miércoles, 20 de noviembre de 2019

El creer y amar a Dios

En Sueño Profético decían:

A más desprecios te den en la Tierra, más te defenderá el Cielo haciendo grandes prodigios: unos, viéndolos; y otros, sin saberlos.

Porque el desprecio es a Dios, en la forma que esté hecho. Por eso hay quien recibe, por medio de este contacto, grandes favores del Cielo. Que luego los olvidaron, y los favores se fueron.

¡Todo es obra de Dios, sin querer el hombre comprenderlo!  

Dijo uno:

Lo que sí es bien seguro, es que el trato que des al Elegido va marcando puntuación en el cuadro de este Cielo. Que antes de que lo pienses, tienes que venir a verlo.

Si la puntuación es mala, fuiste tú el que mandaste desconfianza y despreció. Si la puntuación es buena, fue Amor, Confianza y Obediencia lo que las notas subieron.

Pero todo lo que hiciste, pasó por el Instrumento, cuando era para enseñar. Cuando es para el espíritu: recibe, pero no puede explicar. En la línea de Enseñanza podría perjudicar. Aquí el reverso tiene que llevar: hablar y explicar y poner punto en todas las equivocaciones que tiene el hombre.

Hay hombres que fueron roca, y al oír el Mensaje, la ola rompió la roca.

Desperté, oí:

Y reciben los favores,
al espíritu, primero,
y se los pasan a la carne.

Y van haciendo a hombres buenos.

Pero tienen que creer
que Esto viene del Cielo.

Si creen que es de la Tierra,
lo esconden y le dan silencio.

Y les molesta que otro busque
y quiera al Instrumento.

Hay quien recibió favores
y castigo está pidiendo.

El espíritu que es limpio,
ve bien lo que manda el Instrumento.

Y el no cumplirlo lo cubre
con traje de remordimiento.

Que de no cumplirlo
fueron culpables
otros espíritus y otros cuerpos.

El creer y amar a Dios,
los hechos lo van diciendo.


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Libro 19 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo III - C2

martes, 19 de noviembre de 2019

No se sabe lo de Dios, hasta que Dios te lo aclara

En Sueño Profético vi a un hombre joven protestando de la vida. Otro iba con él, que cuando él nació, éste su edad tenía. No les unía parentesco; era que se conocían los padres y los abuelos. Con una gran diferencia, la familia del más joven pocas cuentas echaba del Cielo. El que doblaba la edad, nada hacía sin mirar arriba, y al mirar, en todo pedía consejo.

Ya se oyen estas palabras:

¿Tu has probado, cuando te llegue coraje, a decir: “Señor, hazme un cambio, y que mi lengua no sirva para enseñar como a mí me han enseñado? Señor, ¡si no merece esta vida que Tú estés al cuidado de mandarnos el oxígeno, el aire, el sol y el agua!”.

Esto no merece el hombre que el Cielo se lo mandara, porque el hombre, a cambio, mandó lo que tú estás mandando: provocar que contestara.

¡Abraza bien mi consejo, que parece que me mandan que diga esto que estoy diciendo!

Ya oyes la voz del joven con estas fuertes palabras:

Yo le prometo, Ginés, que cuando llegue a mi casa, no me van a conocer, aunque lleve el mismo traje, y tal como hoy me ve. Pero cuando oigan el nombre de Dios en mí con alegría, y tristeza refiriendo mi pasado, mi familia va a cundir que esto ha sido milagro.

Desperté, oí:

No se sabe lo de Dios,
hasta que Dios te lo aclara,
cuando tú pones Amor
para entender sus Palabras.

El que vio al joven nacer,
tuvo que poner distancia
para amistad romper,
porque allí se oía
siempre a Dios ofender.

De los contratiempos que el hombre,
él mismo se paga a buen precio,
a Dios hacían culpable.

Si la hacienda no rendía,
Lo insultaban,
porque el agua no caía.

Si ya caía mucha agua,
por pedirla el vacío de los embalses,
se podía pudrir el trigo,
¡y Dios tenía la culpa!

El mayor, al joven le da poder
que baja del Cielo,
y siendo el más rebelde,
trabaja de misionero.

Con el cambio de este joven,
hoy, todos están en el Cielo.

El que le doblaba la edad,
ya hizo lejanía
en paso y medio.


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Libro 16 - Dios No Quiere, Permite - Tomo II - C6

lunes, 18 de noviembre de 2019

Dios está conmigo

En Sueño Profético hablaban de los Elegidos por Dios para enseñar. Decían:

Estos Elegidos, antes de ser Elegidos, ya daban Enseñanza, porque su actuación era buscar el camino para encontrarse con Dios y ya ofrecerse a Él para recibir Mando. Que este ofrecerse es no retirarse nunca de Él ni pedirle cuentas. Porque un sufrir grande puede traer una gran renta, que vaya aumentando y quede de herencia.

Dios no elige al bueno que es bueno para lo bueno que no pasa de la Tierra. Estos buenos, ellos se trazan caminos sin ocuparse del Cielo y reformando lo que, si otra vez Dios bajara a la Tierra, no le pondría reforma.

Desperté, oí:

¡Es tan distinto el pensar –el pensar del Elegido–, cuando aún no sabía que podía ser Elegido, del pensar de los demás…!

El hombre ve normal el decir estas palabras:

“Señor, si Tú me concedes, yo hago el sacrificio de hacer lo que no me gusta a cambio de lo que me des.

Te enciendo luz o te pongo flores.

Y este dolor que tengo, Te lo ofrezco.

Doy donativo para necesitados cuando me concedas lo que Te pido”.

Luego, está el pedirle cuentas, nombrándole a Dios el que vive haciendo mal, y diciéndole: “Yo, que no hago nada malo, vivo sufriendo”.
  
Estos pensamientos no han podido pasar por el que Dios ha elegido.

Él, lo que siempre ha pedido es tener siempre consuelo: “yo sé que Dios está conmigo”.

Y si yo siento esto, lo doy todo por concedido, y no ofrezco, que Le doy antes de que yo vea, lo que Le pido, concedido.

Si piensas lo que es Dios, pides y dar sin exigir, “concédemelo”   

Porque Dios siempre sabe aquello que es mejor para que más Lo amen.


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Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C6

domingo, 17 de noviembre de 2019

La belleza del espíritu

En Sueño Profético hablaba de la belleza del cuerpo, de la vejez y de la muerte. Decían:

Belleza del cuerpo sin belleza de espíritu, es hucha vacía, llave sin maleta, visión de vejez y muerte de la que órdenes esperas antes de que llegue vejez. Esta belleza del cuerpo te hace luego padecer, si es que llegas a viejo, contando tu figura de papel que tuviste un corto tiempo.

La belleza del espíritu le obliga a salir al cuerpo, y la vejez y la muerte, a Dios Le rondan diciendo: “Señor, si Tú quieres yo no llego hasta que pasen más años”.

Ya la muerte está contenta, porque sabe que, el día que Dios le dé mando, le entra a otro en la Gloria. Esta es la belleza que dura, la que te pone corona. El cuerpo siempre aconseja que no hay otra vida, nada más que la de la Tierra. Por eso hay pocos Premios al espíritu, pues te aparta la materia.

Desperté, oí:

Hablaban en este Arrobo de la belleza del espíritu y de la del cuerpo.

A la belleza del espíritu no le llega nunca vejez y no le va el nombre de: “se ha puesto viejo o feo”.

Ésta deja grande herencia para el que quiere ser heredero.

No reconoce apellidos, ni le ponen número para todo el que quiera entrar en este Testamento. Testamento Antiguo o Nuevo, todo es Palabra de Dios.

Hazte heredero del Nuevo Testamento y vive ya Gloria de Dios.


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Libro 23 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IV - C5

viernes, 15 de noviembre de 2019

Olvídate lo que eres y piensa lo que serás

En Sueño Profético decían:

Olvídate lo que eres,
y piensa lo que serás.

Lo que eres, pasa pronto,
y Aquí tienes el final.

–Se vio un cementerio con muchos panteones–.

Olvídate lo que eres,
y piensa lo que serás.
 
Lo que eres fueron muchos,
y muchos más que serán.

Dijo uno:

Vive una gravedad grande el hombre que puede hacer un servicio a Dios y se niega y no lo hace. Que esto le suele pasar al que no olvida lo que es y no piensa lo que será.

Hay quien vive galopando para que el que llegue detrás lo ponga en los museos, explicando algo que hubo, que ya no existirá jamás, porque lo que está en la Tierra, en polvo, ceniza o cieno quedará.

Desperté, oí:

¡Qué pocos piensan en los muertos con este pensar!:

Ellos estuvieron como yo. A mí me falta estar como ellos.

Ellos ya no pueden remediar el mal que hicieron. Yo sí puedo poner a disposición de Dios mi tiempo y mi dinero, envuelto en estas palabras:

“Señor, mi mundo eres Tú,
y tu Mando mi alimento”.

“Quiero que mi recuerdo en la Tierra
sea del Museo de tu Cielo”.

Olvídate lo que eres
y piensa lo que serás,
porque esta meditación,
en Dios te hace pensar.


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Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C7

jueves, 14 de noviembre de 2019

Hervir Divino

En Sueño Profético decían:

Si supieran valorar esto que baja del Cielo, no podrían vivir sin acudir a oír lo que Dios está hoy diciendo. Que es lo mismo que dijo, pero al decirlo, tú tienes que decir: “Hoy lo está diciendo”.

Se ha comparado varias veces “puchero que hirvió y que hoy está hirviendo”. Que este “Hervir Divino”, Dios quiere que lo sepa el mundo entero.

Dijo uno:

El sentir de Dios no puede, el que lo sienta, tenerlo en secreto. Es Fuerza Divina que han querido muchos Elegidos explicar y no han podido. Es Fuerza que arrolla y rompe murallas. Y anula talento al que pone la contra porque a Dios no ama.

Yo admito y pido, que el que no admita estas Palabras, porque no conozca o viva lejos del Elegido, que haga preguntas para ver si siguen a los Evangelios.

Si estos Dictados fueran en contra, ya serían espíritus satánicos queriendo reformar las Palabras Divinas, que son de Vida Eterna y de Poder con Divinidad. Su Palabra se hizo Carne, y su Poder hizo resucitar su Cuerpo, subirse al Cielo y dejar la fosa vacía.

Desperté, oí:

Vacía la vio el hombre que creyó que era Dios, y el que no creía.

Igual que estos Dictados, ven que son de Dios –si los leen– el incrédulo y el cristiano, aunque no amen a Dios.

El que ama, da las gracias y, en palabras o sin palabras, no le falta de su mente:

“¡Bendito sea Dios! ¡Bendita sea su Gloria, con los arcángeles, los ángeles y la Virgen Madre, que quedó Virgen y está con Dios Padre!”.

Si esto no ves que es de Dios, tienes tu espíritu sucio, y te falta arrepentimiento y una mirada al Cielo pidiendo a Dios Perdón.

Y puede que a ti te llegue como a tantos les llegó.


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Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C8

miércoles, 13 de noviembre de 2019

Alegría de Dios

En Sueño Profético decían:

Si no quieres al Prójimo, no quieres a Dios.

Si no buscas al que está retirado de Dios, tú no quieres a Dios.

El que quiere a Dios, busca para más querer, y ya le ves rebose Divino, llenándose y buscando donde llevar esta “Locura del Cielo”, como decía Teresa de Ávila. Decía, que esta “Locura” era Dios el que la mandaba, pero si tú habías dicho:

¡Señor, dame Locura de Alma!

¡Señor, que me conozcan por Ti, por tener siempre palabras de tu Gloria, de lo que quieres que haga el hombre, de lo que quieres que no haga!

Dijo uno:

Ya sigue Teresa con las mismas palabras que iba por todos sitios queriendo que practicaran las Palabras de Dios:

Yo veía trabajoso
y difícil el vivir
en esa vida con cuerpo
sin hacer servicio Aquí.

Yo, mi Dios y su Mandar,
cuando en éxtasis quedaba
y luego volvía a la vida,
no había quien me callara.

Si yo callo, ni era verdad,
ni era Teresa de Ávila”

Desperté, oí:

Era mi vida en espíritu
el pensar en este Cielo.

