domingo, 9 de julio de 2017

Si se juntaran los hombres que dicen que a Dios Lo aman

En Sueño Profético decían:

Si se juntaran los hombres que dicen que a Dios Lo aman, verían quién dicta estos Escritos y quién los manda.

Si se juntaran los hombres que dicen que a Dios Lo ama, si entre ellos hubiera quien desmintiera estos Escritos, pronto le saldría a la cara, como al que vendió a Cristo. Nombre puesto después de Matarlo en público y ponerlo crucificado hasta que se fue el Espíritu para el hombre enterrarlo. Y luego, con su Poder, se trae el Cuerpo a su Gloria. Que todos pudieron ver tierra movida, fosa vacía. Que ya, con Cuerpo, fue anunciado por Él. Pero el hombre no creía y, el que creía, no quería ver su Cuerpo otra vez.   

Desperté, oí:

Pocos fueron lo que lloraron con Amor y con deseo de haber querido ver siempre el Cuerpo de Dios hecho Hombre, Salvador y Maestro.

En cambio, hubo lágrimas de temor y arrepentimiento, cuando vieron milagros y sintieron sus cuerpos enfermos.

Se traían a su memoria lo que muchos hombres vieron: andar a los paralíticos, darles vista a los ciegos, hacer que resucitara el que ya estaba muerto. Los mudos salían hablando, y se oía: “Maestro, Tú me has curado”.

Pero Él no se hizo Hombre para esto.

Se presentó ofreciendo su Reino, que es Lugar Eterno.

Eternidad que no busca el que no quiere a Dios con Cuerpo.

Si se juntaran los hombres que dicen que a Dios Lo aman, no podrían tener ocultas estas Divinas Palabras.

Y puede que a muchos hombres, del pecado apartaran.

Que pregunten y hagan público si hoy puede presentarse alguien con estos Escritos.

Que tanto necesita el hombre en estos tiempos que vivimos.


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Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C2