jueves, 30 de noviembre de 2017

Si tu espíritu está con Dios, lo va diciendo tu cuerpo

En Sueño Profético decían:

Si tu espíritu está con Dios,
lo va diciendo tu cuerpo.

Si el espíritu está con Dios,
va sembrando y recogiendo.

Sembrando el Evangelio,
que es Palabra que Dios dice.

Y recogiendo,
de lo que sembraste,
que Dios manda premio.

Si tu espíritu está con Dios,
nunca te llega tristeza
y todo lo pones en las manos de Dios
con la confianza de que Él lo arregla.

Y lo que crean que no tiene arreglo,
si tú lo tienes en las manos de Dios,
lo das como algo que ya tiene su dueño,
y como Dios que es,
Él sabrá lo que tú no puedes saber.

Pero si tu espíritu es de Dios,
lo va diciendo tu cuerpo.

Desperté, oí:

Decían en el arrobo,
que la confianza en Dios
te hacía vivir Paz.

Que el espíritu,
cuando está entregado a Dios,
nunca está solo.

Siempre tiene espíritus consejeros
que Dios le manda.

Éstos, te cambian el rostro
y la tristeza te apartan.

Y te hacen que digas:
“Señor, concede mi petición
si Tú ves que está bien pedida”.

“Yo Te voy a querer igual
si no llega esta alegría”.

Esta es la petición
del que vive la Presencia
de Dios Padre, de Dios Hijo
y de la Madre Virgen,
y siente coros de ángeles
con Palabras Divinas.


***

Libro 32 - La Palabra del Creador - Tomo III - C6