viernes, 20 de octubre de 2017

Si eres bueno de Dios, no juzgas

En Sueño Profético decían:

Para juzgar al malo,
tienes tú que ser bueno,
y cuando tú seas bueno,
ya no te atreves a juzgarlo.

Hay malos que desean a los buenos,
pero buenos sin juzgarlos.
Que éstos son los que a Dios sirven
para quitar del pecado.

El pecado perseguido,
queda sucio y olvidado.

Igual que se siega el trigo,
debía segarse el pecado.
Y el mundo sería granero
de buen trigo ya sembrado.

Es el hombre el que le deja
el crecimiento al pecado,
sin pensar que Dios ya premia
al que vuelva al rebaño.
De los corderos que se fueron,
la hierba, la roca y el Cielo,
su balar están oyendo.

Dijo uno:

Yo oí mucho las palabras de Agustín,
y llegué yo solo a cambiar
mi forma de pensar y mi vivir.

Cuando cambié me di cuenta
de que había sido hombre malo.

Mi Perdón no lo pedí
cuando lo quería el pecado,
pero a este gran Agustín,
fue oírlo
y sentirme avergonzado.

Desperté, oí:

Iba buscando al que estaba pecando, con más ganas que se buscan las monedas.

Te ponía muchos ejemplos, con los buenos y con los malos.

No defendía a los malos, pero pedía a Dios por ellos.

No se atrevía a juzgar cuando le decían:

“Agustín, esto te voy a preguntar”.

Más veces le vieron cara de tristeza, que contestaba a las preguntas que le oían palabras.

¡Qué verdad lleva esta Fuerza, que si eres bueno de Dios, no juzgas y cundes lo bueno que Dios te hace que sientas!

Por mucho que sepa el hombre, le hace falta esta Enseñanza.

AGUSTÍN DE MÓNICA



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Libro 26 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo III - C4

jueves, 19 de octubre de 2017

Amor con Confianza

En Sueño Profético decían:

Confianza en Dios,
renta segura.

La Confianza en Dios da,
porque llega tu súplica.

La Confianza ya abre
sin llave la cerradura.

Hay quien tiene confianza,
pero le pone medida,
y ya no es la Confianza
que Dios quiere que tú vivas.

Dijo uno:

Dios quiere que tú te entregues
haciendo lo que Él te diga.
Pero si el Mando no cumples,
Confianza te retira.

A Dios tienes que entregarte
a sabiendas de que es Presente,
que te oye y que te mira,
y en esta Presencia,
ya tu súplica es oída.

Si piensas este pensar,
ya pides con alegría.

También haz por pensar esto:

Si Él llama
y busca siempre para dar,
qué hará con el que Lo siga
y ponga su Confianza
como bálsamo en herida.

Desperté, oí:

No hay quien ame a Dios,
ponga en Él su Confianza
y Dios no le dé respuesta.

Pero hay pocos que amen
y reciban con alegría
la respuesta que Dios manda.

Que mayoría de veces
no se entiende la respuesta
que Dios manda.

Pero si sigues pidiendo con Confianza,
Dios te mandará aceptación
y no retirarás Confianza.

La falta de Confianza
te transforma la visión
y ya ves fuera de la Confianza.

Al que siente Amor por dentro,
siempre le ves alegría
en lo que Le está pidiendo.

Que esta alegría no falta
si piensas:
“Él me está viendo,
y ¿quién me va a comprender
cómo yo Le estoy pidiendo?”.


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Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C6

miércoles, 18 de octubre de 2017

Si no cumples la Ley de Dios, no puedes ser hombre bueno

En Sueño Profético decían:

No puedes ser bueno si no cumples la Ley de Dios. Y no puedes querer palabras ni hechos malos si estás con Dios.

Dijo uno:

Esto es lumbre y agua; hierro y madera; herrero haciendo formas con grandes golpes y panadero y alfarero que con cuido meten en el horno el trabajo, para que no se deforme, el tiempo que allí han dado.

Pues más diferencia tiene el que está con Dios en todos sus actos. Y esto es lo difícil si no estás con Dios: el poder imitarlo. Tienes que compadecer al que otro ya ha tirado, y retirarte de aquel que otros tienen por santo, porque le ves actuaciones de espíritus envenenados.

Desperté, oí:

Ponían en la Gloria grandes comparaciones, y tú ya veías la diferencia de uno que está viviendo Palabras o Amor de Dios, a uno que vive por su cuenta, que pone y quita según a él le convenga.

