domingo, 21 de enero de 2018

A Dios la preferencia

En Sueño Profético decían:

Tiene que llegar el día que muy pocos no hagan examen de conciencia y lágrimas les acompañen.

Tiene que llegar el día que quieran entregar el pliego con una disculpa falsa.

Tiene que llegar el día –que para muchos ya ha llegado– que no puedan quitar la tapia que, con su mal comportamiento, ellos mismo se han formado.

Todo es falta de oír que la vida cuando ahí acaba tienes que venir Aquí, a entrar lo que a tu cuerpo le daba vida. Vivir, que donde hay vida, vives, pero sin Vida no puedes vivir.

Dijo uno:

No hay nada que no pare vida, si tú quisieras vivir y la muerte te llegara.

No hay nada que dé más Paz, que acudir donde digan que Dios habla. Que si oyes, no desmientes, porque te faltan palabras. Es mejor que no acudas si luego vuelves la espalda.

Desperté, oí:

Es la Tierra mala,
porque el hombre la aprovecha
para sembrar lo malo
y que lo malo crezca.

De lo Eterno,
el hombre no hace aprecio
hasta que la Tierra le niega,
porque ya no da provecho.

Que en vez de vivir la vida
con preferencia a este Cielo,
vive alejado de él.

¡Tierra que ofrece el engaño
el tiempo que vive el cuerpo!

¡Tierra que tira del hombre
como no mire al Cielo!

Haz examen de conciencia y piensa
lo que debe ser primero,
si lo del Cielo o la Tierra.

Tiene poco que pensar
que es a Dios la preferencia.


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Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C5

sábado, 20 de enero de 2018

La Tierra con engaño y con pecado: "Eso no es malo"

En Sueño Profético decían:

Repite mucho la Gloria –que es Dios–, que mires la Tierra con desprecio, porque la Tierra persigue al que prefiere este Cielo. Ya, ella, verá la forma para ponerte contento. Por esto, estas Enseñanzas deberían estar en el mundo entero, y el hombre civilizaría la avaricia, la cultura y el talento, cuando pensara: “Esta suciedad de Tierra, ¿me va a robar a mí el Cielo, cuando todo lo que miro, para mí es todo muerto, empezando por mi cuerpo, que sé que podría ser el culpable de que yo perdiera el Cielo?”.

Si esto lo pensara el hombre, a Dios pondría lo primero.

Desperté, oí:

Si piensas lo que es esa vida, no dejas lo del Cielo, y pones en preferencia lo de la Tierra.

Quien conozca un Lugar donde Dios se manifieste, ya no le hables de otra cosa que más valor que estas Palabras tenga.

Si el que lo sabe es de Dios, le notas la diferencia, porque ves que no lo retira nada que quede en la Tierra.

Porque conoce el engaño de los espíritus que no están en la Gloria.

La Tierra tira del hombre porque obliga.

Y Dios deja Libertad para que el que quiera Lo siga.

Dios te llama con Amor.

Y la Tierra con engaño y con pecado, diciendo: “Eso no es malo”.

Debería el hombre estudiar cómo termina el Mensaje, y ya le haría pensar las veces que fue engañado con las palabras: “Eso no es malo”.

El veneno es veneno, aunque el envase quiera taparlo.

Si lo bebes, quedas muerto, con cultura y adelanto.


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Libro 32 - La Palabra del Creador - Tomo III - C1

jueves, 18 de enero de 2018

No puedes ser amigo del que a Dios Le tenga indiferencia

En Sueño Profético decían:

Conoce más lo que va de Dios, el que ama a Dios que el que dice que Lo ama. El que ama, se compara con el Evangelio en acción y en palabras.

Dijo uno:

Yo voy a contar un hecho que presencié y que hoy la Gloria me manda que lo dicte mi espíritu, para contentar al que de verdad ama, y para hacer pensar al que miente, que él a Dios no ama.

Iba yo a mi faena, una fría mañana, cuando oí voces fuertes que el sí y el no hacían que la gente se parara. Éstas fueron las primeras palabras:

    –Yo sigo con mi faena, y si es Dios el que ha nacido, mañana estará vivo y ya lo dirá el gentío, y cuenta que iré a verlo.

