miércoles, 3 de mayo de 2017

No puedo llamar a Dios porque desprecié su Gloria

En Sueño Profético decían:

Esta justificando el hombre, que no quiere saber de Dios. Pero Dios, Poder Infinito, no le pone silencio a estas Comunicaciones, para dejar al descubierto al que pone su Nombre en su boca sin sentir la Existencia del que deja que su lengua sirva para otras palabras que van en contra de las Palabras que bajan del Cielo.

Dijo uno con el Mando de Dios:

A más publicación y menos silencio, más se destacan los que son de Dios de los que parecen serlo.

Son más culpables los que Esto tienen en sus manos y lo tienen en silencio, que los que están lejos, aunque oyeron algunas campanas y no acudieron.

No tienen disculpa ante Dios, Ministros de Dios ni seglares pudiendo.

Tiene que ser horroroso verte morir sin remedio.

Desperté, oí:

Porque Dios perdona cuando tú Lo buscas pidiendo el Perdón.

Pero no cuando está hablando y tú Le pones el no.

Le pones el no con el desprecio a su Mando y persiguiendo al Portavoz.

El día que llegue el Juicio Final, ¿qué podrá decir el hombre que supo que Dios, a diario, mandaba un Mensaje, y él no quiso saber nada?

Tiene que ser muerte horrorosa cuando te veas morir y pienses: “No puedo llamar a Dios porque desprecié su Gloria”.

Si ahora, en estos momentos, bajara Dios con Cuerpo a la Tierra, si dejara al hombre con Libertad, otra vez Lo matarían.

Piensa, si sabiendo esto, Dios puede traer un espíritu a su Gloria cuando ya el cuerpo no tenga vida.

Esta Enseñanza irá acortando el ir detrás del que, sabiéndolo, no acuda.

Es un recinto muy chico el Lugar donde Dios eligió, hace 29 años, a un espíritu, con estas Palabras:

Que Me ves, dilo”.

Si este Lugar guarda silencio, ¿cómo Dios, luego, lo va a meter en su Reino Prometido? Entrarán pocos, que son los que buscan al Elegido.

Esto no son amenazas, es el Permitir de Dios lo que el hombre ha querido.


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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C5