Y no hubiera sido vida
si yo a Dios tanto no quiero.

Que este querer me hacía
ir pregonando ya del Cielo.
Mi espíritu se agrandaba,
y daba fuerza a mi cuerpo,
y mi cuerpo se negaba
al descanso y al reposo.

Yo, había veces
que deseaba la muerte
por tener con Dios más Vida.

Yo, había veces
que en medio del sufrimiento
me llegaba la alegría.

¡Ay alegría de Dios,
que es por pocos conocida!

¡Ay alegría de Dios,
que tienes tú que pedirla
con el pregón del Amor
a todo lo de esa vida!

Al que le falte este Amor,
vive ahí, pero sin Vida,
porque la Vida es Dios.
Al que este Amor le falte
habla sin Fuerza de Dios.

No llames vida a la vida
si no piensas en la Gloria
cuando ya no tengas cuerpo,
porque la Vida es la Vida
que Vida queda en el Cielo.

¡Ay Vida que no valoran
porque no cuesta dinero!

TERESA DE ÁVILA


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Libro 26 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo III - C2

martes, 12 de noviembre de 2019

El espíritu es la vida

En Sueño Profético hablaban de lo difícil que pone el hombre que Dios tenga un espíritu a su Mando cuando aún vive con materia.

Decían:

Si no hubiera Aquí Vida, no habría ahí materia.

Pues si la Vida está Aquí, ¿por qué ve el hombre tan imposible que el Dueño de las dos Vidas mande Palabras y Enseñanza a la Tierra?

Si de Aquí va la vida, y la muerte Mando lleva, ¿cómo el hombre ve tan imposible que Dios arrobe a un espíritu o deje en éxtasis a la materia que Aquí no sirve aunque ahí el hombre tanto valor le dé y tanta importancia a lo que tiene que acabar cubierto de tierra?

El espíritu es la vida, si esta vida a Dios ofrece. Esta vida tiene Mando que puede estudiar el hombre, estudiar en la vida que a su cuerpo mande. Si todo es Mando de Dios, ofende a Dios la duda y el no aceptarlo.

Desperté, oí:

Es la Iglesia la primera
que debería querer
que Aquí escándalo se diera.

Para que la Existencia de Dios,
el hombre, normal la viera.

Esto sería una muralla
de hierro y piedra,
para detener el crimen y la violencia.

Es la Palabra de Dios
la que apacienta al espíritu
y te da la comprensión
de que sin Dios no habría mundo.

Mundo de carne, que Dios lo deja
para el que quiera salvarse.


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Libro 32 - La Palabra del Creador - Tomo III - C4

lunes, 11 de noviembre de 2019

Conciencia, ¿qué quieres que haga?

En Sueño Profético decían:
Si el hombre pusiera su dinero y su cargo al servicio de Dios, no habría mejor apostolado, y muy pocos perderían el Reino de Dios.

Si el hombre se ofreciera a Dios con lo que le había dado o permitido, constantemente oiría alabanzas a Dios.

Si el hombre pensara en su dinero o en su cargo, que era por un tiempo, como sus pies y sus manos, no podría alejarse del sitio que le dijeran: “Allí Dios da el ciento por uno”.

Si el hombre pensara en su dinero o en su cargo, ¡cuántos hombres dejarían de ser un poco más malos! Y se irían curando de esta enfermedad que abunda y crece a pasos agigantados.

El dinero y los cargos son los que tienen poder para acabar con lo malo. Enseñando que hombre sin Dios, es traje colgado, que por bueno que sea, no va a ningún lado; corbata sin cuello, sortija sin dedos.

Desperté, oí:

Todo es falta de Enseñanza
y no consultarle a la conciencia:
“Conciencia,
¿qué quieres que haga?

Si de esto es dueño Dios,
llévame por el camino
que mi cargo y mi dinero
sean para el servicio de Dios”.

Ya te dirá la conciencia
cómo tienes que sembrar
para que tengas mejor cosecha.

Si esta Enseñanza,
el dinero y el cargo
dijeran de enseñarla,
nadie se ofendería,
porque a todos
ganancias les llegarían.

Si el hombre practicara la conciencia,
como el cojo las muletas,
no podría moverse sin decir:
“¿Qué hago, conciencia?”


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Libro 22 - Investigaciones a la Verdad - Tomo III - C3

domingo, 10 de noviembre de 2019

El leñador y el cacharrero

En Sueño Profético se vio un carro lleno de leña. Eran troncos gordos, que subían por los varales del carro que con una maroma los sujetaba. Iba un hombre arreando al burro, por la postura del brazo que el hombre hacía, (esto se veía de espaldas).

Se quitó esta visión y se vio un vendedor de cacharros. Se oyó esta voz, y ya no se veía nada. Empezó diciendo:

Este zagalón y el leñador que se han visto fueron los que Le sirvieron al Maestro para que muchos aprendieran a tener confianza en entregarse en espíritu y cuerpo a Dios, antes que a si mismos.

Yendo Jesús enseñando a vivir sus Palabras, se paró en una calle, porque unas mujeres Le pararon para hacerle unas preguntas. Se fue acumulando gente, y la calle, que no era ancha, impedía el paso a los dos carros que Dios pone en el Sueño Profético.

Llegó primero el leñador y blasfemó en contra de Dios Padre, por no poder pasar su carro, y se volvió dando latigazos al animal, que no corría lo que él quería.

Al momento llegó el cacharrero, con su carro de cacharros, dejó el carro, y apartando gente, Le dice:

   –Maestro, ¿por esta calle vas a seguir? ¿Me da tiempo de llevar el carro a mi casa y encontrarte? ¡Yo creo que mi madre no me riñe, y mañana venderé los de hoy!

Le puso la Mano Jesús en el hombro y le dijo:

   –Ve a tu casa, que de aquí no Me muevo Yo, ni mis Discípulos. Si tu madre te dice algo, nómbrame a Mí, y te abrazará porque ya le ha concedido mi Padre lo que tanto Le pide.

Desperté, oí:

Este zagalón, va contento a su casa y le dice a su madre:

   –¡Madre, la calle que yo tenía que pasar, el Maestro la tenía ocupada, y no he podido pasar!

   –Le dije que por dónde iría para ir a Buscarlo, y me ha dicho que me espera. ¡Hazte tú cargo del carro! Cuando yo venga, madre, venderé los cacharros.

   –¡Tú vete, que ya están vendidos y premiado el que los compre!

El leñador llegó a su casa para descargar la leña. Y la puerta del corralón se le atranca y le hizo perder unas horas.

El zagalón llegó al gentío que iba detrás del Maestro y él no Lo veía, pero el Maestro a él lo estaba viendo.

Anduvieron unos metros y Jesús le dice a Juan:

   – “Trae al zagalón, que de ti vaya aprendiendo”.

Aquello se cundió aprisa y la gente llegaba a su casa y se llevaba cacharros y preguntaba.
Muchos no querían cacharros, pero cacharros compraban.

El leñador y el cacharrero dieron buena enseñanza.

Y la madre tenía Fe, que movía la montaña.


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Libro 23 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IV - C2

jueves, 7 de noviembre de 2019

Dios elige en la Tierra

En Sueño Profético hablaban del Mando de Dios y de cómo el hombre recibía su Mando. Hablaban de hombres que fueron conocidos por sus actuaciones sobrenaturales y del mal pago que les había dado el hombre:

Antes de conocerlos, ya ponían un “no” lleno de ira y soberbia, poniendo comparaciones cada uno a su manera. Nombraban al místico y lo comparaban con el Profeta. Decían:

El místico nunca puede enfrentarse con teólogos u hombres de letras, porque no tiene Enseñanza de Aquí, ni lleva Mensaje del Cielo a la Tierra. Todo es justa medida. Si allí llama y no abren la puerta, él ya no llama más, porque Mando no lleva.

Al que Dios elige para su Enseñanza llevar y enseñar, a éste no le importa que esté la puerta cerrada, porque a fuerza de dar golpes ya la abrirán. Y su gran alegría es poder conversar con hombres que se asuste de ellos la universidad, con teólogos que vean que Esto baja del Cielo, que la Tierra, con su saber, lo ensuciaría.

Este Lugar, su fuerza, de la Sabiduría que Dios pone, confunde al que no ama a Dios, aunque él se crea que Lo ama. Si Lo ama, sabe la fuerza que tiene el amarlo. Y si a esta fuerza Dios le da Mando, ¿cómo callar?

El que esto piense, está albergando una barbaridad más grande que pensar el hombre el mar secar.

Desperté, oí:
Debería poner el hombre
como asignatura primera:
el saber las escalas
cuando Dios elige en la Tierra.

No va a tanto adelanto
ni a tanta siembra de carreras,
que cada día esté más analfabeto
para comprender
lo que Dios manda a la Tierra.

Que estudie al contemplativo,
al místico y al Profeta,
al que Dios le da el Premio
que Apariciones tenga.

Una vez que haga el estudio,
ya verá la diferencia.

Pero ninguno es culpable
de la actuación que le veas.

Eres tú el que te olvidas
de que de esa vida pasas a Ésta.


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Libro 21 - Te Habla El Profeta - Tomo III - C1

miércoles, 6 de noviembre de 2019

El Poder de Dios, más escándalo está formando

En Sueño Profético decían:

Si amas a Dios, no te falta la alegría. Si amas a Dios, ya te sientes protegida y ves en muchos momentos que Dios es el que te ilumina en algo que vas a hacer, que hacer tú le temías porque no saliera bien.

Dijo uno:

El Amor a Dios te exige y esta exigencia te da la Paz, te da las fuerzas. Es algo interior, que no eres feliz como no estés hablando de Dios.

Yo no podía comprender al que no amaba a Dios y decía que vivía bien. Esto que digo era cuando vivía con cuerpo. Y hoy que vivo en espíritu, mandan que dicte que cómo pueden vivir los Ministros de Dios apartados de estas Comunicaciones, que con alegría y sufrimiento va el Instrumento presentando escrito lo que le dicen en el Cielo. Esto, a más lo pienses, no tiene disculpa, tanto en el bueno como en el menos bueno. Esto es para que estuviera en manos de todos sus Ministros y fuera leído como Evangelio, por ser Palabra de Dios. Unas las dijo cuando Lo vieron con Cuerpo, y hoy sigue hablando en su Reino con el mismo Cuerpo que se llevó al Cielo. Si crees y amas, no puedes vivir con este desprecio. Que no está oculto, que todos lo saben y los están viendo.

Desperté, oí:

Si hubieran sido unos meses o un año sabiendo estos Mensajes y no acudiendo, podrían poner palabras y algo los defendería.

Pero que piensen Representantes y seglares, ya acercándose a los 31 años, qué disculpa pueden dar.

Unas, sí tienen: que a Dios no Lo quieren Vivo y hablando.

Que esto, si no lo creen, ¿por qué nombran a profetas y santos?

Que los Profetas anunciaron su Venida y antes que Él pisaron la Tierra.

Que entonces no tuvieron disculpa ni la siguen teniendo.

El que dice que no ama a Dios ni sus Palabras las busca, hace menos daño a Dios que el que administra sus Poderes y vive de estos Mensajes retirado.

Nombraban en la Gloria a sus Ministros, con pena más que con enfado.

Decían:

Coge papel y pluma en tus manos y ajusta los Mensajes que, en más de 30 años, de la Gloria te han dictado.

Y en distintas formas de publicación. Y se sigue publicando.

Este desprecio contenta a los espíritus malos.

Pero el Poder de Dios, cada día, más escándalo está formando.


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Libro 32 - La Palabra del Creador - Tomo III - C5

martes, 5 de noviembre de 2019

Las cosas de Dios son sencillas

En Sueño Profético decían:

Las cosas que no son de Dios tienen una gran diferencia con las cosas del hombre. Las cosas de Dios son sencillas, tan sencillas que al hombre le extraña que Dios se quede fuera dándole Dios preferencia al hombre, que esta preferencia es Libertad que este Dios deja.

El hombre que tiene mando no deja que el que no lo tiene, a él le mande. El hombre interpreta que la sencillez es rebajar la cultura.