Si estás con Dios no haces sacrificio, no haces esfuerzos.

Tú Le pides fuerzas y haces normal lo que otro no pueda porque le falta el amar.

Hace falta saber poco para pensar y razonar que si no cumples la Ley de Dios, no puedes ser hombre bueno.

Como tampoco puedes ejercer hechos de pecado ni diabólicos y estar al servicio de la Palabra de Dios.

Tu presencia tiene que ser destacada antes que palabras diga tu lengua.

Jesús dice a los Discípulos:

Que os conozcan primero por la acción, y después poned las palabras”.

“La palabra puede ser de un fariseo. La acción no la hace el que mi Reino no ama, ni el que no Me busca porque no quiere mi Presencia en la Tierra
”.


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Libro 28 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo V - C2

martes, 17 de octubre de 2017

Es cobarde pedir cuentas

En Sueño Profético decían:

Le exige más a Dios
el que menos ama.

El que ama más,
nunca pide cuentas,
y nunca compara su vida
con la que otro tenga.

Él sigue el camino y sigue la cuesta.
Lo que sí lleva siempre en su pensar,
es de Dios la Presencia,
y oye palabras que vida le dejan.

Dijo uno:

Es que no es vivir,
vivir sólo pensando en la Tierra,
deseando cosas para distraerte
de esta Vida Eterna.

Así no se puede vivir,
porque ya la Tierra no te soltará,
y siempre estarás
pidiéndole a Dios cuentas.

Desperté, oí:

Cierto que el que ama a Dios,
nunca pide para que a Dios ofendan.

Olvida el pasado,
y vive el presente
siempre en Dios pensando.

Tiene confianza
y pide sin miedo.

Porque nunca dijo:

Esto que me pasa,
¿por qué lo consiente
el Dueño de todo?

Y otros que son malos,
que ofenden a Dios,
viven la grandeza.

Con este pensar,
ya está ofendiendo
su Voluntad o su Permitir,
y no puedes
sentir su Presencia.   

Presencia que te hace vivir
los sufrimientos que ahí te llegan.

¡Es cobarde pedir cuentas
al que te deja la vida
para que Lo quieras
o no Lo quieras!

Esta palabra “cobarde”,
el hombre, tal vez no entienda.

Pero si piensas lo que es Dios,
es cobarde pedir cuentas.


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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C4

lunes, 16 de octubre de 2017

Romper las Leyes de Dios, no hay pecado que lo supere

En Sueño Profético hablaban de las Leyes de Dios y de las leyes del hombre:

Si cumples las de Dios, cómo llamar y pronunciar este Nombre.

Romper las Leyes de Dios, no hay pecado que lo supere.

No se ha conocido un caso que después de que el cuerpo esté hecho hombre o mujer, un pedazo de su cuerpo se lo arranque porque no lo vea bien, por feo o por molesto.

Unas piernas que estén sanas, pero que se vean torcidas, manden que se corten y pongan unas bonitas. O unos ojos feos o chicos, arrancarlos de su sitio y preferir estar ciego antes de tener esos ojos feos o chicos.

La boca que el cuerpo tiene, si la quieres grande o chica, agrandarla con terreno de la cara, si era chica; y si era boca grande, con unos puntos achicarla para que quede bonita.

Hay orejas que afean cara y cabeza, y que el hombre le pone risa. Ninguno intenta buscar a alguien que las recorte, que sepa de cirugía.

Ya se ha dicho algo del cuerpo. Ahora se va a nombrar al hijo:

¿Quién lo desprecia y lo cambia por otro niño más guapo, más sano o más quietecito? Y luego, cuando ya sea hombre, pidas a Dios que se muera porque no sientas nada por él y a ti beneficio no te deje.

Todo lo nombrado es tu carne: Creación de Dios.

Pues si la carne unida es Palabra de Dios, no puede el hombre romper esa carne, porque va en contra de la Ley de Dios.

Desperté, oí:

Ponían comparaciones con la carne unida, para muchas páginas llenar.

Y que el hombre no pudiera ni una palabra quitar.

La carne unida, romperla, es querer quitar aquello que Dios ya une, porque tú a Dios pides esta unión.

El que no la pida, no cree en Dios.

Va el Mensaje a que nadie corta un pedazo de su carne porque no le guste o porque se canse.

