viernes, 1 de febrero de 2013

Iglesia y Cielo no pueden vivir indiferencia

En Sueño Profético hablaban de cosas distintas, pero todas giraban al Amor a Dios. Decían:

Amar a Dios es conocer lo que es de Dios.

Si no conoces, no amas. Y si no amas, hasta te molesta que otro ame.

El que lea estos Dictados y ame, no necesita a la Iglesia para saber que Aquí los han dictado. Pero Dios sí manda que la Iglesia sea la que debe cundir al mundo lo que a diario baja del Cielo para que sirva de Enseñanza.

Iglesia y Cielo no pueden vivir indiferencia. La Iglesia es bóveda de la Palabra de Dios. Esta Palabra estará siempre viva y sin reforma.

Desperté, oí:

Es la Iglesia 
la que puede llevar cerca y lejos.

Es la Iglesia,
la que vale más un sí o un no
para Dios y para el hombre.

Si es un caso verdadero,
pudiendo justificar 
con Documentos del Cielo,
es la Iglesia la que,
en forma de relámpago,
se debe de enfrentar con el mundo.

Que este “Alimento espiritual”
lo precisa el mundo entero.

El espíritu del mal 
frena al que puede hacerlo.

Pero está el Poder de Dios,
Creador y Dueño del Universo.


***

Libro 20 - La Palabra del Creador - Tomo II - Pag. 146-147