sábado, 20 de enero de 2018

La Tierra con engaño y con pecado: "Eso no es malo"

En Sueño Profético decían:

Repite mucho la Gloria –que es Dios–, que mires la Tierra con desprecio, porque la Tierra persigue al que prefiere este Cielo. Ya, ella, verá la forma para ponerte contento. Por esto, estas Enseñanzas deberían estar en el mundo entero, y el hombre civilizaría la avaricia, la cultura y el talento, cuando pensara: “Esta suciedad de Tierra, ¿me va a robar a mí el Cielo, cuando todo lo que miro, para mí es todo muerto, empezando por mi cuerpo, que sé que podría ser el culpable de que yo perdiera el Cielo?”.

Si esto lo pensara el hombre, a Dios pondría lo primero.

Desperté, oí:

Si piensas lo que es esa vida, no dejas lo del Cielo, y pones en preferencia lo de la Tierra.

Quien conozca un Lugar donde Dios se manifieste, ya no le hables de otra cosa que más valor que estas Palabras tenga.

Si el que lo sabe es de Dios, le notas la diferencia, porque ves que no lo retira nada que quede en la Tierra.

Porque conoce el engaño de los espíritus que no están en la Gloria.

La Tierra tira del hombre porque obliga.

Y Dios deja Libertad para que el que quiera Lo siga.

Dios te llama con Amor.

Y la Tierra con engaño y con pecado, diciendo: “Eso no es malo”.

Debería el hombre estudiar cómo termina el Mensaje, y ya le haría pensar las veces que fue engañado con las palabras: “Eso no es malo”.

El veneno es veneno, aunque el envase quiera taparlo.

Si lo bebes, quedas muerto, con cultura y adelanto.


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Libro 32 - La Palabra del Creador - Tomo III - C1