Cuando cortas un pedazo de tu cuerpo es porque tu vida puede acabarse.

Y esto sí es Palabra de Dios.

Él curó al paralítico. Y al leproso, la carne limpia dejó.


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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C5

domingo, 15 de octubre de 2017

El espíritu se enferma por pecado o sufrimiento

En Sueño Profético hablaban del sufrimiento. Decían:

Hay sufrimientos tan grandes, que al oírlos y al pensarlos, tú también ya estás sufriendo. Que estos sufrimientos son los que no son del cuerpo.

Pongamos comparación:

Los sufrimientos del cuerpo, si son dolencias de la carne, admiten el medicamento.

La enfermedad del espíritu, a veces tiene remedio, pero el hombre no busca lo que podría curarlo, que es la Enseñanza del Cielo.

Dijo uno:

Yo, cuando viví con cuerpo, tuve un gran amigo que iban muchos a buscarlo y él les daba la receta para curar el espíritu. Siempre tenía estas palabras como receta con garantía que curaban:

“Ten la Presencia de Dios en el sufrir y en la alegría. En el sufrir te notarás la mejoría cuando mires al Cielo y a Dios Le pidas. Y otras veces llegará curación antes de que veas herida”.  

Desperté, oí:

Hablaban,
que a la enfermedad del espíritu
no le llegaba el medicamento.

Le llegaba la Palabra
que Dios mandaba del Cielo.

Que Palabra con acción
era su Medicamento.

Este hombre alborotó
a más de la mitad del pueblo.

Su receta era
hacer lo de Dios lo primero.

Decía:

“Alegría sin Dios:
fiesta de Infierno”.

“Alegría con Dios:
Gloria pisando suelo”.

“Si tu espíritu se enferma,
es Dios su Medicamento”.

“Y si la carne se rompe,
pon a Dios y luego al médico”.

“El bastón no es lo que anda,
es que ayuda a que ande el cuerpo”.

Este hombre curó a muchos
sin medicina y sin médico.

El espíritu se enferma
por pecado o sufrimiento.


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Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C2

sábado, 14 de octubre de 2017

Doble Esperanza

En Sueño Profético decían:

Disfruta, el que no ama a Dios, al ver sufrir al que a Dios ama. Disfruta porque ya cree que de Dios se aparta. Y no sabe que, sufrimiento donde hay Amor a Dios, da doble Enseñanza, porque va creciendo ya doble Esperanza.

El sufrimiento te aparta de Dios según con quien vivas, según con quien trates, aunque tú te creas que ésos a Dios aman.

Dijo uno:

Éste es un consejo
que en la Gloria mandan:
Si vieras que alguien,
en el sufrimiento,
quisiera apartarte de Dios,
con palabras ponle el apellido:

“Satanás te llamas”.

Yo quedo con Dios,
que oigo su llamada.
Siempre, si Tú quieres,
tienes mi compaña.

Desperté, oí:

Divinas Palabras,
que no son vendidas,
y menos, compradas.

Divinas Palabras,
que todo el que quiere,
puede practicarlas.

Y ya no le ofrecen
palabras satánicas.

Que son tentadoras,
para que tu espíritu
no oiga llamada.

Ponle al sufrimiento,
doble la Esperanza.
Y verás que huyen
los que a Dios no aman.


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Libro 24 - Dios No Quiere Permite - Tomo IV - C5

viernes, 13 de octubre de 2017

El arrepentimiento busca a Dios

En Sueño Profético decían:

Si no hubiera Dios, no habría arrepentimiento. El arrepentimiento busca a Dios. El arrepentimiento no descansa hasta que siente el Perdón. Arrepentimiento vivido, no hay sufrimiento mayor, no te creen ya palabras, y si das explicación, es difícil que comprendan los que no aman a Dios, aunque por buenos se tengan.

No hay sufrimiento mayor, que te veas en el pecado y pienses: “soy pecador”. Aquí es cuando quisieras morir, o vivir más tiempo para poderte curar con un gran arrepentimiento.

Pero cómo explicar aquel mal tan grande hecho. Ya, cuando llega la fuerza de un Dios que olvida y perdona, no te importa que te miren o que todo tu pasado lo agranden o te lo achiquen. Lo que te pone sin vida es haber ofendido al Cielo, haber vivido la fiebre de espíritus del Infierno.

Yo nunca creí sentir aquella contestación que Dios me mandó del Cielo.