    –¡No, mañana ya no serás mi amigo! Yo hoy dejo mi faena, porque mi mujer me está esperando con mis hijos para ir a adorarlo y ya seguir sus Pasos. Yo he vivido engañado, porque creí que tus palabras eran sentidas para este Niño que tanto tiempo, por los profetas, está anunciado.

Desperté, oí:   

Me acerqué y me ofrecí a acompañarlo, dejando yo también mi faena.

Me puso el brazo en el hombro y estas palabras me dijo:

“Seremos amigos siempre, porque yo no puedo ser amigo del que dice que a Dios quiere y miente.

Fuimos a por las familias, y ya fuimos familia siempre.

Cinco chiquillos juntábamos, y en el momento que se vieron, el abrazo los unió, porque a Dios todos amaban.

Saltos, alegría y altas voces se oían, porque todos querían llevarle algo al Mesías, a José y a María.

Si de verdad a Dios quieres, jamás podrás detener ese querer que tú sientes.            

Es un sentir que te pide que muchos este sentir sientan.

Y no puedes ser amigo del que a Dios Le tenga indiferencia, aunque digan que es buenos los buenos que son buenos de la Tierra.


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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C5

martes, 16 de enero de 2018

Diálogo Divino

En Sueño Profético decían:

Con la Libertad que Dios les deja,
cada uno publica su interior.

Con la Libertad que Dios les deja,
el engaño no pueden ocultar.

Luego está el Poder de Dios,
que lo que te ofrece te da.

La Libertad es para la Tierra.
Aquí ya no hay Libertad.

Dijo uno:

¿Cómo podrá vivir el hombre
que conozca este Lugar
y no vaya quitando obstáculos
que pone el espíritu del mal?

¿Cómo pueden vivir los hombres
que no quitan los obstáculos,
al contrario, que los quieren agrandar?

Pero Dios, Dueño del aire
que tienes que respirar,
está viendo cómo eres
y tu forma de actuar.

No es la Doctrina de Dios
oír su Palabra y no escuchar,
ver en el suelo al caído
y no intentar levantar.

Por mucho que diga el Cielo
que a Dios el hombre no ama,
falta papel y sitio
donde escribir estas palabras.

El Amor a Dios no deja
que no ayudes
donde tu ayuda haga falta.

Desperté, oí:

No hay palabras ni admite defensa
aumentar el sufrimiento
de aquel que veas que sufra.

El bien que hagas ahí,
Dios manda apuntar Aquí.

Y ya Dios te manda el pago
estando siempre a tu lado.

Que el que te sigue lo ve
muchas veces actuando.

Por mucho que quiera el hombre,
esto, no puede taparlo.

En la alegría aparta el silencio.
En el sufrir vence al sufrir
con este Diálogo.

Diálogo Divino,
que da fuerzas al espíritu
por donde vaya pasando.

Tiene el máximo castigo
despreciar este Diálogo,
que tanto puede servir
para apartar del pecado.

Pecados, que hay más ocultos
que los que ves descarados.

Estos últimos te avisan,
y tú te vas apartando.


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Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C4

lunes, 15 de enero de 2018

Sirvo al que Dios le habla

En Sueño Profético decían:

Tienes que dar preferencia al que más cunda estos Mensajes y más ayuda te ofrezca. Que la ayuda no es a ti, que es al que le deja que su cuerpo vida tenga.

Tu tiempo no sea gastado donde ayuda dejen quieta, pudiendo dar el escándalo a Esto que baja a la Tierra.

Tiene que llegar momento que tu mando duro sea para el que pudo ayudar y la ayuda no la diera.

Dijo uno:

Hay quien cobra su tiempo, sin costarle a él monedas, por servir al Elegido. Esto forma escándalo en la Gloria, porque el servicio es a Dios aunque al Instrumento vean. Si tan sólo al decir él: “sirvo al que Dios le habla”, no debería poder dormir el que el tiempo lo cobrara y pensara: “ya he dejado de ganar por oír lo que Dios habla”.

