domingo, 13 de septiembre de 2026

Donde haya un pobre o un necesitado Yo estaré allí

En Sueño Profético decían:

No hay Paz con más Paz que hacer lo que tiene Dios mandado. No hay satisfacción mayor que oír al necesitado y poder quitarle algo del sufrir que va llevando.

Dijo uno:

El hombre aquí no llama pecado al no ocuparse del Prójimo, y no lo enseña por no haberlo practicado. Si el hombre pensara un día lo que Dios tiene mandado, seguro que se hacía bueno o moría avergonzado. Seguro que en su pensar pensaba lo que nunca había pensado. Que aquí digo yo el pensar:

Si Dios bajó para quitar de pecar y enseñar a no pecar, para vivir en el Prójimo. Y para que el hombre no se olvidara de él dijo: “Donde veáis un pobre o un necesitado Yo estaré allí”. Si el hombre pensara esto, no se olvidaba que al no cumplir estas Palabras ya estaba él pecando. El hambriento es lumbre que muere si no la alimentas. Y el pecado, si lo persigues, cortas el fuego y en nada queda, cuando tú seas de Dios y el que pecó lo hizo con la fuerza de otro que lo arrastró a que pecado hiciera. Que también esto es de Dios: buscar al pecador y perdonar, si éste quiere ser perdonado. Pues si no buscas al pecador ni das ayuda al Prójimo, ya estás pecando.

Desperté, oí:

No hay mayor alegría que pensar: “yo quité a muchos de pecar”.

“Yo enseño a que no pequen, porque Dios así lo quiere”.

Ya te lleva tu memoria lo lejos que tus pies dejaron.

Y vives aquel momento, aunque te hayas olvidado.

Y al hambriento lo recuerdas sin olvidar las Palabras que Dios dejó ahí en la Tierra:

Donde haya un pobre o un necesitado Yo estaré allí”.

Que Prójimo tienen de nombre porque se lo puso Dios.

Pues si Dios está en el Prójimo todo se lo haces a Dios.

Dando comida al hambriento o buscando al pecador.

***

Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

sábado, 12 de septiembre de 2026

La ventana de hierro

En Sueño Profético contaban un hecho presenciado por el mismo que lo cuenta.

Dijo este espíritu en la Gloria de Dios:

Es corriente por el hombre decir que cree en Dios, pero no creer en nada que de Él venga. Son pocos los que creen que Dios se comunica al hombre. Son pocos los que cuando les cuentan lo que ha dicho el Comunicante, no sueltan una frase de insulto para el que Dios ha elegido, que este insulto es una blasfemia para Dios.  
       
Dijo este mismo:

Yo, en el sitio que trabajaba, había uno que tenía un gran espíritu de sacrificio. Éste siempre estaba deseando serle útil a otro; no miraba si era merecida su ayuda o no. Pues a este hombre Dios se le comunicó varias veces. Y de 10 que estábamos trabajando juntos, no podía hablar con ninguno. El que estaba encargado de repartir el trabajo, a él le daba lo más duro, le daba el trabajo que podía hacerle quedar mal y después decirle: “¿Dónde está tu contacto con Dios?”, y ser la risa de todos. Este que mandaba era un hermano del dueño de la herrería, y ninguno de los dos creía en Dios. Aquí, en esta herrería, lo que más se hacía eran ventanas, y tenía el nombre de “La ventana de hierro”; esto lo tenía pintado en la fachada de la casa. Pues aquí viene el hecho milagroso que Dios quiso que el pueblo viera:

Hacía unos días que este herrero colocó unas ventanas, más bien chicas, en una cámara. A los pocos días hubo un fuego en la misma casa, habiendo 3 niños solos, el mayor de 9 años. El fuego empezó en la lumbre que había en la cocina, que estaba en la entrada de la casa. Pasabas el portalón, y ya estaba la lumbre. Había una habitación donde dormían los padres y el chico. Los dos mayores dormían en la cámara, al lado del poco grano y de los aparejos de los burros que tenían. Fue el mayor darse cuenta del fuego, y al intentar bajar con sus hermanos, el humo no los dejaba. Se fue dando gritos a la ventana, y acudían, pero sin poder socorrerlos, ya que la puerta estaba cerrada con tranca.

Dijo el chiquillo:

   –¡Traed una escalera, que los hierros se rompen! 

Y como si los hierros fueran de masa, se iban derritiendo, quedando la ventana como fundida.

Todo el pueblo acudió a ver el milagro. Cuando llegó la madre de su faena, le preguntó que como había podido romper la ventana, y el niño le dijo que cuando se asomó a la ventana, el humo y las llamas le decían:

   –¡Pide una escalera, que la ventana lleva Divinidad de la manos que la pusieron, y se verá un prodigio.

Desperté, oí:

¿Quién podría haber pensado 
que allí a Dios Lo verían?

Esta familia era buena,
y el herrero que era un Santo,
Dios quiere que el pueblo vea
que allí se haría el milagro.

Todo el pueblo se volcó
en restaurarle la casa.

Con la grande diferencia
de que se quemó cochinera
y levantaron palacio. 

Y al herrero lo buscaban
como Santo que aún vive
para todo remediarlo.

El dueño de la herrería
le pagaba
y no le hacía trabajo.

