domingo, 10 de febrero de 2013

Hazte tú las preguntas

En Sueño Profético decían:

Se van a decir Palabras para que sirvan de examen y el profesor seas tú mismo:

Si vas haciendo el bien, te pagan mal y el bien sigues haciendo, di: “Dios está conmigo”.

Si la Palabra de Dios quieres llevarla y ves que te dan desprecio, di: “Dios está conmigo”.

Si la avaricia no sientes y la ira no te llega, di: “Dios está conmigo”.

Si pisas la envidia, levantas al caído y no le pides cuentas, di: “Dios está conmigo”.

Si el sufrimiento llegara y pidieras a Dios ayuda diciendo: “que sea tu Voluntad, Señor, no la mía”, di: “Dios está conmigo”.

Si te pidieran el perdón y perdón dieras, dale a Dios las gracias y pídele: “Señor, que yo nunca me vea fuera de esta Enseñanza”.

Desperté, oí:

Hazte tú las preguntas 
y tú mismo te pones las notas.

Si en todas te pones bien, 
ya tienes entrada en la Gloria.

Que puede que Dios te elija 
antes de que el cuerpo muera.

Y ya eres profesor 
de Enseñanza de la Gloria.

El hombre no ama a Dios 
y fracasa en estas notas.

Pon primero esta Enseñanza 
y después pon ya las otras.

Si estas notas las practicara el hombre 
con alegría y contento, 
escaseaba lo malo y abundaba lo bueno.


***

Libro 20 - La Palabra del Creador - Tomo II - Pág. 185-186