Desperté, oí:

¿Dónde estarían estos Dictados, que el Cielo manda que se escriban, si el hombre creyera en Dios?

Si actúa así, es mentira que cree, o cree y no cree en su Poder, y Lo desafía.

Si el que puede cundirlos vive esta indiferencia, puede pecar el que lástima le tenga.

¿Quién vería hacer un daño a un niño, que sangre le goteara, y que pudiendo evitarlo, no lo evitara?

Si aquí pedías el perdón, más de Dios te apartabas.

Pues más pecador es el que silencio le guarda a las Palabras que Dios manda, para la Enseñanza, a los hombres de cultura.

El que cultura no vive –cultura que es para la Tierra–, con no callar, ya está la Gloria contenta. 

El que no tiene nombre de cultura de la Tierra, cuando entierren su cuerpo, Dios no le pide cuentas.

Pero el que sirvió de muro para que no se cundiera, no puede traer disculpa cuando entierren su materia.

Si quieres a Dios ahí para venir a la Gloria, no puedes pedir Perdón para el que puede enseñar las Palabras dichas por Dios y vive dando la espalda.


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Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C3

sábado, 13 de enero de 2018

No culpes a Dios de que no te mande castigo

En Sueño Profético decían:

Si tú quieres a Dios,
paso que des,
en Él ya estarás pensando.

Si tú quieres a Dios,
no puedes tener amistad
con el que Lo desprecia.

Si tú quieres a Dios,
jamás Le pedirás cuentas.

Si tú quieres a Dios,
coges el sufrimiento
como nube de tormenta,
que esperas que pronto pase
y Él te irá dando las fuerzas.

Dijo uno:

Yo sufrí mucho en la vida
por querer que el hombre tuviera
siempre a Dios
en su pensamiento y en su lengua.

Daba con pocos que así quisieran,
y sí con muchos que Lo ofendieran.

Que a mí,
en el momento de oír la ofensa,
Dios tenía que darme la respuesta,
porque eran respuestas de hacer pensar,
no de ofensas.

Desperté, oí:

Estas que mandan dictar
son las que yo contestaba,
que me hacían pensar
cómo los rostro quedaban:

“No culpes a Dios
de que castigo no te mande.

Porque si Dios castigara,
no buscaría a pecadores,
ni oiría cuando el hombre Lo llamara.

Que Lo llama cuando en la Tierra
le niegan el pedir que haga”.

Cuando oía:
“¿Por qué Dios consiente esto?”.

Yo rápido contestaba:
“No culpes a Dios
de que no te mande castigo.

Porque esas palabras
que de tu boca han salido,
están pidiendo
un contestar de castigo”.

Alaba a Dios
en los momentos de alegría
y en los de sufrimiento.

Si el sufrimiento te hace falta,
puede que en la sobra de bienes,
más te haga falta.

Porque estas sobras
son para que en su Nombre
a otros socorras.


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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C6

jueves, 11 de enero de 2018

El cuerpo siempre guía lo contrario para el Cielo

En Sueño Profético decían:

Busca la gente a Dios cuando la carne se enferma, y mayoría con protestas, sin pensar:

“Este cuerpo embustero, que si yo me guío de él, me aparta de Dios y el Cielo”.

Este cuerpo siempre guía lo contrario para el Cielo. Pocas veces te aconseja:

“Esto no debes hacerlo,
no cojas camino malo,
anda mirando al Cielo
y alabando a Dios con palabras
o alabándolo en silencio”.

Dijo uno:

Es que la fuerza del mal no encuentra resistencia para no seguir al mal. Se encuentra caminos fáciles, por la grande libertad que la cultura le hace.

Sin practicar las Palabras de Dios,
es lápiz escribiendo,
goma borrando,
que por bien que escriba el lápiz
la goma lleva su mando.

El hombre tiene que tener
a Dios en todos sus actos,
y así le irá poniendo
valla al pecado,
y conociendo al Espíritu de Dios
o a espíritu disfrazado.