Pero le tenía la calle
llena de gente
y por hierros preguntando.

Se llevaban pedacitos
de los que él había tocado.

¡Qué pronto aclara Dios
lo que el hombre tiene tapado!

Puede con fuego o con agua,
pero el hombre ve su mano.

Ya le dieron al herrero
adoración sin trabajo.

***

Libro 6 - Dios Manda En Su Gloria Que Enseñen - Tomo I - C4 

viernes, 11 de septiembre de 2026

El que pida con alegría hacer servicio Aquí

En Sueño Profético decían:

El día que ha traído esta noche ha sido día de alegría, porque ha cundido el Mando que el Elegido quería hacer.

Dijo un espíritu de Dios:

Cuando estás al Servicio y al Mando de Dios te cansa más el día que menos haces, porque no te ha cundido y piensas: “Que mal día he pasado. Estoy cansado y tengo enfado”. Entonces es cuando piensas en Dios y Le pides Mando, y ya se aumenta la alegría y no te llega descanso porque Dios te recuerda los sitios que están esperando tu presencia para oír hablar de Dios a enfermos de espíritu y de cuerpo. Pues el hacer esta vida ha traído muchos Milagros.

Esto lo debería pensar el que está retirado de Dios por su dinero y su tiempo, pues cuando le llegue enfermedad más lo tiene que pensar.

Hay gran diferencia en el vivir del que Dios elige cuando hace todo lo que quiere hacer en el Prójimo y cuando no lo hace. Cuando no lo hace retira la alegría y pone este pensar:

    – Señor, mándame para que no tenga descanso, porque el descanso me cansa y el mucho hacer me da fuerzas que todos pueden ver.

Y es que si el espíritu es de Dios le manda al cuerpo, y ya todos ven que su vida no es normal. Que esto lo ven tan sólo al decir estas palabras que aquí repiten:

    – Señor, mándame para que no tenga descanso, porque el descanso me cansa y el mucho hacer me da fuerzas que todos pueden ver.

Desperté, oí:

Decían en la Gloria que en la Tierra cansa hacer el mando de un jefe o de uno que quieras.

Pues en el Elegido ves cansancio y enfado cuando no está, todo el día, haciendo el Mando de Dios.

Su disfrutar es dar palabras que hagan pensar que Dios manda que al Elegido lo sigan, y así no pierden la Gloria.

Dicen que el que pida con alegría hacer servicio Aquí, lo verán cambiado y cada día pidiendo más trabajo.

***

Libro 71 - Te Habla El Profeta - Tomo IX 

jueves, 10 de septiembre de 2026

Es imprescindible el Amor a Dios

En Sueño Profético hablaban de la Comunicación al escribirla. Decían:

Ella no puede retener el Sueño para enseñar, por no ser enseñanza material. Esta Enseñanza es del espíritu; Enseñanza, a veces, de segundos, de minutos su clase. Esto, la materia no puede explicarlo si no se lo dictan en el momento, para que quede como prodigio: valor incalculable que le da todo el que lo lea.

La materia aprende con palabras, y ya tú escribes aquello que aprendiste, dándole el sentido que tú creas conveniente. Pero Aquí no. Aquí es Enseñanza con un gran Poder a la inteligencia, que no hay ser humano que pueda aprenderla si Dios se retira. Dios, en todos los momentos actúa, porque esta Sabiduría es Él. Después de la Revelación, manda que quede escrito al Dictado, y ya sí sirve para enseñar. Esto, comunicado de espíritu a espíritu, no quedaría retenido ni podría escribirse con ilación. La materia es torpe y retrasada comparada con el espíritu. En cinco minutos tiene tiempo el espíritu de comunicar y enseñar a la inteligencia lo que el hombre necesitaría diez años. Pero esta inteligencia que Dios llena, tiene que mandar Dios que escriba para que sirva de Enseñanza para el hombre, y ya ella, una vez escrita, la desmenuza, dando la clase que ya espíritu y materia pueden practicar, una vez que lo aprendan.

Desperté, oí:

Para aprender estas clases es imprescindible el Amor a Dios.

Matrícula que necesitas antes de aprender el Lenguaje de este Dios.

Sin esta Matrícula, tú no quieres ser ni oyente.

Esta Universidad Divina te lo da todo a cambio de Amor:

Enseñanza y Gloria, y Dios que viva en ti, ahí y en esta Eternidad.

Ofrécele Amor a Dios y hazte la Matrícula.

***

Libro 7 - Investigaciones a la Verdad - Tomo I - C9 

miércoles, 9 de septiembre de 2026

El sentir de Dios lo sientes en el cuerpo

En Sueño Profético decían:

Todo aquel que cumpla la Palabra de Dios tiene su sitio en la Gloria.

Todo aquel que cumpla la Palabra de Dios algo lleva que se diferencia del que vive otro camino sin Dios.

Dijo un espíritu de Dios que está en la Gloria:

Cuando yo vivía en la Tierra con cuerpo tenía una gran creencia en Dios y un Amor tan grande que hacía que mis amigos algo me notaran y me hicieran preguntas. Pues en estas preguntas tenía que pedirle a Dios la contestación. Esta era una de las preguntas:

    - Francisco, ¿tú crees que siendo bueno hace falta nombrar tanto a Dios, como tú Lo nombras, para Quererlo?

