martes, 17 de julio de 2018

El molinero

En Sueño Profético decían:

Si el bien lo vas sembrando con el abono del Cielo, Dios te dará cosecha y el bien se irá cundiendo.

Dijo uno:

Para conocer el bien que Dios te manda del Cielo, tienes que tener contacto con el que de ti necesita y practica los Mandamientos. Que este practicar empieza en el espíritu, y después pasa a tomar parte el cuerpo.

Decía un molinero, con el que yo trabajaba, que no había enfermedad peor, que no sentir el sufrir que no era tuyo. Que él, antes de enfermar así, pedía a Dios que a coro le pidieran su muerte. Que él, sintiendo el sufrimiento del que sufrimiento tenía, podía achicarse el sufrimiento y, porqué no, quitárselo, cuando con tu ayuda lo achicaras y el bien cogiera el sitio del sufrimiento.

Desperté, oí:

El sufrimiento se agranda cuando no encuentra la barrera del bien.

El sufrimiento se agranda porque al Prójimo se olvida.

El hambriento pasa hambre porque el que tiene comida no se pone en su lugar aunque sea un sólo día.

Las muletas y el pañuelo acortan los sufrimientos.

Estos refranes se los oían con frecuencia al molinero.

Él vivía para Dios.

Y Dios lo tenía para acarrear al Cielo.

Siempre estaba apuntando los sitios en que vivían los gigantes sufrimientos.

Aprende del molinero y haz enano al gigante sufrimiento.

Sufrimiento con ayuda, no lo agrandas, que lo achicas.


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Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C4

lunes, 16 de julio de 2018

“El Nuevo Testamento”

En Sueño Profético decían:

Si lees estos Escritos, ves que van de Aquí dictados. Si observas al Instrumento, ves que hace el mismo Mando que cuando él da mando, con alguna diferencia: poniendo en la protesta, alegría, y en el pensar, a Dios mandando pensamientos de alegría, que Aquí se están dictando: “Si Tú ibas a los mesones y a los campos a buscarlos, ¿quién soy yo para ver mal este Mando?”. Esto, sin haber palabras, Amor a Dios y sentir su Fuerza, te hace querer imitarlo.

Dijo uno:

Es muchos más trabajoso hacer lo que Dios no manda, que hacer su Mando. Puede que alguno conteste: “Yo tengo el Mando de Dios. Cuando voy a hace algo, leo los Mandamientos y ya me siento mandado”.

Desperté, oí:

¡Qué fácil y qué sencilla es la Enseñanza de Dios!

¡Qué cierto que al vivir sus Mandamientos, ya estás mandado por Dios!

Si vives los Mandamientos, trabajo no te costó entender el Evangelio.

Que Evangelio es las Palabras que Dios le dijo al hombre antes de que vieran a Dios con Cuerpo.

Luego, baja a la Tierra y sus Palabras son las mismas.

Pero al vivirlas su Cuerpo, ya Dios le pone nombre:

“El Nuevo Testamento”.

Si lo cumples, ya haces el Mando del Cielo.


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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C3

viernes, 13 de julio de 2018

Esto está Dios hablando

En Sueño Profético decían:

¡Cómo no se dará cuenta el hombre de que Esto es movido por Dios!

Era para que viviera momentos de arrepentimiento, por si pudieran tener aún salvación los que hace muchos años han debido cundir: “Esto está Dios hablando”.

Aquí no hay escondrijo. Aquí no se piden cargos. Aquí lo que no se puede es tener Esto oculto, ni que el hombre llegue a reformar una palabra que él crea mejorarla. Éstos quedan apartados.

Dios manda que dicten, y manda Sabiduría al espíritu del Elegido, que es para Enseñanza. Ya, la lengua da el sonido, pero no Sabiduría. La Sabiduría sale del espíritu. Esto es tambor y palillos, que si el tambor no suena, no hacen ruido los palillos. El ruido es del tambor, no de los palillos. Esto es lengua hablando, si no tiene la Sabiduría del espíritu. En Esto, el espíritu entregado a la Voluntad de Dios, siente Paz con alboroto.

Desperté, oí:   

No hables del Instrumento
y exígete tú mismo
leer detenidamente
estos Escritos.

Y una vez que los leas,
tienes que cundir
que no son escritos
dictados en la Tierra.
Que en su contenido ves
la Luz Divina,
Poder de Dios y Fuerza.

Esto es sufrimiento para el Elegido,
y de vergüenza para los de cerca
que esta Grandeza tienen
y no hacen caso de ella.