Dijo uno:

Dios bajó a la Tierra para enseñar a que el hombre viera a Dios entre el hombre; a que Lo conociera más, por Amor. Amor que él repartía al que su Amor quería; que este Amor se da en la sencillez. Ya, en esta sencillez, daba y recibía, recibía al afligido, y daba al que luego decía que no era Dios, al que más tarde iría a Pilatos a convencerlo de que había que Matarlo. Aquí fue cuando ya Lo trataron de vanidoso. Aquí no entendían su sencillez cuando decía: “Yo soy Dios Hijo. Yo vengo a juzgar a vivos y muertos”. Aquí fue cuando quisieron ver el Dios y Dios no quiso. Todos pidieron milagros, y Dios contestó con la humildad y la sencillez que Dios Padre mandaba: “El que Me pide milagros, en el Amor que mi Padre da en Mí, ya lleva el milagro”.

Desperté, oí:

El hombre que a Dios no amó,
decía que Lo mataron repitiendo:
Yo soy Dios”.

Lo interpretaron como un mal,
porque decía “Soy Dios”,
y Lo ponen en la Cruz
como ponen a un ladrón.

Vino repartiendo Paz,
vino repartiendo Amor,
y para el que fue en su busca,
le repartía el Perdón.

Si grande fue la Enseñanza
que nos dio de sencillez,
era más grande el Perdón
de aquel que buscaba a Él.

Que antes Lo había ofendido,
y Dios lo dejó ofender.


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Libro 13 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo II - C1

lunes, 4 de noviembre de 2019

Los Pasos son Palabras que el Mensaje presentó

En Sueño Profético decían:

En la Gloria han rogado y están rogando para que salgan discípulos y ayuden a subir este calvario. Dios oye los ruegos, y ya se está terminando. Ves, de momento en momento, la Luz de Dios alumbrando, que son los pensamientos que llegan para formar el escándalo.

Dijo uno:

Todo lo que Aquí se dicte, es que ya en el arrobo se ha hablado, y el espíritu portador, con el Mando de Dios, al cuerpo lo ha llevado.

Estos Poderes Divinos, siendo bien administrados, puedes darles los Poderes y que sea todo consultado con quien recibe este Mando. Tratándolo con Amor, tiene ya herencia con Mando.

Ya ha llegado el momento de coger todos los caminos que tenían cerrados. Pero el Amor a Dios, la llave ha dado.

Desperté, oí:

Cuando el espíritu oye Aquí, en la Gloria, lleva fuerza para hacer lo que difícil veías.

Esto ha cogido altura
en palabras y en acción.

Esto ha cogido camino
con caminantes de Dios.

Lo que tienen es que seguir
los pasos del Salvador.

Que los Pasos son Palabras
que el Mensaje presentó.

Esto necesita Paz,
obediencia
y cansancio no.

Y hacer conocer
el archivo que hay
con la Palabra de Dios.

De todos los caminos
que escándalo piden,
silencio no.


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Libro 31 - Te Habla el Profeta - Tomo IV - Cierra del Libro

domingo, 3 de noviembre de 2019

Aprende a conocer lo que va de Dios

En Sueño Profético hablaban del espíritu que está con Dios, que rechaza lo que ve que no es de Dios, porque antes lo siente. Lo siente porque Dios, el engaño hace que se quede al descubierto para el espíritu que Aquí trae cuando ahí tiene cuerpo.

Dijo uno:

El espíritu del mal intenta poner el engaño, y aparta de tal manera, que te mete en el fracaso. Él sabrá lo que presenta, que tú ni cuenta te has dado. Pero si crees al Lugar, tú no perderás su contacto, y no moverás un pie sin decir: “¿está bien el paso?”. Y recogerás la respuesta sin enfado y con agrado. Pero como no te enfrentes con los espíritus que te estén engañando, ya te olvidarás del lugar donde Dios, a diario, esté hablando. Día, hora o minuto que el contacto hayas abandonado, piensa que no es al Lugar, es a Dios, que es el que está hablando.

Desperté, oí:

Aprende a conocer lo que va de Dios o lo que va en su contra.

Y no dejes el contacto por lo sucio de la Tierra, aunque te digan: “¡no es malo, yo cumplo la ley puesta!”.

El Amor a Dios no tiene leyes, es el deseo de oír siempre al que Aquí viene.

Que no viene, que lo traen.

El espíritu del mal te retira, y te aconseja que te guardes la verdad y que digas la mentira.

Que presentes el desprecio, por las exigencias de la vida.

Si tú tienes a Dios presente, no puedes pasar un día sin que prestes tu servicio al Dueño de tu cuerpo, que es la Vida.

El espíritu del mal de mil formas te retira, con engaño o con dolencias que no existan.  

Se hace dueño del tiempo y de esta Verdad te quita.


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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C7

jueves, 31 de octubre de 2019

La Universidad de la Gloria

En Sueño Profético decían:

Estudia el hombre lo que Aquí no llega, y no estudia lo que de Aquí llevan. Que este estudiar siempre le daría renta. Renta con tranquilidad.

Piensa tan sólo estas palabras que de una boca salieran:

“Yo soy alumno de la Universidad de la Gloria. Allí presentas el folio del Amor, de la Fe y de la Obediencia. Ya, lo demás, es fácil que lo comprendas. Lo que sí te notarás es intranquilidad por dentro, de algo que está pidiendo que busques muchos alumnos, sin exigir edad ni sexo”.

Dijo uno:

Esta Universidad es grande en Sabiduría.

Si el hombre, este saber lo viviera y lo enseñara, ni de pensamiento habría duda que las guerras se acabarían. Las guerras, y todo lo que no es por Él mandado ni jamás tendrá reforma.

Si esto lo estudiara el hombre, el Mando que da esta Gloria, andaría como el tren, sin salirse del carril, porque al salirse se estrella.

Desperté, oí:
No hay duda de que los Mensajes son del Cielo si piensas: “Dios no pide, es que ofrece, para cuando entierren tu cuerpo”.

No te exige que estudies ni mucho ni poco.

Lo que sí quiere que aprendas es que ese mundo acaba en otro.

Y que si estás una vida dedicado a lo que acaba en un momento, dedica unos minutos a lo que siempre fue, será y es Eterno.

Hazte aprisa la matrícula del espíritu, y después haz la del cuerpo.


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Libro 22 - Investigaciones a la Verdad - Tomo III - C2

miércoles, 30 de octubre de 2019

La madre del pedigüeño

En Sueño Profético decían:

Enseña más el Amor de Dios, el que lo tenga, que los grandes libros hechos por el hombre.

Dijo uno:

El Amor de Dios te da nombre. Yo conocí a una mujer, que tan bien hizo el papel de madre cuando criaba a un niño huérfano, que lo unió a dos varones que ella tenía, y ya decía: “mis tres hijos”.

Este matrimonio practicaba la Enseñanza del Evangelio, sin adornos, pero justa. A este niño lo tenían unos parientes ganando un jornal de pedigüeño. Él entregaba monedas y a cambio recibía palos si no era crecida la cifra. Cantaba un estribillo que éstos mismos le enseñaron:

“No tengo padre ni madre.
Déme algo señorito.
Si una moneda me da,
Dios se lo pague le digo”.

Este canturreo te hacía mirar al Cielo para pedir a Dios por él. Un buen día le dijo este matrimonio:

   –¿Quieres venirte con nosotros como si fuéramos tus padres?, y nuestros hijos te acogerán como a un hermano más pequeño, ya que el chico es mayor que tú. ¿Cuántos años cuentas?

   –Siete.

Se oyeron unas cuantas alegrías de los que a diario le daban la moneda, y el niño se abrazó a sus piernas. Contaba esta mujer, que temblaba el cuerpo del niño al decir estas palabras que todos oían:

   –¡Dios se lo pague! ¡Ya no me voy! ¡Ya tengo madre!

Pues el niño, a todos tenía de su parte. Y fueron a esta familia no cristiana y le expusieron el arrebatarle los derechos de tener al niño, a los que les ganaron el pleito sin haber juez, ni testigos de parte de éstos que no vivían Amor de Dios.

Desperté, oí:
Esta mujer y marido
había días que lloraban
cuando veían al niño,
siempre descalzo,
y el dinero que ganaba
con su inocencia pidiendo.

Cuando ya vivía con ellos,
parecía otro chiquillo.

Ropas nuevas le pusieron,
y sus pies ya iban calzados,
y el canturreo fue silencio.

Esta mujer cogió nombre:
“la madre del pedigüeño”.

La nombraban en muchas casas
y la ponían de ejemplo.

El niño se hizo hombre,
y a sabiendas de que no era madre,
no había dolor mayor,
que oír el referir:

“No hay madre que se iguale
con la que te ha criado a ti”.

Él presentaba tristeza,
y pedía por favor
que, “sus padres”, le dijeran.

El nombre lo da el Amor,
el Amor que a Dios Le tengas.


***

Libro 14 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo II - C2

lunes, 28 de octubre de 2019

El querer, a Dios llama

En Sueño Profético decían:

Puede más el querer que el poder. El querer busca al poder, y ya Dios hará Presencia, porque el querer, a Dios llama.

El poder sin querer, no busca al querer. Que este querer es llamada de Dios.

Dijo uno:

Yo, cuando viví con cuerpo tenía siempre esta oración anclada en mi pensamiento:

Señor, si a Ti no Te voy a servir, para qué quiero mi cuerpo.

Si mis bienes los escondo, quítamelos y que vayan a otro.

Si mi lengua no sirviera para dar alabanzas al Cielo, de qué me sirve la lengua.

Déjame mudo, y mi mirada Te alabará mirando al Cielo.

Lo que no sea para servirte a Ti, no lo quiero.

Desperté, oí:

Esta oración yo la hacía
sin palabras y en mi trabajo.
Tampoco la hacía seguida.

A cada acción del día,
un pedazo le ponía.

Si estaba con algún amigo,
en palabras me la oía.

El pedazo que se fue cundiendo
es este que hoy se dicta:

“Señor,
si a Ti no Te voy a servir,
para qué quiero mi cuerpo”.

Cierto,
que al querer servir a Dios,
Él siempre te hace Presencia.
 

***

Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C8

domingo, 27 de octubre de 2019

No hay pecado mayor, que despreciar las Palabras de Dios

En Sueño Profético hablaban de la lucha del hombre por tener lo que no sirve; por comprar lo que nunca, si tuviera, vendería; por guardar, muchas veces, lo que nadie quiere que sepan hasta el día de su muerte; por darle valor a aquello que puede que sea lo culpable de la muerte de su espíritu y también de su carne.

El hombre desea lo caro, que para nada le sirve, y desprecia lo que Dios le ofrece, que no le cuesta nada, que son sus Palabras y su Cuerpo.

Dijo uno:

El hombre tiene que valorar lo del espíritu, primero, y después lo de la Tierra. El hombre no puede negar que aquello más caro es lo que más desea. Si puede, lo compra; y si no puede comprarlo, él se forma una tragedia, para tenerlo colgado, para meterlo en el cofre, o para llevarlo a sitio que su dinero le cueste. Si el hombre no aprende ni practica la Enseñanza que Dios da al espíritu, será un mundo de engaño, de avaricia y de premiar al pecado. Porque pecado es también guardar lo que otro necesita para que viva su carne.

Desperté, oí:

No quiere el hombre poner
el pecado en lo que él hace,
y sí, en lo que hace otro.

Pues no hay pecado mayor,
que despreciar las Palabras
que sabes que son de Dios.

Éste es mi Cuerpo”,
lo dijo el Mismo Dios Hombre.

Donde dos hablen de Mí,
Yo allí estoy”.

“Vestid al desnudo
y dad de comer al hambriento
”,
también lo dijo.

Perdonar como Yo os perdono”.

“No juzgar,
si no queréis ser juzgados”.

“Conoceréis si son míos
por las obras de Caridad
que a su paso dejen
los que digan:
“Somos Cristianos
”.

Esto siempre se repite,
porque Dios no tiene cambio.

El que practique estas Palabras
tiene el capital más grande,
que no necesita cerrojos,
ni sitio que se lo guarden.

Y a más vaya repartiendo,
la ganancia es más grande.

Hazte capitalista
de vivir lo que Dios mande.