Esta era mi respuesta:

    - Te voy a contestar con una comparación: ¿Tú crees que tu cuerpo puede vivir sin hablar, sin andar, sin comer, sin dormir, sin ver y sin leer donde veas letras?”

Pues estas son pocas comparaciones para el que piense como el que ha dicho las palabras que están dictadas.

El cuerpo no puede pasar sin lo que se ha dicho. Pues piensa que sientas un gran Amor de Dios y no nombres a Dios, que el que no Lo nombre es porque no siente la Vida que viene después de la muerte. Esta Enseñanza debería estar en todos los colegios y donde hubiera hombres aprendiendo.

Desperté, oí:

Las comparaciones que ponían en la Gloria del cuerpo, tenías que hacerlas por pedirlo tu cuerpo.

Pues si crees y amas a Dios tienes que Nombrarlo en todas las horas del día y de la noche, si estás despierto.

El sentir de Dios lo sientes en el cuerpo y ya, cuando pasan unos momentos, tienes que nombrarlo y recordarlo.

***

Libro 70 - Dios Manda En Su Gloria que Enseñen - Tomo X 

martes, 8 de septiembre de 2026

Enseña a que conozcan lo que agrada a este Cielo

En Sueño Profético nombraban actuaciones del hombre. Decían:

El hombre actúa diciendo: ¡Esto no es pecado! ¡Esto lo hace aquél o éste, y es hombre bueno! ¡En algo hay que pasar el tiempo!

Dijo uno:

Este pensar no es de Dios. El pensar de Dios, pronto te dice: esto sí y esto no, pero con una seguridad firme de que no pecas, de que estás haciendo lo que a Dios agrada.

No hay hombre que nunca haya oído la Palabra de Dios. Pues si la ha oído, ya puede preguntar: ¿Quién es Dios? ¿Cuál es la Ley de Dios? ¿Dónde está Dios? Y si esto llega al que ama, pronto le da la Enseñanza de Dios, la que Dios quiere que todos aprendan.

Para Dios no tiene el hombre diferencia: Aquí lo iguala en el Cielo, y ahí lo iguala en la Tierra. Para Dios sí existe una diferencia: el que a Dios más ama, más cerca de Dios se encuentra. Pero llegando a esta altura, se acaba la diferencia, y ya no piensa: “Esto le agrada a Dios”, porque sale su actuación de su conciencia.

Éste sería el pensar: que todo hombre, si pensara, se olvidaría de pecar, y no se oirían estas palabras: ¡Es que Dios no sabe nada!

Desperté, oí:

Cierto es que no hay cristiano
que de Dios no haya oído su Nombre.      

Y cierto es que el pecado
lo hace a sabiendas el hombre.

Ya tan sólo con pensar
si el agua estará contaminada,
debes pasar de largo,
sin probar gota de agua.

Nunca debes hacer nada
sabiendo que no está bien hecho,
porque puedes encontrarte
con un pecado por dentro.

Si es malo beber el agua
porque te mata tu cuerpo,
es peor perder el alma,
que es un sufrir sin remedio.

Enseña a que conozcan
lo que agrada a este Cielo.

***

Libro 4 - Te Habla El Profeta - Tomo I - C4 

lunes, 7 de septiembre de 2026

A Dios no le llegan los impedimentos de la Tierra

En Sueño Profético decían:

Luego vendrán amistades recordando una amistad que desde hace muchos años está muerta. Otros vendrán nombrando a familiares o a amigos que pasaron su curiosidad por esta Enseñanza, que la oyeron y en desprecio la tienen. Luego buscarán derechos diciendo “me pertenece tal o cual ganancia”, o buscarán las ventajas que ellos crean. Llamarán con timidez para que le abran la puerta, porque les vendrán los graves recuerdos, que son los de la conciencia, que es pensar:

    – Y Dios que hubiera querido que yo estuviera enterándome de este Evangelio diario, y yo que mal lo hice y que mal lo hago, que no quiero que Dios coja a uno que haga una vida que sea en contra de la que yo hago. Uno que no tiene culpa de que Dios le dé su Mando, y ya tiene que enseñar lo que Dios le va dictando. Merezco tener castigo que sea por Dios mandado.

Esto lo pensarán muchos y querrán no pensarlo, pero ya Dios hará que este sea su clavo, sin manos que se lo quiten y sin tener él fuerzas para quitárselo.

Desperté, oí:

Es que ha sido mucho el daño que en este tiempo han hecho los que en contra de Dios están por coger Dios al Instrumento.

En vez de darle a Dios las gracias por mandar a la Tierra la Enseñanza de su Gloria, el hombre ofende y hace quimera.

Qué cierto que a Dios no le llegan los impedimentos de la Tierra.

Qué cierto que esta amistad la buscará, con ansias y aprisa, el que hoy más lejos está.

Pero no lejos de pueblos, capitales o ciudad.

El que luego la reclame que eche la instancia ya. Pero puede que se pierda en el trecho hasta llegar.

El tiempo de que el Elegido vaya llamando y el hombre vaya tapándose los oídos se ha cumplido ya.

***

Libro 69 - Dios No Quiere, Permite - Tomo VIII 

viernes, 4 de septiembre de 2026

Las alegrías de Dios

En Sueño Profético decían:

El Elegido de Dios quisiera contagiar las alegrías que todos los días siente, porque de la Tierra no son.