Desperté, oí:

Si mucho se publicara,
pecado, arrepentimiento y Perdón,
por fuerza cambiaría el hombre.

Recordando el pecado
y poniéndolo en letrero
habría menos hombres malos.

Y al remordimiento,
enseñar a llamarlo,
pensando:

¿Por qué hice esto mal?
¿Por qué de este mal no me aparto?

Esto te hará mirar al Cielo
y algo has de notar
que del mal te va quitando.

Cuando sientas esta lucha,
ya Dios está perdonando.

AGUSTÍN DE MÓNICA


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Libro 26 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo III - C2

jueves, 12 de octubre de 2017

El espíritu enfermo no siente la Caridad

En Sueño Profético hablaban de la enfermedad de la carne y de la enfermedad del espíritu. Decían palabras y diagnósticos para la curación del espíritu, fácil de hacer, y difícil si te retirabas de Dios. Contaban más enfermos de espíritu en los cultos de letras, que en los hombres que vivieron siglos pasados sin utilizar pluma ni cuaderno.

Dijo uno:

El adelanto del hombre no es adelanto si primero no va Paz y Caridad, que esto sale del espíritu. La enfermedad del espíritu hace varias actuaciones que el que no ama a Dios no puede conocerlas, y ya, a los que la tienen, les dan el nombre de enfermos mentales. Que si pudieran hacer un estudio dentro de la cabeza, verían cada movimiento en un sitio, nada roto ni enfermo. Pero al no amar a Dios, no entienden la enfermedad del espíritu.

El espíritu enfermo no siente la Caridad. El espíritu enfermo es el que hace el crimen y defiende la violencia.

El espíritu enfermo ve normal que existan las guerras, y no respeta las Palabras que Dios Hombre dejó en la Tierra: “Mi Paz os doy, mi Paz os dejo”.

Desperté, oí:

Se han dicho unas enfermedades del espíritu, pero no todas.

En el sufrimiento, si no te acercas mucho a Dios, tú mismo te enfermas y ya tus actuaciones no son normales.

Y al no ser normales, dicen: enfermo mental.

Enfermo para no seguir a Dios, y sano para Satanás.

Que ya verá la forma de agrandar la enfermedad.

Cuando ya están a su mando, ya no son enfermos de espíritu.

Son demonios buscando a otros para llevarlos a condenarse.

Una cosa es enfermo de espíritu y otra cosa es estar al servicio de Satanás.

El enfermo de espíritu puede llegar a pecar.

Pero el diabólico es que busca para llevar a hacer el mal.


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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C2

miércoles, 11 de octubre de 2017

Lleva a Dios por dentro

En Sueño Profético decían:

No hay mejor justificante que justifique quién eres, que el que vayas dejando Paz en el sitio que llegues, y que en todas tus palabras salga este Nombre:

Dios verá.
Dios dispone.
Dios da fuerzas.
Dios es refugio del hombre.
Dios, Tasador Divino.
Dios, Vida en el hombre.

Dijo uno:

Luego, estas frases tienen muchos nombres. Pongamos:

Sea lo que Dios quiera.
Con Dios puedes con todo.
Dios no deja al que quiere que Dios esté con Él.
No juzgues si no quieres ser juzgado.
Sin Dios no hay alegría.
Sin Dios, lo que está en contra de Dios, el hombre no lo ve malo.

Desperté, oí:

Nombraban mucho el nombre de Dios. Y comparaban:

Hombre sin Dios,
con hombre con Dios por dentro.

El hombre que dentro de su carne lleva a Dios,
su cuerpo no puede ocultarlo.

Este cuerpo da Paz
o forma intranquilidad
donde a Dios no están amando.

Si a Dios Lo llevas por dentro,
este Dios hará Presencia
en largo o corto tiempo.

Si no sientes a Dios por dentro,
aunque ahí te vean andar,
tú vives vida de muerto.

Llámale Vida a la vida,
si sientes a Dios por dentro.


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Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C8

martes, 10 de octubre de 2017

Una cosa es ser bueno y otra cosa es llevar este Mando

En Sueño Profético decían:

Donde Dios da sus Palabras, el que quiere ver verdad, siempre verá algo que no sea de la Tierra.

Al que Dios le da sus Palabras, los que con él tienen contacto, siempre algo les deja. Pero son pocos los que ven lo de Dios, lo que el Elegido les deja.

Dijo uno:

Al hombre le entra ira cuando ve que Dios, normal, le da al espíritu y materia.

