lunes, 11 de febrero de 2013

Extracto incomparable

En Sueño Profético me decían:

Esta Teología verás que no es para todos. Habrá quien la oiga, y al contarla a otro, la descomponga. Esto es hacer y deshacer. Estos Mensajes, de tanta envergadura, sólo tú sabrás quién esté su espíritu preparado para tú leérselos. Una cosa es hablar de Dios, y otra cosa es leer estos Escritos. Esta Teología es de un extracto incomparable, no pudiendo, por tanto, ser comparada con ninguna frase hecha por el hombre. Lo que Dios dicta, no hay humano que lo corrija.

Cuando desperté, oí:

El que oiga tus Escritos, si antes no ha creído, después de oírlos se inquieta.

Se inquieta porque donde desmintió tiene que rectificar.

Estos Escritos pueden ser estudiados por grandes teólogos, asegurándoles no verán que son copia de ningún libro.

Dios dicta como quiere y a quien Él quiere.

Si el hombre supiera que el Dios que no quiere oír ahí, tiene que juzgarle Aquí, el hombre oía a Dios ahí.

De tus Escritos salen Libros sin descanso.

Al leer estos Libros, muchos se harán buenos, y de estos buenos saldrán Santos.

La Palabra de Dios hay que publicarla.

Él dijo: “Donde dos nombraran mi Nombre y de Mí hablaran, Yo estaré con ellos”.

Pues si esto es por hablar, ¿qué será por publicar su Mensaje?

Esta Publicación hará que hablen muchos, no dos, sino muchos cientos.

El que sepa este Mensaje y lo calle, éste oculta a Dios.

Teología es hablar de Dios, es amar a Dios.

TOMÁS DE AQUINO


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Libro 12 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo II - Pág. 57-58-59