Desperté, oí:

Estos espíritus,
su disfraz es engañando.
Cuando la carne se enferma
ya se descubre su engaño.

Cuando llegan sufrimientos,
ya el disfraz se van quitando.

El espíritu que es de Dios
y que de Dios va enseñando,
en el dolor y en el sufrir
más el Dios te va dejando.

Te deja la sencillez
y tú ves lo que es de Dios
o es engaño.

Ya llevan otros Mensajes
estas palabras firmando.

¡Qué lástima que los hombres
tengan esto abandonado,
con sus leyes y su cultura,
con el crimen y el pecado!


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Libro 22 - Investigaciones a la Verdad - Tomo III - C2

miércoles, 10 de enero de 2018

La oración tiene fuerza

En Sueño Profético decían:

Lo que no haga Dios, no puede hacerlo el hombre.

El hombre, cuando lo hace, ya es que Dios se lo concede.

Esto no lo acepta mucho el que Amor de Dios no siente.

El ruego y la oración tienen la fuerza para llevar a los hombres a que hagan este pensar:

“¡Cómo yo he cambiado mi vida, cómo era y cómo soy!”.

Se vio una mujer de rodillas en la puerta de una ermita, pero todo era campo. Para ver alguna casa tenías que echar la mirada lejos. Ya se oyeron estas palabras:

¡Señor, Te pido por los que sufren y de Ti se alejaron!

¡Señor, Te pido por los que viven del Prójimo alejados!

¡Señor, Te pido por el que está pecando y no quisiera pecar porque de Ti se está acordando!

Por mí no me atrevo a pedirte, porque sabes que hice mucho mal al que el bien venía buscando. Bien que era pecado.

Desperté, oí:

Esta estampa que se ha visto y el espíritu ha hablado, la oración que dice en la ermita es la vida que ella había pasado.

Mucho sufrió en la vida y de Dios se retiró, y entonces el sufrir se le agrandó.

El Prójimo le molestaba, que del Prójimo le hablaran, por considerar su vivir peor que lo que pasara.

Se hizo amiga del pecado para quitarse el sufrir. Y no podía quitarse de su pensar: ¡Cuánto sufre Dios por mí!

Una noche vio, dormida, al padre, en la ermita, pedir a Dios por ella, que había muerto hacía años, cuando ella era pequeña.

Ofreció, mientras viviera, ir a pedir en la ermita por el que sufrir a Dios le diera, para que se quitara del pecado.

No se atrevía a entrar en la ermita hasta que al padre otra vez lo viera.

Pero cundió que la oración tenía fuerza.


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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C4

martes, 9 de enero de 2018

Si pudiste quitar sufrir y no lo quitaste, te unes al que está dando el sufrimiento

En Sueño Profético decían:

Debería el hombre montarle guardia y ofrecerle cada uno lo que pudiera al que Dios trae a su Gloria, para que el hombre la Gloria no perdiera.

Debería no dormir tranquilo y que por la calle lo vieran con una señal bien grande de los pies a la cabeza, el que no quitara sufrir al sufrimiento que sabe, que hay sufrir porque el sufrir lo alimentan.

Dijo uno:

Ya está llegando el final,
para que entreguen las cuentas,
de cómo Dios le habla al hombre
y el hombre cómo contesta.

Ya está llegando el final,
igual que cuando vivió
de Hombre en la Tierra,
que luego iban a buscarlo
y ésta era su repuesta:

Yo no te conozco,
y tú no puedes sentarte
con mis Discípulos a la mesa,
porque mis Palabras son
Palabras de Vida Eterna
”.

Desperté, oí:

Va el Mensaje, a que si pudiste quitar sufrir y no lo quitaste, ya te unes al que está dando el sufrimiento.

Dios Hombre se hace Hombre por el hombre. Y el hombre Lo desprecia, Le da martirio y Lo mata.

Dios sabe esto, y no puede sentarlo a su mesa.

Una vez que Lo busca y el pecado deja, ya no le habla del pasado. Lo perdona y lo enseña para que traiga más a su mesa.