Al espíritu le para el mal camino que coge, que puede perder la Gloria. Y al cuerpo le para muchas veces enfermedad o dolencias. Esto lo notará el que más crea en el Poder de Dios, el que no tenga sitio en su espíritu para los espíritus diabólicos. El que les guarde sitio, estos espíritus ya no lo dejarán, y verá lo que ellos quieran.

El Elegido, su misión es caminar y llevar lo que Dios en él deja.

Desperté, oí:

Se nota que lleva Mando
el que Dios trae a su Gloria.
Se nota entre los malos
que por buenos se presentan.

Y se nota entre los buenos
que no pierden la Gloria.

Éstos son buenos,
pero no tienen Mando
ni conocen reacciones
que da el Espíritu Santo.  

Una cosa es ser bueno
y otra cosa es llevar este Mando.

Mando que el hombre no cree
cuando no busca este Mando.

Que tú descanso sea corto,
para que se alargue este Mando.

Que el que lo ve, dice Amen,
y se siente fracasado.


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Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C4

lunes, 9 de octubre de 2017

Cuando tú ves la Verdad, lo de la Tierra te sobra

En Sueño Profético decían:

Si te falta Amor a Dios,
confundes al ave con las nubes,
y las nubes con el ave.

Si te falta Amor a Dios,
hazte tú mismo un examen
y aparta lo que te retira
de estos Mensajes.

Si te falta Amor a Dios,
nadie mejor que tú lo sabe,
porque a todo le quitarás
la grandeza que esto tiene.

Dijo uno:

Cuando tú ves la Verdad,
lo de la Tierra te sobra
y haces tu entrega total,
igual por dentro que por fuera.

Que este “por fuera”
es testamento que das
de la manera que piensas
y actúas en tu caminar.

Esto no puede estar oculto
si tu entrega es total.

Casi todo lo de la Tierra,
si quiere,
el hombre lo puede tapar.

El seguir a Dios y ofrecerte a servirlo,
esto no lo puedes ocultar.

Que aquí vienen sufrimientos
porque te persigue
el espíritu del mal,
y te cambia los caminos
poniendo más fácil el pasar,
y con muchas más ganancias.

Pero esto es engaño diabólico
para ensuciar
los Caminos de la Gran Verdad.

Desperté, oí:

El que quiera hacer aquí fracaso,
el fracaso se lo hace él,
sin poder taparlo.

¡Qué cierto que si falta Amor,
no sale bien altura ni peso!

Y lo que vayas a hacer bien,
te saldrá mal hecho.

Si te ofreces a Dios
y eres fiel en los hechos,
procura que todos vean
intachable tu comportamiento.

Lo que el hombre hace mal,
no lo ven tan mal
como el que a Dios le está sirviendo.


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Libro 31 - Te Habla El Profeta - Tomo IV - C6

domingo, 8 de octubre de 2017

Caridad, poniendo a Dios, es medicamento único

En Sueño Profético hablaban de temas diferentes unos de otros, pero todos eran de Enseñanza. La Caridad como título de libro se nombraba. Decían, que la Caridad practicada con Amor a Dios, a Dios llegaba y al pecado ahuyentaba. Si no era hecha por Amor a Dios podía llegar pecado, bien por cobrar o por juzgar la Caridad que habías dado.

Otro tema era la enfermedad del espíritu por sufrimiento, y ya, el espíritu no tenía poder para el cuerpo y era cuando daban diagnósticos con cuerpo sano pero enfermo. Esto, ayudando al sufrimiento, sirve de medicamento y puede quedar sano el espíritu y a Dios llamarlo, y ya, Dios queda de consejero tuyo. Para que todo lo hagas bien hecho y no te enferme el espíritu el sufrimiento, tienes que no dejar el Camino de Dios y no coger consejo del que no cree o del que cree y no ama, aunque lo veas con las rodillas en el suelo y en el Cielo la mirada. Esto, si no practican los Mandamientos, su consejo es poner enfermo el espíritu, pero no por sufrimiento, es enfermo por coger consejo de espíritus que persiguen el puro Evangelio. Luego está el pecado que su espíritu lleva y trae palabras y acción del Infierno. Este espíritu tienes que apartarte de él porque su fuerza tiene fuerza cuando ve que para Dios tienes desprecio.

Desperté, oí:

Coge el libro en tu memoria
con el título
que ya le han puesto en la Gloria.