Pero el Poder de Dios
deja en silencio a la Tierra,
y su Palabra conmueve
montañas que se pusieran
a que silencio le guarden
al que Él trae a su Gloria.


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Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C4

miércoles, 11 de julio de 2018

Señor, yo no merezco tanto

En Sueño Profético decían:

A más cerca estás de Aquí, más valoras ahí el Lugar que Dios tiene para que el hombre sepa que después de esa vida llega la muerte, y ya Dios presenta el espíritu, que es lo que no muere.
 
El hombre hace sus planes para todo, ajusta sus cuentas, y hasta pone fecha con la seguridad de cumplir lo que pone en la fecha.

Dijo uno:

Estas palabras, que Aquí se dictan, las oyes normal en el hombre, diciendo profesión o sitio que ya le está preparando al niño, sin saber si llegará a hombre o él morirá dejándolo de niño, o si con la persona que contaba murió y ya hay otro en su sitio.

Si el hombre pensara en la Gloria de Dios lo primero, cómo iba a tener en tanto desprecio al que Dios le dice: “Di que Me ves”.

Que lean estos Escritos, que son dictados por los espíritus que Dios tiene en la Gloria.

Desperté, oí:

Al conocer un Lugar que Dios le da su contacto, debería el hombre decir en público: “Señor, yo no merezco tanto”.

Enseñaban en la Gloria que el hombre se ocupara un poco más de su espíritu y un poco menos de su cuerpo.

Que lo que le dabas al cuerpo, quedaba ahí en la Tierra, de primeras; luego, en polvo o ceniza; y como final, en nada.

Tan en nada, que no podrías ser conocido por familiares o extraños que de la sepultura te sacaran.

En cambio, al espíritu, si vive queriendo al Cielo, no le llegará la muerte.

Y si Dios un día te lo presentara, lo verías con más perfección que cuando vivía con materia.

Tan sólo por aprender lo que de esta Gloria enseñan, debería el hombre tener siempre en sus palabras o en su memoria:

“Señor, yo no merezco tanto”.


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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C4

martes, 10 de julio de 2018

La Gloria es para el que la pide y la gana

En Sueño Profético decían:

Por mucho que se esfuercen en decir lo que sufre el que Dios se comunica para ir enseñando, no es comprendido, como no amen a Dios y Lo crean Poderoso.

Este sufrimiento acerca a unos a Dios, y otros se condenan.

Dios te dice “ve”, y el hombre te sujeta.

Dios no quiere que hables de Él, y el hombre callarte quisiera.

Éstos no pueden alcanzar la Gloria de Dios porque en la Tierra Lo niegan.

Es sufrimiento grande el despertar de un arrobo y pensar que no puede Esto publicarse, con la falta que tiene el hombre de saber que Dios está Vivo y con Cuerpo de Carne. Siendo todo Suyo –lo que maneja el hombre–, en esto, si Dios usara el Dios enfrentándose al hombre, haría temblar la Tierra, sin dejar pedazo sin calma, para que no amparara la Tierra en calma al que había pedido a Dios que la Tierra no se moviera, despreciando sus Palabras.

Desperté, oí:

Poco sería hacer que la Tierra temblara,
y que la Tierra, contenta, el mundo acabara.
O que empezara la lluvia sin descanso,
hasta que los árboles tapara.

También el día podría esconderse
y ser la noche más larga,
y que el día comprendiera:
“Ya en la Tierra no hago falta”.

Esto sería Poder de Dios,
y que el mundo lo acabara.

Y a los pocos que Lo quieren,
Aquí, en su Reino, los entraba.

Dios le hizo el mundo al hombre,
y el hombre a Dios no ama.

La Tierra la pisan todos.

La Gloria es
para el que la pide y la gana.

La gana siguiendo a Dios,
y la pide cuando el pecado dejó.


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Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C4

lunes, 9 de julio de 2018

Lo de Dios no tiene cambio

En Sueño Profético decían:

Lo de Dios no tiene cambio, ni lo del hombre tampoco, si lo del hombre lo pones en no poder cambiar lo que él cambiar no puede, que son las fuerzas que al Mando de Dios oye, que a otro mando ya son sordas. Lo de Dios no tiene cambio, porque Dios cambio no pone, que es el único que puede donde hay día poner noche, y hacer que choquen las nubes y escandalicen la Tierra.

Lo de Dios no tiene cambio, porque Dios al hombre ama. Y el cambio tendría que ser que Dios la Gloria cerrara cuando el traje del espíritu enfermara, muriera y ahí enterraran.