Pero al que Lo persigue, lo aparta, y apartado queda.


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Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C5

lunes, 8 de enero de 2018

El Camino

En Sueño Profético decían:

Si estás lleno del Amor de Dios,
puedes ir abriendo puertas
para que oigan su Amor
y se convierta en cadena
esta llamada de Dios.

Los espíritus malignos
no te aconsejan que llames,
y te detienen el brazo
y la lengua para que no hables.

Dijo uno:

Aquí se conoce al lleno de este Amor que el hombre no sabe valorar hasta que no siente Amor y se ofrece a que le manden para que cunda este Amor con fuerza que Dios le mande.

El espíritu del mal te persigue y te pone, en lo claro, oscuridad, y montaña en el llano.

Tiene que haber fortaleza y seguridad en la vida donde no existe materia, para seguir el Camino que no te ponen fronteras.

Desperté, oí:

Este Camino es duro
si mucho tú no lo pasas.

Este Camino es duro
si despides la Esperanza.

Este Camino quisiera
que el hombre no se cansara,
hasta llenar el Camino
y el Amor lo agrandara.

Este Camino lo cierra
el que dice que a Dios ama.

Dios, cuando elige,
ya sabe que el Camino buscó
para cundir su Palabra.

Y la fuerza del querer,
el Camino acorta y allana,
y no te llega obstáculo ni pereza
para cundir sus Palabras.


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Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con EL Padre Eterno - Tomo III - C6

domingo, 7 de enero de 2018

Haz que la Tierra te sirva el tiempo que estés en ella

En Sueño Profético decían:

Si pensaras que ese mundo no es de nadie que veas pisar la tierra, no tendrías ambición por todo lo que ahí se queda.

Si pensaras que en ese mundo, la mayoría está en contra de esta Gloria, siempre tendrías en tu boca: “¡Qué bueno eres Señor!”.

Si pensaras en la muerte, cuando de Aquí lleva Mando para que el cuerpo lo deje, ya le quitarías importancia a aquello que Dios permite que lo practiquen los hombres porque de Dios se retiran. Que este practicar es en las falsas riquezas de la Tierra, que de Dios te alejan. Y le ponen la importancia hasta después que te entierran.       

Dijo uno:

A un espíritu, viviendo seguridad de este Reino, no le quitan la Paz las grandezas que ahí quedan luego. Y el sufrimiento, a Dios se Lo presenta, y Le dice: “Tú sabrás mejor que yo el llevarlo, el achicarlo o el quitarlo. Lo que sí quiero sentir es que de Ti no me retire”.

Desperté, oí:

Cierto que, si piensas que tienes que morir, no deseas nada de siglos que quede en manos de otro.

Esto te quita la Paz y te hace vivir en alboroto.

Hay quien vive preocupado porque su panteón sea un panteón destacado.

Este pensar, jamás lo tendrá uno que a Dios sienta a su lado.
   
Riquezas deseadas y sufrimientos apartándote de Dios, tú vives para la Tierra.

Piensa en los muertos que hubo, y en los que habrá antes de que tú mueras.

Y verás que eso es camino que acaba antes que empieza.

Haz que la Tierra te sirva el tiempo que estés en ella.

Y barre los sufrimientos, aquellos que de Dios te alejan.


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Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C4

miércoles, 3 de enero de 2018

Dios permite, manda y aparta

En Sueño Profético decían:

Ya están viendo los tallos de árbol que creían que estaba muerto. Que el árbol daba su fruto y lo iba repartiendo en los vivos y en los que creían muertos. Unos, fueron enterrados. Y otros, aún no están muertos sus cuerpos, pero a sus espíritus ya los espera este Cielo.

Dijo uno que sigue el Mando de Dios:

Se justifica más lo que es de Dios, por el daño y el desprecio que el hombre le hace al que Dios elige para que hable y enseñe de esta Existencia Divina. Que si coges apuntes en tu espíritu y en tu conciencia, ves actuaciones de Dios de muchas maneras. Esto, si lo sigues, ves a Dios cerca.