“Caridad al caído,
caridad al enfermo de espíritu
por los sufrimientos que tiene
o que ha tenido”.

Para que tenga a Dios presente,
primero en pedirle
para que no enferme,
y después seguirlo
para que le mande a ir curando
esta enfermedad de espíritu
que pocos, pocos, creen,
por no coger el libro
en su memoria con este título:

“Caridad, poniendo a Dios,
es medicamento único”.

Por falta de Caridad
aumenta esta enfermedad
contagiosa en todo el mundo.

Ponen avance
de sabiduría al cuerpo,
y abandono al espíritu.

Carruaje que mucho adornas
y no te ocupas de las ruedas mirarle.

Que si las ruedas hablaran,
no sabrías qué contestarles.


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Libro 32 - La Palabra del Creador - Tomo III - C4

sábado, 7 de octubre de 2017

Dios no aceptará lo que no tiene mandado

En Sueño Profético hablaban de vivir sin mirar al Cielo, de querer mandarle a Dios por tu cargo o tu dinero, de querer poner la Tierra Aquí, donde sólo es Cielo, donde está Sabiduría Eterna y Poder para acabar con el mundo y sus inventos.

Dijo uno:

Hasta que el hombre no invente algo para que no muera el cuerpo y sea eterno como el espíritu… ¿Qué será de sus inventos hasta que no tape el Sol y a su mando moje el campo?

¿Qué será de su invento, hasta que no nazca el niño y en el momento no lo vea corriendo?

¿Qué será de su invento cuando vea que al cuerpo lo para la vejez y a los 80 lo veas como a los 20 o a los 23? Aquí sí puede empezar el invento del hombre.

Desperté, oí:

Mayoría de los inventos
son para negar la Gloria
y retirarte de Dios.

Y si piensas en la cultura,
es querer que viva el hombre
teniendo lo deseado.

Cambiando los pies por la cabeza,
y en la cabeza
colocando los zapatos.

Llama invento,
a vivir sabiendo
que en esa vida estás de paso.

Y que Dios no aceptará
lo que no tiene mandado.

El hombre vive esa vida
como jinete en caballo desbocado.

Hasta que no vaya a pie,
su invento será “fracasado”.


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Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C5

viernes, 6 de octubre de 2017

La Paz de tu espíritu

En Sueño Profético enseñaban cómo transmitir la Paz de tu espíritu o la rebeldía. Decían:

La Paz sale de las buenas obras, en acción, en palabras o del pensamiento. Esto, hecho por Dios, Él lo firma y ya lo estás viendo. Si es en acción, es normal lo recibido cogerlo, porque va de Dios. Si salen palabras, vas apacentando como el pastor hace en el rebaño. Ya, tu pensamiento no puede retener pensamientos malos, y antes de que lleguen, ya los estás parando, pidiéndole a Dios que cambie por buenos los pensamientos malos. De aquí sale Paz.

La rebeldía contagia y quita valor a lo bien hecho, y ya da intranquilidad y dureza al sentimiento, y ves crecer la maldad alborotando tu cuerpo, y no puedes sentir Paz ni arreglar nada que con Paz tendría arreglo.

Desperté, oí:

Ponían en la Gloria muchas comparaciones de un espíritu con Paz a un espíritu rebelde.

El que te dé la Paz, no puede ser rebelde.

El que su acción es normal en vestir al desnudo, darle al hambriento comida y levantar al caído, éste da Paz.

El rebelde no puede vivir con Paz y alborota donde llega, aunque palabras no oigas.

Es maldad entregada con rebeldía, que a Dios no puedes llevar y la Paz se te retira.

Si quieres que en tu espíritu viva la Paz, dale el alimento del Cielo, que es cumplir este Mandar.

Y hacerlo con el amor que al niño enseñas a andar.

Entonces, el que recibe a Dios, las gracias Le da.


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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C1

jueves, 5 de octubre de 2017

El pecado no tiene reforma por Dios

En Sueño Profético hablaban del hombre, de cómo estaba en contra de la Palabra de Dios, del envenenamiento que tenía con abrirle las puertas al pecado, con las palabras: “Eso no es malo. Los tiempos han cambiado”.

Dijo uno con el Mando de Dios:

El hombre quiere pasar la Frontera Divina con el pasaporte del Diablo. Todo el que tiene este pensar, está de Dios apartado.

