martes, 5 de febrero de 2013

El Pregonero es el mismo que mandó decir Pregón

En Sueño Profético decían:

Si el hombre pensara en la insistencia que el Elegido tiene para que lo reciban, vería que actuaba Dios. El hombre no hace nada gratis; regala y recibe ofensas cuando él no tenga que implorarle a nadie. Esto lo haría, sin perfección, un demente en distintos momentos, con aspavientos no normales, que el mismo hombre haría su retirada de esta persona.

El que Dios le manda que publique su Palabra, es infalible, es Palabra Sagrada que jamás borraría el Comunicante, por no ser suyas estas Palabras.

Si el hombre se parara en estos Mensajes, aceptaba sin demora. El hombre que vive en la Tierra, no implora y suplica para que le acepten los millones y brillantes. El hombre, casi siempre –fue y será–, a más poderoso, menos va detrás del que no tiene para él regalarle. Esto es actuación del hombre, que el de clase inferior lo acepta sin enfado. Pues comparando actuaciones de estos Elegidos, los verás mendigando para que acepten la Gloria.

Desperté, oí:

Si coges estas Palabras
y las copias escritas en un cuaderno,
te darán frases tan justas,
que un sí ya sientes por dentro.

Oirás que de este Elegido
siempre fue el mismo lamento:
“No quieren saber de Dios,
ni ricos, ni pordioseros”.

El pecado los sujeta,
y a Dios Lo van desmintiendo.

Quieren que este Dios se ajuste
como hombre pregonero.

Que el alcalde le dio un bando,
y voceó el pregonero.

Voceo sin quita y pon,
porque lo oye el alcalde
y se le acaba el pregón.

Este Dios manda el Mensaje
siempre con la misma Voz,
siempre con el mismo Mando,
de muerte o resurrección.

Y el Pregonero es el mismo
que mandó decir Pregón.

Es todo el mismo Dios,
el que va detrás del hombre
hasta que dice que no.

Si esto quieres estudiarlo,
tú tendrás resurrección.


***

Libro 9 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo I - Pag. 153-154-155