Ya dijo un espíritu de la Gloria:

Las alegrías que no son de Dios son alegrías temporales que al final dan engaño. Esto se puede ver en la alegría de esperar una herencia cuando el dueño de la herencia muera. Estas alegrías retiran de Dios, porque más de una vez llaman a la muerte para la herencia coger.

Ya, otra alegría de la Tierra es poner los pies y el cuerpo en el lugar donde van los clientes del Demonio, porque el adelanto ha querido poner cultura con pecado, dejando el mejor sitio al que los Mandamientos de Dios esté ensuciando. Pues esto no está oculto por no ser campesino del campo, ya que si fuera éste el que no cumpliera los Mandamientos no retiraba a nadie de Dios y sólo con mirar al Cielo podría ser perdonado. Pero a estos pastores nunca les falta la alegría de Dios. Su mejor mirada la ponen al Cielo y Dios les manda momentos para que piensen esto: 

    – Los corderos y los pastores estuvieron en el Nacimiento de Dios, y éstos con alegría y en alta voz decían: “Ha nacido el Hijo de Dios”.

Desperté, oí:

Era todo el Arrobo hablando de las alegrías de Dios, que son para los que crean en la Vida Eterna.

Pues la alegría sin Dios se ve en tu cara y oculta no puede estar tu forma de vivir.

Porque la fuerza del mal quisiera que el hombre fuera por la calle sin ropa, como los animales.

Termino el Sueño con estas palabras:

    “Alegría de Dios,
    que no le falten estas Palabras
    al que crea en Dios,
    ya que el creer le hace amar.

    Un amar con locura
    que no se acaba
    mientras el cuerpo viva”.

Estas palabras las decía, cuando tenía cuerpo, Teresa de Ávila.

***

Libro 70 - Dios Manda En Su Gloria que Enseñen - Tomo X 

jueves, 3 de septiembre de 2026

Oración al Padre

En Sueño Profético decían:

Dijo Jesús en sus últimos días: 

Haced oración a mi Padre, porque os vendrán momentos de muchos sufrimientos, de muchas dudas y de muchas tentaciones, todas en contra de Mí, porque así lo quieren los espíritus del mal. Intentarán a Mí el tentarme. Haced oración, que más buscarán a los que están más cerca, que a los que están más lejos, aunque los que están más lejos también Me amen. El que Me haya ofendido por tentación, amándome, luego llorará, y más fuerte será el amarme, cuando la oración venza a la tentación. Haced oración para que la carne no canse al espíritu. Que sea el espíritu el que le pueda a la carne. Cuidad la acción, cuando no sean de mi Enseñanza”.
 
Y viendo Jesús que no entendieron lo último que dijo, siguió diciendo:   

El que no quiere que Yo sea Dios del Cielo, cuando vea al ave volar, dirá que está parada; y cuando esté parada, él la verá volando y a grande vuelo. Ésta es la acción que siempre tenéis que cuidar, pero más en estos momentos. Haced oración y ahuyentad los gritos de los espíritus del mal que van en silencio”. 

Desperté, oí:

Es la oración al Padre
la que Jesús hace y encarga
para el que Lo quiera.

Sabía que a los más cerca,
más tentaciones les harían.

Luego, saldría el Amor,
pero mientras, padecían.

El dejó en su Última Cena,
el remedio que sería
para todo el que Lo ame.

Y en sufrir o en alegría,
buscar su Última Cena, 
que es su Sangre y su Cuerpo,
que es la Vida.

El que a Dios ame 
y tentaciones le sigan,
que practique el Padre Nuestro.

Y que a diario recuerde:
Éste es mi Cuerpo y mi Sangre”.
“Tomad
”, lo deja
a la libertad del hombre.

***

Libro 13 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo II - C7 

miércoles, 2 de septiembre de 2026

El Elegido quiere enseñar

En Sueño Profético decían:

El que no vea aquí el Poder de Dios no siente, ni comprende, el servicio que el Elegido hace con el Mando de Dios. Pues este servicio es buscar sitios donde pueda pregonar la Existencia de Dios Hijo dando Enseñanza.

Todas las peticiones que a Dios le pidas tienes que recibir la contestación con Amor si es concedida, y si no es concedida tienes que publicar más Amor y esperar lo que mande Dios.

Dijo un espíritu con el Mando de Dios:

Este Elegido tiene para dar Enseñanzas de todos los caminos, porque todos los ha pasado. Unos de alegría y otros de gran sufrimiento, que éstos están todavía, pero Dios le manda alegrías y el sufrir lo achica.

Los momentos de desprecio que le llegan al Elegido él sabe de donde vienen y los pisa y más quiere a Dios. Pues esto es lo que el Elegido quiere enseñar para que comprendan cómo actúan los espíritus del mal.

Ya que se están hablando de los espíritus que no son de Dios, dicen en la Gloria que éstos están contentos, porque están haciendo daño a todos los que quieren al Elegido. Pues los espíritus del mal quisieran que éstos dejaran su sitio, y ya el Elegido otro sufrir tendría. Esto era para que sufrieran cuando contento al Elegido no lo vieran.

