miércoles, 1 de agosto de 2018

Dios se manifiesta

En Sueño Profético decían:

No puedes amar a Dios quedándote indiferente a lo que digan que Dios está diciendo. Aunque reces de rodillas, con tu mirada en el Cielo, no puedes amar a Dios y dejar Esto en desprecio. Ya, engañan a los hombres, pero a Dios no pueden engañarlo, por ser Dios, Vida que llevan los cuerpos.

Dijo uno:

¡Qué mal se están portando los hombres en este vivo Evangelio! ¡Con lo claro que Dios manda que quede escrito lo que Aquí dicen en el Cielo!

Cuando Dios se manifiesta, que no es del hombre el invento, siempre Dios deja su Huella, para que el que quiera viva su Premio.

Pero aquí, ya, el que quiere a Dios, aquí lo está viendo. Y al que no Lo quiera, está Dios dejándolo al descubierto.

Debería entrarles pena y vivir remordimiento al permitir que el que Dios elige viva un grande sufrimiento, una vez que es enlace para acarrear al Cielo, que consuela al afligido y lleva comida al hambriento. Que el sacrificio lo emplea para tener a Dios contento. Y ya no es sacrificio, es vivir para este Cielo.

Desperté, oí:

No quiere el Cielo dictar
las Palabras que Dios tiene
para el que no Lo ama.

No quiere el Cielo,
porque la vida del cuerpo
pronto acaba.

Debería estar temblando,
cuando pensara en la muerte,
el que no quiere que Dios
al hombre se manifieste.

A esto, el no acudir,
no tiene disculpa,
sabiendo que va de Aquí.

¡Hombres queriendo engañar
al que su vida les deja!

Que saben que no Lo engañan.
Es que Dios no les interesa.


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Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C4