El pecado no tiene reforma por Dios. Si la reforma es del hombre, es más pecado.

El hombre, constantemente, está desafiando a Dios. Y Dios, a veces, le deja la tierra para que cada uno la labre a su manera.

El hombre Le pide a Dios que Dios responda con su Poder y su Mando. Pero esto sería que el mundo desapareciera.

El hombre quiere, en los pies, poner el sombrero, y en la cabeza los zapatos. Si esto te pones a pensarlo, no verás mayor fracaso. Ni los zapatos quedarán quietos, ni el sombrero te acortará los pasos. Pues más imposible es el adelanto quitando la Palabra de Dios y premiando el pecado.

Desperté, oí:

Tiene que ser horroroso vivir donde practiquen pecado, si tú a Dios quieres seguirlo.

Pecado que no le llaman pecado, que a esto le llaman forma de vivir.

Guerra, cañón y disparo, son para matar al hombre, y esto es grande pecado.

Al cuerpo sin ropa tienen que seguirlo espíritus que no son de Gloria.

¡Es lástima que los hombres, con títulos de cultura, no reformen lo que viven en contra de la Gloria!

El pecado tiene fuerza por el alimento que le echan los que no lo ven pecado.


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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C5

miércoles, 4 de octubre de 2017

Hombre bueno y hombre malo

En Sueño Profético decían:

Los buenos son muchas veces culpables de que los malos no dejen de ser malos.

Los buenos, si fueran buenos, algo bueno irían dejando cuando a los malos siguieran para ir del mal quitando.

Los buenos, si a Dios llamaran pidiendo ayuda para quitar del pecado, ya Dios contestaría, porque Dios bajó a la Tierra para enseñar cómo vivir sin pecado y buscar al que estaba pecando, que esto escandalizó al que no creía tener pecado, al que se creía bueno.

El bueno, para ser bueno, tiene que recibir la injusticia sin devolverla, si quiere decir: “yo soy cristiano y sigo la Doctrina de Cristo”.

El bueno, si es bueno, mejor sabe el malo que es bueno. Y en este saber, puede dejar de ser malo.

Dijo uno:

No hay fuerza mayor que con el mal se enfrente, que el bien, pero éste hecho por Dios. Si el hombre bueno así respondiera, se acabaría lo malo, por fuerza.

Desperté, oí:

Se ha nombrado
hombre bueno y hombre malo.

Pero en estos malos,
no entra el criminal
ni el espíritu diabólico
que está al servicio de Satanás.

Son buenos y malos,
pero viven juntos
en sus faenas y en sus trabajos.

Los buenos nombran a Dios
y no enseñan a los malos
ni en palabras ni en acción.

Y en vez de creer lo bueno,
se va aumentando lo malo.

Porque los buenos no ejercen
lo que Dios tiene mandado.

El que es bueno y ejerce
lo que Dios tiene mandado,
no se cansa de hacer el bien
con el que ve que va
por el camino equivocado,
hasta que lo hace volver
con palabras y buen trato.

Los malos se ayudan más a lo malo,
que los buenos, siendo buenos,
y algunos llamándose santos.

Son los buenos los culpables
de que haya tantos malos.


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Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C3

martes, 3 de octubre de 2017

Si yo estoy aquí de paso, yo voy a hacer como el ave

En Sueño Profético decían:

Para servir a Dios tienes que amarlo mucho. Pero por mucho que Lo ames, aún te faltarán puntos para amar como Él te ama. Por esto, el que Dios elige, siempre siente hambre de cumplir sus Palabras y de buscar a otros para que más sientan esta hambre.

Dijo uno:

Es curioso, si te pones a seguir al hombre en todos sus actos, cómo cumple lo del hombre, con qué agrado, qué constancia, y cómo le deja el sitio si tiene algún cargo o necesita pedirle para vivir a otra altura. Que luego, él mismo se ve amarrado, y entonces culpa a Dios, y a Dios pone en sus labios.

Ya se ha dicho muchas veces que esa vida es vida de paso, camino que lleva el espíritu, que el cuerpo tiene que pasarlo.

Desperté, oí:

Para servir a Dios
tienes que amarlo mucho.

Porque luego encontrarás
pocos que Lo amen.

Y estos pocos, lucharán
con los muchos que les moleste
que de Dios hablen.

Si estos pocos dicen:
“yo ya hago bastante”,
se han quedado satisfechos
y no contagian el hambre. 