Todo aquel que conozca este Caso y viva su espíritu retirado, cuando muera el cuerpo al Elegido no podrá verlo en el Mundo Eterno. 

Desperté, oí:

El sueño no llegaba pensando en las alegrías que Dios manda.

Todos los que están aquí unidos que no dejen su sitio por ser el sitio donde Dios está mandando sus Palabras, con el nombre de Profeta.

***

Libro 71 - Te Habla El Profeta - Tomo IX 

lunes, 31 de agosto de 2026

En el Arrobo se oyen las palabras

En Sueño Profético decían:

Se van a decir unas palabras para dar confianza al Elegido. Son éstas:

Pensamiento que te llegue no temas en hacerlo, en hacerlo o decirlo, según sea el pensar, porque el Mando baja sin palabras del Cielo.

Dijo un espíritu de la Gloria:

En el Arrobo se oyen las palabras y se ve lo que Dios está dando de Enseñanza. Pero cuando el espíritu está en el cuerpo, todo es de pensamiento, pero comprendido como si estuvieras viendo lo que tu pensar pone. Para comprender esto tienes que poner primero creencia y, ya, buscar Amor del Cielo, que esto es lo quisiera el Elegido que aprendieran los que no están aquí unidos.

Los que están a este Servicio tienen momentos de pensar: “Cuando lo dice el Elegido así será, porque él hace servicio con trabajo y sufrimiento. Que esto es lo que abre las puertas de la Gloria para que Dios más Mando te dé. Y ya, este Mando sirve de Enseñanza a todos los que están aquí unidos esperando mando del Elegido”. 

Desperté, oí:

Se va a decir al cuerpo lo que, en el Arrobo, se decía al espíritu:

No temas en decir o hacer el pensamiento que te llegue.

Pues el cuerpo y el pensar del que Dios elige para enseñar ve y oye sin ver ni oír nada.

Pero el sentir tiene una fuerza que la Tierra no puede dar.

***

Libro 70 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo X 

sábado, 29 de agosto de 2026

El hombre da la muerte por muerte

En Sueño Profético hablaban de la muerte.

Dijo uno:

El hombre cree que la muerte es muerte, punto final de la persona. Si el hombre supiera fijo que la muerte es paralización de la persona, y Aquí doble actividad, el hombre aceptaría la muerte sin una protesta hacia Dios, y el hombre intentaría amar; amaría y ya haría que muchos amaran; procuraría tener las cuentas claras y el cuaderno limpio. El hombre llora la muerte, mayoría con enfado a Dios. Son pocos los que lloran por amor al contacto de la materia que perdieron, llanto por el vacío que dejó la materia, pero contento de aceptación al Mando de Dios.

La muerte es palabra que se emplea en el mundo material. La muerte es lo único que Dios no permite, es que Dios lo ha querido, cuando tú buscaste el remedio que el hombre creía que con él podía detener la materia y no la detuvo. Esto es Dios querer.

Cuando tú buscas el peligro, Dios permite la muerte ahí, y Aquí puede entrarte en su Gloria. 

Dios lo quiere, y tú tienes el deber de mirar por la materia y cuidarla, puesto que Él la permitió; tienes que librarla del pecado, retirándote de donde te la pudieran ensuciar con el ofrecimiento de bienestar a tu vista y a tu acción.

Desperté, oí:

El hombre da la muerte por muerte. El hombre da la muerte por sitio sin Dios. 

Cuando Dios llama, tú respondes contento si tú Lo oyes.

Lo oyes con el comportamiento que antes de llamarte tú con Él tuviste.

De Aquí fuiste ahí por corta temporada. Según tu comportamiento, Aquí tienes el sitio en esta Eternidad.

La muerte la cree el hombre 
como ya punto final.

Aquel que no crea en la muerte, 
con Dios Aquí se verá.

El que ama, nunca muere, 
y sonríe al pasar 
de la vida del pecado 
a la Gloria Celestial.

***

Libro 8 - Dios No Quiere, Permite - Tomo I - C7 

jueves, 27 de agosto de 2026

Mira al Cielo, piensa en Dios y júzgate tú mismo

En Sueño Profético decían:

Este Mensaje se titula: “Mira al Cielo, piensa en Dios y júzgate tú mismo”.

Dijo uno:

Mirar al Cielo ya es frenarte, pensar en Dios es arrepentimiento y juzgarte tú mismo es alabanza a Dios. Al que haga este pensar se le presentarán delante el bien que le hizo a Dios o el mal, le llegarán Ángeles a su derecha y los espíritus del mal a su izquierda para tirar de su espíritu y quitarle el pensar de todo el mal que hizo. El que haga este pensar llorará si piensa:

    – ¿Qué bien le hago yo a Dios? ¿Qué cumplo del Nuevo Testamento que al hombre le dejó? ¿Qué sé de cómo vive el Prójimo sabiendo que allí está Dios? ¿Cómo acojo las Palabras que Él me manda con Amor? Voy a cambiar mi vivir y voy a pedir perdón a Dios. Perdón por no darte de tu tiempo un momento para Ti, por no dedicar mi vida sabiendo que es Tuya ahí y que si quieres no acabo de decir este pedir. Señor, perdona los actos que hice por no pensar en Ti. Señor, perdona mi lengua, que nunca sirvió para cundir lo que Tú dices en la Gloria. Señor, si Tú me perdonas no pasará un día que yo no mire al Cielo, piense en Ti y sea juez de mis actos, y siempre estaré Alabándote.