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Libro 23 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IV - C2

jueves, 24 de octubre de 2019

La Huella de Dios

En Sueño Profético decían:

El que Dios elige para enseñar, es normal en todos sus actos. Lo que no es normal es en aceptar el sufrimiento y seguir buscando la Huella de Dios, y, en silencio, no tener descanso, pidiendo su protección, sabiendo que Dios siempre oye, aunque tú no pongas voz.

El pecado lo rechaza porque va en contra de Dios, y antes de que llegue el pecado, ya está diciendo “no”, y el camino va cerrando.

El pecado, antes de que llegue, va camino preparando. Si no te acercas a Dios, puedes salir engañado.

Dijo uno:

Esta forma se vivir no fue Mando que Dios puso y ya tú vives así. Esto fue con Libertad y sintiendo el sentir que siente el espíritu y materia.

El hombre quita valor al vivir del Elegido, creyendo que el caminar es terreno firme y liso.

El que esto crea así, está en párvulos, aunque sea hombre listo.

Desperté, oí:

La vida que hizo el Elegido
fue ofrecimiento a Dios
para servirle al Prójimo.

Pero un ofrecimiento
sin pensar ser aceptado,
por no creer merecerlo.

Fue ofrecerse
a un deber de cristiano,
a Dios del Cielo.

Pero sin nunca pensar:
“lo que hago, no debo hacerlo”.

Este Instrumento sentía,
y siente, normal,
en el espíritu y cuerpo,
reacciones de alegría
o reacciones de sufrimiento.

Pero con una presencia
de algo que tú no ves,
pero que a ti sí te está viendo.

Sentir algo poderoso
que da contacto en el Cielo.

Luego, es sentir con Visión,
con Mando,
y su nombre es Instrumento.

Ya no manda
en acción, en Visión,
ni en poner aquí silencio.


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Libro 21 - Te Habla El Profeta - Tomo III - C2

miércoles, 23 de octubre de 2019

Prueba a llenarte de Fe

En Sueño Profético decían:

Pon la Confianza en Dios, y que lo diga tu vida en la forma de actuar, en montañas o llanuras.

La Confianza en Dios te da Paz y te da guía. En unos sitios te acerca, y en otros te retira.

Sin Confianza en Dios eres ave sin campo metida en la ciudad, con grandes edificios delante y queriendo de allí escapar. 

La Confianza en Dios hay quien la desprecia, y ya vive la enfermedad de la pena y la tristeza.

Dijo uno:

Siempre oí en mi familia –la que el mismo techo nos tapaba– estas palabras:

Busca una fuente de Fe
y llénate de Confianza.
Que esta fuente tiene que ser
persona que mucho ama
y mucho le creció la Fe
y vive la Confianza.

Desperté, oí:
Prueba a llenarte de Fe,
y verás tu vida cambiada.

Los pies pon en sitio firme,
y en el Cielo la mirada.

Esta mirada,
ya pide a Dios la Confianza.

Si tú respondes a Dios
con todo lo que Él te manda,
ya la vida es para ti
de Paz y de Confianza.

Y verás que muchos viven
con la vida alborotada,
trayéndose a su presencia
lo que a lo mejor no pasa.

La Fe y la Confianza son valores
que el tasador es el mismo
que el que la vida te manda.


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Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C5

martes, 22 de octubre de 2019

Este Dios que hace Gloria

En Sueño Profético decían:

Ni Teólogos ni grandes escritores, que el hombre en gran altura los tiene, pueden describir la Gloria como el que Dios trae su espíritu.

¡Esta Gloria de Dios, y este Dios en esta Gloria! Si el espíritu no lo ha sentido, este sentir no puede explicar, porque puede confundir con buena idea o con mala.

Explicar un Sitio donde no hay materia y hay de todo, esto no hay quien lo explique. Las cosas que son sentidas, no puede nadie sustituirlas diciendo: “yo he sentido”, y contar los efectos oyéndote el que sí los ha sentido, como aquí pueden comprobar.

Tan sólo con este Escrito, debería el hombre sentirse inquieto y con miedo, por no acudir a esta Llamada que no han conocido generaciones anteriores a ésta.

Ya se ha dicho en varios Dictados, que el sentir del espíritu no puede explicarlo nadie como el que Dios le hace que viva unos momentos el espíritu sin cuerpo. Que unos momentos pueden ser horas o segundos. Pero para una eternidad es igual segundos, horas o siglos. Todo esto son momentos.

Desperté, oí:
Tan sólo por oír
cómo vive un espíritu sin cuerpo,
debería el hombre acudir.

Esto, el que en Dios no creyera.

El que dice que cree,
¿cómo puede vivir
sin esta Grandeza Divina?

¡Esta Gloria de este Dios,
y este Dios que hace Gloria!
Nadie puede explicarlo
como el espíritu que Dios
en esta Gloria entra.

Esto es Poder de Dios
y una Vida que le da vida,
todavía, a la materia.

Querer que otro explique esto,
es querer que la pluma
hable del ave
cuando el ave ya está muerta.

“Hable” es cante o chirriar.
¡Llámale como tú quieras llamarle!


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Libro 19 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo III - C3

lunes, 21 de octubre de 2019

Si con esta Enseñanza no aprendes, es que no amas

En Sueño Profético decían las maneras que había para hacer sufrir al que Dios le da Mando. Que Aquí se dictan algunas de ellas:

Hacer sufrir con el engaño que tú no quieres, pero el engaño en ti puede. Otra es querer hacer sufrir. Y otra es meditar cómo vas a hacer el sufrir mayor, porque no crees en Dios, y si crees, no amas. Por esto, la Obediencia hace falta, porque deja al descubierto al que no obedece al Lugar que Dios le da Mando.

Jesús decía a los Discípulos:

Si mi Mando no vais a cumplir, Yo no os doy Mando. Ya haré que otros Me busquen creyendo en Mí y amando”.

“Mi Mando tenéis que cogerlo sabiendo que no hay otro mando que tenga mejor el Camino para llegar a mi Reino
”.

Desperté, oí:

Si el Mando es de Dios y no lo haces, te pones en contra de Dios.

Ahora piensa: ¿cómo darte más Mando Dios?

Ya el Mando es por fuerza, pero no con Amor.

El Amor te da el Amén.

El mando bien hecho, te da buen sitio en lo material.

En lo espiritual, Dios te coge de Discípulo.

¡Cómo te aclaraban en la Gloria de cuántas maneras hacían sufrir al que Dios le da sus Palabras!

Si con esta Enseñanza no aprendes, no eres torpe, es que no amas.


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Libro 28 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo V - C4

domingo, 20 de octubre de 2019

Dios hace Camino donde camino no hay

En Sueño Profético decían:

Si tú no dejas a Dios, Dios no te deja. Si tú buscas a Dios, Él sale a tu encuentro, ofreciéndote su Mano para que no caigas al suelo en los momentos malos que necesitas su ayuda, porque te están empujando a que su Camino no sigas.

Dios hace Camino donde camino no hay. Porque su Palabra hace camino en el mar, camino en el aire. También la montaña, camino se hace.

Dios quiere al hombre. Dios es el Padre, y busca y espera.

Dijo uno:

Si Dios no fuera Dios, el mundo ya no existiría. Pero Dios deja al hombre que libre viva la vida el tiempo que tenga cuerpo. Luego, su espíritu, no puede elegir sitio, porque el cuerpo ha hecho vida en contra del Mando Divino, y no puede vivir Gloria.

Desperté, oí:

Si Dios obligara al espíritu mientras viviera en el cuerpo, no sería Amor al Prójimo, sería cumplir un Mando sin Amor. Sería un amor condenado, el responder del hombre.

Y después de ser un querer obligado, Dios no podría darle el Premio como el que le da a los que viven, con cuerpo, a Dios adorando.

Esto sería premiar pecado a sabiendas de que luego sería perdonado.

Dios deja Libertad al espíritu, y tú espíritu es el que le manda a tu cuerpo.

Si el espíritu sirve a Dios, le quita Libertad al cuerpo.

Y ya no puede hacer nada que vaya en contra de los Mandamientos.

Los Mandamientos, Dios los dejó como llave de las Puertas de su Reino.


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Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C7

jueves, 17 de octubre de 2019

La Gloria es Dios en Espíritu

En Sueño Profético hablaban del que a Dios representa. Decían:

No llega su mirada al Cielo del Representante de Dios que no acuda a estas Palabras y les dé desprecio.

No puedes administrar poderes y no querer saber del dueño.

De esta abundancia de Palabras que a diario bajan del Cielo, es el Representante de Dios el culpable de que no estén ya por el mundo entero, pudiendo comprobar que esto es Puro Evangelio por sus Palabras, sus textos y el fruto que va dejando el Instrumento. 

Si tan sólo el publicar lo que tiene escrito de Aquí dictado, sería escándalo para teólogos y literatos que quisieran a Dios y que esto a sus manos no ha llegado.

Sigue un espíritu que Dios le da Mando:

No hay quien hoy pueda presentar esta Cantera Divina, con esta grandeza, con esta abundancia y esta naturalidad, ya 28 años, que Dios elige a un espíritu para que la existencia de su Gloria sea cundida por Iglesia y seglares.

¿Qué disculpa puede dar el hombre a Dios al no acudir hoy con cuerpo y el día que entierren su cuerpo? La disculpa está cambiada por estas palabras: “Yo soy o fui culpable del gran sufrir del Instrumento”.

Desperté, oí:

Ha dicho poco la Gloria
para lo que el hombre merece.

Ha dicho poco la Gloria
porque el hombre ahí muere.

Muere el que Aquí no viene.

La Gloria es Dios en Espíritu,
y en Espíritu con Cuerpo.

El que no crea en esto,
no puede venir al Cielo.

Dios perdona al que Lo busca,
y aparta al que Lo persigue
y no oye sus Palabras.


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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C2

miércoles, 16 de octubre de 2019

La ermita

En Sueño Profético hablaban de estas Comunicaciones, que eran Enseñanza para alumnos y catedráticos, para hombres y para niños, para padres y para hijos, para el que practicara la Palabra de Dios sin ver altura de edificios. Pero veías la Creación de Dios, que vida le daba al pueblo: el río con sus montañas; las aves con sus alegres trinos y con sus vuelos; los olivos y su cosecha, con distancia a la del trigo.

Dijo uno:

Así era mi pueblo. Y en la entrada había una ermita: refugio de alegría y sufrimientos. Pero nunca estaba sola esta ermita de mi pueblo. Había un hombre en la puerta, pero no estaba pidiendo, era porque le gustaba hablarles a los chiquillos de cuando él era como ellos. Así formaba amistad y a la ermita los entraba. Pues hubo quien llevo a los padres, que viviendo en el pueblo, no conocían la ermita, por vivir de Dios lejos.

Desperté, oí:

Este hombre enseñaba a amar a Dios y no conocía las letras.

Conocía la Presencia de Dios, y a la Virgen siempre la tenía en su boca con estas palabras:

“Sed buenos, que la Virgen os está viendo y sufriendo, pensando en vuestras madres por si os ponéis enfermos o por si os maltrata alguien”.

“Como a su Hijo Le hicieron, golpearlo hasta matarlo, como en la ermita lo estáis viendo”.

“Sed buenos, y enseñad a que sean humildes como corderos”.

“Que también sufren las madres de los corderillos cuando oyen el balar lejos y no pueden con su lana abrigar el llanto que están oyendo”.


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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C6

martes, 15 de octubre de 2019

La alegría de sentirte perdonado

En Sueño Profético hablaban en la Gloria espíritus que sirvieron a Dios el tiempo que tuvieron cuerpo, y que hoy, Dios, los manda para que de su Gloria comuniquen a los cuerpos que quieren Paz, que quieren Gloria y que quieren que el bien no quede en secreto.

Hablaban del desprecio al pecado; de la enseñanza a lo bien hecho; de la alegría de sentirse perdonado, cuando vivías entre centinelas del desprecio, con tu carga del pecado.

La alegría de sentirte perdonado no la puede comprender uno que no haya pasado por lo que yo pasé: por el pecado de escándalo.

Yo, en mis noches largas y a veces cortas, a Dios le pedía que me mandara por sitios que pecadores hubiera, que yo quería vivir, y a Dios no podía engañar, para ofrecerme a quitar al que mala vida hacía.

¿Quién podía negarme, a mí, que quitarse no podía? Yo les contaba la fuerza que el pecado tenía.

