lunes, 21 de mayo de 2018

El hombre le teme a la muerte y no le teme a perder la Gloria

En Sueño Profético hablaban espíritus que le dieron vida al cuerpo con el Mando de Dios. Que a estos cuerpos enterraron, y el espíritu sigue vivo con la misma Vida que Dios le dio.

El hombre le teme a la muerte y no le teme a perder la Gloria. No le teme porque ni ama ni cree. El Amor a Dios le haría buscarla con el vivir que Dios manda. Y el creer sólo le haría pensar: “Allí no me vale nada de lo que aquí me valora el hombre. Tengo sitio de hombre importante y rico, pero no me defiende la forma de desprecio que a Dios Le estoy haciendo, sin ocuparme del desnudo y del hambriento”.

Creer y olvidar esto, es hacerte ya esquela mortal y darte tú mismo ya por muerto. Es para pensar y empezar a hacer ya vida creyendo que hay otra Vida, el que no haya creído en ella.

Desperté, oí:

¡Qué cierto que el hombre le teme a la muerte y no le teme a perder la Gloria!

Cuando la muerte, con Dios, es regreso del espíritu al Sitio que Dios la vida al cuerpo mandó.

Hasta que el hombre no cuide primero la Vida Eterna, no podrá vivir la Paz el tiempo que pise tierra.

El hombre le da valor a aquello que ahí se deja, porque no cree en esta Vida.

Y el que cree, la desprecia.

La desprecia hasta el día de su muerte. Entonces querrá que Dios le abra las puertas, porque ya no le dará vida nada que haya en la Tierra.


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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C6