Si este Mensaje llevas aprendido en tu memoria todo lo harás bien hecho, en el Cielo y en la Tierra. Que al Cielo llega el bien cuando se hace ahí primero.

Desperté, oí:

Llevando en tu memoria: Mira al Cielo, piensa en Dios y júzgate tú mismo, ya todo lo harás bien hecho.

Pero si enseñas este Mensaje más acarrearás al Cielo.

Abraza frase por frase, estudia empiezo y final y si no cambias de vida Gloria nunca sentirás.

Esto el que vive vida que por Dios no está mandada.

El que cumple lo de Dios con el empiezo bastará.

Y si ya enseña el Mensaje buen servicio a Dios le hará.

***

Libro 69 - Dios No Quiere, Permite - Tomo VIII 

miércoles, 26 de agosto de 2026

El Elegido también elige y busca para enseñar

En Sueño Profético decían:

Cuando Dios elige sabe que el Elegido también elige y busca para enseñar lo que Dios a él le enseña. Esta Enseñanza el que la busca, la aprende, y ya no puede callarla.

Dijo el Mando de Dios en un espíritu de su Gloria:

Estas palabras las pueden ver y oír en los que están aquí unidos. Se ven en su comportamiento queriendo dar a conocer este Caso, buscando prólogos de Obispos, y en lo que recibe el Elegido. Que aquí se ve Milagro, pues cada día mayor será el Milagro. Aquí no puede haber engaño por el gran cambio que ha dado la vida de los que se han nombrado, pues mayor tiene que ser el cambio y el Milagro, que esto se lo han perdido los que se han retirado de este Poder de Dios.

Desperté, oí:

En todo lo que digan y hagan los que están aquí unidos tienen que ver que ellos son los que pregonan esta Fuerza de Dios.

Decían en la Gloria que si el querer que el Elegido lleva en su espíritu se viera como se ven las cosas de la Tierra, muy pocos se verían con este Amor de Dios.

Si crees en estas Palabras notas alimento cuando del Mensaje hablan.

El sueño llegó tarde pero la alegría era mayor.

***

Libro 71 - Te Habla El Profeta - Tomo IX 

martes, 25 de agosto de 2026

La barca

En Sueño Profético decían:

Hay tantas formas de ver la Verdad en el que Aquí Dios trae, que del que no la ve, no tienen disculpa sus palabras.

Aquí voy a citar una, que de no estar este espíritu al Mando de Dios, pronto dejaría tanta búsqueda y siempre buscar dónde cundir el Mensaje, y siempre queriendo que el hombre viva con estas Palabras dictadas de horas en horas, con estas Palabras que pasarán a la Historia, pero ya sin este vivo contacto de oír: “Me dicen esto en la Gloria. Me dice Dios Poderoso que publique sus Mensajes…”. Luego, este decir se cambia en estas palabras: “Hubo en tiempos un Elegido que a diario Dios le daba un Mensaje, de una Teología tan abundante, que fue rechazado…”. 

Dijo uno:

No es leer lo que Dios dijo, como cuando nosotros Lo oíamos. Voy a contar Aquí este hecho ocurrido a la orilla de un río:

“Llegando un día, cuando ya el Maestro iba subido en una barca ocupada por los Discípulos, me quedé con grandes deseos de poder seguir al Maestro al sitio donde esperaban su predicación. Allí había más barcas que lo seguían, pero también iban llenas. Viendo el Maestro que los que estaban conmigo también se escondían su deseo de oír sus Palabras, dijo el Maestro poniéndose de pie en la barca:

   –No agranda más la Gloria de mi Padre, que pidan oír a Dios Hijo; éstos ya tienen Allí su sitio.

Y dirigiéndose a uno de sus Discípulos, mandó que se bajara de la barca, cambiándole el sitio al que su mirada le daba tanto Amor al Maestro. Cuando llegaron, mandó el Maestro que volviera la barca, ya que le faltaba un Discípulo. Cuando el Maestro hizo el cambio, le dijo al Discípulo:

   –Aunque tengo Poder de mi Padre, por ser el mismo Dios, quiero enseñar al hombre. Si Yo llego con todos mis Discípulos, no manda el dueño de la barca con tanta alegría que vuelva la barca a cargar, pero como me falta uno, lo hace por complacerme, y más Me oyen. No es lo mismo oír mis Palabras, que leer lo que dije.

Desperté, oí: 

¡Qué grandiosidad de Enseñanza 
te enseña este Evangelio!

¡Cómo el mismo Dios te enseña 
a complacer al Maestro!

Aunque tenía Poder, 
no usa de este pudiendo.

Si al dueño de la barca 
le dice que vaya a por ellos, 
este dueño sí lo manda, 
pero falta el contento.

Y cuando llega la barca, 
no suben los del Maestro.

El Discípulo se queda, 
y éste los fue subiendo, 
a los que querían oír, 
en vez de luego leerlo.