Cuando al salir de tu casa, tú ya ibas preparado para buscar al que hacía mala vida, entonces te atormentaban: ¿Quién te podrá oír cuando tu quieras decir: “Yo creo que estoy perdonado. Le he pedido a Dios la muerte si falta no Le hago para buscar a pecadores que como yo estaban pecando”?

Fue terminar las palabras y sentirme fuerza y llanto.

Desperté, oí:

Era vivir,
cuando yo sentía la fuerza
de que a Dios podía servir.

No me importaba
el oír mi nombre con insultos
del que a Dios no amaba.

Yo hacía mi confesión
en aquellas noches largas
que me acudía a mi mente
un camino de esperanza.

Yo lo que sí recomiendo
es lo que en la Gloria me mandan dictar:
que si Agustín se quitó del pecado,
tú también te puedes quitar.

Pero tienes que decir:
“Señor, yo ya no quiero pecar”.

AGUSTÍN DE MÓNICA

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Libro 26 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo III - C6

lunes, 14 de octubre de 2019

En el Prójimo estoy Yo

En Sueño Profético hablaban de Dios en su Gloria, del Elegido y del hombre.

Decían:

Si el sufrimiento del Elegido lo cogieran como dolor en su cuerpo, si no pudieran quitárselo, ya buscarían el calmante para quitarse el dolor y para poder achicarlo.

Dios Hombre le dice al hombre:

Mirad al Prójimo como a vosotros mismos, que en el Prójimo estoy Yo. Lo que hagáis al Prójimo, Me hacéis a Mí”.

Estas Palabras fueron dichas por Dios cuando se hizo Carne.

Muchos Lo conocieron como Jesús, “El Salvador de los Hombres”. Que por ellos se hace Hombre. El que Lo seguía Le decía como los Discípulos: “Maestro”. Éstos sufrían cuando el hombre le ponía indiferencia a sus Palabras. Y se llenaban de gozo cuando oían: “Maestro, ¿quieres algo de mí, mañana?”. Esto cuando habían terminado algún Mensaje por Él mandado.

Desperté, oí:

El que Le servía, Le quitaba sufrimientos a Él, porque al hombre se los quitaba.

Éstos sí cogían el sufrimiento de Dios Hombre como llagas en su misma carne. El que no decía “Maestro qué quieres de mí”, éste no sentía sufrimiento.

Siendo Dios Dueño del mando del hombre, le deja Libertad, para que el que no quiera Servirle, que no Le sirva.

Y siendo el Dueño de toda la Tierra y el Cielo, tiene que pedirle al hombre vivienda para descansar, cuando Él iba dando al hombre sitio en su Reino.

Esto Le hizo el hombre a Dios, y hoy se Lo sigue haciendo.

Se repiten sus Palabras sin cambio, en la Tierra. Éstas, ya, bajadas del Cielo.


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Libro 23 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IV - C3

domingo, 13 de octubre de 2019

Lectura Divina

En Sueño Profético decían:

Si todos los arrobos que luego Dios manda dictar estuvieran publicados, ¡cuántos espíritus sanarían con su lectura y se quitarían del pecado!

Pondría el hombre lo de Dios, primero, y después el adelanto.

Si esta Lectura Divina, toda la que hay, el hombre la tuviera en sus manos, tendría que reconocer que era Dios el que estaba hablando, dejando opinión o ideas en otro lado. pero tendría que decir: “este Caso, con esta abundancia, no se ha dado. Y aunque sea de la Tierra, si no queremos decir que Dios está hablando, tenemos que reconocer que esto humano no es”.

Dijo uno:

¿Quién puede hacer, diariamente, un escrito semejante a éste, ya acercándose a los 30 años, y no poder rectificar nada, sea del tema que sea, y hecho con la rapidez que dicta el espíritu, sin que sea pasado por la mente? Que esto, al pasar, hay veces que por su rapidez tiene que hacer la materia stop para poder explicarlo.

Desperté, oí:

Si todo lo escrito, dictado del Cielo, estuviera publicado, ¡a cuántos espíritus sanaría y a cuántos hambrientos podrías darles el alimento que necesitan para que viva el cuerpo!

Ya que esta misión fue pedida con la Caridad puesta en el Prójimo, esta publicación, puesta en manos de hombres que a Dios amaran, su fruto, ya a muchos remediaría.

Remediaría al espíritu. Y al cuerpo, comida y ropa le daría.

Este “Evangelio Diciendo”, te hace repasar lo que dicho ya está.


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Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C7

sábado, 12 de octubre de 2019

Dios no manda su Enseñanza para que el hombre corrija

En Sueño Profético hablaban del que Dios elige para que dé su Enseñanza.

Decían:

Éste ve el hierro torcido antes de que se tuerza. Éste ve sin ver y actúa como ave que vuela, porque esta actuación antes ha llegado a ella, que jamás el Elegido la rechaza, por saber que no es de la Tierra.

Dijo uno:

Es sufrimiento sin medida tener que ir siempre dejando el sitio al párvulo y el profesor humillarse a lo que el párvulo diga. Si esto lo piensa el hombre, en las cosas de la Tierra, será párvulo toda la vida. Y en las cosas de la Gloria, él solo se retira, porque Dios no manda su Enseñanza para que el hombre corrija.

Desperté, oí:

En el amar a Dios y en el creer,
tus actos o tus respuestas,
ya dan el certificado.

Si creyeran al que Dios le da sus Palabras,
la duda en la respuesta,
ya sería ofender a Dios.

Este Mando necesita,
como hacen los soldados:

Antes de que oigan palabras,
el saludo ya lo han dado.

Que el saludo corresponde:
“¡Aquí me tiene! ¡A sus órdenes!”.

Pues ¿qué tendrían que hacer
los que saben que Dios manda
en la vida que ellos tienen
y no saben cuándo se acaba?

Pedir a Dios con ganas
y fuerza de vendaval:
“que yo siempre vea bien
lo que Dios manda”.
Que el Elegido me dice
lo que él oye sin palabras.

Cuando el Elegido diga
“esto es mío”,
si quieres, vuelve la espalda.

Pero aquí no es así,
por ser Dios el que lo manda.


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Libro 32 - La Palabra del Creador - Tomo III - C1

jueves, 10 de octubre de 2019

El día que llegue la muerte todo aquí se queda

En Sueño Profético decían:

La muerte piensa en el hombre,
y el hombre no piensa en ella.

La muerte cumple este Mando,
cuando no es muerte violenta.

Cuando es violenta,
no es Mando de Dios,
es Permitir que Dios deja.

Dios deja la Libertad
a la muerte y a las riquezas,
que el que tiene esta abundancia,
fijo que en  muerte no piensa.

Si la pensara,
cambiaría diciendo:
“El día que llegue la muerte
todo aquí se queda.
Otros harán su reparto,
y ya conmigo no cuentan.

Mi nombre será nombrado
en edificios, joyas y fiestas,
con alegría a lo que dejo,
y olvido a mi persona.

¡Dios mío, yo voy
a cambiar por fuerza!

Este examen que me he hecho
ha sido para la Tierra.
El examen del espíritu,
si lo pienso,
antes la muerte me llega”.

Desperté, oí:

He tenido riquezas materiales,
y abandono a las riquezas del espíritu,
que éstas, dinero no cuestan.

Que las riquezas del espíritu,
nadie se queda con ellas.

De éstas, eres dueño tú,
y a Dios te presentas con ellas.

Cuando pude utilizar mi cuerpo,
di buena cosecha.

No me puedo avergonzar de hacer
lo que Dios no quisiera.
Me vieron la Caridad
y no me vieron soberbia.

Me vieron aceptación
al sufrir que me viniera.

Al pecado le podía
porque miraba al Cielo
y a Dios ayuda pedía,
y Dios mandaba Palabras
que ya fuerte me hacían.

El que tiene este pensar,
vive con Dios las dos Vidas.

Y la muerte ya la piensa
como la noche y el día.

¡Qué cierto que lo que tengas,
que la materia te da,
en la materia te dejas!


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Libro 22 - Investigaciones a la Verdad - Tomo III - C2

miércoles, 9 de octubre de 2019

Los espíritus que no son de Dios, aumentan los sufrimientos

En Sueño Profético decían:

El espíritu que no es de Dios, obliga al cuerpo a ir por caminos que no son de Dios.

En cambio, los espíritus que están al servicio de Dios, con una mirada al Cielo que tú hagas, ya te acuden y te ayudan a que veas el engaño que antes tú no veías.

Dijo uno:

El cuerpo siempre hace lo que le manda el espíritu. Pero el cuerpo nunca está solo, siempre tiene, como el cuerpo, visitantes a menudo, para que tú, con la Libertad que Dios deja, a unos abraces y a otros les abras las puertas. Y ya tu cuerpo lo pones al servicio de la ira y la soberbia, y niegas la caridad, y al Prójimo no te llegas. Todo esto hace que viva en tu cuerpo el espíritu del mal.

Desperté, oí:

El que ama a Dios, nota en su cuerpo palabras y acción de Dios o del Demonio.

Lo de Dios va dejando huella, que no puede quitar ni tapar el que a Dios no quiera.

Decían en la Gloria, que el cuerpo era pluma de ave puesta en el ave.

El espíritu de Dios lleva siempre al cuerpo por el Camino de Dios.

Pero pocos entienden este Camino. Y ponen contradicción, con ejemplos y palabras, para retirar de Dios.

Y los tiene al acecho, siempre culpando a este Dios:

“¿Por qué Dios consiente esto?”.

Este pensar no le llega al que siente a Dios por dentro. Porque antes de que le llegue, ya está maldiciendo con este pensar, del que salen palabras o queda en silencio:

“Vete, enemigo malo, que mi espíritu le puede a mi cuerpo. Que quiero ir pregonando que Dios es mi Consejero”.

Los espíritus que no son de Dios, aumentan los sufrimientos.


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Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C7

martes, 8 de octubre de 2019

Dos centinelas: Fe y Confianza

En Sueño Profético hablaban, para dar Enseñanza, de la Fe y la Confianza. Decían, que la Fe y la Confianza eran dos centinelas que, si tú querías, no te faltaban en el sufrimiento y en la alegría. En la alegría, para que la alegría durara. Y en el sufrimiento, para que tú le pudieras y que de ti no tirara, porque entonces podría el sufrimiento.

Las palabras que llegan a la boca, ya han pasado por fronteras de espíritus buenos y espíritus malos. Pero estos últimos no pueden llegar a la legua del que Dios habla en él y le da Mando. Por esto, el Elegido para enseñar, quiere que lo oigan grandes teólogos y grandes letrados. Porque él más disfruta, porque ve a Dios actuando.

Dijo uno:

El universitario, reconocido por su gran talento y por varios títulos colgados, no puede poner faltas a esta Divina Literatura. Y el teólogo, ve manantial de Palabras Evangélicas, que revolucionarían al mundo si en todas las lenguas se pusieran.

Desperté, oí:
Si observas las Palabras que el que Dios manda para enseñar dice, verás que alguien las está diciendo, pero no el que las dice.

Tan sólo con el deseo de querer que las oigan hombres de gran cultura, cultura para darle valor al cuerpo, ya ves que esto no es de ella.

Ella es un Instrumento.

Que quiso servir a Dios sin creer llegar a esto.

Cierto que te entra temor cuando tú le hablas a uno de lo que tú sabes, y sabes que más que tú sabe.

Pues el que Dios le da su “Ve y di en mi Nombre”, ya va tranquilo, porque sabe que otro Dios no hay.

El talento material le haría a Dios gran servicio, pero tendría que amar.


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Libro 31 - Te Habla El Profeta - Tomo IV - C3

lunes, 7 de octubre de 2019

Si pierdes sin saber, no es sufrimiento, si pierdes sabiendo, no tienes consuelo

En Sueño Profético decían:

Hay quien pierde
y no sabe lo que pierde,
y éste menos pierde
hasta que no le digan
el valor de lo que pierde.

Pero el que sabe
el valor de lo que pierde,
y él hace por perderlo,
no tiene lástima el oír:
“perdí aquello de tal precio”.

Pues compara
tener una primera fila
para oír este Evangelio,
dejar el sitio vacío
y volver y verlo lleno.
Lleno de cuerpos y espíritus
Aquí en el Cielo.

