martes, 17 de marzo de 2020

Amor a Dios sin medida

En Sueño Profético hablaban del Amor a Dios; del sufrimiento, cómo lo lleva el que ama, y cómo, con su cruz a cuestas, sube el cerro y la montaña.

Dijo uno:

Hay quien lleva cruz de plomo y nadie le nota peso. Y hay la lleva de pluma y escándalo va poniendo.

Hay quien pasa sed por evitar un sufrimiento. Y hay quien tira el agua y está viendo al sediento.

El que a Dios ama y Lo sigue, se enfrenta al sufrimiento, y el sufrimiento se achica y no tiene crecimiento.

Éstos son los que a Dios sirven ahí mientras tienen cuerpo; y Aquí, cuando ya dejan el cuerpo, como estos que Dios manda en este Mundo sin suelo.

Cuando están ahí, con cuerpo, Dios trae Aquí su espíritu y luego lo manda al cuerpo para que lleve Enseñanza. Cuando está Aquí el espíritu viviendo, lo manda a un cuerpo, y ya no es traído, es mandado. Entonces hay espíritu y no ves persona. En el arrobo ves persona y no hay espíritu.

Desperté, oí:

Si sólo hubiera este Mensaje,
no sería comprendido
para aquel que lo leyera.

Pero ya, estas Enseñanzas
son como fin de carrera.

Carrera que nunca da título
porque siempre hay algo
para que aprendas.

Siendo Palabra de Dios,
te sorprende
cada cosa que te llega.

Esta carrera te exige,
si tú quieres aprenderla,
Amor a Dios sin medida
y que nunca pidas cuentas.

Porque ¿quién mejor que Él
te puede pagar
lo que te rente tu cuenta
del bien que hiciste o del mal?


***

Libro 21 - Te Habla el Profeta - Tomo III - C4

2 comentarios:

  1. Hay que pedirle mucho a Dios que llevemos el equipaje lleno de su Amor
    Llegar a Su Presencia con las manos vacías es el peor fracaso que podemos sufrir
    Un buen seguidor de Anita y que porte su Medalla y la nombre a todas horas no pasa día que no lo repase todo para honrarla,Ella fue nuestra Maestra y hay que portarse como Ella se portaba que hasta para mover un dedo antes a Dios consultaba

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  2. Se me olvidó poner que honrar a Dios es honrarla a Ella también pues Dios en Ella habitaba y Palabras y consejos era Dios quien los mandaba

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