***

Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - C3 

lunes, 24 de agosto de 2026

En la Gloria, Dios le dicta

En Sueño Profético decían:

Debería pensar el hombre en el vivir que tiene este Elegido, empezando por el poco descanso de su cuerpo que, sin tener llamada de reloj ni de persona, su cuerpo siente la llamada de su espíritu y con alegría escribe lo que en la Gloria Dios le dicta, que es lo que ha visto o ha oído. Pues, todos los días, antes de las seis de la madrugada tiene el Mensaje acabado y con alegría dice, cuando ve la hora: “Gracias Señor, que me das fuerzas”.

Si piensas en lo que se ha dictado y no ves Poder de Dios, eres ciego de espíritu. Y esta ceguera hace que, después de muerto, no entres en la Gloria, porque el espíritu ciego no puede estar donde Dios tiene el Mando de los dos Mundos, del temporal y del Eterno. Aquí, en la Gloria, no hace falta el cuerpo, sólo el espíritu, que es el que manda Dios, con su Poder, a los que viven en la Tierra hasta que la muerte les llega.

Dijo un espíritu de la Gloria:

Ahora se va a nombrar unas cosas para que no tenga duda el teólogo ni el catedrático de grandes títulos y carreras: ¿Quién puede hacer y publicar la cantidad de Libros que este Elegido tiene, con prólogos de seglares y de Obispos y con la Licencia Eclesiástica reconociendo que Esto no es de la Tierra? Pues, junto a este Saber que tiene el Elegido con Mando de Dios, mandan que se diga que su saber de la Tierra no es superior al de un párvulo.

Dios dijo en sus primeros Arrobos que el Elegido escribiera las palabras que le decían en la Gloria y que, después, cogiera un pasante para corregir las faltas, pero que los temas, que estaban dichos en la Gloria, no los tocaran. 

Desperté, oí:

El Mensaje decía que si pensaran en el vivir del Elegido y en su saber de párvulo comprenderían que Esto no es de la Tierra, y al que dudara no le llegaba el perdón.

Han quedado más palabras para defender al que Dios le habla, pero el que conozca este Caso no necesita más para saber que es un Poder de Dios.

La presencia de los que están aquí unidos te da alegría, porque ellos han sido los que han traído los prólogos que nadie ha podido traer.

Que estos prólogos un gran escándalo van a formar.

***

Libro 70 - Dios Manda En Su Gloria que Enseñen - Tomo X 

domingo, 23 de agosto de 2026

Dios sigue comunicando

En Sueño Profético decían:

Por más voces que le des a la Luna verás que es imposible que te oiga. Pues mucho más imposible es pensar que esta Comunicación de Dios el hombre la rompa con la herramienta del pecado, con la soberbia del hombre, con vivir de Dios apartado.

Este espíritu está siempre al mando de la Palabra de Dios para quitar el pecado, para hablar de la Gloria cuando Dios le deja el Mando. Que hay cosas de la Gloria sólo para el espíritu, para dar Inteligencia Divina y señalar el camino que Dios delante fue pasando.

Dijo uno:

El hombre habla de Dios, pero su camino hace por olvidarlo, o lo tiene ya en olvido. No piensa que Dios sufrió porque el Padre lo presentó como Hijo, pero siendo Único Dios. Pues este Elegido da testimonio que el pecado no puede ser con Dios, porque Infierno y Gloria siempre tendrán separación, porque el pecado no tiene entrada en la Gloria. Y si el pecado no tiene entrada en la Gloria, que Gloria es Dios, cómo Dios va a tener juntos al Infierno y a la Gloria.

Desperté, oí:

Dios sigue comunicando para que el hombre no dude del que Él le sigue hablando.

Si echan pinchos al camino, Dios mandará quitarlos.

Y los pies no echarán sangre porque Dios presenta Mando.

Es el espíritu del mal el que echa babas, rechina y va voceando.

Pero Dios, con su Poder, comunica y va apartando, como hizo con Luzbel.

Y seguirá esta Enseñanza como la que dejó Él, para toda clase de razas.

Que la Enseñanza es la misma: dicha de Dios de Hombre o dicha de Dios en su Gloria de Palabras.

***

Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

sábado, 22 de agosto de 2026

Salvador de los pecadores

En Sueño Profético decían:

Para tener trato con el que está pecando, tienes que estar muy lleno de Amor de Dios, y tu trato lo llevará a que él ame, y lo quitarás del pecado. Pero si tú no estás bien acorazado, ten por seguro que tú pecas también. Si tú no vas con intención de quitarlo, ya estás tú en el sitio del que está pecando: postura en contra de Dios. 

Acercarse al que no hace lo que Dios tiene mandado, es reforzar el mal. Tú tienes el deber de quitar del pecado al que está pecando; sólo con tu buen ejemplo, lo retiras de que peque. El que está con Dios, no puede ver pecar y quedar indiferente, porque siente el mal que a Dios Le están haciendo.

Cuando Dios Hijo veía que no hacían lo que el Padre mandaba, Él cogía otro camino, camino que Lo llevaría a sitio donde hubiera pecadores y donde Él se presentaría como Dios. Pero si no era su Palabra oída y puesta en práctica, una vez que supieran quién era, también abandonaría Él aquel sitio donde no daban gracias al Padre por haber mandado al Salvador de los pecadores.

Desperté, oí:

Salvador de los pecadores, Consuelo de los afligidos y Bálsamo de los que sufren por Él.

