jueves, 22 de septiembre de 2016

El Mensaje nos tienes que leer

En Sueño Profético decían:

Ha llegado la noche pensando en las alegrías que al Elegido le dieron. Pues han sido dadas con un poder que se ve que son por Dios mandadas.

Los que más quiere el Elegido, su interior es con alegrías del Cielo, porque las sienten y las dicen. Que esto no está oculto, porque los que están aquí unidos ven su presencia y oyen sus palabras diciendo: “El Mensaje nos tienes que leer”.

Dan alegrías las cintas con las Palabras de Dios, que esta alegría estaba deseando que saliera para que el Mundo de adelanto ponga primero que Dios está con Cuerpo en su Reino, y que de Aquí sale premio o castigo. El premio para el que vive la Palabra de Dios Padre y la de Dios Hijo, que es la misma, pero Dios Padre quiere que nombren a Dios Hijo que es el que presenta a la Gloria y retira al que la Gloria no quiere porque el no querer lo va publicando con el “romper” la carne que Dios une.

Desperté, oí:

Cuando Dios quiere manda alegrías dictadas para que queden unos, siguiendo estas Palabras; y otros, pensando: “Mi sitio yo lo he pedido a los espíritus que son satánicos”.

El decir estas palabras, Dios lo permite para que vean que en la Gloria puedes tú, con tu forma de vivir, entrar o tener la puerta cerrada.

Los que están aquí unidos dan su vida para defender esta Grandeza Divina.

La carne que Dios me unió estaba en su despacho, con su cuerpo igual que cuando copiaba los Mensajes, y decía:

     - Ana cuídate, cuídate, que tu espíritu necesita el cuerpo.


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Libro 65 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo V