jueves, 2 de noviembre de 2017

Vivir sintiendo a Dios

En Sueño Profético decían:

Vivir sin sentir a Dios,
¡qué pesada será la vida!

Vivir sin sentir a Dios,
todo serán amarguras.

Vivir sin sentir a Dios,
no tiene sentido la vida.

El sentir a Dios
te hace fuerte y caminas,
es un sentir por dentro
que te acerca y te retira.

Te acerca
donde hace falta tu ayuda.

Y te retira de los sitios
que no vienen Aquí
cuando dejen esa vida.

Dijo uno:

El sentir a Dios tiene tanta fuerza que te hace que te vean distinta persona, llevas alegrías aunque sientas penas, y vas consolando para que aprendan que sintiendo a Dios todo lo que haces lleva su camino para a Dios no enfadarlo. Y todas las actuaciones, el que siente a Dios, quiere que sean copiándolo para que Dios no sufra cuando el hombre hace lo malo.

Desperté, oí:

Por mucho que quieras decir
este Amor como lo sientes,
no te puede entender
el que viva sólo esa vida
y de ésta no eche cuentas.

Este sentir te da Mando,
que tú lo aceptas contento.

Y te ofreces a quitar
o achicar los sufrimientos.

Vivir sin sentir a Dios
es hacer vida peligrosa,
y no tienes compasión.

Y no le sirves al Prójimo,
que esto es servir a Dios.

Y siempre vives la ira
y estás en contra
del que nombra mucho a Dios.

Sentir a Dios
tienes que irlo diciendo
cuando el sufrimiento llegó.

Entonces ve la verdad
el que lejos está de Dios.

Y el que está cerca la ve
y la quisiera copiar.


***

Libro 32 - La Palabra del Creador - Tomo III - C6