domingo, 1 de octubre de 2017

La fuerza del Amor a Dios

En Sueño Profético decía Teresa de Ávila:

El Amor a Dios
es un “veneno” que da Vida,
te resucita y no mata.

El Amor a Dios
es Locura que te centra en su Camino
y te llega Paz y Calma.

El Amor a Dios
es algo que destaca,
y ya algo ven en ti
antes de decir palabras.

El Amor a Dios
da tristeza cuando falta.

Este Amor quita la sed
de lo que hay en la Tierra
que no se puede beber
y que al pecado te lleva.

Este Amor, tiene tal fuerza,
que si se llena tu espíritu,
te lo descubre tu lengua.

Desperté, oí:

Por muchos nombres que dé
al Amor que de Dios llega,
no me sale el sentir
que yo sentía en la Tierra.

Yo le llamaba Veneno,
Lumbre o Vendaval que te lleva.
Y me pasaba las noches
pensando donde llevar
el Veneno y la Lumbre
en mis palabras,
y ya les llegaba el Huracán
despegándolos de aquello
que no querían dejar.

Yo le pedía a mi Señor
que nunca el silencio me llegara
cuando tuviera que decir
esto que a mí me pasaba.

No me importaba
el que abría la puerta,
o el que a abrirla mandaban;
el que le mandaba a los caballos
para que del coche tiraran,
o el que llevaba dos hombres
para darles el sombrero
porque a su servicio estaban.

¡Ay Señor, Tú bien lo sabes
cuando anduve pies en Tierra,
que por no callar oía:
¡Es la loca de Teresa!

¡Ay Locura de mi Dios,
que al que la pide le llega
con la fuerza de un ciclón,
que el hombre jamás ya llega!

No hace falta mi nombre,
pero yo dicto
con el Mando del Cielo: Teresa

TERESA DE ÁVILA


***

Libro 26 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo III - C3