Dios no manda sus Palabras
como el alimento del cuerpo,
que unos pueden comprar
y otros mueren hambrientos.

Dios manda sus Palabras
para todos los hombres,
sin diferencia
para el sano y para el enfermo.

El sano para que acuda
y la lleve al enfermo.
Que si es enfermo de espíritu,
más falta le están haciendo.

Desperté, oí:

Qué cierto,
que si pierdes sin saber
el valor que tiene lo que pierdes,
no es sufrimiento.

Pero si pierdes sabiendo
el valor que esto tiene,
no puedes tener consuelo.

Los que conocieron a Jesús
y sus Pasos no siguieron,
luego querían oír
lo que decían del Maestro.

Hubo quien dejó su sitio
sin ruegos y bien contento,
a otros que estaban los últimos,
y Dios Hombre
les da el sitio primero.

Los que sabían que era Dios,
sabían lo que perdían,
pero quisieron perderlo.

Estos derramaron lágrimas,
pero lástima no dieron.


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Libro 23 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IV - C7

domingo, 6 de octubre de 2019

Si sirves al Prójimo, Le sirves a Dios

En Sueño Profético decían:

La Gloria te da Paz si tú piensas en la Gloria, y si en este pensar tú acampas en tu memoria estas palabras, sin voz pero con Amor a Gloria, la Gloria te mandará para que lleves palabras que de la Gloria saldrán. Estas Palabras son cortas y sin poderlas igualar con ningunas de la Tierra:

“Señor, quiero que Tú me mandes para servir en tu Nombre a toda la Humanidad. Y el pago quiero que sea mandarme cada día más”.

Dijo uno:

Si el hombre a Dios se ofreciera, sin reservas y amando a Dios de verdad, por fuerza cambiaría la Humanidad.

Si el bien persiguiera al mal, el mal se iría achicando, porque el mal no tiene Cielo, que es Altura Poderosa donde existe el Padre Eterno, que su Poder se hizo Carne para enseñar a los hombres a amarse y perdonarse.

Desperté, oí:
Si sirves al Prójimo, Le sirves a Dios.

Y si a Dios te ofreces, su Mando no te faltó.

Hay quien se cansa del Mando y dice que quiere a Dios.

Esto queda al descubierto como gigante y enano, que tienes que ver muy poco para poder diferenciarlo.

Y el ciego los dejaría al descubierto cuando su mano la pusiera en la cabeza del enano y al gigante quisiera llegar subiendo mucho la mano.

Pide a Dios que el cansancio sea chico y el querer sea mayor.

Con este pedir que hagas, notas el Mando de Dios.


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Libro 29 - Dios Manda En Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C1

jueves, 3 de octubre de 2019

Si amas a Dios, te acercas a Dios

En Sueño Profético decían:

Para acercar a Dios
tienes que amar a Dios.

El Amor te hace fuerte,
el Amor te da la calma,
el Amor te pone chico
aquello que otro ve
y le parece montaña.

Hay quien quiere llevar a Dios
y él no siente por Dios nada.
Todo lo hace mal,
y en vez de acercar a Dios,
hace que dudas le nazcan
a todo aquel que lo ve
cometiendo aquellas faltas.

Dijo uno:

Se ve la falta mayor
en el que va haciendo uso
de la Palabra de Dios.

Si éste pusiera delante
de las palabras la acción,
ten por seguro que muy pocos
no buscarían a este Dios,
que es el que da la Paz,
te para la enfermedad
y te da la comprensión,
para que nada te aparte
de este Camino de Dios.

Desperté, oí:

Si enseñas a amar a Dios,
a Dios tienes tú que Amarlo.

Porque enseñar sin Amor,
no acercas,
vas retirando.

Todo lo que veas mal hecho,
di: “de Dios está retirado”.

Es razón que da silencio,
que hablar de Dios sin Amarlo,
no acercas, que lo retiras.

Retiras y hace que peque
el que te oiga y te siga.

En cambio, el que ama a Dios
en sufrir y en alegría,
tan sólo al seguir sus pasos,
tú te cambias a otra vida.

Porque en sus pasos ya ves
la verdad o la mentira.


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Libro 22 - Investigaciones a la Verdad - Tomo III - C2

miércoles, 2 de octubre de 2019

El Milagro es el Amor de Dios

En Sueño Profético hablaban de los Milagros y de la Obediencia. Decían:

Obediencia con Amor a Dios, más a Dios te acerca, más Mando recibes y menos trabajo te cuesta hacer lo que otro no hace por ver subir una grande cuesta.

La Obediencia a Dios, rechaza preguntas y recibe respuestas. Este personaje, que su nombre es Obediencia, se entra dentro de ti si tú le abres la puerta, diciendo:

“Señor, yo quiero tener siempre Mando y no pedir que comprenda, haciendo lo que Tú quieras en el Mando que me llega”.

Ahora se pasa al Milagro: El Milagro llega a ti porque tu Amor a Dios y Confianza, al Milagro han llamado.

Dijo uno:

Hay quien pide a Dios con tanta desconfianza, que Dios le manda el Milagro. Esto se da más en la medicina para el cuerpo. El médico nunca dice: “Bueno…, esto es lo que mis estudios están viendo... Luego llegará el Poder de Dios, que puede cambiar en Milagro “mi diciendo”, el que mis estudios me dieron”.

Desperté, oí:

Hay más Milagros para el que pone siempre la Confianza en Dios, que para el que pide Milagro cuando en la Tierra todo le han negado.

Habiendo Amor a Dios, no te falta Mando de Dios, y en este Mando, ves muchos Milagros.

Los ves en ti, y para regalarlos.

El tiempo que Dios vivió de Hombre, hizo Milagros de Amor, hizo Milagros para incrédulos e hizo el Milagro de no acabar el mundo cuando el hombre Lo clavó en el madero.

El Milagro es el Amor de Dios con su Poder.

Si el hombre no ama a Dios, el Milagro no lo ve.


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Libro 28 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo V - C4

martes, 1 de octubre de 2019

A Dios no lo tengas por Muerto

En Sueño Profético hablaban de Dios y del hombre, de la Humildad de Dios y de la importancia que se ponía el hombre.

Decían:

Cuando no puedan tapar más al que Dios trae a su Gloria y manda sus Palabras en él a la Tierra, entonces recordarán: “Yo lo tuve un día cerca”.

Unos lo recordarán con alegría, si creyeron en los Elegidos, en los Profetas, en lo que dejó Dios dicho: “Yo mandaré mi Espíritu”.

Lo que nos creen que Dios vive, aunque practiquen sus Palabras, éstos tendrán momentos de angustia, tendrán lucha de espíritu y carne. Y tiene, por fuerza, que venirles este pensar:

“Quiso darme su amistad y yo le cerré las puertas. Quiso hablarme de Palabras que no era dueña, que eran Palabras dichas por Dios para que ella al hombre las dijera, y me llené de odio y de soberbia ante esta intachable Verdad que tanto beneficio al hombre le deja”.

Desperté, oí:

¡Qué tranquilidad más grande
tiene que tener el espíritu
y el cuerpo del que diga:
“Yo creía y aún sigo al Instrumento”!

¡Si Palabras y acción se ve
que vienen del Padre Eterno!

Aquí no hace falta estudio
para poder comprenderlo.

Lo que exigen los Mensajes
es que a Dios no lo tengas por Muerto.

Que pienses en esta Vida
y que Aquí no viene el cuerpo.

Que es el que te retira
para que pierdas lo Eterno.

Que lo Eterno es la Gloria,
donde la vida es sin cuerpo.


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Libro 21 - Te Habla El Profeta - Tomo III - C2

lunes, 30 de septiembre de 2019

La Fuerza del Amor a Dios

En Sueño Profético hablaban del Amor a Dios. Decían:

El que este Amor sienta,
se notará inquietud,
y al descanso lo desprecia,
como no sea descanso
que más alboroto sienta.

Al que le llegue este Amor,
sus actos te lo demuestran:
Todo ya lo ve vacío
por contenido que tenga.
Ya sólo vive ansiedad
de querer que todos sientan
esto que no tiene fin,
ni te cansa, ni te aleja.
Ya se encarga la ansiedad
de que nunca esté lleno,
para querer amar más
a este Dios, que siendo Dios,
Él se hace Pregonero.

Este Amor tiene una Fuerza,
que queriendo y no queriendo,
lo de la Tierra desprecias,
como aquello de la Tierra
quiera ponerse primero
que esta Luz que va alumbrando
dentro de tu mismo cuerpo,
que a veces dan tus palabras
destellos y relumbrones
que a la oscuridad apartan,
y te llega la alegría
que al hombre le hace falta.

Esto es Medicamento
que al espíritu le falta
para tener ansiedad
de buscar estas Palabras,
dichas y sin dejar de mandar
las mismas, justificando
que no hay otra Verdad
que Dios manda en tu espíritu,
que es la vida que te da.
Que Él sigue siendo Dueño,
pero entrega Libertad
para quererlo o no quererlo.

Desperté, oí:

¡Cuántas veces yo decía:
Si yo fuera Libertad,
engañaría a Dios del Cielo,
obligando a que los hombres,
a Él quisieran lo primero!

Luego pedía Perdón
por aquellos pensamientos
que mi ansiedad me ponía
cuando veía que el hombre
no nombraba a Dios del Cielo.

Esta inquietud,
esta ansiedad,
y este grande sufrimiento,
me hacían odiar en la Tierra
lo que no era para el Cielo.

Lo que Aquí no llegaría,
porque no era ansiedad
de querer más a Dios
y de sufrir,
por más quererlo.

Esta ansiedad,
al que la tiene,
no se le achica,
y se agranda
cuando ya vives en Cielo.

Entonces te manda Dios
y se acaba el sufrimiento.

TERESA DE ÁVILA

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Libro 26 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo III - C2

domingo, 29 de septiembre de 2019

Si quisieran a Dios

En Sueño Profético decían:

Si quisieran a Dios, verían que esta Fuerza y este Mando llegan al Instrumento.

Si quisieran a Dios, la ansiedad de la Gloria les haría buscar estas Comunicaciones, que no están en ningún libro, ni el hombre las puede escribir ni inventar, porque llevan estas Palabras: “Por sus obras los conoceréis”.

Dijo uno:

Si estos Escritos no fueran dichos por Dios y dictados por espíritus de Aquí, que en su Gloria vivimos porque su Palabra nos dio Vida Eterna, no podría la materia tener la fuerza tan grande que tiene al desprecio del hombre.

Si sigues al Elegido, ves que no es normal, ni en sus actuaciones, ni con la fuerza que recibe el sufrimiento. Que el hombre es el culpable del sufrimiento, como no sea sufrimiento de muerte. Porque la muerte ya la trae el que nace con vida, y ya espera muerte.

Desperté, oí:

El hombre, el sufrimiento más grande lo pone en la muerte.

Y no lo pone en el desprecio que le tiene a lo que Dios, en su Gloria, a él le manda para que no pierda la Gloria.

Que no haya interpretación: que la muerte no es sufrimiento cuando se quiere como Dios tiene mandado.

Pero debe ser sufrimiento mayor ver el desprecio tan grande que el hombre Le tiene a Dios.

Piensa: llevar a tu hijo acunado y que el desprecio le llegue cuando fueras a presentarlo.

Sabiendo que por Él tiene vida lo que ves con vida.

Pues ésta es la estampa que tuvo la Madre Virgen.

Y sigue sufriendo por ser Madre del hombre y querer que ninguno pierda su Gloria.

Únete a la madre Virgen y pide por los pecadores.

Que el hombre, con el adelanto, le quiere quitar el nombre.

Que este es el sufrimiento que, si no amas, no entiendes.


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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C5

jueves, 26 de septiembre de 2019

Si tú a Dios amas, puede que un día Dios te elija

En Sueño Profético decían:

Le extraña al hombre que Dios en un Lugar hable, y no le extraña el no hacer lo que el Lugar hace.

Extraña más ver subir la cuesta, cuando tú no vas delante con doble carga a cuestas. Si tú vas así, delante, no te extraña el que detrás de ti venga. Pues así puedes comparar el amar a Dios o no amarle.

