miércoles, 29 de abril de 2020

¡Qué bueno es Dios!

En Sueño Profético decían en la Gloria:

¡Qué bueno es Dios!, que deja que el hombre Lo ofenda, y luego le da el Perdón y lo entra en su Gloria.

¡Qué bueno es Dios!, que siendo el Dueño de todo, espera que el hombre le dé al Prójimo, con medida, con tasa y con desprecio, las migajas que sobraron en el banquete, para que otro se alimente.

¡Qué bueno es Dios!, que administran sus Poderes sin poner primero a Dios. Sin llevar siempre en su mente: “Yo, Ministro de Dios, y lo que yo haga, ya de Él viene, tengo que hacer actuación y actuar como Él quiere”.

¡Qué bueno es Dios!, que sin querer, esto consiente.

El hombre no cree lo que es Dios. Y no piensa en la muerte, que sin remedio le llega por ser matojo de tierra que, cuando llega su tiempo, no hay cuido que lo detenga.

¡Qué bueno es Dios!, que deja que su Nombre suene en boca del pecador para ofenderlo. Y otros realzan su Nombre como pregón de vendedor, pero sin ellos querer lo que venden.

¡Qué bueno es Dios!, que no detiene la noche y claridad no se vio.

Desperté, oí:

¡Qué bueno es Dios!, que todo lo tuyo es suyo, desde la gran hacienda, hasta la respiración.

Que lo que tú te crees dueño, en un segundo lo desbarata la Ley del Cielo.

Que ni del hijo que tuviste, dando con tu sangre el crecimiento, puedes decir “soy dueño”.

Porque el Dueño estaba Aquí, está y estará por los siglos sin fin.

Por eso no hay alabanza mayor que digas en todos tus actos: “¡Qué bueno eres, Señor!”.


***

Libro 21 - Te Habla El Profeta - Tomo III - C4

1 comentario:

  1. De veras que es Bueno el Señor!
    Leyendo las conversiones de personas que estaban lejos de Dios se va entendiendo La Misericordia Divina
    No hay pecador ni grave ni menos grave que Dios le de la Espalda si de verdad se arrepiente y a Dios lo llama

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