Todo lo que le da la vida al hombre, no tiene cambio. Y lo que Dios quiere que hagas, tampoco tiene cambio, que es el Amor y la Caridad al Prójimo, donde siempre encontrarás a Él. Algo que es vida sin tierra, algo que no puedes comprar ni vender, aunque quieras.

Desperté, oí:


Dios quiere que no mates.
Dios quiere que no robes.

Dios quiere que tu cuerpo
no sirva para que otro peque.

Si vives Prójimo, que es Dios,
tú jamás rompes sus Leyes.

Esto, para vivirlo,
tienes que pensar en la muerte.

Y alargarte este pensar,
pensando:
     
Dios, Dueño del Universo,
que espera al hombre en su Gloria,
cuando ahí ya lo vean muerto.

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Libro 32 - La Palabra del Creador - Tomo III - C3

viernes, 6 de julio de 2018

Ésta Enseñanza no exige raza ni títulos

En Sueño Profético decían:

Si en la enseñanza de la Tierra, el que la enseña tuviera la respuesta que le dan al Elegido para que enseñe de la Vida Eterna, ninguno querría la enseñanza, porque sería sufrimiento grande querer que el burro siguiera al ave. Si el hombre pensara esto, pondría la razón en grande.

Dijo uno:

Esta Enseñanza es sin letras,
y luego al cuaderno pasa,
después ya la practicas
y entiendes con la mirada.

Todo es Poder de Dios
y querer entender su Enseñanza.

Puedes ver el árbol crecer
y no saber cuál es su casta,
pero si le ves el fruto,
ya estudios no te hacen falta.

Pues si ves al Elegido,
el fruto que va dejando,
hazte alumno
y prohíbele al pensamiento que piense:
“Esto está mal dicho o mal hecho”.

Desperté, oí:

¿Por qué no compara el hombre esto con uno que pertenezca a la enseñanza, que sea bien de cultura intelectual o cultura manual, saber el máximo, y tener que implorar para que aprendan?

Además, estar siempre preparado para recibir mal trato del alumno.

Por eso, ésta Enseñanza no exige raza ni títulos.

Exige creer en Dios.

Luego, que Lo amen y Lo busquen.

El que no busca, no ama.

Y al que no ama, le es difícil entender esta Enseñanza.


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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C5

jueves, 5 de julio de 2018

Si crees en Dios, ámalo

En Sueño Profético decían:

Si crees en Dios,
ámalo y acepta
lo que va llegando
que sufrir te deja.

Si crees en Dios,
ámalo y piensa:
“Si Él está conmigo,
yo no Le doy quejas.
Lo que sí Le pido
es que siempre yo sienta
esta Paz conmigo,
y que donde vaya
sienta su Presencia”.

Si crees en Dios,
nunca pongas dudas a tu petición,
ni lleves la cuenta del que a Dios pidió
y pronto le llegó respuesta.

Si crees en Dios,
ámalo y piensa:
“Él, todo lo puede”.

“¿Quién hizo este mundo
de peso y de Tierra?
¿Y el Mundo sin suelo,
que su nombre es Gloria?”.

Si piensas en esto,
ya a nadie pides
para que conceda
aquello imposible
que ves en la Tierra.

Desperté, oí:

Repetían muchas veces como coro, para que entiendan, estas palabras que dictan:

“Si crees en Dios,
Ámalo,
y ya no Le pidas cuentas.

Si crees en Dios,
haz que tu Amor crezca,
y Él ya te dará la respuesta”.

Hay quien confunde el creer con el amar,
y ya no sale la cuenta.   

Sigue los pasos de Dios,
y vuelve al Prójimo,
y lleva el Mando que Él te dio.

Que a veces
te da que lleves
lo que a ti aún no llegó.

Si crees en Dios y no amas,
pide a Dios
que tu creencia se vaya.


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Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C2

miércoles, 4 de julio de 2018

En el sufrimiento alaba a Dios

En Sueño Profético decían:

Busca que te hablen de Dios donde veas Amor al Prójimo y al sufrimiento aceptación. Donde veas que levantan al caído, dando manos y compasión y no den opiniones que vayan en contra de Dios, culpándolo de aquello que allí pasó, que esto no entra en la Palabra de Dios.

Dijo uno:

Si ves todo esto, dicho y practicado, oye aquí hablar de Dios, que te servirá de bálsamo para heridas que vean o heridas interiores, que son las que atormentan cuando no tienes el bálsamo de estas Palabras de Dios.