Bálsamo que cura la llaga que producen las ofensas del que no ama, al que ama.

El que no ama se sienta en la mesa del que ama.

Pero el que a Dios ama, no llega a la mesa del que no ama.

Si buscas al que está pecando, mide primero el Amor que a Dios tú Le tienes.

Si tu medida no da el máximo, pide y ruega a Dios por él, pero no te acerques.

***

Libro 8 - Dios No Quiere, Permite - Tomo I - C6 

viernes, 21 de agosto de 2026

Haz el bien con grandes ganas

En Sueño Profético decían:

No hay camino más justo que el que el Elegido lleva: hacer el bien y sellarlo para los tiempos que vengan. Que luego vienen los tiempos, quiera el hombre o no quiera. Esto es sembrado que siembras, que si lo haces con cuido puede que veas cosecha. Si el bien se practicara como comer en la mesa, qué duda puedes tener de que no verías extrañeza al que practicara el bien.

Dijo uno:

Por eso, al que Dios le da Él mismo en su Gloria la Enseñanza, practica y enseña el hacer el bien sin razones que le dieran. Si Dios cogiera razones, ¿quién pasaría las Puertas de la Gloria? Si Dios cogiera razones no usaba Misericordia. Las razones úsalas para el mal que te obligaran a hacer, pero para hacer el bien da las gracias al Cielo porque Dios ya te está viendo. Y no hay mayor alegría que dejar a Dios contento, porque cumples su mandar del bien ir repartiendo en palabras o en acción, o en pensar buenos proyectos para remediar al que sufre o al hambriento.

Desperté, oí:

Haz el bien con grandes ganas y no te vendrá tormento del enemigo del bien.

Pues éste te dará mal consejo para quitarte de Dios en los mejores momentos.

El bien lo fue haciendo Dios para enseñar a los hombres cuando la Tierra pisó.

Y hoy manda que se enseñe para que no llegue duda de la Palabra de Dios.

Que siempre será la misma: Amor, Caridad y Perdón.

Y el pecado perseguirlo como fiera que devora.

Aprende a vivir la vida como manda el Elegido.

Que no le cumplen su Mando, que es lo que lleva aprendido.

***

Libro 68 - La Palabra del Creador - Tomo VII 

jueves, 20 de agosto de 2026

Vamos a oír al Maestro

En Sueño Profético vi una calle sin casas, era la espalda de donde estaban las casas, eran murallas que parecían de las mismas casas. Había unos hombres hablando, pero no entendía lo que hablaban para luego contarlo.

Se quitó la Visión y dijo uno:

Ya viene la Enseñanza del hombre. Estos hombres que hemos visto, igual se vieron una mañana hablando del Maestro. Pasaba Él con dos de sus Discípulos y viendo que guardaron silencio, fue este el saludo del Maestro:

   —Es lástima que tengáis que veniros aquí, a este silencio, a referir mis Palabras y que no den salvación a muchos. Que puede que al oíros dejen de pecar y se salven. Si así vais a seguir, no id a oír mis Palabras, porque podéis pecar más que el que no va porque no Me ama.

Siguieron andando y llegaron a una plaza y había uno con gran corro, y el Maestro quiso llegar, cuando sólo se oía con grande voz: 

   —Ese hombre es Dios del Cielo. Yo voy siempre detrás y todo lo que Le oigo lo digo donde más puedan oírme. Que a veces cuentan mejor que yo el hecho que yo oí. Pues no me alboroto y me entran un gran contento porque ya se que hay otro que habla bien del Maestro”

Fue aparecer el Maestro y salirse del corro que tenía, porque le avisaron, y decir:

   —Maestro, he cogido tu sitio pero sin saberlo. Me puse a hablar de lo que Tú hablas y cuando acordé me vi dentro.

Desperté, oí:

Aquella mañana quiso el Maestro enseñar con los mismos hombres a los hombres.

Unos oían su Palabra y se escondían, porque a sus nombres podía perjudicarles el nombre del Maestro, para opinar. Aunque siempre terminaban diciendo: “son Palabras con fuerza que no ha dicho nadie”.

Al segundo que el Maestro pilla hablando de Él, él y unos amigos oían para que otros oyeran.

Y se ponían a hablar en el sitio donde más gente acudiera.

Lo mismo acudían escribas que el que cuidaba la tierra y cosecha recogía.

Cuando dicen “el Maestro viene”, se creía haber hecho mal con la gente que allí había.

Se sale y dice: “Maestro, es tu sitio. Empecé sin saber que Tú venías”.

Siempre buscaba los sitios donde más gente acudía.

El que guarda la distancia de Dios en sabiduría iba a sitios solitarios por si preguntas le hacían.

A éste le dijo el Maestro que seguirlo sin predicar y ocultándose, no le servía.

No te ocultes ante el hombre de las Palabras de Dios, que son la Salvación del hombre.

¡Qué alegría le dio a Dios cuando oyó la gente: “Maestro es tu sitio”!

Y del corro se salió con alegría y contento al oír su Voz.

Fue la Mano del Maestro la primera que en su hombro descansó.

Los que no querían decir “vamos a oír al Maestro”, nunca pudieron decir “sentí su Mano en mi cuello”.

No se oían otras palabras que el abrazo del Maestro.

***

Libro 74 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IX - C4