miércoles, 7 de junio de 2017

Dios no quiere oír al que Lo llama sin quererlo

En Sueño Profético se oía la Palabra de Dios repetida muchas veces:

No tengas miedo a decir que el que no busca mis Palabras donde Yo las digo, no cree en Mí como Dios Único, Vivo y con Cuerpo, que fue el mismo que el hombre vio cuando bajé a ofrecer mi Reino, que estaba en este Mundo y estará por siglos sin fin”.

Estas Palabras han sido dichas al espíritu sin cuerpo, y Dios manda que sean dictadas para que con cuerpo y espíritu las repitan, y las practique el que crea en su Existencia.

Dijo uno:

El hombre, a pesar de los siglos que hace que Dios bajó a la Tierra y el que quiso vio que era Dios, aún niega y desmiente cuando Él coge un Lugar, dando las medidas Divinas, que son la comprobación para que pongan el amén. Al saberlo y no acudir, disculpa que pongan, más agranda el pecado de no amar a Dios, que es el peor de los pecados.

Desperté, oí:

Tienes que decir:
“Señor, quítame los pensamientos
de lo que yo haría
con el que Te da desprecio”.

¡Si tan sólo el oír una Palabra
en el Cielo dicha por el mismo Dios,
era para que cayeran a montón
los hombres muertos!

¡Los que lo saben y no acuden!

Y el certificado fuera:
“Muerto por remordimiento”.

El que lo sepa y no acuda,
pudiendo llevarlo al mundo entero,
que nunca diga: “¡Dios mío!”,
que a Dios manda sufrimiento.

Porque Dios no quiere oír
al que Lo llama sin quererlo.

Ni quiere oírlo,
ni Aquí puede tenerlo.


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Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C6