Dijo uno:

Cierto que extraña más el ver hacer el bien o el mal, si tú no haces una de estas dos vidas. Si amas con Amor a Dios, no con Palabras, no te extraña que Dios haga en el Lugar, llano o montaña. Pero si tu amor es de palabras, tú nunca podrás hacer lo que el Lugar haga. Si va pisando espinas, el silencio más las clava y le viene a su memoria: “Si te dan en una mejilla, pon la otra”. Esto no lo dijo el hombre, esto lo dijo Dios cuando bajó a enseñar a amarse para no perder su Reino, donde el Padre espera al Hijo, que es el mismo, pero con Cuerpo de Divina Carne, por hacerse el Padre, Hijo.

Desperté, oí:

Va el Mensaje,
a que si tú vives como Dios manda,
no te extraña que otro, igual viva.

Y que si tú a Dios amas,
puede que un día Dios te elija.

Si sus Palabras no vives,
tú no pones la mejilla,
y del Prójimo te olvidas.

Si vas subiendo la cuesta
de esa vida,
sin a Dios pedirle cuentas,
puede que un día Dios te elija.

Pero si subes la cuesta,
sin carga, con dudas y con protestas,
tú no serás elegido.


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Libro 28 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo V - C4

martes, 24 de septiembre de 2019

El creer te hace amar

En Sueño Profético decían:

El creer te hace amar, te hace buscar o te sientes miedo oculto, que cuando piensas en este miedo, buscas por ver y saber si hay otro Mundo, donde Dios espera cuando ya no tienes cuerpo, cuando sólo vive espíritu. Si tú no buscas o desprecias estos Escritos, tú no crees en este Mundo. Esto, Ministros de Dios y seglares.

Dijo uno:

Aunque los dos pierdan la Gloria y Dios su Reino les niegue, hace más daño el que administra sus Poderes. Pero hace falta que queden al descubierto y así el escándalo se agranda.

Los arrobos faltarán cuando ya no haya cuerpo. Entonces será su espíritu otro de los Recaderos del Mando de este Cielo.

Cuantos más obstáculos Aquí hayan puesto y hayan sido cundidos, Esto será más comprendido, y por lo que le han hecho los fariseos y manojo de víboras, que estas Palabras están escritas y dichas por Dios Hombre.

La falta de no creer en la Existencia de Dios ha agrandado el Infierno.

Desperté, oí:
Tu alegría no abandones
ni cortes tu caminar.

Que por muchos obstáculos que pongan
la Palabra de Dios no la callarán.

Esto tiene fuerza en crecimiento.

Está por encima del huracán,
que se nombra por la fuerza
que tiene para arrancar.

Huracán, temblor de tierra y diluvio
están por debajo de esta Fuerza.

Por ser el Mando de Dios
queriendo que el mundo sepa
que Él está Vivo y al hombre espera.

Tú comunica al Ministro que esto lleva
cómo están los que a Dios representan.

Que él rompa el silencio
con su presencia.

Y así podrán cambiar,
por miedo o por vergüenza.

Lo que no puede ser es
que él oculte su presencia.

Porque le deja sitio
a la vista y a la lengua
para que Esto desmientan.


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Libro 32 - La Palabra del Creador - Tomo III - C5

lunes, 23 de septiembre de 2019

El Camino de Dios

En Sueño Profético hablaban del Camino de Dios, de su Mando, de la forma de ofrecerse para que Él te diera Mando. Decían varios caminos donde tú podías buscarlo. La Paciencia era uno. Otro era poner la otra mejilla y hacer ver que el golpe no estaba bien dado. Y otro era tener siempre el deseo de buscar al que estuviera caído, y corregirle sus defectos, y siempre decir:

“Señor, ¿qué haría yo para que el hombre no Te ofendiera y para Te buscara con Amor?”.

Dijo uno:

El sufrimiento, mayoría de veces, condena en vez de hacerte pensar más en Dios y traerte a tu memoria esas heridas en Carne sana, hechas por mano del hombre –diablo–. Que Él permite que Le claven clavos, y en el Madero muere clavado. Nace sin casa, y su agonía no la tuvo en una cama. Si piensas en este sufrimiento, cuando a la Madre Virgen le entregaron el Cuerpo de su Hijo muerto, que Ella fue el Primer Sagrario y supo que era Dios cuando el ángel se lo dijo…    
 
Desperté, oí:


Extraña que Dios te mande,
y no extraña
cómo al que le manda se ofrece.

Coge el Camino de Dios,
pensando en el que sufre más que tú
sin el remedio encontrarlo.

Dios deja que tú Lo sigas,
si ejemplo de Dios vas dando.

Que este ejemplo,
el que lo vea,
puede seguirlo y copiarlo.

Que muchos hacen empiezo
y quedan sin terminarlo.

Otros terminan camino,
pero es camino cambiado.

El Camino a seguir
es el Evangelio practicarlo,
pero contento y con fuerzas,
porque Dios te está esperando
cuando el Camino ya dejas.


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Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C7

domingo, 22 de septiembre de 2019

Si no siembras, no recoges

En Sueño Profético decían:

Si no siembras, no recoges.
Si no crees en Dios Vivo,
no buscas donde digan
que Dios está hablando.

Y si algún día buscaras,
porque te estuvieras ahogando,
¿cómo vas a sentir a Dios
como el que siempre Lo está llamando
en la alegría y en el dolor?

En la alegría, para dar gracias;
y en el dolor y el sufrimiento,
para llamarlo y recibirlo con estas palabras:

Señor, que no me falte paciencia.
Señor, que culpa yo no Te mande
ni de pensar ni de lengua.

Señor, quiero aceptar el sufrir
que le venga a mi materia,
sin decir: “Señor, ¿por qué?”.

Ya, el sufrir del espíritu,
aunque nadie lo comprenda,
es una lucha constante
para acarrear al hombre
a que con Amor comprenda
que si va sembrando el bien,
por fuerza ya sale siembra.

Dijo uno:

Esta siembra es para Dios,
la recolección que tenga.
Y Dios ya va valorando,
y tú recibes su renta.

Ahí empiezas cobrando.
Aquí, Él te está esperando
cuando dejes la materia,
pero sigues enseñando.

Desperté, oí:
¡Qué alegría el que siembre
sabiendo que la cosecha
va al Granero Divino,
que es la Gloria de Dios!

Esta siembra, si no amas,
empiezas, no sigues
y pronto te cansas.

¡Qué cierto que más llaman a Dios
ofendiendo que suplicándole!:

“Señor, que yo acepte
lo que me venga,
que sufriendo y aceptando,
no puedo perder la Gloria.

Y si también voy sembrando,
mando contentos a Dios.
Que es la razón de esa vida,
hasta que Aquí han llegado”.

¡Qué triste tiene que ser
sufrimiento protestando!

¡Y qué Enseñanza más grande:
sufrimiento,
llevando a Dios delante
en tus palabras y tus hechos!


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Libro 22 - Investigaciones a la Verdad - Tomo III - C1

jueves, 19 de septiembre de 2019

El lleno de Dios tiene Paz con alboroto y camina sin descanso

En Sueño Profético decían cómo conocer al que está lleno de Amor de Dios y tiene sitio para más Amor. Que este sitio es el deseo de acaparar lo que sabes que es del Cielo. A éste, siempre lo verás falto, pero está lleno, y el lleno le empuja a apartarse de la Tierra y a vivir sólo para el Cielo. El lleno de Dios tiene Paz con alboroto y camina sin descanso, es por pocos comprendido, pero todos le ven algo, algo que tú lo deseas, si has pensado a Dios Amarlo.

Dijo uno:

Esto de Amar en escándalo ya lo sigue otro espíritu que Dios le da Mando:

Yo, cuando pisaba Tierra,
no decía una palabra
que el nombre de Dios no oyeran.

Era algo que sentía
y ya me ponía inquieta
en la calle o en el convento,
porque lo que iba dentro
era lo que me mandaba.

Me mandaba sin descanso,
porque yo nunca dejaba
en reposo mis ideas
para que de Dios hablaran.

A pesar de mi inquietud,
tenía días de calma,
que estos me hacían sufrir
porque no veía ganancias.

Cuando llegaba la noche
y me ponía de rodillas,
ya mi espíritu se elevaba
o a mi espíritu venía
este Dios,
que es  Dios sin tiempos,
y cuando se comunica,
el hombre Le da desprecio
y frialdad lo retira.

Desperté, oí:

Este Amor, el que lo siente,
es difícil el decir.

Este Amor baja del Cielo,
sin nombre,
pero se posa ya en ti.

Es fácil cuando lo sientes
y difícil el describir.
Es fácil cuando lo sientes,
porque cuerpo no te sientes,
pero te sientes un vivir
de cundir que no hay muertos,
si sientes este sentir.

¡Cuántas veces me veía
que del suelo me apartaban!

¡Cuántas veces me sentía
como si en mí nada hubiera
que a mi cuerpo le mandara!

Cuando ya yo tenía Mando
era cuando no mandaba.

¡Ay Amor que el que lo siente
se hace esclavo o esclava
para aquel que no lo siente!

El que lo siente,
es morir,
si un momento no lo siente.

TERESA DE ÁVILA


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Libro 26 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo III - C1

miércoles, 18 de septiembre de 2019

Si tu vivir es para Dios, te hacen en la Gloria Pregonero de Dios

En Sueño Profético decían:

¡Qué distinto es vivir vida de espíritu con contacto Aquí en el Cielo, a vivir vida de Tierra sin ocuparte del sitio que irá tu espíritu cuando tu cuerpo vean muerto!

El que vive vida de espíritu, lo va pregonando su cuerpo. Si el espíritu es de Dios, nada puede hacer mal hecho, y va dejando la Paz, dando escándalo o silencio. Escándalo, porque cunde el vivir que están viendo. Y silencio, al que quiera decir: “esa vida la viven todos los cuerpos”.

Dijo uno:

Si al que lleva este Mando le fueran anotando el bien que un solo día iba dejando, sobrarían investigaciones para los que no quieren que Dios Aquí diera Mando. Unos, no quieren. Y los que quieren, están cogidos por espíritus malos, en estos momentos que tanta falta hace que el mundo piense en su Dueño, que es Dios, y que empleen cultura y adelanto para hablar del Reino de Dios. Que esto no tiene herederos, que tienes tú que quererlo cuando vivas la corta vida que viva tu cuerpo.

Desperté, oí:

Si tu espíritu tiene contacto Aquí,
tiene que coger fruto ahí.

¡Si tu vivir es para Dios,
y tu cuerpo y tus palabras,
dichas con Amor a Dios
y Caridad en el Prójimo,
ya te hacen en la Gloria
Pregonero de Dios!

Que lo ve el que quiere verlo.

El que no quiere verlo,
llega momento que pide
Perdón al Cielo
por su mal comportamiento.

Esto tienen que verlo
los vivos y los muertos
que están con Dios.

Los del Cielo ayudan
a los que tienen cuerpo
que quieren servir a Dios.

Los que no quieren servirle,
Aquí no llega su oración
en los momentos de apuro
que esa vida les llevó.

Siendo esta Enseñanza gratis,
el hombre no quiere saber de Dios.


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Libro 32 - La Palabra del Creador - Tomo III - C5

martes, 17 de septiembre de 2019

El que a Dios se ha ofrecido

En Sueño Profético hablaban de los Elegidos de Dios. Decían:

En vez de decir: “Dios lo ha elegido”, deberían decir: “El que a Dios se ha ofrecido, ha aceptado sufrimiento, respondiendo con oración al Todo Poderoso, que su nombre es Dios”.

Con este Caso que está ocurriendo era para que abundaran los Elegidos. Pero en lugar de ofrecerse a Dios, se van por otro camino. Si hacen aquí un pensar, verán que el Elegido se ofreció antes de ser Elegido.

Dios da Mando aunque tú Mando desprecies. Pero si tú amas a Dios, tú este Mando así no lo quieres.

Desperté, oí:

El ser Elegido
eres tú el que lo has pedido.

Poniendo a Dios antes
que la vida de tu cuerpo.

Y ofreciéndole tu espíritu
para que le mande al cuerpo
vivir Prójimo en ti a sabiendas
de que Dios te está viendo.

Si quieres ser Elegido,
tienes que tener deseo
de servir a Dios,
despierto y dormido.