Desperté, oí:

Mal que creas que ha hecho el Elegido, es cosa bien hecha.

Dios, cuando manda el Amor que tú has mandado a su Gloria, ya el Mando es suyo, y por el hombre no ha pasado.

Dios, siempre deja una Luz en el Lugar que le da Mando, que quita oscuridad cuando esto quieren taparlo.

Si el Mando que Dios manda, este Mando lo guardaran, ya quedaría al descubierto una mentira guardada, como tantas escondidas que en ese mundo hay guardadas.

Dios permite, manda y aparta. Permite para enseñar. Manda para premiar con su Reino.

Y aparta cuando ofenden o maltratan al Lugar que Él tiene en la Tierra para enseñar de su Reino.


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Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C6

martes, 2 de enero de 2018

No digas que estás lleno de Dios

En Sueño Profético decían:

Si de Dios te sientes lleno, más lleno te falta. Porque el lleno que da Dios, siempre te deja con hambre para que tú siempre Lo oigas, porque te falta el llenarte.
      
Dijo uno:

El espíritu es ansioso para lo que el Cielo mande. Y la alegría y el contento sí duran, pero tienes que ir buscando palabras que te den vida, según el día haya llegado.

Yo, el tiempo que viví con cuerpo, nunca pude estar tranquilo diciendo: “Yo ya estoy lleno de la Palabra de Dios”.

Se juntaban en una esquina de mi pueblo unos que eran más jóvenes que yo, y siempre contaban hechos que sus familiares habían tenido con Dios. Pues yo allí no faltaba, y algo me faltaba el día que no acudía para hablar yo o que me hablaran.

Desperté, oí:

A éstos les oí yo: “No digas que estás lleno de Dios, que entonces no nos juntamos”.

El lleno te retira de querer llenarte.

Pongamos comparación con la comida.

Si te llenas el estomago y te ofrecen comida, tu das gracias con palabras y desprecias la comida.

Es mejor que siempre tengas hambre de la Palabra de Dios.

Y nunca darás desprecio a lo que vaya de Dios. 


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Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C4

lunes, 1 de enero de 2018

Lumbre Divina

En Sueño Profético decían:

Si tienes Amor de Dios por dentro,
jamás quedará en secreto,
y no te importará que sepan
aquello que acampa en ti,
que unas veces es huracán
y otras veces es calma en mar.

Que esta calma dura poco,
porque las olas
también sienten como tú,
y ya forman alboroto,
queriendo subir al Cielo,
para decirle:

“Señor, yo ya no aguanto silencio,
y quiero que Tú me mandes
como le mandas a los cuerpos.
Pero el Amor en los cuerpos
es Fuego,
un Fuego, que de quererlo apagar,
más Fuerza coge este Fuego”.

Yo no podía comprender:
querer a Dios,
y que nadie lo notara.

Yo era agua, en boca,
hirviendo,
que no podía tragarla.

Era algo que tenía que salir,
porque dentro de mí estaba.

Era aquello que yo tanto había pedido
en mis noches desveladas
a este Dios que busqué
después de haber sido mala,
¡porque mal tuve que hacer…!

Pero Dios sabía mis faltas,
que luego yo remedié
cuando me salía el Fuego
para Lumbres encender.

Es lucha entre dos razones,
Lumbre y llanto a la vez,
pero podía la Lumbre
y silencio no guardé.

Desperté, oí:

Yo no podía vivir
sin sentirme estar quemada.

De esta Lumbre que mi Dios
contestaba a mis palabras.

Yo veía cementerio
en las casas
que este Nombre no nombraban.

El que me hacía más la contra,
más lejos de Dios estaba.

El que me decía:
¡Teresa, no me cansan tus palabras;
tengo prisa y me paro;
tengo hambre y se me quitan las ganas!
Éste tenía frío
y Lumbre Divina buscaba.

Yo quería encarcelar
en esta Cárcel sin llave
y con llamas.

La llave ya no servía,
ni la Lumbre te quemaba,
y cada día más subían
en mí las Llamas.

TERESA DE ÁVILA


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Libro 26 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo III - C6