Para comprender estas Palabras de Gloria, tienes que pedir Amor y que Dios te lo conceda. Que al pedir el Amor, tú entregas la Libertad que Dios te deja, y ya amas de verdad y abrazas lo que te venga.

Desperté, oí:

Si practicas la Palabra de Dios,
te ofende el que en tu sufrimiento
quiere ofender a Dios,
culpándolo del sufrir que te llegó.

Ese mundo de materia
siempre tuvo seguidores
para acarrear a Dios.

Pero siempre aumentaron
y aumentarán
los que quieren convencer
que el seguir a Dios
sufrimiento da.

Que este pensar te lo ponen
los espíritus del mal.

En el sufrimiento alabando a Dios,
ya Dios manda documento.

Un documento que sirve
para quitar sufrimientos.

Sufrimientos que los agranda
el que de Amor no está lleno.


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Libro 31 - Te Habla el Profeta - Tomo IV - C5

martes, 3 de julio de 2018

Ni por pobre ni por rico puedes perder la Gloria

En Sueño Profético decían:

¡Qué mal emplea el hombre la Libertad que Dios le deja! Que por esta Libertad muchos pierden la Gloria.

¡Qué mal responde el hombre a este Dios que es Amor y Misericordia!

Dijo uno:

Dios les deja Libertad en lo que se creen dueños de ello, que es el cuerpo. Dios deja aquí Libertad porque éste es el cuaderno que tú puedes presentar con el bien o el mal que hayas hecho.

Nadie puede decir: “Me quitaron la Gloria o me obligaron a querer Infierno”.

Esto no puede ser, por tener tu espíritu el poder de lo que haga tu cuerpo. Tiene poder y mando para mandarle al cuerpo, y nadie, por poderoso que sea, puede a tu espíritu mandarlo al Infierno. Matará tu carne, pero tu espíritu viene al Cielo. Que esto es lo que le falta al hombre culto querer comprenderlo.

Desperté, oí:

Ni por pobre ni por rico puedes perder la Gloria, por ser tú dueño de tu espíritu.

Ni por pobre ni por rico nadie puede llegar a tu espíritu.

El espíritu es Palabra que Dios manda a una carne para que muerta no nazca.

Luego, ya, esta Palabra se queda con la Libertad que Dios le deja para que viva el bien de Dios o el pecado de la Tierra.

Bien de Dios: palabra que dice y escrita deja, y siempre le está mandando al hombre su Presencia.

Coge la Libertad de Dios para hacer y enseñar a que a Dios Lo quieran, sin decir:

“¿Por qué, Señor, por qué el Amor al porqué desecha?”.

Al cuerpo lo obliga el hombre, si lo amarra, a que haga lo que Dios no quiera. Pero el espíritu, si es de Dios, con más fuerza a Dios llama y en la Gloria se presenta.

A tu espíritu, si es de Dios, la muerte jamás le llega, al contrario, tendrá más vida cuando el cuerpo muerto vean.


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Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C1

lunes, 2 de julio de 2018

Enseña al niño a quererse

En Sueño Profético decían:

Debería ser la primera asignatura enseñar a que el hombre se amara y practicara la Paz. Que aprendiendo esto desde niños, dándoles el trato con Paz, serían párvulos en la violencia cuando fueran hombres, y no podrían practicarla.

Si esta asignatura se premiara, no podría existir la guerra, porque serían muy pocos aquellos que la quisieran.

Dijo uno:

El mundo está pasando por un momento difícil para que el hombre viva la Paz que Dios dejó en la Tierra. Porque al niño, la primera distracción que le da y enseña es miniatura para matar, que son juguetes y juegos de guerra. Esto es acostumbrarlos a que vean normal las guerras y crezcan con alegría pensando en coger fusiles y cañones para regar el campo de sangre.

Desperté, oí:

Decían en el arrobo, que desde niños les quitaban el cuchillo para que no se cortaran, y de hombres les daban el fusil para que se mataran.

Que no se mataban con el suyo, se mataban con el que estaba en frente de ellos, que de niño tuvo la misma enseñanza.

Debería el hombre hacer entierro a los armamentos de guerra.

Y hacer un recuento de los que están enterrados y no fueron muertos, que fueron matados.

Esto, si el hombre lo pensara, se abrazaría y enterraría los armamentos.

Enseña al niño a quererse, y de hombre no cogerá nada que mate el cuerpo.


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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C4