Despierto, con la acción.
Y dormido, sabiendo que Dios
puede arrobar tu espíritu
y quedar en su Reino Prometido.

Que esto es decir:
“Señor, vivo o muerto,
pero contigo”.


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Libro 31 - Te Habla el Profeta - Tomo IV - C4

lunes, 16 de septiembre de 2019

Dios manda Enseñanza de Salvación para el espíritu

En Sueño Profético hablaban de actuaciones diferentes unas de otras. Hablaban para la Enseñanza del espíritu que Dios manda a la materia. Decían que si de Aquí no llevara Enseñanza, podría hacerse daño el mismo espíritu, queriendo que vieran que eran verdad estos arrobos. El sentir que Dios le da es afirmación a su actuación, para que sea copiada y practicada.

Dijo uno que siguió el Mando Divino:

Este espíritu siente el desprecio y el abandono, por Dios. No por el que quisiera ser conocido y quiere que fueran reverenciando estos Mensajes dictados por espíritus de la Gloria de Dios. Al ser reverenciados, acercarían a Dios, quitarían pecados y verían milagros. Está fuera de sitio el hombre que conoce este contacto directo a un espíritu que aún vive con cuerpo, y lo tiene que como cosa que pasó, que pertenece a otros tiempos.

Desperté, oí:

Deberían ir abriéndole paso al Lugar, preguntándole cómo tener a Dios contento.

Y ofreciéndole a Dios lo que Dios les deja de dueños.

Que son las palabras de consuelo y la comida para el hambriento.

Ya que Dios les manda Enseñanza de Salvación para su espíritu.

Esta Enseñanza es dada con alegría y sin cansancio.

Y el hombre responde sin tener tiempo para buscarla y reservando ayuda, porque no cree que Dios aquí hable.

Al hombre no le interesa saber que Dios está Vivo Aquí, porque tiene que cambiar el vivir que tiene ahí.


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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C6

domingo, 15 de septiembre de 2019

Querer engañar a Dios es peor que no querer que exista Dios

En Sueño Profético decían:

¿Cómo puede el hombre que tenga este Caso cerca, no acudir a las Palabras que el Instrumento lleva, si en la segunda Palabra ya está viendo que no es ella?

¿Cómo pueden rezar el Padre Nuestro y pronunciar “venga a nosotros tu Reino”?

En el rudo es la ignorancia. En el culto es que a Dios en el rezo Le estás mintiendo. Porque si piensas en los años que todos los día Dios baja del Cielo este “Evangelio Diciendo”, al saberlo y no acudir, no reces el Padrenuestro. Esto es pedir a Dios Luz, darte Dios la Luz y tú cerrar los ojos como si Dios no te hubiera oído. Éste es pecado de desprecio, que es el peor de los pecados.

Desperté, oí:

Decían en el arrobo, que el desprecio, el hombre, no lo tenía por el peor de los pecados.

El desprecio a Dios es meditado, es sentido y desafiando.

Hay pecados grandes que no sabes cómo pasaron.

Pero el no querer saber lo que Dios a diario está diciendo, es pecado meditado.

Que si el que no acude, pudiera, dejaría mudo al Lugar que Dios le habla y enseña para que el hombre no pueda ni una palabra quitar ni reformar.

Querer engañar a Dios es peor que no querer que exista Dios.


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Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C6

jueves, 12 de septiembre de 2019

El desprecio se lo dan a Dios

En Sueño Profético decían:

Era para que al verla, antes que el portero, el dueño abriera las puertas. Todo es creer que a Dios no se necesita, y que después de muerto todo queda en la Tierra.

Dijo uno:

¡Qué poco sabe el hombre del espíritu y cómo le deja rienda suelta para que haga daño al que Dios Elegido tenga.

Si hoy se pusieran aparte los que han intervenido para que el Lugar sufriera, habría que ocupar un gran sitio.

Ha habido actuaciones de muchas maneras, pero Dios es el que manda en esta Vida de espíritu y en la vida de poco tiempo de la materia. Si aquí no actuara Dios, el sufrimiento y el desprecio a esta Verdad, no dejarían mover tu cuerpo. Pero Dios es caminante de los Caminos del Cielo, que son los que al hombre dejan sin poder llegar a ellos.

Desperté, oí:

El desprecio se lo dan a Dios, una vez que tú eres el Instrumento del Mando que Él te da para que el bueno reciba, y también el que hizo el mal y a Dios busca con su forma de actuar.

En este arrobo se hablaba del comportamiento tan malo que el hombre hacía en el Lugar que Dios tenía de refugio para el sufrimiento achicar.

El hombre, por falta de creer y amar, siempre le está dando desprecio al Poder de Dios.

Esto, Ministro y seglar.

Es vergonzoso tener que esperar que abran puertas al que Dios sus Palabras le da.

Que no las inventa, que escritas aquí están.

Su presencia no es la de ella.

Es un Mando que Dios da.


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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C7

miércoles, 11 de septiembre de 2019

No reformes sus Palabras

En Sueño Profético decían:

Enseña el hombre, de Dios, para el cuerpo, pero no para el espíritu. No enseña del Evangelio, que son Palabras que dijo, que están ancladas en los mares de lo Eterno y lo Divino. Esta ancla no se mueve, hasta que no llegue Mando de Dios Padre y de Dios Hijo. Aquél que intente quitarla, se hace de Dios enemigo, y tiene menos Perdón que el que el pecado hizo sin acordarse de Dios.

El hombre enseña de Dios, recortando o alargando Palabras que dijo Dios. Que ya no es su Enseñanza, es una distracción más que el hombre busca. Que de esta distracción sale mala enseñanza.

Dijo un Espíritu en la Gloria:

Por eso, estas Comunicaciones, hacen desafío y mandan que comprueben que es Dios hablando antes y después de su Venida.

Aquí no hay cambio. Si el hombre quisiera a Dios, vería esto claro. Esto es agua, sol y tierra, nacimiento y muerte de la materia. Esto no admite cambio.

Desperté, oí:

En estos Arrobos,
y luego Dictados,
ves claro que son de Aquí,
donde el hombre no ha llegado.

Te compara y te pone su Poder,
sin que nadie pueda cambiarlo.

¿Por qué cambiaría el hombre
el agua, el sol y la tierra,
para que dieran
más provecho y beneficios?

Que esto nombrado
fue hecho con su Palabra.

Ahora nacimiento y vida.

¿Qué reforma puede darle
el hombre?

Aquí ninguna.
Enseña este Evangelio,
que el escrito continúa:

A más leas, profundizando,
te dan ganas de gritar diciendo:
“Dios está hoy hablando”.

Que desde que hizo el mundo,
sus Palabras no faltaron de la Tierra,
siempre de su Gloria hablando.

No reformes sus Palabras,
que vives grande pecado.


***

Libro 23 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IV - C3

martes, 10 de septiembre de 2019

Palabra de Dios, para el que más lo pregone

Quedé dormida con este pensamiento: “Señor, lo que yo diga, si no está bien dicho, no me importa cambiar lo que he dicho”.

En Sueño Profético decían:

Dios le da la Luz y ya ve claro. El Mensaje tiene que ir al que tiene el mando, bien Jerarquía de la Iglesia, bien seglar con mando.

Dios no tiene fronteras cuando manda en su Reino. Puede que hagas más el último que ha llegado, aunque no quiera, pero Dios es el que manda en el Cielo y en la Tierra.

Los últimos pueden hacer pensar a lo que llegaron antes, que pudieron hacer más, pero faltaba el Amarle.

Desperté, oí:

Esto sea presentado al que va cogiendo cargo, que él puede hacer público lo que 29 años está pasando.

Si buscas a los que tuvieron cargo y hoy no lo tienen, no los dejes apartados, que es lo que Dios en su Evangelio pone.

El que se avergonzara de de Mí, Yo lo avergonzaré delante de mi Padre”.

Esto, que tenga preferencia para los que el cargo tengan.

Cargo y sitio son del hombre. Y la Palabra de Dios, para el que más lo pregone.

Con el cargo y la conciencia, cada uno, que a Dios llame cuando la muerte se sienta.

Pero esto es para el hombre, sin ponerle preferencias.


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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C4

lunes, 9 de septiembre de 2019

Para la Vida Eterna te deja la Libertad

En Sueño Profético decían los espíritus de Dios en la Gloria:

No puede el hombre negar, cuando le llegue la hora, que no ha creído en el Lugar que Dios, tantos años, trae su espíritu a esta Gloria.

No puede el hombre vivir creyendo Aquí con esta indiferencia.
 
Dijo uno:

Si en lo material te ofrecen un ascenso o cantidad de dinero, tú no puedes negar que no darías desprecio.

Pues si piensas en la muerte de tu cuerpo, ¿cómo puedes vivir sin saber de estas Palabras que han sido dichas en arrobo?  Que es dejar el cuerpo y premiar al espíritu, para que el hombre ponga primero el espíritu que el cuerpo. No sería esto verdad si, el que lo tiene en desprecio, estuviera cerca de Dios. Igual que está despreciando estos Mensajes, Dios a él lo tiene que despreciar el día del Juicio Final, y la mentira, no podrá utilizar.

Desperté, oí:

Decían en la Gloria
Palabras que no dictan.

Porque unas son para decirlas,
y otras son para no decirlas.

Si vas con el que Dios manda
y vas apuntando escenas,
verás que no merece el hombre
que la Tierra quede quieta.

¡Con lo fácil que sería
que Dios quitara la vida
a lo que vida ahí tiene,
y dejara al mundo en cementerio,
sin haber nadie que lo llorara!

Tierra en movimiento
y quietud al agua,
que Dios este Mando diera:
no podría el hombre superar
el vivir en la Tierra.

Pues a pesar de esto,
el hombre a Dios desprecia.

Y no piensa que él vive
porque Dios vida le deja.

¡Una vida temporal!

Para la Eterna te deja la Libertad,
que es lo único que nadie manda en ella.

Tú se la entregas a Dios
cuando las dos vidas están.

Es lo único que tiene el hombre,
que nadie puede quitar.


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Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C7

jueves, 5 de septiembre de 2019

Que el Mensaje y tu nombre sean en el mundo conocidos

En Sueño Profético decían:

¿A quién le harás servicio mejor que al que la vida te deja?

¿A quién servirás mejor que al que en la alegría y en las penas nunca te abandonará, aunque de Carne no Lo veas? Pero siempre notarás una Fuerza que te sirva para no caer en lo que pueda hacerte que la Gloria pierdas.

¿A quién servirás mejor que al mismo Dios, y porque servirlo quieras?

¿Tú te has puesto a pensar el valor que representa decir: “Yo fui a entregar en mano estos Mensajes a la Cabeza de la Iglesia, y aquí están justificantes”?

Ahora ya, que ellos decidan. Que según contesten, ya tendrán el sitio para cuando entierren el cuerpo.

Dijo uno:

A más Jerarquía, mejor deben entender lo que es de Dios o lo que es del hombre. Si ven que es Dios: amén y reverencia, y “¡Gracias Señor!”, sería la respuesta.

En todo lo que se ve claro, el “no” sobra. Aquí se vio en los primeros Escritos, que fue Mando en la Gloria. No pueden coger ninguna frase que te escandalice por no ser Evangelio. Que muchas veces se ha dictado que Evangelio es Palabra de Dios dicha o diciendo.

El hombre conoce poco lo que es dicho en el Cielo.

Desperté, oí:
Era para que al andar
no te dejara la gente.

Queriéndote preguntar
por Dios Vivo.

¿Cómo se comunica?
¿Cómo es el arrobo?
¿Qué sientes al despertar?

¡Son 26 años mañana!

El espíritu del mal
retira al hombre de este Lugar,
para que en la soledad y el sufrimiento,
diga el Instrumento:
“¡no puedo más!”.

Esto no consigue el hombre.

Ni Dios para los Mensajes,
ni el silencio le ponen.

Cada día será más cundido
y más ridículo se verá
el que no quiera.

Pero lo que sí es lástima
es que a Dios Lo desprecie el hombre.

Consejo que da la Gloria:

“Que el Mensaje y tu nombre
sean en el mundo conocidos
para avergonzar al hombre”.

       
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Libro 18 - Dios No Quiere, Permite - Tomo III - C1