Dios
sabe que en tu pedir
quieres su Presencia?

Ésta te hace fuerte,
y ya ves todo triste y pobre,
falto de esta Fuerza
que el hombre no entiende.

Esto es sol y sombra,
que el sol siempre puede.

Tus pasos y tu acción
no llegan al hombre,
es Mando de Dios.

Tú, ya, este Mando
dejas repartido,
sabiendo que Dios
va siempre en el Mando,
que ir en el Mando
es ir Dios contigo.

Dijo uno:

A veces este Mando
quieren confundirlo
con mala intención
o por ser párvulos de espíritu.

La Fuerza de Dios
va siempre con el Elegido.
Éste nunca puede decir:
“esto es mío”.

Él te dice claro
o te dice oscuro,
hasta que esta Gloria
te aclara los números.

Desperté, oí:

¡Qué sencillo ve y cumple
este Mando el Elegido!

Lo mismo dice es corto,
que te dice está crecido.

Hacían en esta Enseñanza
comparaciones con el sol,
la asombra, el aire
y el agua.

De estas cuatro fuerzas,
nombraban al Sol
como rey de ellas.

Este Sol
no admite nada que le pueda.

Es el Elegido,
sin formar discordias,
cada día más fuerte
el que va apartando
al que a Dios no quiere.

Al aire, te amarran,
y algo le puedes.

La sombra,
te abrigas,
y si llega el agua,
hay preparativos
y algo aguantas.

El Sol,
es potencia en silencio
que mata.

La Fuerza del Cielo,
tranquila,
todos la esperan
y a nadie le extraña
que en el año
un día faltara.

Esto es, en el Mensaje,
Fuerza que Dios manda.

Potencia en Palabras,
rayos que iluminan
al hombre que ama.

Dios te dice ve,
o no dice nada,
pero te ilumina
y de Aquí te manda.


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Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C5

lunes, 2 de abril de 2018

Siente esta Vida

En Sueño Profético decían:

Cuando sientes esta Vida, estando en esa, es cuando sientes reformarte y no quieres ser como eres. Entonces valoras más al que ve lo de la Tierra como cosa temporal, que un día tú tienes que dejar para que otro disfrute o para que lo rompa.

Cuando sientes esta Vida, vives ésa contento, y le puedes al huracán o al vendaval que venga, porque sientes lo más grande, que es lo del espíritu, que le manda a la materia.

Dijo uno:

Yo compadecía al que sólo vivía para contentar al que estaba en la Tierra, al que le dejaba su tiempo a la tierra que no le daba cosecha, que son los entretenimientos que te pone la materia. En cambio, la Vida del espíritu te aconseja y te lleva por sitios claros y sencillos, que sólo ves línea recta, y ya esta Gloria vives.

Desperté, oí:

Cuando sientes esta Vida
es cuando ves los defectos     
del que sólo ésa vive.

Es algo que da ruido
o algo que da silencio.

Ruido, por la inquietud
que le ponen a tu cuerpo.

Y silencio, cuando ves
que no nombran nada eterno.

Cuando sientes esta Vida,
tu vivir ahí le da desprecio
a lo que no puedes traer Aquí.

Que es todo lo que te entretiene
y te roba los días
para que de Dios no te acuerdes.

Niega a todo la memoria,
pero a Dios no se la niegues.


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Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C7