domingo, 22 de enero de 2017

Los espíritus de Dios

En Sueño Profético decían:

Si crees en Dios, crees en el Espíritu Santo. Y si crees en el Espíritu Santo, no puedes tener dudas en el que diga: “Dios me habla, o Dios me ha llevado a su Gloria, estando en la vida material, aún con cuerpo”.

Dijo uno:

El creer en Dios, te lleva a Amarlo, o te lleva a condenarte, si tú no sigues el Mando de Dios.
Si lo sigues, tienes que acabar Amándolo, porque en su Camino, el Amor te va dejando. Que este Amor es el que te da las fuerzas, y en el sufrir te da aliento de Vida Eterna.

No es decir “yo creo”, como decir “yo amo a Dios”; “yo acepto lo que Dios me manda, o su permitir”; “yo soy veleta en el aire, que para donde quiera Dios puede mandarme”. Si la veleta obedece por la fuerza del aire, ¿cómo no voy yo a obedecer, si Dios es el que le manda al aire?

Desperté, oí:

Tienes que pensar bien poco
para saber si amas a Dios
o si sólo crees en Él.

Si crees sin Amarlo,
no Lo sigues.

Si crees sin Amarlo,
te costará trabajo,
y le verás sacrificio
el cumplir sus Mandamientos.

El que cree sin Amarlo,
no puede entrar en la Gloria,
ni el que no cree tampoco.

Si no crees las Palabras de Dios,
¡qué dura te será subir esa cuesta
de esa vida de materia!

Y si crees y no amas,
siempre tendrás de centinelas
espíritus con mando de Satanás.

Que son los que te aconsejan
siempre el camino del mal.

Si vives el Amor de Dios,
siempre te aconsejarán espíritus
que son mariposas con suavidad.

Como hacen en la pradera,
sin ruido,
y al que las ve le dan Paz.

Los espíritus de Dios
no alborotan.

Si forman alboroto,
es aumentando el Amar,
a este Dios que está esperando
que tú Lo quieras amar.


***

Libro 23 - Hechos de Jesús Perdidos Hoy Dictados en Gloria - Tomo IV - C3