martes, 14 de noviembre de 2017

Todo es saber llevar por su camino

En Sueño Profético decían:

Sufrimiento retirándote de Dios, te empuja al pecado y a la desesperación, y te lleva por los caminos donde esperan aquellos que no creen en Dios. El camino de esa vida lo pasa mejor aquel que en Dios confía.

Dijo uno:

Es esa vida tan corta, que, por ser corta, el hombre se la complica. Si pensara en la Eterna, cuánto sufrir se ahorraría, y siempre estaría pensando:

“Yo voy a pasar esta vida haciendo el bien que pueda, que son las cuentas que presenta el espíritu cuando al cuerpo lo deja sin vida”.

La familia de mi madre era en el pueblo conocida por enseñar a llevar el sufrir, siempre dando ella su ayuda. Decían, que al sufrimiento y al niño tenías que saber llevarlos. Que todo era aprender del que a Dios vivía sirviendo y amando. Que había niños difíciles, y fáciles eran con el trato. Y a niños quietos y lentos los ponían alborotados. Todo es saber llevar por su camino al ganado.

Desperté, oí:

Cierto, que según es el espíritu, así es la persona.

Si el espíritu es de Dios, te ayuda y consuela, y el sufrimiento achicó.

¡Qué pensamiento más corto y más largo, para que nunca lo olvides!

Que el sufrimiento tienes que saber llevarlo como al niño.

Hay quien lo grande lo hace chico, y hay quien lo chico lo hace grande.

Que éste es el que más sufre y no le da ayuda a nadie.


***

Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C5