Y ya a Dios no sirven
en el servir que vale.

El hombre tiene que pensar
que donde él vive,
otros vivieron antes.

Que donde el pisa,
otros pisaron antes.

Que de lo que él se dice dueño,
otros fueron dueños antes.

Ese camino, sin Dios,
te da muchas preocupaciones.

Que, con Dios,
es vista en vuelo de ave.

Y Él te da contestación
para que pienses:
“Si yo estoy aquí de paso,
yo voy a hacer como el ave”.

Confiar en que mi vuelo
suba o baje.

Que es la vida
que hace el ave.

Hasta que mi cuerpo quede
en la tierra enterrado,
como los que han muerto antes.

Si haces esta meditación,
tendrás siempre hambre de Dios.


***

Libro 31 - Te Habla el Profeta - Tomo IV - C5

lunes, 2 de octubre de 2017

Dale a Dios todo tu Amor

En Sueño Profético decían:

¡Cuánto mal puede hacer los espíritus que su mando sale del Infierno! En uno sitios engañando. En otros, todos pueden ver que es mando en contra de Dios, mando diabólico. Un mando que empieza engañando, y otras veces tú le has dado cabida por no obedecer las Palabras que Dios dijo y hoy sigue diciendo para que el hombre piense y viva cómo no perder el Cielo.

Dijo uno con el Mando de Dios:

Si esto no fuera dicho con el Mando de Dios, no habría fuerzas humanas que este Camino siguieran. Todo es cortar caminos por no creer en esta Existencia. Que de Aquí sale la Vida para todo el que la quiera. Pero no la temporal, que acaba antes que empieza, aunque los 90 vivas. 

Desperté, oí:

¡Qué trabajo le cuesta al hombre
vivir esa corta vida
y darle preferencia a ésta, Eterna!

Pero le cuesta más trabajo
creer que los espíritus que no son de Dios
tienen fuerza para retirar de Dios,
si tú a la Libertad le abres las puertas.

Pero la Fuerza de Dios,
al hierro lo hace manteca.

A la cultura le hace se incline
ante lo que el Elegido hable
cuando lleve estas palabras:

“No soy yo,
es Dios el que me da estos Mensajes,
y quiere que sean cundidos
sin secretos para nadie”.

Que esto da sufrimiento
por querer que todos a Dios amen.

Que amando sin medida,
los espíritus del mal
ya no caben en tu espíritu y se retiran.

Dale a Dios todo tu Amor
y con esto los retiras.

Pero para comprenderlo
tienes que creer en esta Vida.


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Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C4

domingo, 1 de octubre de 2017

La fuerza del Amor a Dios

En Sueño Profético decía Teresa de Ávila:

El Amor a Dios
es un “veneno” que da Vida,
te resucita y no mata.

El Amor a Dios
es Locura que te centra en su Camino
y te llega Paz y Calma.

El Amor a Dios
es algo que destaca,
y ya algo ven en ti
antes de decir palabras.

El Amor a Dios
da tristeza cuando falta.

Este Amor quita la sed
de lo que hay en la Tierra
que no se puede beber
y que al pecado te lleva.

Este Amor, tiene tal fuerza,
que si se llena tu espíritu,
te lo descubre tu lengua.

Desperté, oí:

Por muchos nombres que dé
al Amor que de Dios llega,
no me sale el sentir
que yo sentía en la Tierra.

Yo le llamaba Veneno,
Lumbre o Vendaval que te lleva.
Y me pasaba las noches
pensando donde llevar
el Veneno y la Lumbre
en mis palabras,
y ya les llegaba el Huracán
despegándolos de aquello
que no querían dejar.

Yo le pedía a mi Señor
que nunca el silencio me llegara
cuando tuviera que decir
esto que a mí me pasaba.

No me importaba
el que abría la puerta,
o el que a abrirla mandaban;
el que le mandaba a los caballos
para que del coche tiraran,
o el que llevaba dos hombres
para darles el sombrero
porque a su servicio estaban.

¡Ay Señor, Tú bien lo sabes
cuando anduve pies en Tierra,
que por no callar oía:
¡Es la loca de Teresa!

¡Ay Locura de mi Dios,
que al que la pide le llega
con la fuerza de un ciclón,
que el hombre jamás ya llega!

No hace falta mi nombre,
pero yo dicto
con el Mando del Cielo: Teresa

TERESA DE ÁVILA


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Libro 26 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo III - C3